sábado, 23 de septiembre de 2017

CATALUÑA – ESPAÑA : NO HAY SALIDA


¿Llevamos tres días de infarto en Cataluña? Claro está que son de infarto si se miran los informativos. Pero, a pesar de algunas fracturas preocupantes en grupos de amigos y de vecinos, para la inmensa mayoría de la población catalana todo sigue como el 18 de septiembre: aquí no pasa nada y lo que es más interesante: la mayoría no quiere que pase nada. Pero sí es rigurosamente cierto que los medios de comunicación y determinadas noticias se obstinan en sembrar una inquietud que la mayoría de catalanes siguen sin tener. Porque este contencioso solamente afecta a los “españolistas–constitucionalistas” de un lado y a los “nacionalistas–independentistas” de otro: a los demás, nos coge por medio, siendo perfectamente conscientes de que no ganamos ni perdemos nada en la partida, ni nada esencial se juega en ella: la España constitucional era, desde el origen, una “España rota”, la “República Catalana” es, simplemente, un aborto imaginario. Los que mantenemos “otras posiciones”, no contamos y ninguna de estas dos pueden ser asumidas sin grandes reservas mentales. Luego está una amplia gama de la izquierda (“referéndum sí” y “referéndum sí, pero no así”) y lo que es el grupo mayoritario, el de los “no sabe–no contesta”. Finalmente algunos, como es mi caso, que lo único que queremos es que termine toda esta comedia (que cada vez corre más el riesgo de pasar a ser tragicomedia).

Ni me pienso manifestar por la “España constitucional”, ni la “República Catalana” contará jamás con mi adhesión. Vaya esto por delante. Ahora trataré de explicar el porqué sigo en mi estado de “exilio interior” (tremendamente satisfecho, hay que decirlo, con mi condición de “apolítico”: no ignorante de la política, sino distanciado de ella).

PRIMERA CONSTATACIÓN: UN “REFERÉNDUM” NO ES “DEMOCRACIA”

Los hay que tienen tendencia a utilizar la palabra “democracia” como un puñetazo al estómago de su rival: “yo soy demócrata porque convoco un referéndum. Tu eres fascista porque me lo impides”. Tal es el razonamiento de “Puchi” y de los suyos. Ejem… si convocar un referéndum imprimiera el marchamo democrático, habría que reconocer que el franquismo fue, incluso más democrático que la Generalitat (con dos referéndums con Franco vivo, en 1947 y 1966 y otro para hacerse el hara–kiri en 1976).

miércoles, 20 de septiembre de 2017

DETENCIONES.cat: ¿ACABAMOS YA DE UNA VEZ?


El choque de trenes se ha producido, finalmente. El misterio de cómo iba a afrontar Rajoy el feo asunto del independentismo catalán, ha quedado resuelto. Lo que se ha llamado “el núcleo duro” del independentismo se prepara en estos momentos para prestar declaración ante el juzgado de guardia. Luego está el numerito de ayer en Gerona que apuntaba directamente contra Puigdemont (allí la corruptela del 3% seguía durante el tiempo en el que “Puchi” fue alcalde, a través de los precios abusivos cobrados por la compañía de aguas… presuntamente, claro está, más de lo mismo seguramente).

A día de ayer, antes de las detenciones, el referéndum podía considerarse desarticulado y se hubiera quedado en algo así como un 9–N reducido, sin urnas, en mesas plegables, con papeletas impresas en casa, en fin, nada que hubiera que tomar muy en serio, ni que nadie en Europa o en el mundo, hubiera considerado más allá de como un "asunto interno", incluso una anécdota… Lo que quedaba claro, desde la mañana del 21 de septiembre es que "s'a acabat el broquil" y ahora falta saber, si el propio Puigdemont (político ya amortizado y sin futuro) y Junqueras (que aspiraba a ser el próximo presidente de la non nata "República Catalana") desfilarán por el juzgado de guardia. Mal asunto para ellos porque, aunque la cosa no termine en penas de prisión, alguien tendrá que devolver el dinero empleado en la preparación del referéndum (y son muchos, muchos, muchos millones de euros). Después de estudiarlo durante años, Rajoy ha tirado finalmente por la vía de “tocarles los bolsillos”. Ya se vio con los cuatro o cinco millones que le cayeron a Artur Mas: “Si pago, me van a dejar sin nada”… y si no pagas te van a embargar todo lo que tienes a tu nombre… Y eso es lo que les va a pasar a todos estos detenidos hoy.

martes, 19 de septiembre de 2017

ACABA DE APARECER LA REVISTA DE HISTORIA DEL FASCISMO Nº 52


El número LII de la Revista de Historia del Fascismo, correspondiente al verano de 2017, ya está a disposición de los lectores con un dossier especial sobre el escritor norteamericano de novelas de terror, Howard Phillips LOVECRAFT y sus relaciones con el fascismo.


DOSSIER – CULTURA FASCISTA
> FASCISMO Y RACISMO
EL ROSTRO OCULTO DE HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT
por Wilfried Grimwald
Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) constituyó, junto con Edgar Allan Poe, la vanguardia de la novela fantástica y de terror norteamericana de la que se han alimentado, de momento, cuatro generaciones. Y sin embargo, Lovecraft era lo que hoy se llamaría un “supremacista blanco”, orgulloso de su raza, de su origen teutónico que, además, de ser racista en sus convicciones personales, era favorable a los fascismos de los años 30. Conocemos por su correspondencia (publicada recientemente) sus opiniones personales que, por su crudeza, especialmente en materia racial y por su hostilidadad hacia los afromaericanos, generalmente se suele silenciar. Pero, además, a pesar de que jamás se dedicó a la política ni expresó sus opiniones en público, el análisis de su correspondencia personal permite percibir que estaba próximo al “socialismo fascista”. ¿Es preciso, por todo ello, quemar a H. P. Lovecraft, colocar su obra en el “índice” de los libros condenados o, simplemente, ignorarlo? En lo que a nosotros se refiere, nos hemos limitado a recordar que forma parte de la “cultura fascista”.
Páginas 5-49


FASCISMOS DEL ESTE
> Ucrania y su fascismo (III de IV)
El nacionalismo ucraniano durante la guerra
Por Michele Rallo
Tercera entrega de la traducción de la obra de L’Ukraina e il suo fascismo (Michele Rallo, Edizioni Settimo Sigillo, Roma, 2016), que abarca el período de la proclamación unilateral del Estado Ucraniano Independiente por parte de los seguidores la OUNR/OUN-B, la actividad de los batallones Natchtigal y Roland, la respuesta del sector melnykita (la OUN-M) que no podían sido generar una respuesta por parte de los alemanes. El autor describe las distintas actitudes de las autoridades de ocupación (unos favorables y otras hostiles a la independencia ucraniana), la radicalización de la situación y, finalmente, la formación de la División Waffen SS Galitzia, no como unidad ucraniana, sino galitziana.
Páginas 50-84


FALANGE INTELECTUAL
> La colaboración falangista en Acción Española
Los intelectuales azules y la derecha alfonsina (II de IV)
Por Ernesto Milà
En nuestra obra Espacio y Área de Falange Española aludimos ampliamente a la revista Acción Española . Se trataba de una revista monárquica, laboratorio ideológico de la derecha radical española que intentaba crear cuadros políticos para cuando sonara la hora de la restauración. Eso era todo. También dijimos en aquel trabajo que la revista formaba parte del dispositivo estratégico constituido por los monárquicos alfonsinos en el momento en el que advirtieron que la República no era un régimen transitorio sino que iba para largo y establecieron en septiembre de 1932 (después del fracaso de la “sanjurjada”) una estrategia de desgaste que concluyera en un golpe de Estado . Tal estrategia se basaba en seis puntos, el primero de los cuales era actualizar la doctrina monárquica y realizar un esfuerzo intelectual, siendo los otros cinco el crear un partido alfonsino (que sería Renovación Española), trabajar a los medios militares (lo que se hizo mediante la creación de la Unión Militar Española), establecer una red de contactos en el exterior con gobiernos “amigos” (Italia), resolver las querellas dinásticas entre alfonsinos y carlistas y favorecer el desarrollo de fuerzas políticas que pudieran tener arraigo en ciertos sectores político–sociales (se estaba aludiendo a impulsar un movimiento fascista en España, lo que justificó la llegada de fondos, primero a las JONS de Ledesma y luego a la Falange de José Antonio).
Páginas 86-121


