domingo, 16 de junio de 2019

PEQUEÑA GUIA PARA ENTENDER LAS CUATRO TENDENCIAS DE LA POSTMODERNIDAD: TRANS-HUMANISMO, NEW AGE, UNESCO, NEOLIBERALISMO.


Las concepciones de la New Age, la filosofía de la UNESCO, el Neoliberalismo y el Trans-humanismo, son cuatro visiones diferentes sobre el destino de la modernidad. Estos nombres encarnan cuatro tendencias, cada una de ellas, aparecida en distintos momentos del último siglo, que auguran futuros relativamente diferentes entre sí, pero, en cualquier caso, en ruptura con la tradición y con todo lo que hemos visto hasta ahora. Vale la pena decirlo desde ahora: se trata en los cuatro casos de visiones extremas de una misma actitud ante la vida: el “progresismo”.

Vamos a resumir los tenidos, las tendencias y la realidad de cada una de estas corrientes:

1) NEW AGE

La teoría

Llevamos hablando de “nueva era” desde hace cuarenta años. El movimiento surgió en EEUU a partir de la descomposición de la “contracultura” de los sesenta y buena parte de sus impulsores procedían de este ambiente político. La obra que facilitó la cristalización del movimiento fue La conspiración de Acuario de Marilyn Fergusson. La idea básica es de procedencia ocultista: la humanidad está entrando en un nuevo período astrológico en el que la era de Piscis (correspondiente a los últimos 2.000 años de civilización) está siendo sustituida por la de Acuario (el signo astrológico posterior), lo que entraña un “cambio de paradigma” (es decir del núcleo duro de principios que rigen un momento histórico y que se manifiestan en todas sus actividades. Si hasta ahora ha estado presente el “paradigma mecanicista” que tuvo su origen en Newton y que ve todo, desde el Universo hasta el cuerpo humano como mecanismos compuestos por piezas que deben ser analizadas de manera aislada, el “nuevo paradigma” o “paradigma holístico” considera el mundo y al ser humano como “totalidad indivisible”.

La práctica

La ideología de la “new age” ha cristalizado en un “movimiento” (es decir, en un grupo de tendencias, organizaciones y familias ideológicas) con tendencia a revalorizar las doctrinas orientales, previamente “occidentalizadas” o adulteradas, con mejor o peor fortuna, especialmente por personalidades de la Sociedad Teosófica o inspirados en ella y que ya estaban presentes en algunas corrientes de la “contracultura” anterior. En general y, con el paso del tiempo, el movimiento ha terminado siendo un conjunto de técnicas terapéuticas y “espirituales” promovidas por distintos “institutos” y/o “gurús”, todos ellos autoconsiderados como “alternativos”. Existe toda una oferta variadísima de cursos, terapias, escuelas de meditación e, incluso, sectas destructivas que aluden, desde distintos puntos de partida a las mismas temáticas: autorrealización, vida feliz, superación de las enfermedades, escuelas de vida, interrelaciones del individuo con el Todo, vida natural, formas de vida alternativas y comunitarias, lo que podríamos llamar una “espiritualidad materializada”, etc.

Las tendencias
- Difusores de terapias, unas de carácter psicológico (psicología transpersonal y distintos derivados de las doctrinas de Carl Gustav Jung), otras procedentes de oriente (reiki, siatsu, etc.), algunas improvisadas (risoterapia o terapia de la risa).
- Sectas destructivas, todas ellas formadas en torno a un “gurú” y presentadas como “nuevos movimientos religiosos”. Aquí incluimos a los grupos de “chaneling” o “canalizaciones” que no son más que el viejo concepto teosófico de “escritura automática” readaptado.
- Grupos ufológicos, que consideran que los “extraterrestres” son los anunciadores de la “nueva era”. Unos opinan que vienen de planetas remotos y otros que son “seres transdimensionales” que proceden de otras dimensiones de nuestro propio universo.
- Movimientos neo-espiritualistas: derivados del viejo ocultismo decimonónico o bien que siguen en las mismas posiciones, muchos de ellos son formas occidentalizadas de budismo o de disidencias del hinduismo tradicional. Aquí puede incluirse el redescubrimiento del neo-chamanismo en Castaneda.
- Tendencia “ecologista” centrada en torno a los partidarios de la “teoría Gaia” (la tierra considerada como “ser vivo” que se protege de quienes la amenazan), que llega incluso a la creación de grupos de convivencia (la “comunidad de Findhorn”)
- Corrientes científicas: que aluden a que las ciencias de vanguardia, especialmente la física más avanzada, tiene concomitancias con las doctrinas espiritualistas y lejos de negarlas, las confirma (ideas de “resonancia mórfica” o de “espiritualidad quántica”).
Influencia

El momento álgido del movimiento coincidió con los años 90, a medida que nos aproximábamos al cambio de milenio. Sin embargo, los abusos, las tomaduras de pelo, la ineficacia de la mayor parte de las terapias (que no dejaban de ser placebos) y los cambios que se produjeron a partir de 1989 y la crisis económica de 2007, hicieron que el movimiento entrara en recesión, las ventas de libros de esta temática cayeran en picado y se disolvieran buena parte de las “escuelas” y asociaciones que vendían cursos de este tipo. Muchos de sus integrantes, migraron hacia el trans-humanismo.


2) IDEOLOGÍA UNESCO

Teoría

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por sus siglas inglesas UNESCO, tiene como finalidad “contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones”. Pero estos principios son lo suficientemente ambiguos como para que sus intérpretes se creyeran en la obligación de universalizar sus propias concepciones. En 1945, la fundación de la Organización de las Naciones Unidas, de la que la UNESCO es una emanación, supuso la cristalización de las aspiraciones universalistas nacidas en el siglo XIX en distintos sectores de la masonería y del ocultismo: la idea que está en la base de las concepciones de la UNESCO es que la diversidad cultural, étnica y educativa, debe regirse por el principio de la “igualdad” y que lo importante es lograr una “unidad humana universal” en torno a los mismos valores de tolerancia, respeto y multiculturalidad. Así pues, el objetivo final de la UNESCO es favorecer una “gobierno universal”, unificar a la población terrestre en “una sola raza”, “una religión mundial” e igualar sobre todo el “primer mundo” con el “tercero”. El sufraguismo del siglo XIX, se amplia y concreta en las llamadas “ideologías de género”.

