viernes, 15 de octubre de 2010

Los problemas se complican. Atrapados y sin salida.

Infokrisis.- Nos encontramos en el "Segundo año de la Gran Crisis" (2009), el próximo será todavía más duro con desplomes que afectarán a las que hasta hace poco se consideraban las estructuras más sólidas del país (el sistema bancario y las cajas de ahorro). Hoy ya rozamos los 5.000.000 de parados y resulta difícil saber hasta que punto las cifras del paro seguirán creciendo. Mucho más seguro es que la deuda pública en 2010 desborde cualquier previsión y límite. Para colmo en 2009 habrán entrado 500.000 inmigrantes más (las cifras son del Instituto de Estadística). Cada día que pasa los signos son más alarmantes, la situación ya no es grave, es gravísima y el país debería estar en la UVI de la Unión Europeo.



Las preocupantes cifras del INE

Durante año y medio el gobierno y los medios han ido alimentando una ficción: que la inmigración estaba retornando. Incluso establecieron flamante "Plan de Retorno Voluntario" para estimular la repatriación a la vista de que el mercado de trabajo español visiblemente no puede integrarlos. Por una parte los inmigrantes estaban retornando y por otro no llegaban más o llegaban en una cantidad mínima. En gobierno afirmó por activa y por pasiva que en todo el 2009 apenas iban a llegar 200.000 inmigrantes, añadiendo que la mayoría entrarían a España de manera legal. En 2007 habían entrado 600.000 (que, finalmente fueron 716.257 para el Eurostad); en 2008, según el gobierno descendió a 400.000 (que luego han resultado ser 443.930), de tal manera que los 200.000 esperados para este año certificaban una obvia desaceleración. Todo era mentira.

Lo hemos sabido el sábado 14 de noviembre, cuando, seguramente por un fallo de coordinación entre oficinas paraestatales, al Instituto Nacional de Estadística se le escapó el dato capital para entender la situación actual de la inmigración en España. Copiamos la noticia de El Confidencial: "En concreto, y según las estimaciones del INE, durante los primeros nueves meses del año nada menos que 371.226 inmigrantes se han inscrito en los distintos padrones municipales. La horquilla se ha movido entre los 45.072 inmigrantes que se inscribieron en el mes de marzo y los 35.148 registrados en agosto, lo que da idea de la intensidad del fenómeno migratorio. Esto significa que cada mes se inscriben (como media) 41.247 inmigrantes en los registros oficiales, lo que ha sorprendido a los estudiosos en cuestiones de inmigración, que esperaban un reflujo más importante en la entrada de inmigrantes en un contexto económico tan negativo como el actual: la mayor recesión en medio siglo".

Una media de 41.247 al mes implica que en 2009 entrarán 494.964. Medio millón de personas que es ¡la misma cifra de inmigrantes que ha entrado como promedio en los últimos 12 años, los grandes años del "crecimiento económico"!



Algunos, ciertamente, retornan. Nuevamente copiamos de la agencia AP y pegamos: "Cerca de 9.000 personas, casi todas ellas de origen latinoamericano, solicitaron acogerse al plan de retorno voluntario para inmigrantes desempleados, que contempla el abono acumulado y anticipado de la prestación por desempleo". Según los números facilitados por el gobierno, las 8.724 solicitudes cursadas fueron en un 44% de ciudadanos ecuatorianos y en un 18% de colombianos. La cuantía media de las prestaciones por desempleo recibidas por los extranjeros ascendió a 9.148 euros (13.588 dólares) por persona. Se ha tratado de un nuevo traspié del gobierno que esperaba que retornara algo más del doble… como si el retorno de 20.000 inmigrantes hubiera supuesto algo en relación a los 7.000.000 que han ido llegando desde 1996.

