lunes, 1 de junio de 2026

ELECCIONES EN COLOMBIA: LOS "DEFENSORES DE LA PATRIA" (el equivalente a Vox) EN PRIMERA POSICIÓN

El pasado domingo tuvo lugar la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. El día anterior, el grupo de “veteranos camaradas” del Maresme nos reunimos en el “desayuno de forquilla” mensual contando con la presencia de uno que hbía regresado de Colombia el día anterior. Nos habló de la candidatura de Defensores de la Patria y de "El Tigre",  alias popular del candidato de Defensores de la Patria. Esta camarada, incluso había participado en una de las manifestaciones de este partido siendo entrevistado por la televisión colombiana y pudo explicar que, en nuestro país, existe un partido con ideas y programa muy parecido al de “El Tigre”: Vox. Nos dio algunos datos imprescindibles para interpretar el resultado electoral.

Debo reconocer que hasta el sábado pasado la mayoría de nosotros desconocíamos lo que se cocía en la política colombiana. No obstante, al igual que en Chile o en Argentina, las “pasadas por la izquierda”, por breves que sean, generan resultados catastróficos que obligan al electorado a dejar de creer en las promesas de la “derecha moderada” o del “centro derecha”, para lanzarse en tromba en apoyo de quien promete de forma drástica y sin contemplaciones resolver los problemas REALES de la sociedad .

El domingo hubo elecciones presidenciales y hoy se han conocido los resultados: Abelardo de la Espriella, líder de Defensores de la Patria ha quedado en primera posición con un 42% de los votos . Hasta el sábado por la mañana, las encuestas oficialistas negaban incluso que pudiera pasar a la segunda vuelta y, en el mejor de los casos, decían que llegaría “en reñida competencia” con el Centro Democrático. Como cada país tiene su “Tezanos”, las encuestas, también aquí, se equivocaban: De la Espriella ha superado por tres puntos y casi un millón de votos al candidato del ultraizquierdista Gustavo Petro, mientras que Paloma Valencia, candidata del equivalente al PP (el Centro Democrático) no llegaba al 7% de los votos, con menos de un millón y medio de votos… El 21 de junio tendrá lugar la segunda vuelta de las elecciones, pero tras conocerse los resultados las reacciones han sido significativos:

- Sin ninguna prueba, la izquierda ha lanzado la acusación de “fraude electoral” , manifestando un evidente nerviosismo : el giro del electorado no ha sido hacia la “moderación”, sino hacia la extrema-derecha más radical que quiere que Colombia siga exactamente los mismos pasos que El Salvador de Bukele .

- La derecha moderada, en cambio, ha reconocido su derrota y, por boca de su candidata, Paloma Valencia, como del expresidente Uribe, han prometido apoyo en la segunda vuelta a los Defensores de la Patria: Así pues, si al 43,74% de votos de De la Espriella se le suma el 6,90% de los peperos locales, el resultado es 50,65% (quizás algo superior porque el electorado que votó ayer por el cuarto candidato, Sergio Fajardo, de Dignidad & Compromiso, que obtuvo un 4,26%, es mucho más probable que opte por el Bukele colombiano que por el Sánchez local .

Así pues, Sánchez acaba de perder a un nuevo aliado que estuvo con él en la reunión de Barcelona de la “izquierda progresista” a principios de mayo pasado. Va a tener razón quien dice que Sánchez es gafe y que el que se alía con él sale pero que muy mal parado

Esta derrota viene después de la destrucción del régimen de Maduro, de las derrotas sucesivas que ha tenido el Grupo de Puebla en Chile, Argentina, Ecuador, Bolivia, y sobrevive mal que bien en México y Brasil que no son precisamente ejemplos de “buen hacer” político.

GUSTAVO PETRO: EL SÁNCHEZ COLOMBIANO

Petro comenzó su mandato con la sombra de ser un ex terrorista; quienes decían que había que “pasar página”, le votaron como “hombre de paz” y “candidato del progreso”, pero cuatro años de gobierno han demostrado que era el “hombre de las corruptelas”, del nepotismo y de la estafa.

Su biografía no es la única en la que un antiguo terrorista se convierte en líder de la izquierda, pero es significativa. Petro ingresó a los 18 años en el Movimiento 19 de Abril (M-19), una banda de asesinos similar a ETA (y en la que terminaron, por cierto, algunos exetarras) una guerrilla rural responsable de robos de armas masivas, secuestros y tomas violentas; su “nombre de guerra” era “Aureliano”. Fue directamente inspirador del increíble asalto al palacio de Justicia de Bogotá en el que murieron 100 personas entre terroristas y policías. Luego se supo que uno de los motivos por los que se realizó este asalto era para destruir pruebas y sumarios allí depositados sobre el cartel de Medellín y sobre su jefe Pablo Escobar… A partir de esta acción -que había sido inspirada por Petro (en momentos aquellos se encontraban detenidos) y era un verdadero suicidio, quedaron claras las relaciones entre guerrilla y narcotráfico. (Pregunta ingenua: ¿por qué siempre hay un izquierdista cerca del narcotráfico?; y, ya puestos a preguntar: ¿ qué era lo que traía y llevaba en sus bodegas el único avión de Plus Ultra?).

Uno de los motivos que mayor rechazo ha causado en la ciudadanía es que Petro no ha dudado en izar la bandera del M-19 en actos oficiales… bonita forma de “pasar página”. Algo equivalente a la estrategia de Sánchez en España, buscar apoyo en los herederos de ETA para mantenerse en el poder.