Práctica

Contrariamente a lo que se tiene tendencia a pensar la UNESCO no es una organización internacional formada por los 195 Estados miembros que la componen, sino una estructura burocrático-administrativa independiente de estos Estados, provista de una ideología propia que utiliza los recursos de que disponen (procedentes en parte de las cuotas que deben abonar los Estados miembros, pero también de las aportaciones entregadas por grandes consorcios financieros para desgravar impuestos) para difundirla. La UNESCO, a su vez, apoya a distintas ONGs y, sobre todo, financia y favorece determinadas producciones culturales que profundizan en la línea de su visión ideológica del mundo. El primer Director General de la UNESCO fue Aldous Huxley (cuyo nombre suele relacionarse con la New Age y con el Trans-humanismo) y su primer Secretario General, Robert Muller que estuvo al frente de la entidad durante 40 años y que militaba en el grupo neo-teosófico Buena Voluntad Mundial, fundado por Alice Ann Bailey (AAB). Las tres líneas de trabajo en la actualidad son: difusión de ideologías de género, promoción de la multiculturalidad y defensa de las migraciones de sur a norte y de Este a Oeste.

Tendencias
- Tendencia de “sostenibilidad mundial”: Las distintas “conferencias mundiales” para tratar los problemas del planeta han conducido a la visión de que el crecimiento energético debe ser “sostenible” (olvidando que no hay posibilidades de crecimiento, por sostenible que sea, en un planeta de recursos limitados).
- Tendencia humanista-universalista: Es su tendencia mística, derivada de la influencia que siempre han tenido los partidarios de AAB dentro de la institución, son los más interesados en “unificar el mundo”, las religiones, las razas, las lenguas y las culturas. Su templo está instalado en el edificio de Manhattan de la ONU: La Sala de la Meditación.
- Tendencia humanista-neoliberal: Las únicas instituciones que la UNESCO nunca ha criticado son el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, así mismo, parte de los ingresos que percibe (y que luego redistribuye en parte entre las ONGs) procede de grandes corporaciones financieras, lo que genera una sorprenden identidad de criterios entre estas componentes: para la UNESCO, la “globalización” es un paso adelante en la “unificación del mundo”.
- Tendencia tercermundista: A medida que se fueron incorporando antiguas colonias a este organismo, él mismo resultó desequilibrado: lo que hace, las propuestas, recomendaciones y medidas favorezcan cambios en Europa, pero eviten críticas y alteraciones de las sociedades del tercer mundo. El principal instrumento de esta corriente es la multiculturalidad y el favorecimiento de las corrientes migratorias y luchar por la “igualdad cultural”.
Influencia

El hecho de presentarse como una organización que vela por la cultura, la educación y la civilización hace que la UNESCO goce todavía de extraordinario prestigio internacional. Sin embargo, el hecho de que grandes Estados (EEUU con Trump e Israel) se hayan retirado y que otros (Canadá y Alemania) hayan rebajado sus cuotas, han obligado a que el presupuesto de la UNESCO se redujera un 22%. Sin embargo, a partir del nombramiento de la exministra de cultura francesa (con Manuel Valls), Audrey Azoulay (de origen judío-marroquí), se han acelerado y convertido en omnipresentes las directivas “de género”, terreno en el que está centrada la organización, dando la sensación de haberse replegado en cuestiones de ecología y defensa del medio ambiente.


3) NEO-LIBERALISMO

Teoría

Es una teoría económica con repercusiones en el ámbito social. Recupera el viejo liberalismo de los orígenes y afirma que las crisis cíclicas del capitalismo se deben a que los Estados intervienen en política. La fórmula para evitar estas crisis y los choques entre naciones consiste en dejar libre curso a las fuerzas del mercado para que éste se ordene según las leyes de la oferta y de la demanda. Y esto a nivel mundial. El Estado, por tanto, debe de ser lo más débil posible, existir solamente para garantizar ciertas infraestructuras, nada más, por tanto, debía renunciar a la existencia de sector público y, allí donde exista, debe ser privatizado. La política, por tanto, debe estar sometida a la economía y esto a nivel global. La teoría nació de la “escuela austríaca de economía”, en especial de Ludwig von Mises y de su discípulo Friedrich Hayeck, para los que, cualquier cosa que no era “liberalismo”, pasaba a ser, automáticamente, “socialismo” y, por tanto, una amenaza a la “libertad del mercado”.

Práctica

En los años desde la postguerra hasta principios de los años 70, la economía mundial estaba bajo la influencia de John Maynard Keynes y de su escuela. Los criterios ultraliberales defendidos por Hayeck, eran considerados una locura. Sin embargo, la crisis económica de 1973, y la llegada al poder de los conservadores ingleses a finales de la década, supusieron un avance para esta escuela, por mucho que sus principios se habían puesto en práctica en Chile durante el período de Pinochet, hundiendo por completo la producción nacional y generando una crisis económica que comprometió la misma existencia del régimen. Pero la llegada al poder de Ronald Reagan en EEUU y de su equipo, armado con la misma doctrina económica, supuso un cambio de tendencia total en los criterios económicos del a postguerra. Tras la victoria sobre la URSS en la Guerra Fría, las doctrinas neoliberales se universalizaron: capitalismo y democracia parecían haber triunfado a nivel mundial y, por tanto, pudo anunciarse “el fin de la historia”. Los efectos inmediatos de esta doctrina han sido la desregularización económica internacional, la deslocalización empresarial, el aumento de los flujos migratorios, la decantación social entre una pequeña cúpula que domina la economía especulativa y una gran masa alejada de los centros de poder, junto a una compresión de las clases medias. Recientemente, el gobierno de Trump está intentando introducir medidas para reactivas la economía nacional extremadamente sensible a la penetración china. La práctica del neoliberalismo ha demostrado la imposibilidad de estabilizar la globalización.

Tendencias
- Neoliberalismo fundamentalista: en general, agrupa a los círculos formados en torno a la economía especulativa. El propio Hayeck podía encuadrarse en esta corriente. El capital inversor debe migrar continuamente allí a donde existan posibilidades de obtener más beneficios a despecho de cualquier otra consideración.
- Neoliberalismo moderado: suele formar en torno a círculos formados a partir de lo que se llamó “dinero viejo” en los primeros tiempos del reaganismo y que, en la actualidad, apoyan a Donald Trump en EEUU. Globalización sí, pero limitada y siempre con unos EEUU que se reserven el derecho a estar presentes en otras economías, pero pongan barreras a penetrar en la suya.
- Libertarianismo: a no confundir con anarquismo. Es partidario de la existencia del Estado, pero insiste en que se reduzca a la mínima expresión: están a favor de las reformas políticas, siempre y cuando vayan en detrimento del Estado. Sus rostros más conocidos son Ron Paul y otros congresistas de los EEUU. En España actúan a través del Instituto Juan de Mariana.- Objetivismo: teoría filosófico-económico-existencial sostenida por “Ayn Rand”, judía laicizada de origen ruso establecida en EEUU y autora de distintas novelas de éxito en las que insistía en promover tres líneas de acción: 1) Ateísmo, 2) Liberalismo, 3) Egoísmo. Sus partidarios están organizados en una especie de logia con cierta influencia en los medios económicos. Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal entre 1987 y 2006 pertenecía a estos círculos.
Influencia