TRIBUNA LIBRE
> NEUSCHWABENLAND Y LA OPERACIÓN HIGHJUMP
¿EN BUSCA DE UN REDUCTUS AD HITLERUM?
Por J. Magro
Lo estratégico y remoto de la Antártida durante el siglo XX ha despertado el interés de numerosas naciones y aventureros por motivos geopolíticos o científicos. También ha suscitado hipótesis peor o mejor razonadas. Entre ellas, la existencia verosímil de al menos una base alemana por parte del gobierno del Tercer Reich, que habría sido el objetivo de la fracasada Operación Highjump del año 1947. En 2017 se cumplen los 70 años de aquella efeméride. Desde entonces, la historiografía se pregunta si su tarea principal fue la de rastrear los residuos del último contingente alemán o por si el contrario no es más que una recreación legendaria de una teoría sugestiva para la historia.  Pero disponemos de una serie de testimonios directos e indirectos que nos documentan de la estrecha relación de los alemanes y la Antártida que tiene un trasfondo de verdad. Aunque poco conocida, la historia de una posible retirada Antártida por parte de un nutrido grupo de jerarcas del Tercer Reich fue contemplada en su tiempo. La versión oficial de la historia, al menos, afirma que los aliados derrotaron Alemania en un gran esfuerzo coordinado.
Páginas 122-154


TERCER REICH
> La construcción del TERCER REICH
Remilitarización de Renania, el Anchsluss, la cuestión de los Sudetes, Memel y el corredor de Danzig...
Por Ernesto Milà
Ofrecemos el primer capítulo de la obra “La construcción del Tercer Reich” que aparecerá en noviembre. La obra nos muestra las distintas reincorporaciones territoriales de los territorios amputados a Alemania después de la Primera Guerra Mundial y la reunificación de los territorios históricos germanos. Nos muestra también cuál era la política exterior del Tercer Reich y cómo estaba el tablero europeo en los años treinta. En esta introducción se insiste en que la solución de la “cuestión nacional” se abordó cuando ya se había resuelto la “cuestión social”. Y que el rearme del país fue la consecuencia de los sucesivos fracasos en la política de paz hacia Inglaterra y Francia.
Págs. 156-202


TEXTOS DE REFERENCIA DOCTRINARIOS DE LA REVOLUCIÓN ALEMANA
Edmond Vermeil
Segunda Parte: Moeller Van den Bruck
Iniciamos la publicación, por primera vez en lengua castellana, de la obra de Edmond Vermeil Doctrinarios de la Revolución Alemana (1918-1938) cuya primera edición fue publicada por Ed. Fernando Sorlot en París, el año 1938. Vermeil (1878-1964) fue un historiador francés especializado en la historia alemana. La obra ha sido objeto de sucesivas reediciones pero nos hemos atenido al texto original publicado en 1938. Se trata de un libro sobre la historia doctrinal del nacionalismo alemán en el siglo XX. Por sus 391 páginas desfilan todos los pensadores nacionalistas que tuvieron relieve en el período de las entreguerras. La primera parte está dedicada a “los apóstoles tardíos de un renacimiento espiritual” (Ratheanu, Keyserling, Mann), luego a la obra de Oswald Spengler. En la segunda parte, revisa aquellos autores “a la búsqueda de un orden nuevo” (Moeller van den Bruck y los miembros del grupo Die Tat). En la tercera se dedica, específicamente a los doctrinarios propiamente nacional-socialistas (Hitler y Rosenberg, Günther, Ley, Feder, Darré y Goebels). Esta obra es complementaria a aquella otra escrita por Armin Moheler que hemos traducido en parte en estas mismas páginas, La revolución conservadora. Hemos elegido para dar una primera muestra de su contenido, las páginas dedicadas a Moeller  van den Bruck (de las que presentamos aquí la primera parte). En sucesivas ediciones de la RHF publicaremos los distintos capítulos de esta obra.
Páginas: 204-231

CARACTERISTICAS

Título: Revista de Historia del Fascismo nº 52
Verano 2017
Lema: "Ni apologistas ciegos, ni detractores sistemáticos; así fue una parte del siglo XX"
Tamaño: 15x21 cm
Páginas 240
Portada: en cuatricomía, peliculado brillante y con solapas
Abundantemente ilustrada
Precio: 18,00 euros (+4 de gastos de envío)
Suscripción España: 6 números 100 euros - 12 números 200 euros
Precios especiales a librerías y grupos o por cantidad y colecciones 

jueves, 7 de septiembre de 2017

CONSIGNAS: EXILIO INTERIOR Y GRAN NEGACIÓN


Ahora no solamente existen “dos Españas”, sino también “dos Cataluñas”. Así que Cataluña está hoy, sólo un poco más fracturada que el resto del Estado. Ayer estaba con un grupo de amigos desde las 14:00 hasta las 18:00 en la terraza de un bar. Al otro lado del vidrio la televisión desgranaba en directo la sesión del parlament. Hablaban. Nadie entre la clientela del bar prestaba atención a lo que decían diputados, tertulianos o simples enteraos, ni siquiera nuestro grupo formado por “unitaristas” y “españoles de bien”. En lo personal, reconozco que me importa una mierda –y digo, una “mierda”, yo que abomino del mal gusto y del lenguaje soez, pero es que no se me ocurre nada mejor para calificar este tema machacón y obsesivo que sólo interesa a los independentistas– toda esta fiesta del 1–O.

Ayer, uno de los amigos presentes comentaba que unos conocidos suyos, vascos y nacionalistas le preguntaban que cuándo iban a dejar de “dar la brasa” en Cataluña con este tema que repercute en la televisión vasca a modo de “precedente”. Otro se iba a una manifestación delante de la delegación del gobierno. Miramos los balcones de Barcelona, cerca de la “derecha del Ensanche” y, francamente, apenas vimos banderas independentistas.

Si hay urnas –que las habrá– el 1–O, dudo mucho que tengan más participación que en el anterior esperpento. Hoy, cuando veo las fotos del Parlament me resulta conmovedor la sala medio vacía. Estos lilas (sinónimo de tontorrones o fatuos) que hablan en nombre de Cataluña, estaban aplaudiendo al terminar la sesión como si hubieran logrado algo más que partir visualmente a Cataluña en dos. Tal ha sido el único logro de la banda de mediocridades que gestionan el gobierno autonómico.

LA ALTERNATIVA AL "REFERENDUM DEL SIOSI": EL “PATRIOTISMO CONSTITUCIONAL”

Esta mediocridad autonómica tiene como contrapartida la simétrica mediocridad de la que hace gala el gobierno español. La estrategia de Rajoy, se sabe, consiste en dejar pudrir los problemas y, una vez podridos, “aplicar la ley”. El problema es que la “ley” es una constitución desgastada, avejentada y superada que nació como producto de unos consensos hace 40 años, y que se pretende seguir aplicando hoy ante una realidad muy diferente. Hoy ya no existen las mismas fuerzas políticas, económicas y sociales de 1978. Para abogados del Estado como la Sáenz de Santamaría y el propio Rajoy, todo se reduce a una visión leguleya del problema: “aplíquese lo previsto en la ley”… Nada más. Y esa “ley” (la constitución) no suscita entusiasmos, ni en torno a ella se pueden realizar movilizaciones. El “patriotismo constitucional” del que hablara Aznar (que durante casi cuarenta años, ha consistido en cambalachear con los nacionalistas catalanes), es la más inicua de todas las formas de patriotismo.

Los “padres de la constitución” se creyeron que el nacionalismo moderado catalán colaboraría con España, a cambio de ser el fulcro central para la gobernación del Estado. Se olvidaban de lo que era Pujol y su partido: “nacionalistas”. El nacionalismo presupone la creencia en que se es partícipe de una “nación” y toda nación aspira a la independencia: así pues, resultaba evidente que nacionalistas catalanes y vascos (y luego gallegos, y más tarde andaluces) iban a pedir, tarde o temprano la independencia de su “nación”. Era cuestión de tiempo. Declaraciones como aquella de Aznar de que “hablo catalán en familia” con la subsiguiente liquidación de Vidal Quadras contribuyeron a debilitar el “españolismo” en Cataluña y a decepcionar a los pepetillos que el día antes habían gritado bajo el balcón triunfal de Génova: “Pujol enano, habla castellano”. En la comida de ayer todos coincidimos en que, efectivamente, a un sujeto como Puigdemont se le va la tontería con dos sopapos legales. Basta con una citación ante el juzgado de guardia. El miedo no lo da Pelomocho y sus mariachis, sino Rajoy con su política de Don Tancredo, que ha constituido el Red Bull para los independentistas: el “no pasa nada”, simplemente, les ha dado alas.