Obviamente retornan otros sin acogerse al "Plan de Retorno Voluntario"… Este año han faltado 316.873 en los padrones municipales ¿han retornado? Sólo algunos: los que ya disponen de doble nacionalidad y por tanto pueden entrar y salir con pasaporte español. Si el mercado de trabajo está mal aquí se van a su país de origen y si luego oyen que en España remonta, vienen de nuevo. Son, en cierto sentido, unos privilegiados. Pero no todos. Cada año hay desfases en el padrón en relación al anterior, sin que se hayan producido modificaciones reales, debido a que los inmigrantes están obligados a inscribirse en el padrón municipal y luego a renovar su inscripción cada año… sin embargo, a partir del primer año, cuando obtienen la tarjeta sanitaria y la inscripción en la escuela de sus hijos o en la asistencia social, pueden prescindir completamente de renovar su inscripción, algo que hacen, especialmente los extranjeros residentes en España procedentes de la Unión Europea.

Lo más terrible es que da la sensación de que el propio gobierno ignora las cifras. Los datos de las inscripciones en el padrón municipal se conocen varios meses después de haberse producido las altas. Por otra parte, es rigurosamente cierto que se trata de una cifra que se presta a equívocos: existen muchos inmigrantes que no renuevan su padrón y otros que han entrado ilegalmente que no juzgan necesario inscribirse. Por tanto, en estos momentos, el gobierno ignora completamente la cantidad de inmigrantes  que han decidido vivir en España, pero, en cualquier caso, debe rozar los 7.000.000 o estar en torno a esta cifra. Tampoco hay que olvidar que en torno a 350.000 han obtenido la nacionalidad española en los últimos años desapareciendo de las listas de inmigración y reapareciendo como por encanto en las de nacionales.

Todo esto ¿por qué?

¿Cómo es posible que el gobierno por ciego e inepto que sea pueda permitir el establecimiento de medio millón de inmigrantes más en un momento en el que los presupuestos públicos tienen un déficit que se tardará años en remontar? ¿Cómo admite que en un momento en que el mercado de trabajo está literalmente hundido, con 5.000.000 de parados reales, maquillajes aparte, entre medio millón de inmigrantes sin la más mínima esperanza de acomodarse en el mercado laboral? Todo tiene una explicación, por absurda que sea.

En 2009 el PIB caerá entre un 3'6% según las previsiones oficiales y un 4% según observadores independientes. ¿Qué mide el PIB? El movimiento económico, la cantidad de lo comprado, lo vendido, lo producido. Durante años algunos hemos advertido que el crecimiento económico español en los años del ladrillazo era ficticio: subía el PIB, pero no subía la riqueza. Y si el PIB subía, decíamos, era simplemente porque cada año se han ido inyectando en la sociedad española entre 500 y 700.000 inmigrantes al año, esto es, cientos de miles de consumidores adultos que, por su mera presencia, hacían subir el PIB.

Un ejemplo lo demostrará con más claridad: en un pueblo de 1.000 personas, aparecen bruscamente 200 vecinos nuevos.  Estos 200 vecinos precisarán comer, vestir, desplazarse, consumir servicios, y todo lo que es esencial para llevar un nivel de vida similar a los primitivos vecinos de ese pueblo. Al cabo de pocos meses está claro que en ese pueblo se producirá un aumento del movimiento económico, esto es, del PIB, pero esto no quiere decir que aumente la riqueza, sino que lo más probable es que la capacidad adquisitiva media haya disminuido e incluso que la comunidad en su conjunto se haya empobrecido:  para mantener los 200 vecinos nuevos, a la vista de que no pueden encontrar un puesto de trabajo, deberán pagar más impuestos solo una parte de los cuales retornará en forma de gasto por parte de los recién llegados (en comercios, vivienda y poco más)… sin olvidar que con que un 3% de estos recién llegados sean "conflictivos" o que exista una brecha cultural y antropológica muy acusada entre la comunidad receptora y la recién llegada, los problemas generados excederán con mucho las ventajas parciales del aumento del PIB.