Este es el criterio que hoy domina el mundo. Su período áureo empezó con la caída de la URSS. Pero su éxito no se debió tanto a sus posiciones o resultados, sino a la política de Reagan en materia de “guerra de las galaxias” y a lo insoportable del gasto militar soviético. En el período 1989-2007, se produjeron dos grandes crisis económicas que indicaron que el mundo era demasiado grande, diverso y desigual como para poder aplicarse un neoliberalismo globalizador. La llegada de Trump al poder y la guerra comercial iniciada con China, indican la inviabilidad a medio plazo de esta concepción que, sin embargo, está apoyada todavía por la mayor parte de clases políticas occidentales que intentan evitar un choque frontal contra el poder del capital especulativo y han renunciado a cualquier forma de reformas sociales, optando por promover técnicas de “entertaintment” y demás formas de narcosis social, por una parte, y por otra, han introducido falsos señuelos para movilizar a sectores inquietos de la población (ideologías de género, aplicando en Occidente temáticas creadas en el laboratorio ideológico de la UNESCO.


4) TRANS-HUMANISMO

Teoría

Es una forma extrema de optimismo científico-filosófico. La idea básica es que la evolución de la humanidad todavía no ha terminado y que sigue adelante: el ser humano puede superar su condición mediante las técnicas introducidas por la “cuarta revolución industrial” y las ciencias de vanguardia que la acompañan: nanotecnología, criogenia, inteligencia artificial, ingeniería genética, robótica, etc. La doctrina transhumanista establece que la revolución tecnológica en ciernes, supondrá un salto cualitativo de la humanidad en la escala evolutiva y necesitará, por tanto, una redefinición de conceptos y valores, adaptados a la nueva época: nada de los valores de los que hemos vivido hasta ahora, servirán en los próximos años. Todo, incluida la “vida”, deberá ser reexaminado en la medida en que existe la posibilidad de vida “trans-biológica”. En todos los sectores transhumanistas se piensa que la inmortalidad está al alcance de la mano y que el ser humano del futuro podrá prolongar su vida más allá de los límites biológicos actuales mediante prótesis e implantes (conformando cyborgs: organismos cibernéticos), realizar volcados de su mente en la “nube”, interconexión entre el cerebro y las redes informáticas, máquinas pensantes que superarán al ser humano, gestación in vitro con modificación de genes bajo demanda, etc.

Práctica

Su distintivo es: “H+”. La ideología estaba en su germen en el entorno que rodeó a Darwin (junto con los Galton y los Huxley) y su primera concreción fueron las concepciones eugenésicas que nacieron en Inglaterra. Aparecieron en Rusia defensores de ideas similares (el movimiento cosmista de Fëdorov, y su derivación, los “constructores de dios”), que influyeron en la cultura rusa del primer novecientos y luego durante el período leninista posterior a la revolución. En Alemania esta misma influencia se nota en el movimiento estético-cinematográfico expresionista (en películas como Metrópolis o Una mujer en la Luna). El padre Teilhard de Chardin extrajo de los cosmistas la idea de la “noósfera” o “esfera del pensamiento” y describió en términos católico el destino de la evolución: alcanzar el Punto Omega en el que la totalidad de la especie humana se identifica con Cristo. Pero fue en los años 90 en los que, después de los relatos cyberpunk, algunos especialistas en “prospectiva” empezaron a definir cómo sería el mundo cuando la “cuarta revolución industrial” logre sus realizaciones. El desarrollo de las “ciencias de vanguardia” permite pensar que hacia el 2030 se habrá conseguido conectar el cerebro humano con las redes informáticas. En el 2050, la Ley de Moore (que establece que desde los años 60 la capacidad de memoria, entonces de los transistores y hoy de los microprocesadores, se duplicada cada dos año), permite pensar que la Inteligencia Artificial habrá creado ordenadores capaces de programarse a sí mismos y tener conciencia de sí (lo que esos medios conocen como “la singularidad”).

Tendencias
- Transhumanismo filosófico: es la tendencia que aspira a generar los valores de la nueva era tecnológica para que respondan a sus logros. Pretende responder a la cuestión de cuál será la postura correcta cuando entre 2030 y 2050 el mundo haya sufrido un cambio radical con la introducción de la robótica, los organismos cibernéticos, la prolongación de la vida, etc. Se concentra en torno a la Asociación Transhumanista Mundial
- Transhumanismo extremo: es la forma extrema de optimismo científico tecnológico. Augura que el futuro es de las máquinas, pero que nosotros mismos podemos volcar nuestra mente (y por tanto, toda nuestra personalidad) en la “nube” y subsistir allí a voluntad, generando vivencias y pensamientos gracias a la IA.
- Transhumanismo científico: sostiene que la evolución de la humanidad está en manos de la ciencia y que la sociedad debe aceptar cualquier nuevo avance científico y adaptarse a ellos. A los científicos transhumanistas no les preocupan las repercusiones de sus investigaciones y logros, o su impacto social, están convencidos de que toda forma de progreso es saludable.
- Transhumanismo artístico-literario: desde expresiones del manga y del anime japonés, hasta películas de ciencia ficción e, incluso, hasta cierto punto, el movimiento literario cyber-punk, exploran este terreno y, de hecho, muchos de sus temas (robótica, cyborgs, interconexiones cerebro-red, etc.) han sido tratados en muchas ocasiones y desde distintos puntos de vista.

Influencia

En el mundo del entertaintment esta tendencia, sin duda, es la más pujante. Pero, sobre todo, el transhumanismo tiene mayor influencia en las grandes fortunas creadas al calor de Silycon Valley que suelen invertir sus excedentes de capital en proyectos -en ocasiones quiméricos- presentados por científicos transhumanistas (anualmente se invierten 60.000 millones de dólares procedentes de estos medios, para estudiar la posibilidad de prolongar la vida humana). Sin embargo, es precisamente en el mundo de la cultura pop en donde el transhumanismo es objeto de una viva crítica y ha dado lugar a distintas distopías. La componente científica es, desde luego, la que más énfasis pone en sus trabajos y la que está obteniendo éxitos más notables que se plasmarán en la próxima década (especialmente en el terreno de la robótica, la nanotecnología y de la ingeniería genética). En la actualidad, la clase política permanece de espaldas al fenómeno trans-humanista, no termina de entenderlo, ni percibe en la posibilidad de que cambie los pilares del parlamentarismo o de la democracia tal como se la entiende hoy.