17 AÑOS DE POLÍTICA CATALANA: TRAGEDIAS ENCADENADAS

Hay que hacer historia sobre cómo se ha llegado hasta aquí y recordar la responsabilidad de Maragall, que llegó a la presidencia con el cerebro desbaratado por la enfermedad. Y nunca hay que insistir suficientemente en esto: todos los que veíamos a Maragall, lo conocíamos o sabíamos de él, nos constaba ya en 1998 que estaba enfermo y que había momentos en los que le faltaba lucidez. Es triste pero es real. Sus discursos eran erráticos, se perdía en los temas, se quedaba en blanco, su aspecto exterior era el de un enfermo y en el PSC !lo sabían¡ ¡pero no tenían otro candidato que enfrentar a Pujol primero y luego a Mas! Su esperanza era que llegara al poder el tándem Maragall como presidente y Montilla como vice, para al cabo de un año, que dimitiera el primero y se hiciera cargo de la Generalitat el segundo. Fue sólo tras la dimisión de Maragall cuando se empezó a reconocer que estaba afectado de Alzheimer. Pero este drama personal fue un drama autonómico cuando un partido, sabiéndolo, lo presentó como presidente de la Generalitat y se demostró errático, incontrolable, sombra de sí mismo, manipulable (especialmente por ERC) ¿el resultado? El “nou Estatut”.

Fue el PSC el que insistió en el “nou Estatut” que todos sabían que no iba a progresar porque el PP en el gobierno del Estado lo hubiera rechazado. Pero Maragall quería superar a los nacionalistas mostrándose como más nacionalista que ellos. Y ocurrieron las tragedias encadenadas: las bombas del 11–M (primera tragedia) colocaron a ZP en la presidencia (segunda tragedia). El “nou Estatut” que llegaba sin ningún tipo de demanda social, podía tramitarse (tercera tragedia). El peor presidente de la democracia estimó que cualquier cosa que aprobara el parlament, sería aceptada por él… Y Carod Rovira vio el cielo abierto: “2014 será el año de la independencia de Cataluña”, dijo (aunque permaneció mudo cuando le preguntaron qué vendría después: sólo le importaba la independencia; luego podía sobrevenir el Apocalipsis…).

A un Maragall enfermo, le sustituyó un Montilla gris, deslucido, sin perfil propio (cuarta tragedia) y con gobiernos en los que estuvieron presentes ICV y ERC (quinta tragedia). Y a éste, un Mas ansioso por pasar a la historia justo en el momento en el que se había desencadenado la gran crisis económica (sexta tragedia). Las investigaciones judiciales hacían peligrar todo el entramado de comisiones e intereses construido en torno a la Generalitat y con ello peligraban los patrimonios de muchos. Otro con más seso hubiera “negociado”, a fin de cuentas, en Cataluña no ocurría nada diferente a lo que en cualquier otro lugar del Estado, solo que el festín era mayor porque mayor era el presupuesto público que se movía en Cataluña. Mas jugó con la amenaza, especialmente cuando el Constitucional tiró atrás los artículos más extremos del “nou Estatut” (séptima tragedia). A partir de ahí, en plena crisis, la política catalana se convirtió en un sainete: llegó el reino de los menos que mediocres. Eran los hijos de la LOGSE aplicada en Cataluña. El mapa político catalán se fragmentó hasta la exasperación (octava tragedia).

Y lo que era peor: las viejas ambigüedades del PSC y de IUV fueron heredadas por la nueva izquierda de la Colau y los podemitas catalanes. “Somos soberanistas, no independentistas”… con lo que quería decir que el pueblo catalán es “soberano” y, en tanto que soberano puede pronunciarse sobre si quiere o no la independencia o si desea o no que cultiven champiñones en los túneles del metro. Y luego, cuando les preguntabas: “¿Pero tú que votarías?”. Ah, eso depende de la campaña decían unos; otros decían que sí que votarían por la independencia; otros que no; otros que eso no les interesaba que lo importante es que el pueblo catalán se pronunciara…

LA NACIÓN DEL 50’1%

En cualquier caso, si en 2010 se hubiera convocado un referéndum, el independentismo no habría tenido más de un 25–30% de votos, calculando por todo lo alto. Después de siete años, quizás hoy llegara al 35% que es su límite (¿y eso por qué? Porque es el porcentaje de catalanes que solamente utilizan la lengua catalana en su vida cotidiana; por eso. Contando con que sectores de la izquierda obtusa–abstrusa–y–difusa podrían votar a favor de la independencia, a la vista de la ambigüedad de las particularidades del podemismo y del partido de la Colgau y el Pichireli, difícilmente en un referéndum obtendrían la independencia. No vencería el “españolismo”, ni el “patriotismo constitucional”, sino que vencería la indiferencia, que es muy diferente.

Por otra parte, hay que pensar que para modificar una ley constitucional hace falta cierto consenso que se expresa en dos tercios de los diputados favorables. En la creación de una nueva nación el consenso debería de ser incluso superior… y no el miserable 50’1% al que aspiran los independentistas sobre el 49’9%, sobre una participación fuera del 45%. Ayer, los diez amigos reunidos bromeábamos con que a partir del 1–O tendremos “doble nacionalidad”. Sea lo que sea que ocurra el 1–O (y en nuestra opinión no ocurrirá apenas nada), ninguno de los diez amigos que estábamos comiendo ayer, se sentía ciudadano de una nación que se llamara "República Nacional de Cataluña". Y hay miles que piensan lo mismo.

No es “resistencia” lo que pediría la “nueva entidad nacional”, sino desprecio e indiferencia. Una nación surgida de un referéndum será sólo la nación de quienes han votado en ese referéndum (inútil decir que en un referéndum como el del 1–O, la casi totalidad de los votantes votará SI… porque al resto o ni nos interesa la cita en las urnas de cartón, o está en contra o simplemente tiene la convicción de que es ilegal. O las tres cosas). Sin olvidar que lo que nace de una situación ilegal no puede aspirar a que se respete su legalidad.

Pero lo cierto es que, cada vez más, aumenta el número de catalanes que exigimos que termine esta fiesta. Que cambien el disco del “soberanismo”, del “referéndum” y de la “independencia” que está tan rayado y deslucido como las banderas compradas en los chinos que cuelgan de los mismos balcones desde hace siete años. Cansa, aburre, es machacón y termina hastiando a segmentos cada vez mayores de población.

LOS LILAS (PARDILLOS, TONTILLOS, GILILILAS) FRENTE A LA YIHAD

Para colmo, está el yihadismo. Vale la pena dedicar un par de párrafos al tema. En toda Europa la consigna es “cuando haya atentados, sobre todo, que no se extienda la islamofobia”. Eso está bien porque el paquistaní que me vende refrescos hasta las tantas es un tipo enrollado, con el marroquí al que le compro frutas los viernes con el que he desarrollado una muy buena relación; y no hay que confundir justos con pecadores. Pero una cosa es eso y otra caer en la cursilería, el ridículo, la estupidez y hacer el lila: había que protestar contra el terrorismo yihadista, no contra los musulmanes, bien, pero lo que no podía hacerse después de que 16 cuerpos hubieran quedado fríos en las Ramblas y 140 personas más estuvieran heridas, era una manifestación contra la islamofobia y por la independencia… ignorando que no hubo precisamente aciertos por parte de la Conselleria de Interior y permaneciendo mudos ante el islamismo yihadista. 

Y sin olvidar el peripatético espectáculo del padre de una víctima infantil abrazando a un imán (¿era verdaderamente el padre de la víctima? ¿estaba en sus cabales o todavía bajo el impacto de una pérdida tan dramática? ¿lo hizo de motu proprio o inducido por alguien? ¿había hablado antes con el imán y le había preguntado su opinión sobre la yihad? ¿el imán, era imán verdaderamente? Vivimos en una sociedad del espectáculo y el gesto del padre (o del que interpretaba el rol de padre) enroscado al imán (o al que hacía de imán) formó parte del espectáculo más lila y tontorrón que ha podido verse en toda la historia del terrorismo internacional (salvo, claro está cuando aquel socialista “perdonó” a los etarras que le habían arrancado una pierna de un bombazo en lugar de exigir que esos matarifes sedientos de sangre fueran encerrados ipso facto)… y que, junto a la manifestación, sirvió para demostrar que Cataluña tenía la mandíbula blanda ante el yihadismo.

