miércoles, 10 de octubre de 2018

365 QUEJÍOS (164) – PUJOL INÉDITO Y ADELINA (la que le curó el tic)



Cataluña pasa por ser “tierra del seny”, que es algo así como de la sensatez. Tradicionalmente, en Cataluña, lo contrario al “Seny” es “la rauxa”, la rabia. La historia de Cataluña oscila entre lo uno y lo otro. Al menos es lo que suele decirse. Lo lamentable es que, con demasiada frecuencia (y desde luego en las últimas décadas), ha sido la “rauxa” la que se ha instalado en el butacón de la Plaza de Sant Jaume y, bajo el aspecto de “seny”, se ha escondido un comportamiento que no solamente era propio del polo contrario, sino que además, llegaba incluso a la superstición fronteriza con la locura, la tacañería de más bajo nivel, la rapacidad incluso a los propios amigos y le credulidad que se instala allí en donde existe un vacío en la formación cultural. De ese me voy a quejar.

He podido reunir unos cuantos datos significativos sobre las actitudes y el comportamiento de Jordi Pujol en este terreno. ¿Las fuentes? Por una parte, Antena 3, por otra, medios de comunicación solventes que están presentes en Internet. Ningún dato ha sido extraído de los digitales de medio pelo que proliferan sin padre ni madre reconocidos. Quizás algunos se sorprendan de lo que van a leer: “¿se puede ser tan crédulo?” dirán unos. Aunque, si tienen paciencia y leen hasta el final, lo más probable es que se pregunten: “¿se puede ser tan ruin?”.

La cosa va de que Jordi Pujol, mientras estuvo al frente de la Generalitat tuvo como “consejera áulica”, vidente y curandera a una gallega establecida en Andorra y a la que se trajo a Barcelona. Esta es su increíble historia.

Siempre que se ha consultado a los medios oficiales de la Generalitat, no han afirmado ni negado el dato, pero se han visto obligados a reconocer que si Jordi Pujol dispusiera de una vidente no sería “algo inusual dado que, otros mandatarios internacionales recurren a videntes”.

Durante los largos años que Jordi Pujol estuvo al frente de la Generalitat corrían rumores sobre su vida privada, todos ellos bien conocidos por los periodistas, pero nunca aparecían en letra impresa: sistemáticamente, los directores de estos medios silenciaban cualquier información que pudiera resultar problemática para el gobierno de la Generalitat a cambio de generosos subsidios.

Sin embargo, cuando, en la última fase del gobierno Pujol, los escándalos de corrupción emergieron a la luz pública pudo conocerse la personalidad de la vidente. Un equipo del programa de Antena 3, Espejo Público, entrevistó a la vidente en septiembre de 2012.

La vidente era la llamada Adela García Acosta (a) “Adelina”, una meiga gallega que residió durante muchos años en la localidad de Engolasters, en el Pirineo andorrano. En 2012 tenía 77 años. Durante un tiempo que unos evalúan en dos décadas y otros en cinco años, fue visitada por Pujol en su casa. Vale la pena recordar que, ya entonces, Andorra era uno de los escenarios en donde el clan Pujol realizaba transacciones bancarias con dineros obtenidos por métodos heterodoxos.

Hoy, la vidente no parece guardarle mucha simpatía: “Era más agarrado que un chotis”, dijo textualmente a un periodista que le preguntó por el tema. Añadió, además, que Pujol la convenció para que se estableciera durante nueve años en Barcelona. Otra versión dice que el propio Pujol pagó el traslado y la apertura de un “consultorio” para la bruja por el que desfilaron políticos y empresarios catalanes a recomendación del propio president.

Lo sorprendente era que la vidente cobraba por visita 150 euros, pero Pujol, a su vez, cobraba a los clientes que le enviaba una comisión ¡del 100%! (otras fuentes elevan la “comisión” de Pujol a 300 euros). Adelina declaró con evidente exageración: “Pujol se hizo rico a cuenta mía”. En las primeras consultas, Adelina sólo le cobraba la voluntad: “Me pagada 20 ó 25 euros cuando venía a Andorra”, añadiendo: “Había obreros que me daban más”.

A través de las declaraciones de Adelina es posible reconstruir cómo debían ser aquellas visitas del entonces “molt honorable president de la Generalitat de Cataluña”. Pujol, además de consultarle sobre asuntos familiares, también le planteaba cuestiones sobre decisiones políticas. Decía “liberarle” de energía negativas realizando “limpieza de chakras”. Para ello utilizaba un huevo de gallina que le pasada por la columna vertebral: El huevo absorbía las “energías negativas” que, en el caso de Pujol y al decir de la vidente, eran descomunales. El huevo terminaba —según Adelina— poniéndose negro al abrirlo, lo que la vidente atribuía a las “muchas envidias”. La vidente se jacta también de haberle curado el tic nervioso que tenía en un ojo.

El equipo de Antena 3 pudo contactar con la vidente y conocer su existencia gracias a varios de los “testigos protegidos” que declararon contra el “clan Pujol” en el marco del “Caso Pretoria”. Philip MacMahan, directivo de Banca Catalana en los años 80 y que trabajó para el cuñado de Pujol, Francesc Cabana, declaró a la UDEF que el entonces president estaba “obsesionado” con la vidente y que cada vez le pagaba más para que le adivinara el futuro.

Afirmó que el president “creía en las brujas” y él mismo fue quien lo llevó a ver a Adelina. Por su parte, Victoria Álvarez, novia del hijo de los Pujol, confirmó también lo relativo a la “limpieza de chakras” y a que, al romper el huevo, su contenido salía completamente negro. Añadió que “toda la cúpula de CiU” había pasado por la consulta de la vidente.

 La ruptura entre Pujol y Adelina se produjo cuando la vidente se enteró de que el president cobraba una comisión a los clientes que le enviaba, incluso a sus amigos, familiares y compañeros de partido.

 ¿Qué les ha aparecido esta historia que he tratado de resumir para ustedes? Bochornosa, seguramente. En este folio y medio están contenidos todos los rasgos de la personalidad de Jordi Pujol, el que fuera "molt honorable" president de la Generalitat de Catalunya entre 1980 y 2003. A tales ideales, tales líderes…