LOS PUNTOS COMUNES

Sería un error pensar que todas estas corrientes están perfectamente definidas y que tienen unos contornos nítidos. Si hemos incluido las tendencias más representativas de cada corriente es para poder plantear que cada rama tiene fronteras comunes con las otras:
- El pensamiento de Teilhard de Chardin, por ejemplo, está presente en la ideología de la “new age”, pero también es una de las bases del trans-humanismo.- Existen objetivos comunes entre el neoliberalismo que aspira a una desregularización total de la economía y los científicos transhumanistas que quieren libertad de investigación sin cortapisas éticas ni morales.- La ideología de la UNESCO se superpone en muchos puntos con la del neoliberalismo: no en vano, nunca ha cuestionado los fundamentos del Fondo Monetario Internacional, uno de los arietes de las de éste.- Algunas sugestiones de la “new age” se encuentran presentes en el transhumanismo y en las bases de la UNESCO: la sensación de que estamos ante una nueva fase de la humanidad, una especie de mutación global y ninguno de los valores tradicionales sobrevivirá.- Los “libertarianos” están cerca del “objetivismo” y éste contiene fronteras comunes con criterios “transhumanistas” (de hecho, en estos medios de los EEUU se repite la frase: “si el dinero es tu meta, el transhumanismo es tu ideología”).
En cualquier caso, podemos establecer cinco pautas comunes a estas cuatro ramas y a sus subdivisiones internas:
1) Visión ultraprogresista del mundo: una idea se ha afirmado a partir de la “ideología de las luces” del siglo XVIII: la de que la humanidad sigue un progreso indefinido. La nueva trinidad que comparten estas cuatro corrientes es que el “progresismo” es el Padre, el “evolucionismo” el Hijo y el Espíritu Santo está por llegar (será el transhumanista para unos, la economía mundial globalizada para otros, la “unificación mundial” o la utopía humanista-universalista). Hasta ahora, este progreso ha sido lineal, pero, a partir de ahora, adoptará la forma de una curva asindótica. En cualquier caso, el progreso tiene como inevitable y siempre positivo. Cabría definirlas como distintas formas de “titanismo”
2) Percepción extremadamente optimista del futuro: Lo anterior implica una visión optimista del futuro. Todas estas corrientes nos dicen que la Utopía es posible y que estamos por alcanzarla. Ninguna de ellas cuestiona, en ningún caso la idea del progreso, ni las posibilidades ilimitadas de la ciencia.

3) Formas extremas de humanismo universalista: Estas ideas no son nuevas, sino solamente suponen distintas aplicaciones de ideas ya existentes desde el siglo XVIII. Ninguna de ellas ataca directamente ninguno de los valores establecidos desde la Revolución Francesa: de hecho, lo que hacen es garantizar que serán ellas las que llevarán a la práctica los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. No hay ningún elemento ideológico nuevo. Sino la afirmación de que lo fracasado en las revoluciones liberales, lo que fracasó en las revoluciones marxistas, lo que ha fracasado en la “nueva izquierda” reiteradamente desde mayo del 68, hasta el “movimiento de los indignados”, ellos lo harán triunfar.
4) Decepción e incomprensión por la naturaleza humana: En estas cuatro tendencias se respira la misma decepción por lo humano que no logra realizar completamente la idea de progreso y de igualdad. El ser humano es algo que debe ser superado (trans-humanismo), rectificado (UNESCO), sanado (new age), o simplemente satisfecho en sus necesidades básicas y adormecido (neoliberalismo).
5) El aspecto “problemático” está presente en todas ellas: En todas estas corrientes está presente lo que podríamos llamar “el elemento problemático”. Ya ocurrió en el viejo marxismo autopresentado como una forma de racionalidad extrema pero que terminaba apelando a los impulsos irracionales y a los instintos más bajos de “venganza social”, “resentimiento de clase”, desembocando -como antes había hecho el positivismo de Compte- en una forma de “contra-religión”, una especie de religión invertida, que contenía elementos seudomísticos (el culto al libro sagrado -el Manifiesto Comunista-, su clase sacerdotal -los funcionarios del Komintern o los “aparatchiks”- los símbolos rituales -hoz y martillo, estrella y bandera roja, los rostros de los fundadores- que, junto con los cánticos -la Internacional- estaban presentes en los rituales colectivos de masas desarrolladas en fechas concretas y celebraciones (1º de mayo, la Fiesta del partido, el Día de la República, la celebración de la revolución de octubre, etc.), con sus letanías y sus catecismos simplistas, todo lo cual eran recursos muy alejados del racionalismo proclamado. Así mismo, también en estas cuatro corrientes de la postmodernidad, detrás de un afán de racionalidad, vemos los innegables despuntes de la irracionalidad en la presencia de antiguas tesis ocultistas (el neo-teosofismo en la ideología de la UNESCO, la presencia del misticismo más bastardizado procedente de Oriente, pero también de componentes propiamente ocultistas y de la vieja masonería crepuscular, que están igualmente presentes en los orígenes del transhumanismo y toman la forma de “grupos de presión” y “sociedades discretas” en el neocapitalismo (Bilderberg, Trilateral, etc.).

HETEROTELIA Y FUTURO

De algo podemos estar seguros: el futuro no será como lo define ninguna de estas corrientes.

Guillaume Faye ha establecido la llamada “ley de las consecuencias no deseadas” que, en su enunciado originario, procede de la filosofía clásica y remite al concepto de “heterotelia”. Este vocablo procede de “hétero” (diferente) y “telos” (fin) e indica que, en la historia de las ideas, todo proyecto que partía con la intención de hacer triunfar determinadas ideas, en el curso de su realización, jamás llega a realizar los fines iniciales: la revolución francesa, con sus “nobles ideales” se convirtió en una simple carnicería, la revolución bolchevique, en lugar de liberar a los proletarios generó una dictadura burocrática… elementos que no estaban inicialmente presentes en las intenciones originarias de sus impulsores, ni en los proyectos originarios. Han llegado a un fin muy distinto al que se proponían. Si esto ha ocurrido así en toda la historia de las grandes ideas, no hay absolutamente ningún motivo para pensar que esto va a variar en los cuatro planteamientos de la modernidad que hemos analizado hasta aquí. 

Esto mismo resta cualquier verosimilitud a las tesis conspiranoicas: ¿puede pensarse que judíos o masones lleven conspirando sistemáticamente desde hace siglos? Ni siquiera las grandes acumulaciones capitalistas están en condiciones de controlar el sistema económico creado por ellas mismas y esquivar las amenazas que van apareciendo.
- La aplicación de las tesis multiculturalistas de la UNESCO generará, inevitablemente, en Europa, a la vuelta de pocas décadas y antes que las técnicas de narcosis social puedan imponerse por completo, llevará a la guerra étnica de la que ya estamos viviendo los primeros despuntes.

- El neoliberalismo generará una polarización social y la desaparición de las clases medias, no como intención deliberada, sino como efecto inevitable y la economía mundial corre el riesgo de colapsar por el simple agotamiento de recursos o por la elevación de los precios del petróleo.