Afortunadamente, los yihadistas se afilian al ISIS por Internet (como quien se hace de un club de vinos), carecen de dirección estratégica y carecen de un centro que elabore estrategias y emita órdenes de atentar… Si lo hubiera, no dudéis que Cataluña, hoy, sería el principal objetivo yihadista en el mundo: autoridades blandurrías centradas en lo suyo (“el referéndum, sólo el referéndum, nada más que el referéndum”), nexo con el Estado reducido a unos párrafos de la constitución, policía autonómica con poca experiencia, una Generalitat que compra la paz étnico–religiosa mediante subsidios, subvenciones, prebendas y gabelas a la comunidad islámica (pensando que su apoyo será decisivo para desequilibrar a su favor el teórico empate técnico independentismo–españolismo), una sociedad que no termina de entender lo que ocurre y con tendencias esquizoides (“no tenemos miedo”… cuando Barcelona estaba literalmente escagarrinada por el atentado con un bajón posterior del turismo se percibe en las calles). 

Afortunadamente no hay un “centro estratégico yihadista” capaz de evaluar la situación y bastante tienen los del ISIS con estar refugiados en las cloacas de Raqqa soportando los bombardeos de la aviación rusa (¡Hurra por los pilotos de los Mig! ¡Apunta a la barba, Iván!) y los cañonazos del ejército Sirio (¡Tres Hurras por el presidente El Assad y por el basismo sirio, honor y gloria del mundo panarabista!), para preocuparse de la yihad en la tierra Pelomocho y la Colgau.

EL ISLAM Y EL INDEPENDENTISMO

Siempre hemos dicho: “Cataluña no puede ser independiente en 2017 porque se la comen los islamistas”. Y hemos añadido: “Cataluña no pudo ser independiente en 1909 porque se la comía el proletariado”. En 1909 el ejército español salvó los papeles a la alta burguesía catalana propulsora del nacionalismo. El 2017 el independentismo ya no lo dirige la alta burguesía, sino sectores sociales muy diferentes (borrokas, marginados y ocupas de la CUP, honestas gentes de zonas rurales de ERC, clases funcionariales dependientes de la Generalitat…). A diferencia de la alta burguesía catalana que después de 1909 entendió cuál era el problema (que el proletariado “español” no iba a apoyar los devaneos nacionalistas de la nueva burguesía industrial que, por lo demás, actuó en consecuencia habilitando pistoleros y “sindicatos libres”), los grupos que hoy apoyan al independentismo no han entendido absolutamente nada de la situación y de las fuerzas que están sobre el tablero… Y es que la alta burguesía catalana de ayer que patrocinó el nacionalismo tenía INTERESES, y los grupos diversos y multiformes que hoy apoyan al independentismo sólo tienen EMOCIONES Y VÍSCERAS.

Los soberanistas de hoy creen, con una pasmosa ingenuidad rayana en lo suicida, que el millón y medio de musulmanes “catalanes” se van a integrar con la misma facilidad con que lo hicieron en los 50–70 los inmigrantes llegados de otras partes del Estado. De hecho, creen que, subsidiándolos, hacen como Pujol con Justo Molinero, convirtiéndoles en “bons nous catalans”. No sé que me repele más del independentismo, si su cobardía congénita, su estupidez demostrada en el análisis de la presencia del islam en Cataluña o su ignorancia política (la integración que no ha funcionado en ningún país europeo por democrático que fuera… no va a funcionar en Cataluña–española ni en pastelazo de República Catalana).

EL TIEMPO DEL EXILIO INTERIOR YA ESTÁ AQUÍ

Pelomocho y sus mariachis han completado la tarea de Mas: partir a Cataluña en dos. En tres, si tenemos en cuenta que buena parte de la población no se identifica ni con el independentismo, ni con el patriotismo constitucional. En cuatro si tenemos en cuenta a la comunidad islámica que cada vez tiene más prisa por aplicar la sharia en Europa. Cataluña no es una nación, es un "ente territorial" cada vez más atomizado. Y esa es la triste realidad a la que la han abocado unos y otros. No pasará gran cosa el 1–O. Y eso es lo peor: que la fiesta corre el riesgo de proseguir ad infinitum. E incluso aunque hubiera el malhadado referéndum con las garantías democráticas mínimas (ninguna de las cuales se da hoy), lo presumible es que no saliera adelante el proyecto independentista… pero eso no indicaría que aquí terminaba la historia, sino que los independentistas insistirían en un nuevo referéndum de aquí a unos años y así sucesivamente hasta que ocurriera como en Quebec, donde la población ha terminado por hartarse del nacionalismo (en un país que apenas tiene 150 años y en el que antes dos comunidades de lenguas de distintas raíz, estuvieron enzarzados en guerras) y darle la espalda.

Cataluña languidece, Cataluña preocupa, Cataluña va a la deriva y el independentismo se victimiza… y esto que ocurre hoy, no parará, seguirá por tiempo indefinido. Así que iros habituando. No os recomiendo ni que os exaltéis (el “procés” es una tormenta en el vaso de agua sucia del 3%), ni os desesperéis. La causa no vale la pena. Preocuparos más bien de que todo un país y si me apuráis, todo un continente, va a la deriva y cuya sociedad no reacciona aunque maten a 16 de los suyos y envíen al hospital a otros 140.

Es el tiempo de la carcajada ante las soplapolleces de unos y la mediocridades de otros. Es el tiempo del exilio interior. No busquéis soluciones porque el problema no lo tiene: ni el 1-O, ni en las décadas que seguirán. Exilio interior y gran negación: tales serían las consignas. Exilio interior porque "fuera" no hay nada que ganar, ni causa por la que luchar. Gran Negación porque ya no existen propuestas que se puedan asumir sin reservas mentales, y lo único que puede decirse es un inmenso, gigantesco y absoluto NO. “Patriotismo constitucional”, “República catalana” ¡Vale ya de pamplinas! ¡Hay que decir bien alto que todo esto no va ni contigo ni conmigo! Va con los que tienen algo que ganar y que luchan por administrar la caja… No es política, es lucha entre contables con visera y manguito. No es PATRIA, es defensa de intereses de unos o de otros amparados unos por el “patriotismo constitucional” y los otros por el “derecho a decidir”.

lunes, 21 de agosto de 2017

NO PUEDO OLVIDAR...