La complejidad del problema

Por eso ZP deja que entren sin ningún problema 500.000 inmigrantes en el "Segundo año de la Gran Crisis": simplemente para evitar que el PIB se desplome todavía un poco más.

Zapatero es un "cortoplacista" de medio pelo. Sabe que el PIB es una medida de la salud de la economía a corto plazo, así que prefiere facilitar al entrada para evitar que el PIB caiga más, aun a sabiendas de que a largo plazo la llegada de medio millón de inmigrantes imposibles de integrar, como mínimo en el próximo lustro, en el mercado laboral, y que, por lo tanto deberán sobrevivir subsidiados, implica elevar todavía más la deuda pública. Y, poco le importa que contra más deuda pública se emita, más intereses haya que pagar, aumentando más la deuda. Tampoco le importa un carajo que la mayoría de la deuda pública española la compren los bancos españoles… con créditos del Banco de España al 1%. Está claro que los bancos no abren la espita del crédito a las familias porque la adquisición de esa deuda pública les permite ganar sin riesgo alguno un 2% limpio. Por eso no hay dinero para las PYMES ni para el consumo doméstico: el 60% del dinero disponible para créditos lo absorbe simplemente el Estado al emitir deuda.

¿Cuál es el problema? El problema es que la deuda pública se paga a interés fijo y puede ser a tres meses o a 20 años. Hoy, comprar deuda puede ser un buen negocio para la banca… pero lo será menos cuando en el año 2010 el Banco Central Europeo aumente los tipos de interés. En otras palabras, prepararse para el "estallido de la burbuja de la deuda pública". Está cantada para el 2010.

Y esto abre un nuevo problema: si los bancos el próximo año ya no podrán comprar más deuda pública, ¿quién la comprará entonces (por que está claro que aumentará como mínimo en la misma proporción que este año)? Es muy simple: la comprarán consorcios de inversores y entidades financieras… solamente si el gobierno español ofrece unas tasas de interés suficientemente elevadas… lo que implica que los compromisos de pago del gobierno aumentarán… y, por tanto, aumentará también la presión fiscal.

La llegada de  500.000 inmigrantes innecesarios para el mercado de trabajo demuestra algo que también habíamos repetido hasta la saciedad: no vienen ni a pagar las pensiones de los abuelos, ni siquiera atraídos por unas posibilidades de trabajo inexistentes, vienen solamente atraídos por nuestro sistema de coberturas y beneficios sociales, completamente inexistente en su país de origen. Es triste pero es así: un caboverdiano, un pakistaní, un marroquí, un ecuatoriano están mucho más seguros y tranquilos en una España sumida en la crisis más profunda desde la Guerra Civil que en su país de origen. Por eso seguirán viviendo y por eso la única política ante la inmigración es: cierre de fronteras, mano dura, repatriaciones masivas y expulsiones.

Cuando entremos en el "Tercer Año de la Gran Crisis" (2010), debemos prepararnos para asistir a convulsiones sin precedentes: cajas de ahorros que se desploman, bancos comerciales que empiezan a confesar pérdidas, una cuarta parte del precio de los inmuebles que se derrumba, una deuda pública que posiblemente duplique a la actual, y unas cifras de inmigración que se aproximarán a los 7.500.000 de inmigrantes, una subida de tipos de interés que generará otra oleada de ejecuciones de hipotecas, la duda de hasta dónde seguirá aumentando el paro y con un gobierno autista incapaz de reaccionar razonablemente y una oposición sin ideas y con conflictos preocupada por ganar solamente las elecciones… ¿Quién da más?

Bizancio sitiada y en el interior de la ciudad se sigue discutiendo sobre el sexo de los ángeles. La inmigración según la encuesta del CIS de noviembre ocupa el tercer lugar en las preocupaciones de los españoles después del paro y de la situación económica: pero los tres forman parte de un mismo y único problema indisoluble que no se solucionará sin repatriaciones masivas y cierre de fronteras.

© Ernest Milá - infokrisis - infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com - Prohibida la reproducción de este texto sin indicar origen