- Las aplicaciones descontroladas de la técnica, propuestas por el transhumanismo pueden generar una sociedad mucho más próxima a los oscuros horizontes del cyberpunk (máximo desarrollo tecnológico, en un marco social degradado) que a la utopía descrita por Aldous Huxley en Un mundo feliz.
- La “new age” nació como un gran proyecto movilizador de la juventud y con vocación de crear una “nueva sociedad”, nada que ver con lo que se ha quedado: una serie de vendedores de cursos y de terapias-placebo, y de sectas destructivas de escasa influencia.
Nada de todo esto, se encuentra entre las intenciones originarias de los promotores de estas cuatro corrientes, pero, en algún momento, descarrilarán y emprenderán rumbos no previstos.

Una vez más, el sueño de la razón y del progreso, generarán nuevos monstruos. Quizás entonces sea la hora de empezar a elaborar un pensamiento que entre en ruptura con las concepciones progresistas. Porque, a fin de cuentas, el progresismo, ese es el enemigo: tomar cualquier forma de progreso como un “avance social”, cuando, lo más frecuente es que sea un paso al frente en el camino al precipicio. En el fondo, cualquiera de estas cuatro corrientes nos está situando en el filo del precipicio, donde el próximo paso implica saltar…

jueves, 13 de junio de 2019

ACABA DE APARECER: "EL ÁGUILA Y EL CÓNDOS" - MEMORIAS DE UN MILITANTES POLÍTICO - STEFANO DELLE CHIAIE


El Águila y el Cóndor – Memorias de un militante político
Stefano delle Chiaie

Sería difícil encontrar en el mundo neo-fascista de la postguerra, un militante con un historial tan prolongado y sobre el que se hayan vertido tantos ríos de tinta. Stefano Delle Chiaie tiene, incluso, el récord de haber sido uno de los dirigentes neo-fascistas más veces procesado y uno de los más difamados por el adversario. Quedaba leer su versión de los episodios que protagonizó y que forman parte del neo-fascismo más irreductible cuyo campo de acción no fue solamente Italia, sino Europa e Iberoamérica y allí donde se luchó por la Idea. Estas memorias son un testimonio único de una época convulsa, del valor de una Runa, de la experiencia de un sector político y de la militancia en Avanguardia Nazionale: “He sentido el deber de contar mi militancia revolucionaria para rendir homenaje a tantos camaradas, vivos y muertos, que compartieron aquella militancia con orgullo y valor”

Introducción

Estas memorias deberían haberse publicado hace a principios de los años 90, pero finalmente fueron publicadas en una primera edición en 2012 y reeditadas recientemente. Yo fui de los que insistió a su autor para que las redactara lo antes posible.

Me decidí a traducirlas simplemente porque nadie más que Stefano tiene el derecho a contar aquellos episodios de los que fue protagonista.

Desde el primer día que lo conocí, a principios de los años 70, entendí lo que era la “Autoridad”. De hecho, Stefano Delle Chiaie ha sido a la única persona que he considerado como “mi jefe político”.

Fue el primero de todos nosotros porque sus análisis políticos eran siempre lúcidos y precisos, porque sus órdenes eran claras, porque su voluntad no dejaba lugar a dudas y porque nos enseñó a muchos lo que era la “política”, en su técnica y en sus principios.
Terminan estas memorias diciendo que “nuestra pretensión de cambiar el mundo fue considerado por muchos como un sueño loco. Hoy, cuando nos han obligado a despertar, hemos encontrado un desierto de ideas y de emociones. Pero ¿acaso nuestro sueño no fue más noble que la realidad que nos derrotó?”.

Me enorgullezco de haber compartido este sueño con el autor de estas páginas. Sin ese sueño, hoy sentiría mi vida vacía.
Ernesto Milá

SUMARIO

  1. Del nacimiento a la fundación de Avanguardia Nazionale        
  2. Via delle Muratte     
  3. Los Seráficos del Espíritu Santo          
  4. Las elecciones políticas de 1963          
  5. De Lorenzo y el golpe             
  6. El congreso de Pescara          
  7. Los carteles chinos  
  8. La entrevista con Michelini   
  9. El año 1968 
10. Los atentados de 1968           
11. La Revuelta de Reggio Calabria           
12. La masacre de Piazza Fontana            
13. El golpe Borghese    
14. El movimiento internacional
           El comienzo          
           En Costa Rica         
           En Angola               
15. En España   
16. En Sudamérica. Entre Chile y Argentina          
           En el Chile de la revolución             
           En Argentina         
           En Francia y en Italia          
           Primeros pasos en Bolivia
           En Bolivia
17. Bolonia, 2 de agosto de 1980               
18. Plan de eliminación 
19. De Venezuela a Ciampino     
20. El retorno a Italia      

Características:

Tamaño 15 x 21 cm
Páginas: 417
Papel: ahuesado de 80 grs.
Encuadernación: Rústica
Portada: en cuatricomía peliculada
Solapas de 7 cm.
Precio Venta al Público: 23,00 €
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miércoles, 29 de mayo de 2019

365 QUEJÍOS (312) – REVISANDO “GERMÁNICOS O BEREBERES”, EL ÚLTIMO ENSAYO DE JOSÉ ANTONIO


Ejerzamos “memoria histórica”. La vida de la Falange histórica se prolonga desde el 29 de octubre de 1933 hasta el 18 de julio de 1936. Es, por tanto, breve. Sin embargo, existen miles de libros sobre su historia y sobre la de José Antonio Primo de Rivera. Así pues, ésta debería conocerse al dedillo. Y, sin embargo, lo que se dispone, en realidad, es de un anecdotario en el mejor de los casos y en el peor de una serie de ataques formulados por historiadores que mantienen “prejuicios ideológicos” ante el movimiento. En cualquier caso, es cierto, que la historia de Falange Española es vertiginosa y que en apenas en 33 meses se produjeron distintas orientaciones y bandazos. Hemos dedicado varios volúmenes a estudiar lanaturaleza de estos cambios y a los protagonistas de ese período y hemos intentado hacerlo desde un punto de vista abierto, evitando todo tipo de trabajo hagiográfico y procurando entender lo que sentían y lo que pasaba por la cabeza de los que participaron en aquel intento de traer a nuestro país una nueva fuerza política inspirada en modelos europeos.

Desde este punto de vista, cualquier detalle resulta significativo. Y es por eso que nos llamó la atención el último ensayo escrito por José Antonio pocas semanas antes de ser fusilado: Germánicos contra bereberes. Es significativo, tanto por el contenido, como por la intencionalidad, como por el momento en el que se escribió. Puede ser clasificado como una de las muestras que permitirían conocer al “último José Antonio” y sus meditaciones en prisión. Porque el texto fue escrito en prisión, cuando la guerra civil ya había comenzado.