Hay líneas que uno no desearía jamás haber escrito y que maldice la hora en que ocurrió el suceso que le obliga a escribirlos. No voy a negar que estas líneas son el producto del hartazgo ante una sociedad que sigue sin reaccionar ante los golpes que recibe, y que cree que poniendo velitas, apaludiendo a no se sabe qué en los momentos de duelo (el aplauso denota alegría y no dolor), los terroristas van a ser vencidos sin más. Del yihadismo uno se lo puede esperar todo. De la debilidad de una sociedad a la que sólo le falta presentar la otra mejilla para que la golpeen, cualquier actitud es posible... menos la correcta: denunciar con el dedo y con la razón a los asesinos, pero también las situaciones que han facilitado el crimen y a los culpables de los procesos de debiloitamiento de la sociedad. Sin ánimo de ser exhaustivo, hay una serie de cosas que no puedo olvidar y que os resumiré por si coincido con alguno de vosotros. Es casi un credo personal, pero es posible que coincida con el vuestro. Si es así cortad y pegad, no hace falta que mencionéis fuente: NO PUEDO OLVIDAR QUE FUE GRACIAS A PUJOL QUE SE ABRIÓ LAS PUERTAS DE LA INMIGRACIÓN MARROQUÍ A CATALUÑA. NO PUEDO OLVIDAR QUE EL ATENTADO DE BARCELONA ERA TAN PREVISIBLE COMO QUE EL DÍA SUCEDE A LA NOCHE... Y SIN EMBARGO UNA FURGONA RECORRIÓ 600 METROS SIN QUE NADIE LE ENDIÑARA UN TIRO AL CONDUCTOR. NO PUEDO OLVIDAR QUE DESDE HACE 15 AÑOS LA GENERALITAT ESTÁ PARALIZADA ENTRE EL "NOU ESTATUT" Y EL "PROCÉS" Y SE HA OLVIDADO DE LOS RIESGOS MUCHO MAS REALES QUE CRECEN EN SU TERRITORIO. NO PUEDO OLVIDAR LOS SUBSIDIOS Y LAS SUBVENCIONES ENTREGADAS POR AYUNTAMIENTOS Y GENERALITAT, PARA MEZQUITAS, INSTITUCIONES ISLÁMICAS, SIN PREOCUPARSE DE LO QUE SE ENSEÑABA EN ESOS CENTROS. NO PUEDO OLVIDAR QUE PARA LA GENERALITAT DESDE HACE SIETE AÑOS, LA PRIORIDAD ES LA INDEPENDENCIA Y CUALQUIER COSA QUE NO ENTRE EN ESE PLAN ES COMPLETAMENTE SECUNDARIO (como demuestra el hecho de que incluso en el funeral de las víctimas hayan llegado a hacer publicidad del referéndum demostrando su catadura moral) NO PUEDO OLVIDAR QUE CADA NIVEL ADMINISTRATIVO (AYUNTAMIENTO, EUROPA, ESTADO, GENERALITAT, CONSEJOS COMARCALES) EVITAN ASUMIR RESPONSABILIDADES EN MATERIAS CRUCIALES, PERO ESTÁN AHÍ EN EL REPARTO DE PRESUPUESTOS: nosotros ponemos el dinero y los muertos, ellos los titulares y la cuenta en paraísos fiscales. NO PUEDO OLVIDAR QUE EL PROCESO INDEPENDENTISTA SOLAMENTE PODRÍA PROGRESAR DE CONTAR CON EL APOYO ACTIVO DE LA INMIGRACIÓN Y QUE UNA VEZ INDEPENDIENTE, EN CATALUÑA QUIEN DICTARÍA SUS REGLAS SERÍA LA COMUNIDAD ISLÁMICA. NO PUEDO OLVIDAR QUE CATALUÑA ES EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DE EUROPA, AL SER EL MAS DESCONECTADO CON UN ESTADO REALMENTE EXISTENTE. NO PUEDO OLVIDAR QUE NINGÚN ESCALÓN ADMINISTRATIVO ES COMPLETAMENTE INOCENTE Y LIBRE DE TODA RESPONSABILIDAD. NO PUEDO OLVIDAR QUE ESTE ATENTADO NO FUE UN VIDEOJUEGO NI UNA NOTICIA QUE SUSCITA FERVORES SOLIDARIOS (estilo "Yo soy BCN"), FUE UN CRIMEN COMETIDO A 50 METROS DE DONDE TRABAJA MI HIJA Y DONDE PASEAN MILES DE INOCENTES COMO ELLA. NO PUEDO OLVIDAR QUE LAS AUTORIDADES (Rey: "no tenemos miedo". si que hay miedo en BCN, Colau/Pichareli: "Nadie nos indicó poner bolardos". Si os lo indicaron. Pelomocho: "nada cambiará el 1-O". Si cambiará porque estáis utilizando los muertos para hacer propaganda) TODAS LAS AUTORIDADES, NO HAN ESTADO A LA ALTURA. NO PUEDO OLVIDAR QUE LAS NECESIDADES DE NO DIFUNDIR ISLAMOFOBIA ESTÁN REÑIDAS CON LA REALIDAD DE LOS HECHOS: "No todos los islamistas son yihadistas, pero todos los yihadistas son islamistas", "No todos los imanes predican el terror, pero sí que algunos imanes predican el terror", "No todo el Corán es un manual terrorista, pero si que algunos versículos del Corán llaman al exterminio de enemigos del islam"... NO PUEDO OLVIDAR QUE EL PERFIL DE LOS TERRORISTAS NO ES EL DE CONOCEDORES DE LA DOCTRINA ISLAMICA, SINO EL DE DELINCUENTES COMUNES DE POCAS LUCES HARTOS DE UNA VIDA OSCURA Y QUE QUIEREN CAMBIARLA POR EL MITO DEL PARAISO SENSUALISTA DE ALÁ NO PUEDO OLVIDAR QUE MIENTRAS EN TODAS LAS MEZQUITAS NO SE ENSEÑE QUE ESO DEL PARAISO DE ALA ES UN SÍMBOLO, O UN SIMPLE RECLAMO PUBLICITARIO A EFECTOS DE DIFUSIÓN DE UNA RELIGIÓN DEL DESIERTO, SEGUIRÁN HABIENDO MOROS POCO COMPETITIVOS QUE OPTARÁN POR LA VÍA FÁCIL HACIA EL PARAISO... NO PUEDO OLVIDAR QUE NUESTRA SOCIEDAD NO ES LO SUFICIENTEMENTE FUERTE, NI DURA PARA SOPORTAR ATENTADOS DE ESTE TIPO, SIN DESMORONARSE Y SIN PENSAR QUE TODA CONCESIÓN REALIZADA VA A ALIMENTAR MÁS Y MÁS TERRORISMO YIHADISTA. NO PUEDO OLVIDAR QUE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA TIENE LAS ADMINISTRACIONES QUE HA ELEGIDO, ESTO ES QUE SE MERECE... Y CREO, EN DEFINITIVA, QUE NO HAY NADA QUE HACER, SALVO RECLUIRSE EN EL EXILIO INTERIOR O IRSE DE UN PAÍS QUE TIEMBLA CADA VEZ QUE OYE HABLAR DE ISLAM Y QUE NI SIQUIERA ES CAPAZ DE RECONOCERLO. CREO, FINALMENTE, QUE ESA ES LA SITUACIÓN EN TODA EUROPA, PERO QUE EN ESPAÑA LA MORAL DE RESISTENCIA ES TODAVÍA MENOR QUE EN CUALQUIER OTRO LUGAR DE EUROPA Y EN CATALUÑA AUN MENOR QUE EN EL RESTO DEL ESTADO.

viernes, 18 de agosto de 2017

EL DÍA EN QUE EMPEZÓ LA GUERRA CIVIL ETNO–RELIGIOSA


El 17 de agosto de 2017 no lo recordaré por ser el 40º aniversario de mi matrimonio, ni siguiera porque fuera el 72º aniversario de la publicación de Rebelión en la Granja de George Orwell, sino porque fue el día en que empezó en España la guerra civil etno–religiosa en mi patria. El 17 de agosto lo recordaré mientras viva porque en esas Ramblas en las que habré paseado en miles de ocasiones y a las que he dedicado decenas de folios y algún libro, fueron asesinadas 13 personas y otras 100 resultaron heridas. Aquel kilómetro de Ciudad Condal en la que hasta no hace mucho uno podía ver auténticas librerías al aire libre (kioscos hoy convertidos en tiendas de gadgets para turistas), comprar animales de compañía (la Rahola prohibió que se vendieran), floristerías (hoy a título residual entre manteros y más y más y muchos más puestos de gadgets para turistas), lo vimos en fotos de nunca hubiéramos querido ver convertido en un sembrado de cadáveres.

jueves, 17 de agosto de 2017

ODIO SER PROFETA PERO... ESTABA CANTADO


CORTO Y PEGO UN FRAGMENTO DE "CONOCER EL YIHADISMO" publicado hace dos meses: (http://eminves.blogspot.com.es/2017/07/conocer-el-yihadismo-de-ryan-ymas.html) DECIDME SI EL ATENTADO SE PODÍA O NO PREVER?

¿Puede haber yihadismo en España?

Hasta ahora, afortunadamente, no se ha manifestado el terrorismo islámico en nuestro país. Es lógico: las comunidades islámicas, hasta ahora son minoritarias. En esos casos, el propio Corán recomienda la estrategia del enmascaramiento, la mano tendida y la moderación. Es la que cualquier otro estratega militar recomendaría: primero ampliar la base social, mejorar sus posiciones, crear infraestructuras y redes mientras se permanezca en una situación que, desde el punto de vista militar corresponde a una “defensiva estratégica”.

Pero, no debemos olvidar que en algunas zonas de nuestro país se han formado auténticos guetos en los que la inmigración islamista es ya mayoritaria. Esta situación es particularmente visible en Catalunya y en zonas de Andalucía y Levante y apenas visible en Madrid, donde la inmigración procedente de países islámicos es minoritaria. En esas zonas en cualquier momento podrían crear “redes organizadas” de carácter yihadista… siempre y cuando existiera una organización que las impulsara. De momento, siendo realistas, cabe decir que este tipo de organización no existe, ni siquiera de manera rudimentaria.

Catalunya es hoy la tierra de promisión del Islam venido del Magreb, Pakistán y África. Sin duda no es por casualidad que buena parte de las redadas contra presuntos terroristas islámicos hayan tenido lugar en aquella autonomía. Además, Catalunya acumula riesgos: está gobernada por una clase política que desde hace tres lustros no concibe ningún otro proyecto fuera de la independencia, para lo cual necesitan el apoyo (o, como ínimo, la neutralidad) de la comunidad islámica. Durante años, además, el área de interior ha estado en manos de personajes que lo ignoraban todo o casi todo sobre su departamento (Joan Saura que ocupó el cargo entre 2006 y 2010, fue, seguramente, la persona menos capacitada para la tarea); y, para colmo, no existen unidades militares operativas en toda la autonomía capaces de responder a una eventual insurrección islámica. Los acuerdos autonómicos han hecho que la Guardia Civil desapareciera de Catalunya y que el orden público quedara en manos de una policía autonómica, sin experiencia en esta materia. Si en algún lugar de España pueden producirse conatos de terrorismo islámico, Catalunya es la más vulnerable de todo el Estado: con una comunidad islámica amplísima, con un alta tasa de paro, muy mal gobernada (en materia de orden público y seguridad ciudadana, incluso desgobernada) y sin capacidad de reacción.

En zonas de Levante y Andalucía, la acumulación de inmigración islámica es, inferior, pero sigue siendo notable. Aun así, ni siquiera en Catalunya existe una densidad suficiente de población islámica como para que pudieran desatarse hoy procesos yihadistas clásicos propiamente dichos (a través de la cristalización de organizaciones yihadistas). Ahora bien, lo más terrible del yihadismo que ha aparecido en Europa a partir de 2015 es que no hace falta disponer de redes organizadas para cometer atentados “low-cost”. Basta tener voluntad para hacerlo. El cálculo de posibilidades nos dice que cuanto mayor sea la densidad de población musulmana, más posibilidades existen de que se comentan atentados yihadistas. Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, han sido objeto de atentados yihadistas simplemente porque albergan a las comunidades musulmanas más amplias. Luego, por cierto, viene España...

martes, 8 de agosto de 2017

A FAVOR O CONTRA EL TURISMO


Y se divierten confundiéndose con los granos de arena

INTRODUCCIÓN

La reciente campaña de tono menor protagonizada por los más jóvenes de la CUP contra el turismo ha generado posiciones encontradas. Para unos, si las protagonizan los de la CUP, hay que estar en contra “por principio”. A fin de cuentas, la CUP representa una especie de radicalismo independentista, neo–borroka, ideológicamente endeble, contradictorio y sin muchas luces. Si han errado en tantas cosas, probablemente esta sea una más, como cuando aquella de la CUP defendió a la “tribu” y el otro concejal tuiteó que a Ernest Lluch se merecía que lo asesinaran. De hecho, los de la CUP no son precisamente “intelectuales” lúcidos, ni sus análisis se caracterizan por su rigor y precisión. Son espontáneos en esto de la política y en un tiempo de desvaloración de la clase política, el último subproducto que es capaz de generar las dinámicas democráticas y que siempre encuentran sintonía con una fracción del electorado. Siempre habrá gente como ellos, producto de un sistema educativo quebrado q1ue no dan más de sí. Lo semejante se reconoce en lo semejante. Por eso existe la CUP y por eso existen animalistas, partidos rarillos: porque hay gente para todo. Pero, francamente, estar a favor del turismo, justo porque la CUP está en contra, me parece casi tan desaprensivo e intelectualmente inane que la postura de este grupo.

Seguramente por chiripa y como producto de las calores veraniegas, a falta de una actividad más convencional, la CUP –y más que la CUP, uno de sus grupos, Arran– han optado por una campaña antiturística. Hasta un reloj averiado, acierta dos veces al día la hora. Esto nos induce a realizar una reflexión sobre el turismo y lo que significa.

Ahí tenéis un ejemplo de "huir de las grandes ciudades" para pasar un "buen verano".

“VIAJAR” Y “HACER TURISMO”

El turismo es un cáncer. Y lo dice un viajero que ha recorrido buena parte del mundo ¿haciendo turismo? En absoluto: turista es aquel que realiza un “tour”, un recorrido, habitualmente recomendado o contratado por un “tour–operador”. El “turista” es un producto de la sociedad de masas. Alejandro Magno, recorriendo Asia, o Colón camino de las Indias, no podrían ser considerados como turistas, ni yo lo soy cuando evito destinos masificados, de moda o simplemente promocionados a buen precio. 

Viajar es una cosa: supone conocer el mundo, visitar, observar y aprender cómo son y lo que se cuece en otros países. No es llegar a un puerto, desembarcar, estar cuatro o cinco horas, reembarcar y así durante diez días, tal como se hace en los cruceros de pulserilla tan en boga en nuestro días (los hay de 5.000  pasajeros, se ha botado uno de 7.000 y se han diseñado para dentro de unos años, otros de 10.000… si esto no es un hormiguero flotante, se le parece). Viajar es estar y observar, no es llegar en avión, irse directo al hotel, rebozarse con protector solar, irse a la playa, comer, dormir y en las noches discotequeo ruin hasta cinco minutos antes del coma o el infarto. 

El turismo es una actividad esencialmente masificada que sigue flujos concretos determinados por la industria. Viajar es algo incompatible con la masificación. Lamentablemente, viajar es algo que cada vez se puede realizar menos, especialmente si uno está sometido a un trabajo fijo y a unos ciclos de vacaciones veraniegas establecidos e inapelables. Afortunadamente, para viajar tampoco hace falta irse tan lejos: cerca nuestro existen lugares desconocidos de belleza insólita y serenidad sin límites.

TURISMO = MASIFICACIÓN

En principio estoy contra el turismo porque se trata de una actividad masificada. Huyo de la masa como huyo de la peste. Recomiendo ir a la playa a primera hora (yo lo hago todos los días) de 9 a 10, prácticamente no hay nadie. Nunca se me ocurriría ir en horas de mayor masificación que, por cierto, coinciden con la mayor radiación solar y con su mayor peligrosidad. Y luego, es posible volver a partir de las 19:00 horas, cuando el sol se oculta y es en los momentos en los que la brisa marina refresca. Las playas a esas horas suelen despoblarse. Tomad nota. Por otra parte, nada tan inútil como “tomar el sol”: el sol no se “toma”, te da o no te da. Y te puede dar caminando y haciendo ejercicio. Nada tan pasivo como tenderse sobre la arena, vuelta y vuelta, sin hacer absolutamente nada durante horas. La playa es para hacer un ejercicio imprescindible: natación, nadar en el mar no es nadar en una piscina clorada, os lo aseguro. Además de ser un ejerció menos brutal que levantar pesos o machacarse a base de footing, se absorben iones de agua marina ricos en minerales y se cultiva resistencia, esfuerzo y dureza. ¿Vais a la playa? Nadad, malditos, nadad. Porque si solamente vais a “tomar el sol”, cabría decir que en la azotea de vuestra casa o en un parque público delante del trabajo podéis hacerlo, no se requiere ir a un paraíso turístico masificado para practicarlo.

El turismo, como digo, no es más que un fenómeno de masas en el que el individuo, tan anónimo como el grano de arena de la playa, trata de imitarlo: si no se ve rodeado de miles como él que hacen lo mismo que él, se siente desgraciado e incómodo. El turista es siempre un individuo (no una persona: la persona tiene rostro, el individuo es anónimo) en manos de otros que diseñan su ocio, como se troquelan piezas o se produce en serie. Si uno rechaza la modernidad y todo lo que implica, rechazará necesariamente “hacer el turista”. Además, si gusta viajar, todavía existen momentos, tiempos y destinos para hacerlo: no es preciso pasar bajo las horcas caudinas de los “tour–operadores”.

En defensa del porro ante la Genberalitat... a pesar de que la política catalana muestre que probablemente se fuman más canutos dentro del Palau de la Generalitat como fuera

EL TURISMO EN LA ECONOMÍA

Tal sería la primera cuestión: no me gusta el turismo, porque no me gusta lo impersonal, anónimo, sin rostro, ni la actitud de quienes renuncian a ser ellos mismos y ponen su odio en manos de terceros. Que el diablo y las estadísticas se los lleven, que diría Nietzsche. Ahora bien: el turismo –se dice– es un negocio, una industria de la que dependen millones de puestos de trabajo. Es, por tanto irrenunciable. Veamos esta línea de argumentación.