Si se desconoce este texto, se desconoce la última evolución de José Antonio. De ahí la importancia de aquellas páginas. Este ensayo no es un simple islote, en la misma época, José Antonio escribió otro que igualmente merece atención y que, frecuentemente, ha sido olvidado por los exégetas del pensamiento joseantoniano: Aristocracia y aristofobia.

En las primeras ediciones de las Obras Completas de José Antonio, estos textos están ausentes. No es por negligencia, sino porque se conocieron mucho más tarde, cuando la familia de José Antonio, recibió, la maleta con las pertenencias y los papeles que había tenido en prisión. Entonces se supo de la existencia de este texto, si bien tardó en ser incorporado a las Obras Completas. Algunos pusieron en duda, inicialmente, su autenticidad. Hoy no cabe la menor sombra de dudas de que fue obra del “último José Antonio”.

Hace ahora tres años, escribimos un pequeño ensayo titulado “Germánicoso bereberes. Las meditaciones del último José Antonio” cuyo índice era el siguiente

- Introducción  -  pág. 5
- La hipótesis de trabajo - pág.18
- Las tesis de Germánicos contra bereberes - pág.21
- Consideraciones previas - pág.33
- Aristocracia y aristofobia: José Antonio aristocrático y elitista  - pág. 49
- ¿Spengler y la teoría falangista de la historia? - pág. 67
- Berdiaeff y la concepción histórica de José Antonio - pág. 72
- Algunas conclusiones - pág. 81


Después de escribirlo, debemos reconocer que nosotros mismos fuimos los primeros sorprendidos por las conclusiones a las que habíamos llegado, que contradecían buena parte de los estudios sobre José Antonio y que, en cualquier caso, tendían a demostrar la fluidez de sus concepciones y sus intentos de responder políticamente a las nuevas situaciones.

El estudio fue el resultado de nuestro intento de realizar una interpretación del movimiento nacional-sindicalista, no en sí mismo, sino en relación a las distintas corrientes de pensamiento, a los distintos movimientos afines y dentro de la historia de la Segunda República. Entonces, las conclusiones a las que llegamos en este ensayo están mucho más claras. Si, en lugar de eso, nos mantenemos en el terreno hagiográfico o compartimos el “prejuicio ideológico”, o simplemente, descontextualizamos la historia de Falange Española de todo lo que le rodeó políticamente, el riesgo es alejarnos de las concepciones y de las intenciones de sus dirigentes.

Presentamos a continuación, la hipótesis de trabajo con la que abordamos este ensayo
1) El ensayo titulado Germánicos contra bereberes es un intento de interpretación étnico–racial de la historia de España en el que el autor intenta establecer la contradicción marcada por aportaciones, “germánicas” y “bereberes”, y cómo se manifiestan e influyen a lo largo de nuestra historia desde el siglo VIII hasta la victoria del Frente Popular. Intenta cubrir la ausencia de una interpretación falangista de la historia.

2) En agosto de 1936, un intento de este tipo solamente podía estar inspirado en un movimiento político que atribuía un papel axial a la composición étnica del Volk, el pueblo: el nacional–socialismo. Era frecuente que en la retórica de los grupos de la “derecha radical”, “de la derecha autoritaria” y del “fascismo español”, se aludiera al término “raza” (la “raza hispana”, “el genio de la raza”, “nuestra raza”…), en tanto que recurso ampuloso y grandilocuente, pero nunca nadie había tratado de demostrar el papel del factor racial en la historia de España. Tal es el intento del mencionado ensayo.

3) El 16 de agosto de 1936, fecha en la que está firmado el texto, España vivía la primera fase de la Guerra Civil: habían llegado los primeros aviones alemanes para apoyar la causa de Franco. En prisión, José Antonio ya había declarado su interés por las políticas sociales y anticapitalistas del Tercer Reich. Conocía personalmente a Hitler y a otros altos dirigentes del movimiento nacional–socialista. Verosímilmente, intentó adaptar la componente racial que hacía del “fascismo alemán” algo diferente de la versión italiana, para completar la “teoría de la historia” de la doctrina nacional–sindicalista cuyo único texto hasta ese momento era El Discurso a las Juventudes de España de Ramiro Ledesma.

4) El Tercer Reich apoyó a Franco en la Guerra Civil, pero, políticamente, sus afinidades y simpatías  estaban más próximas a la Falange. Esa sintonía era recíproca. A pesar de que, por activa y por pasiva, José Antonio y los falangistas repitieran que “no eran racistas”, lo cierto es que, a medida que aumentaba la importancia del “fascismo alemán”, los falangistas españoles –algunos de cuyo dirigentes tenían formación intelectual “germánica” (Ledesma) o habían visto el ascenso del NSDAP (Redondo)– fueron aproximándose a la versión alemana (en un fenómeno similar al que sigue todo el fascismo europeo y, finalmente, la propia Italia de Mussolini a partir de 1937–38).

5) En conclusión, el ensayo Germánicos contra bereberes tendría como intención:

a) Redondear una “teoría de la historia” para uso del movimiento nacional–sindicalista,
b) Adaptar una doctrina racial a España y
c) Mejorar las relaciones con el NSDAP y el Tercer Reich a la vista del apoyo alemán a la causa defendida por José Antonio (la “España nacional”).

Tal es la hipótesis que intentamos demostrar -y que creemos haber conseguido demostrar- en esta breve obra.

¿Qué por qué insistimos ahora en ello? Por que uno de los propósitos de la militancia nacional-sindicalista en el siglo XXI, en buena lógica, debería ser el conocimiento de su propia historia, a la vista de que las puertas para realizar una acción política bajo esa sigla y con esos colores está visible y notoriamente cerrada. No constituye, desde luego, el mejor planteamiento para ganar amigos en el ambiente falangista actual, pero sí una verdad difícilmente rebatible.

martes, 28 de mayo de 2019

365 QUEJÍOS (311) – REFLEX PARA EL GOLPE - REFLEXIÓN PARA EL FUTURO (carta abierta a la extrema-derecha)


Apreciados amigos:

Desde hace casi cinco años descabalgué de la actividad política al percibir que la creación de Respeto (que yo mismo había impulsado), por varios motivos, era un callejón sin salida.

Si en los años 90 y en la primera década del nuevo siglo, parecía casi una obligación presentarse a las elecciones, por aquello de “me gusta jugar y perder”, o por aquello otro de “darse el gustazo”, a partir de entonces y dado el endurecimiento de las condiciones para presentar candidaturas, hizo que los partidos de extrema-derecha estuvieran cada vez más ausentes de las competiciones electorales. ¿Qué es un partido que no se presenta a las elecciones generales o autonómicas? Nada.