El turismo empezó a ser negocio durante el franquismo. A partir de 1960, un año después de la nueva ley de inversión extranjera en España, se dio el pistoletazo de salida para que el turismo, que hasta ese momento había ido llegando con cuentagotas, pasara al modo riada. Debió ser en 1962 cuando se recibió al “turista un millón”. Ahora ya ni se cuentan, pero vamos por los 75-80 millones anuales y a un ritmo de crecimiento del 5% hasta 2050. Es decir, que en torno a mediados de siglo vendrán a España 150 millones de turistas extranjeros. Así pues, si usted quiere dedicarse a una actividad lucrativa, dedíquese al turismo. ¿Para qué va a cursar su hijo o usted una ingeniería industrial, para qué una carrera tecnológica de alto valor añadido o una humanística de valor cultural: entrénele y entrénese para servir copas, hacer camas, limpiar habitaciones y pinchar discos. Enséñele las cuatro reglas de media docena de idiomas y lo tendrá preparado para dar la bienvenida a gentes de no importa qué origen.

Algún tontopollas (expresión granaína extraordinariamente elocuente) rechaza el turismo “porque es franquista”. Quien lo hace, seguramente es más superficial que el sentido del humor de Freddy Kruger. En el fondo, el turismo sí fue, originariamente, “franquista” (tanto como la sopa de ajo o el vino en tetrabrick), pero los tecnócratas del franquismo eran lo suficientemente inteligentes como para saber que se trataba de un negocio de muy bajo valor añadido y que solamente podía coexistir con otros sectores que rentaban mucho más beneficios con menos esfuerzos: por eso se construyó una petroquímica en Tarragona, por eso había altos hornos y astilleros en las costas, por eso el Instituto Nacional de Industria hizo lo que correspondía a su nombre (industrializar el país), por eso se abordó el Plan Badajoz o las políticas de concentración parcelaria y, por eso, finalmente, Franco, inauguraba pantanos con la misma frecuencia con la que hoy los presidentes de comunidades autónomas y alcaldes de las grandes ciudades inauguran orgullosos carriles bici. Para el franquismo, hay que recordarlo, el turismo era uno de los puntales de la economía nacional, pero no era ni el único, ni siquiera el más importante. Había otros.

Tal es la diferencia: hoy le quitas a la economía española el turismo y, simplemente, se derrumba. El paro ascendería bruscamente a los 8.000.000 y los ingresos del Estado descenderían un tercio. No hay otros sectores de sustitución, ni siquiera otros puntales de la economía (salvo, claro está, la especulación). El problema no fue del franquismo, sino de los que llegaron luego y muy especialmente de quienes negociaron el Tratado de Adhesión de España a la Comunidad Europea que nos situaron en la periferia de Europa, como “nación de servicios” y uno de ellos era el turismo. Ni siquiera hemos logrado ser –como aspiraba Aznar– el geriátrico de Europa. Los extranjeros jubilados que llegaron aquí en los 90 y en los primeros años del milenio, están abandonando el país y el flujo se ha interrumpido: demasiado caro, demasiado inseguro, demasiado sol, demasiado chorizo, demasiadas colas en la sanidad, demasiado pasotismo, demasiado colgado. Además hay otros horizontes más serios y fuertes: el Adriático, especialmente. Después de la reconversión industrial (es decir, tras el holocausto industrial) sólo nos ha quedado el turismo. Nada más que el turismo.

Pensemos en una ciudad como Barcelona: está completamente dedicada al turismo, no hay más industria que la turística, ni más inversión que en ese sector. La ciudad, que empezó a estar de moda cuando los Mundiales de Fútbol de 1982 y luego con las Olimpiadas celebradas diez años después, convirtiéndose al monocultivo turístico con el ayuntamiento nacionalista. Hoy, Barcelona sólo tiene ingresos por esa parte. Si, por una circunstancia dramática, el flujo turístico cesara bruscamente (y puede ocurrir: una epidemia, algún asesinato truculento de impacto internacional, atentados yihadistas, inestabilidad política y conflicto civil, todo ello verosímil), la Ciudad Condal luciría como Detroit: con la mala hierba creciendo en las calles y edificios comerciales abandonados.

Así pues, el segundo problema es que nuestra economía hoy depende del turismo y su columna vertebral es ese sector y no otro. Si hay que buscar un responsable ese es Felipe González, sin ninguna duda: fue él, a fin de cuentas, quien firmó el acta de adhesión a la Comunidad Europea. Establecida la responsabilidad vamos a otro tema: ¿quién diablos viene a éste país? ¿Hay un perfil mayoritario del turista?

Los límites del mal gusto hace tiempo que se han sido superados por el turismo de aluvión, chancleta, garrafón, balconing y porrtito.

TURISMO DE BAJO NIVEL

Basta mirar los ojos y ver: cada año el turismo tiene un nivel –cultural, social, educativo- más bajo. No puede extrañar: los tour operadores, a fin de atraer a más y más millones de turistas, se ven obligados a rebajar precios, hasta que llega un momento que, prácticamente está al alcance incluso de los que viven de la caridad pública. Y no digamos de los colgados. Hay que recordarlo: hay países que atraen turismo con la perspectiva de la sexualidad (Thailandia, Cuba, la República Dominicana), son verdaderos burdeles (y es triste que el mundo te vea como un burdel). No es el caso de España, desde luego, pero sí que una parte sustancial del turismo, especialmente el que viene a Barcelona, está atraído porque aquí se puede hacer lo que en el país de origen está prohibido o nadie se atrevería a hacer. Fumar porros, por ejemplo. En Francia no hay grow–shops, pero solamente en torno a las Ramblas barcelonesas hay 400 clubs de cannabis a precios más baratos que los holandeses… ¿Se entiende el por qué cada año hay más accidentes de tráfico, muertes por balconing, y este año un número espectacular y desmesurado de ahogados (¡casi 300 en lo que va de año!)? Se fuma demasiado porro, se consume demasiado alcohol y se realizan mezclas de alcohol, anfetas, porros, coca, sin que a nadie le preocupe absolutamente nada. Está banalizado. Algún pijo–guay dirá que el porro no es peligroso y que el tabaco lo es más… sí, claro, pero el tabaco no induce a la somnolencia, ni genera psicodelia, en cambio un canuto bien ligado sí. ¿Se ve la diferencia? ¿Se entiende porque hay más accidentes y lo que llega es más conflictivo? Gente incapaz de controlarse, incapaz de tener sentido de la medida, bebe sin límites y lía porros trompeteros igualmente sin límites.

A pesar de que en nuestro país hay muchas cosas para ver y para maravillarse, lo esencial de los recorridos turísticos no va por ahí: va, simplemente, por el modo de diversión y ocio de más bajo nivel, lo más cutre, simplón y bobo. Y estas cosas son selectivas y excluyentes: zonas como Salou jamás de los jamases recuperarán un turismo de calidad: se ha producido una selección a la inversa, el turismo de balconing, borrachera, meada fácil y amante de la peor música, domina y ha excluido por completo, un turismo algo más exigente. Así pues, podríamos ofrecer turismo en zonas desérticas del país, a condición de que instaláramos redes de clubs de cannabis, pipis-can, unos pocos toldos bajo los que dormir la mona, paradetas de venta de latas de cerveza a menos de treinta céntimos y puntos de venta de garrafón. Buena parte del turismo que viene aquí es eso y no otra cosa lo que buscan. No somos el burdel de Europa pero si el fumadero de canutos. Podéis estar orgullosos.

¿Puede sorprender el que un joven británico que cobra una paga del Estado se vuelva, literalmente, loco cuando ve en los supermercados DIA latas de cerveza a 0’26 céntimos, cuando en su país, una calidad similar está a libra y media? La solución sería elevar los impuestos del alcohol… ejem, no fastidiemos: seríamos nosotros, los autóctonos, los primeros afectados. Sí, porque, en el fondo, el turismo genera también efectos perversos sobre las poblaciones autóctonas: lo paradójico es que cada vez se baja más y más el listón para abrir fronteras a un turismo de nivel cultural, económico y educativo más bajo –de hecho, ya estamos próximos al “España = paraíso turístico para indigentes culturales, económicos y sociales”– y, sin embargo, el coste de la vida cada vez sube más para los habitantes autóctonos. Esto se nota, por ejemplo, en Barcelona: un café todavía debería costar menos de un euro, sin embargo, en el extranjero es mucho más caro, por lo que los hosteleros avispados tienden a elevar el precio hasta el límite en el que sigue siendo barato para el turista (que lo compara con el de su país), pero es el doble de caro que el autóctono estaba dispuesto a pagar. Y es que, los hosteleros, normalmente, tratan a todo el que aparece en su establecimiento, nacional o extranjero, como turista.