Antes de lanzar Respeto calculábamos que, sumando los concejales que había obtenido PxC, los que tenía y podía tener E2000 y los que decía el tercero en discordia que tendría, podríamos llegar a 100 concejales (que era lo que obtuvo en aquellas elecciones Vox) y, a partir de esa cifra resultaba viable lanzar una “asamblea de concejales” que fuera la columna vertebral del nuevo movimiento). La decepción vino cuando no se llegó ni a una veintena de concejales, cincuenta menos que en las anteriores elecciones. 

Además, en las primeras reuniones de la futura formación se habló solamente del nombre y de un manifiesto de intenciones, de un comunicado inicial, y de nada más. Ni se habló de la situación económica, ni se estableció un programa de actuaciones, ni qué se iba a hacer en los meses siguientes. He tenido suficiente experiencia política como para ser consciente de que, si esos problemas no se abordan por anticipado, todo está perdido y no habrá forma de arrancar. Así que me fui. Además, parte del año no estaba en España y ya no me sentía con ganas de trabajar para corregir estos problemas. Con fuerzas sí, con ganas no.

Luego apareció el fenómeno Vox. Primero tímidamente. Desde la lejanía supe que hubo un problema por los intentos de implantación de Vox en Alcalá de Henares. Este partido no había tenido un buen resultado en las elecciones generales y, por entonces, se configuraba como un PADE bis. Desde esa misma lejanía recomendé que se contactase con Vox. Para mí estaba claro que si Respeto era insuficiente, había que sumar fuerzas.

En la última conversación que tuve en Valencia con dirigentes de Respeto hará algo más de un año, les recomendé que obviaran la fórmula “partido” y se configurasen como círculo cultural para evitar el ser un partido político incapaz de presentarse a elecciones generales o autonómicas. No hará mucho, cuando me pidieron que participara en unas jornadas junto a otros representantes europeos y con Jean Marie Le Pen por Skype, me tuve que negar: primero porque estoy desentrenado y, en segundo lugar, porque no sabía que proponer. De hecho, si abandoné la actividad política en 2014 fue precisamente por eso: por carecer de propuestas para rectificar la situación.

Y, entonces, llegan las elecciones europeas, las municipales, las generales y las autonómicas. Opté por no decir ni escribir nada al respecto, pero el resultado final de este proceso me obliga a realizar algunos apuntes, especialmente por los antiguos amigos y camaradas que han sufrido un varapalo. Seguramente, lo que voy a decir, no gustará a muchos, incluso procuraré ser lo más claro y directo posible en estos diez puntos que me parecen fundamentales:
1) UN FRACASO ES UN FRACASO Y ASÍ HAY QUE ASUMIRLO: cuando se juntan tres grupos, se presentan a unas elecciones y el resultado es muy inferior al esperado (como le ocurrió a los que formaron Respeto en las anteriores elecciones municipales) es que se ha fracasado, cuando ahora se juntan cuatro siglas y en lugar de los 40.000 votos que debían haber sumado, se consigue solamente 11.000, es que se ha fracasado. Cuando no se está presente ni en ayuntamientos, ni en parlamentos autonómicos, ni siquiera se tiene fuerza para presentar candidaturas en las elecciones generales es que se ha fracasado. No basta con presentarse a las elecciones: hay que hacerlo con alguna posibilidad de obtener resultados dignos. De hecho, la extrema-derecha en el pasado se había presentado una y otra vez a las elecciones… sin obtener buenos resultados, pero siempre se encontraba alguna explicación para justificar los malos resultados. Todo lo que no sea presentarse a unas elecciones y obtener cargos electos es un FRACASO.

2) CUANDO SE PRODUCE UN FRACASO, LO QUE EXIGE LA SITUACIÓN ES PREGUNTARSE POR LOS MOTIVOS DE LA DERROTA: y esta reflexión es la que siempre ha estado ausente en la extrema-derecha generando el que una y otra vez se haya tropezado con las mismas piedras. Ahora, obviamente, ya no vale la pena insistir en esa parte: porque la crisis de este sector es tal que, en la actualidad, apenas tiene existencia real más allá de las redes. Hoy, resultaría un error atribuir ese fracaso solamente a la irrupción de Vox: cuando Vox no existía, el fracaso estaba igualmente patente. Pasar de 40.000 votos a 11.000 no es fracasar, es evidenciar de manera escandalosa una tendencia que ya estaba presente desde 1983 e incluso desde 1977 o, incluso en 1979. Esa pregunta debería haberse formulado años atrás, ahora es ociosa y la crisis es tan profunda y terminal que no vale la pena realizar ese ejercicio de masoquismo.

3) ANTE UNA SITUACION TERMINAL, ANTES LA “MUERTE SÚBITA” QUE PROLONGAR LA AGONÍA: no tiene sentido eternizar siglas que detrás solamente tienen a unas pocas decenas de afiliados y que no tienen ni fuerza, ni consistencia, ni medios para realizar un trabajo político digno de tal nombre. La disolución de las siglas políticas actuales parece una exigencia impuesta por la situación. La última esperanza de todas estas siglas es que Vox pierda fuelle en los próximos años y libere un espacio electoral actualmente existente para que la extrema-derecha pueda reincrustarse en procesos electorales ¿y recupere de nuevo su techo histórico en los últimos 20 años de 40.000 votos o salir de su ominoso 0,5%? Esa esperanza de algunos constituye su última trinchera para evitar reconocer la necesidad de disolver lo antes posible las organizaciones existentes.

4) LA FÓRMULA “PARTIDO” NO ES LA MÁS ADECUADA EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS. Los partidos participan en elecciones o no son nada. Si participan es para ganar. Si ni ganan ni participan, se llamarán “partidos”, pero su existencia es virtual. Así que la extrema-derecha actual debería reconocer estos axiomas y obrar en consecuencia buscando otra fórmula alternativa al “modelo partido”. Existen a poco que se tenga el valor de reconocerlo, la energía suficiente para poner en práctica nuevos proyectos, y la lucidez e imaginación para que lleguen a buen puerto.

5) SI NO HAY ESPACIO PARA EL “PARTIDO PARLAMENTARIO”, SI LO HAY PARA EL “MOVIMIENTO DE VANGUARDIA”. La irrupción de Vox, guste o no guste, ha restado toda posibilidad a la extrema-derecha de tener su propio espacio institucional. De hecho, ni siquiera esa irrupción ha garantizado que los antiguos miembros de estos grupos puedan reciclarse institucionalmente, como ha demostrado la pérdida de casi todos los concejales que tenía PxC en las anteriores elecciones y que migraron a Vox. Ahora bien: si el espacio del “partido” está ocupado, la fórmula más adecuada es la de “vanguardia” o movimiento activista organizado para realizar una respuesta (no en las instituciones sino en la calle) ante determinados sucesos políticos. En Francia, por ejemplo, existe, junto al Rassemblement National, los Identitaires. Las “vanguardias” son grupos jóvenes, activistas, con una presencia constante en las calles, con iniciativas espectaculares que tienen repercusión en los medios y que, ante situaciones electorales pueden 1) no apoyar a ninguna opción, 2) apoyar a determinados candidatos presentados por otras formaciones, 3) o bien integrarse como independientes en otras candidaturas.