La alternativa parece, a un lado el burkini, a otro el emputecimiento

LO QUE TIENE SER LA PERIFERIA EUROPEA

Para colmo, las nuevas tecnologías que han impuesto nuevas fórmulas de negocio y de viaje, ya no en hoteles estandarizados y masificados, sino en habitaciones de apartamentos, han generado en la Ciudad Condal una subida del precio de la vivienda y de los alquileres del 20%. Edificios del Ensanche barcelonés que hasta ayer estaban habitados por familias en régimen de alquiler, han sido desalojados y transformados en hoteles informales y fuera de todo control. No es que estén siendo explotados por particulares (estos están penados por un ayuntamiento que prefiere machacar a los pequeños propietarios) sino por los grandes trust hoteleros e inmobiliarios que han apostado por esta fórmula libres para vaciar edificios, sin preocuparse de quien los habita temporalmente, ni se alarmen por el bajo nivel cultural y de educación de los turistas ocasionales. Los propietarios de estos trusts y grandes empresas no viven en esos barrios: es el barcelonés medio el que debe bregar con esta barbarie ante un ayuntamiento indolente y preocupado por los carriles bici, por el orgullo gay, subirse disimuladamente los sueltos, colocar a los cuñados y recaudar diariamente mediante las multas de aparcamiento.

Tal es la perspectiva. El panorama es odioso. Es el precio de haber renunciado a cualquier actividad industrial o agrícola, aceptando ser la periferia de Europa y permanecer mudos ante la precarización de la vida y la invasión turística (que se une a la invasión de la inmigración). Los beneficios económicos que puede reportar el turismo no tienen compensación con los prejuicios que ha aportado y está aportando a la mayoría de ciudadanos. Prejuicios que, especialmente podrían haberse evitado si España no fuera como es hoy un monocultivo turístico (PP y PSOE, junto con la extinta CiU, al alimón son los CULPABLES; no vayamos ahora a olvidarlo y echemos la culpa al franquismo o a los visigodos). Lo peor es que España no es otra cosa: es solamente eso y nada más que eso. Cada vez más, ante una administración depredadora, el perfil del país será ese: destino turístico masificado para turistas poco o nada exigentes, de botellón y de chancleta, de disco playera y de garrafón, un turismo que de música conoce el Despacito y la canción del verano, algo de hip-hop y el rap es demasiado intelectual para ellos, y que ve en España el país en donde se fuman los porros más baratos de toda Europa.

Protestas inútiles que llegan tarde y que son flor de un día y protagonizadas por ciudadanos que todavía creen en Papa Noel.

ABOCHORNADO DE SER ESPAÑOL

Siento vergüenza de mi país y de esto en lo que lo han convertido. Abandonad toda esperanza: esto no tiene remedio. Ya es imposible cambiar la estructura económica del país, sin que todo se derrumbe. Lo oís: es tarde para imprimir cualquier cambio de rumbo. Además, para hacer alguna reforma en profundidad, haría falta POLÍTICOS, y esto hace décadas que han desaparecido sustituidos por individuos coriáceos que sólo buscan agradar a los medios, llamar la atención del electorado quince días antes de las votaciones y subirse los sueldos. Lo que tenemos son parásitos ciegos y oportunistas, cuyas políticas no cambian; en absoluto “políticos”. Lo único que cambian son sus actitudes: antes y después de llegar al poder. Observemos que la Colau, por ejemplo, lleva ya dos años y pico en el poder y en este tiempo, los procesos de desplome de la ciudad por presión turística, se han acelerado hasta alcanzar velocidad asindótica. Lo que ha hecho la Colau, en la práctica, ha sido llegar al último extremo de las políticas anteriores de los gobiernos tripartidos y nacionalistas del ayuntamiento. Y eso que iba de protestaría y contestona. Suele ocurrir que los más “rebeldes” terminan siendo los que antes se aclimatan a los vientos que soplan de los trusts turísticos y de las inmobiliarias.

¿Se puede hacer algo? Sí, irse. A Barcelona y a otras ciudades de entidad similar les queda mucho por sufrir. No desde luego a las piedras que, a fin de cuentas, son tan indolentes como las administraciones, sino a los ciudadanos autóctonos. Para abordar las reformas necesarias no hacen falta partidos, ni referéndums, ni siquiera elecciones. Hacen falta superhombres en el sentido nietzscheano del término. Y esto, hace mucho que desaparecieron. Por primera vez en la historia de España, estamos ante una acumulación de problemas de tal magnitud que comprometen y hacen difícil la subsistencia de nuestra sociedad y ante los cuales no puede aplicarse ninguna solución que corrija, ni siquiera que retrase los tiempos del hundimiento. Sin olvidar que no existen grupos sociales en número y con capacidad suficiente para reaccionar y capitanear un enderezamiento de la situación digno de tal nombre y que no sea una mera portada mediática (¿os acordáis de los “indignados”? pues bien, ese es el límite máximo de lo que puede dar el rechazo a lo existente).

Abandonad toda esperanza: esto es tierra quemada.

BARCELONA IS DETROIT, IS NOT NEW-YORK

A diferencia de los chicos de la CUP, yo que soy más “anti–turismo” que ellos (y además, sé porqué lo soy), estoy, así mismo, persuadido que el problema carece de solución: la alternativa a una Barcelona no turística es, hoy, tal y como están las cosas, Detroit. No, como pretendía Maragall y aquella generación de socialistas alucinados y vividores que asumieron el control de la ciudad desde la transición, hacer de Barcelona una ciudad fashion, la Nueva York del Mediterráneo, sino más bien la Detroit de nuestro horizonte. Eso, o en el mejor de los casos, convertir a BCN en una ciudad de inmigración, la nueva Marsella, No hay salida, insisto: el foso es demasiado profundo como para que algún modelo económico pudiera aportar los ingresos que traen 80 millones de turistas. No hay sectores económicos que puedan absorber los 8.000.000 de parados que se generarían con la liquidación del sector turístico, ni siquiera con un leve redimensionamiento. No hay, pues, solución, si de lo que se trata es de seguir las leyes de la lógica. ¿Atacar al turismo? ¿Para qué? Seguirán llegando. ¿O es que creéis que un borracho inglés renunciará a cervezas a 0’26 céntimos o un colgado francés hará ascos a porros para todos los colegas a 20 euros en cualquier club de las Ramblas o aledaños simplemente por el hecho de que unos nanos le hayan pintado el autobús turístico o unos vecinos airados le hayan increpado en un idioma del que no conoce nada?

Un par de consejos: los que podáis, preparar las maletas. Si os quedáis en España, vais a asistir al declive cada vez más acelerado de un país y de una sociedad. España está peor que cualquier otro país europeo. Os lo aseguro porque conozco muy bien Europa. Se dirá que en Grecia están peor todavía. Sí, es verdad, pero, al menos en Grecia saben por qué están mal, son conscientes, han reflexionado y se han producido cambios –no los suficientes, pero sí que hay grupos de protesta, a derecha e izquierda cuya existencia es elocuente y, sobre todo, el ciudadano medio tiene alguna conciencia de lo que ha ocurrido–; por el contrario, en España, ni siquiera se es capaz de reflexionar sobre nuestro hundimiento, a qué se debe y quiénes son los responsables. De hecho, resulta significativo que hayan sido los “intelectuales” de la CUP, los que han tomado la bandera de la protesta anti turística en estos momentos de preocupación pre-referéndum. Pensar cómo salir es ocioso cuando todavía la población no ha constatado que está en una sima.

No creo que sean de recibo las campañas de los borrokas catalanes. Y no porque la industria turística no precise un tirón de orejas (precisa mucho más que un tirón por cierto), sino porque no hay alternativa: la actual dinámica es mala y va a peor, la propuesta por la CUP es torpe, limitada, ciega y supone un doble salto mortal: Barcelona sin turismo, bien ¿y de qué vive una ciudad que solamente tiene al turismo como actividad? Y lo contrario, seguir como estamos, es insoportable y, no os quepa la menor duda, la situación se irá degradando cada vez más. No hay solución, salvo el pataleo y el ir preparando las maletas hacia horizontes más agradables. Porque viajar implica conocer otros lugares y pronto se entiende que cualquier lugar es bueno para vivir, con tal de que tenga una economía diversificada, un nivel de educación aceptable y un sistema educativo y sanitario como el que hace décadas resultó destruido en España. Y, países de este tipo aún quedan. Afortunadamente. Podría repetirse lo de que “me duele España”, pero es porque me duele hasta lo insoportable, que la única forma de sanar es la lejanía. Esto es tierra quemada. Y si alguien me demuestra lo contrario, me alegrará, francamente.