6) ¿Y LOS QUE POR EDAD YA NO ESTÁN EN CONDICIONES DE MILITAR EN UNA VANGUARDIA? Para ellos existe otra fórmula: el “círculo cultural”. Son fáciles de constituir y solamente precisas una actividad constante: conferencias, charlas, jornadas de convivencia, cenas, salidas al campo, actividades sociales, seminarios, videoforums, campañas de ayudas sociales junto a la vanguardia… Se trata de una actividad reposada a la que siempre es susceptible de integrar a antiguos camaradas que se han ido perdiendo por el camino y por la retahíla de fracasos políticos. Toda la actividad relativa a la “memoria histórica” y todo lo que se refiere al falangismo debería tener aquí su lugar. Así mismo, grupos de orientación católica centrados sobre el aborto, deberían de constituir grupos especializados. Son eficientes a condición de que su actividad sea constante, exista disciplina en el pago de las cuotas y se cumpla el punto siguiente…

7) DESHACERSE DE LASTRES, ELEVAR EL LISTÓN, CONTAR SOLO CON GENTE QUE APORTE ALGO MÁS QUE SU PRESENCIA. Calidad, antes que cantidad. Selección y preparación antes que cabezonería e inercia. Conciencia de futuro antes que miradas al pasado. Deshacerse oportunistas, colgados, chalados, pelmazos, lumpen, sectarios o viejas glorias incapaces de asumir nuevos estilos de trabajo. Olvidarse de digitales de medio pelo, basados en difusión de fakes o que quieren ganar audiencia creando polémicas y escándalos inexistentes como forma de promoción y de mantenimiento de chiringuitos problemáticos.

8) EVITAR ROCES Y POLÉMICAS ENTRE “PARTIDO” Y “VANGUARDIA”. En los años 30, la revista Renovación Española, adoptó la que definió como “ley de los afines”: ningún ataque a grupos “afines”. “Afín” no quiere decir “igual”, ni siquiera con los mismos objetivos. “Afín” quiere decir que se coincide con él en algunos puntos importantes. Obviamente, la estrategia y las tácticas de un partido y de una vanguardia, son siempre distintos, pero existe un poso común y una proximidad ambiental que se respira y que hay que procurar no enrarecer. La característica de la extrema-derecha hasta ahora ha sido la aspereza y el sectarismo, ahora tiene que aprender a tender puentes aquí y allí, ampliar su base, abrirse a nuevas incorporaciones.

9) ESTAMOS IMPLICADOS EN LA “CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL”, ANTE ESTA SITUACIÓN, NO SE PUEDEN UTILIZAR MÉTODOS POLÍTICOS CLÁSICOS: casi sin que nos demos cuenta, estamos comenzando una era nueva de aceleración tecnológica y cambio de valores. En apenas veinte años nada de lo que conocemos hoy sobrevivirá: nanotecnología, criogenia, inteligencia artificial, robótica, drones, comercio electrónico, ingeniería genética y biotecnología, habrán cambiado nuestra vida cotidiana e, incluso, la noción misma de privacidad. Las crisis van a sucederse en cadena: crisis sociales, crisis políticas, crisis económicas, crisis de identidad. Tenemos todavía unos años para adaptarnos a este futuro que se nos viene encima como una avalancha. Nada de lo que hoy estamos hablando tendrá sentido en apenas 20 años, seguramente en menos. Por lo tanto, no hay que descartar desplomes de sistemas políticos que seguirán al desplome de los valores impuestos desde finales del siglo XVIII. Como individuos debemos de estar preparados para estos cambios, como “grupo de opinión” también. Debemos de hacernos a la idea de preparar las bases para el “movimiento político de la cuarta revolución industrial” y lo primero de todo es entender cómo va a ser el tiempo nuevo que se viene encima.


10) EL FUTURO QUE TENEMOS ANTE LA VISTA EXIGE NUEVAS POSICIONES DOCTRINALES: ¿Nacionalismo cerrado en el momento en el que la fórmula Estado-Nación ha quedado atrás en la historia y se tiende a bloques continentales? ¿Defensa cerrada del catolicismo en un momento en el que el Vaticano se ha sumado a la ideología humanitarista-universalista propagada por la UNESCO? ¿Defensa de los “valores occidentales” en un momento en el que a Europa le falta fuerza incluso para reconocer su identidad? ¿Plantearse la monarquía o la república cuando los motores en ambos casos son las corporaciones y las grandes acumulaciones de capital? Es evidente que cualquier iniciativa nueva precisa de una profunda revisión doctrinal. En estas circunstancias hay que prevenirse de los “iluminados” que opinan que tal o cual vía es la que hay que seguir: la única vía a seguir es la que evidencia eficacia en la práctica, el resto son abstracciones de más o menos interés (que si orientar el programa hacia la izquierda o hacia el populismo, que si moderarlo, que si hay que ser menos o más europeístas, que si contra Vox, etc.), completamente divorciadas de los principios de la sociología política. Soy de los que opinan que el planteamiento correcto es “arqueofuturista”, tal como fue expuesto por Guillaume Faye en la obra del mismo título: recuperar valores originarios y conjugarlos con las ciencias de vanguardia. Pero, claro, un planteamiento así precisa de un programa y de una estrategia que excede la intención de estas páginas y que, por lo demás, no me corresponde a mí enunciar, sino que debería ser obra de un equipo intelectual, sin el cual no hay posibilidad alguna de salir del hoyo

CONCLUSIÓN

Como toda carta, esta debe ser breve, así que llegamos al momento de las conclusiones. Las podemos sintetizar así:

- Disolver organizaciones actualmente existentes.
- Deshacerse de lastres y de mercancía averiada a todos los niveles.
- Deshacerse de viejas ideas y esquemas políticos o doctrinales preconcebidos.
- Iniciar un nuevo rumbo dentro del “partido”, de la “vanguardia” o de “círculos culturales”.
- Y si no se tienen ganas, fuerza, valor o decisión, para todo eso, irse a casa y prepararse para los choques y traumas que se avecinan, en soledad, en situación de exilio interior y realizando un prudente repliegue hacia lo individual.

En mi opinión, no hay ningún otro planteamiento realista que pueda mantenerse en el momento actual. Y si alguno cree que hay otro, me gustaría conocerlo.

Recibid mi más cordial saludo.