Pero ahí no terminan los paralelismos. Ahora que están juzgando al “hermanísimo” y dentro de unos días cuando la cajera de los burdeles gays tenga que ir a declarar, no nos sorprenderá saber que Nicolás Petro, el hijo mayor de Gustavo Petro (estaba por escribir “de la rana Gustavo”, pues no en vano el parecido es sorprendente) fue detenido en 2023 y procesado por la Fiscalía bajo acusación de lavado de activos y enriquecimiento ilícito . Nicolás admitió inicialmente el ingreso de dinero en efectivo de dudosa procedencia (incluyendo aportes de personajes ligados al narcotráfico) destinado presuntamente a la campaña presidencial de su padre en la costa Caribe. Por si esto fuera poco, durante los debates en el Senado se filtró un video grabado en 2018 donde se observaba a Petro recibiendo fajos de billetes en efectivo y guardándolos en una bolsa de basura . Aunque la justicia determinó que los fondos no eran ilegales y la causa prescribió, la imagen evaporó de golpe su “discurso ético”.

Artículo más. En 2024, se destapó una red de corrupción en la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres que desviaba fondos públicos para “aceitar” apoyos de congresistas a favor de las reformas del gobierno .

Petro ya había demostrado por donde iban sus aspiraciones cuando adquirió entre 2012 y 2015 la alcaldía de Bogotá. Su “modelo de recolección de basuras” sumió a la ciudad en una crisis sanitaria de varios días . Esto le costó una destitución temporal por parte de la Procuraduría.

Y, ¿cómo no?, un “arrepentido”, peso pesado de su propio gobierno, el excanciller Álvaro Leyva, publicó cartas abiertas ventilando supuestos problemas de adicciones del mandatario que explicarían sus recurrentes desapariciones de la agenda pública y sus repetidas ausencias en eventos internacionales clave. Una joyita, tan parecido, tan parecido a las de la izquierda ibérica que parecen hechos con el mismo troquel.

Con estos precedentes, el 40% de votos que ha obtenido el candidato apadrinado por Petro, demuestra que los discursos demagógicos de izquierdas todavía tienen predicamento entre subvencionados, funcionarios a dedo, subsidiados, paniaguados y votantes cerriles de la izquierda.

¿TIENEN BASE LAS ACUSACIONES DE FRAUDE ELECTORAL?

Se lo hemos preguntado a varias IA. En ninguna dan la más mínima posibilidad de fraude. Gracias a estas IAs nos enteramos de que el “registrador nacional” (personaje al frente de algo parecido a nuestra Junta Electoral Central) ha reconocido 804 denuncias ciudadanas de “irregularidades menores” (algo habitual en las elecciones colombianas). Pero ninguna que pudiera ser decisiva, ni mucho menos producto de una “conspiración”.

La gran mayoría de estos informes corresponden a conductas aisladas tradicionales como la intervención en política de funcionarios y coacciones a votar, pero en ningún caso representan una manipulación masiva que altere el orden de los candidatos que pasan a la segunda vuelta.

Iván Cepeda, el título de Petro, visiblemente sorprendido por su derrota y por quien le ha aventajado (calculaba que fuera la “derechita” local) se ha revuelto como un animal herido lanzando acusación contra unos y otros . Petro le ha marcado el camino afirmando, sin ninguna prueba documental , que en cientos de mesas se agregaron millas de votos sin la existencia real de sufragantes”, mientras que Cepeda centraba sus “sospechas” en un supuesto desfase técnico en torno al censo electoral.

La Registraduría Nacional del Estado Civil ha aclarado repetidamente que el preconteo del domingo es puramente informativo. Los resultados válidos legalmente se construyen en las comisiones escrutadoras mediante la revisión física de las actas de papel donde están presentes los delegados de todos los partidos. El registrador nacional, Hernán Penagos, ha defendido la transparencia institucional frente a lo que califica como "narrativas infundadas de fraude". Explicó que el software cuenta con una cadena de custodia compartida (contraseñas cruzadas entre partidos, entes de control y el proveedor) que impide alteraciones unilaterales de datos .

¿QUIÉN ES EL BUKELE COLOMBIANO?

De la Espriella es un abogado que ha estado presente en los “grandes casos” de la política local . Ha defendido a Álvaro Uribe, pero es consciente de que los tiempos ya no están para políticas moderadas, sino para decisiones históricas. Se le conoce popularmente como “El Tigre” por su combatividad. Con algún ribete excéntrico (canta ópera, tiene su propia marca de ron, le encanta la música popular italiana y le gusta vestir de forma elegante), ha realizado la campaña electoral en el interior de urnas antibala, con chaleco antibalas y rodeado de guardaespaldas . Ya se sabe que en Colombia es tradición asesinar al candidato de la oposición mejor situado, una tradición que se remonta al asesinato de Eliecer Gaitán en 1948 y que, desde entonces se ha convertido en tradición.

El programa de gobierno de Abelardo de la Espriella se titula “País Milagro” con dos pilares: seguridad total de "mano dura" y crecimiento económico acelerado . En política interior, que es lo que le ha dado la mayor parte de votos, lo que propone es traspasar el “Modelo Bukele” que tan buen resultado ha dado en El Salvador, a Colombia . Uno de sus spots electorales mostrados con una imagen en 3D creada por Inteligencia Artificial, cómo serán las megacárceles de alta seguridad que se propone construir para aislar a los criminales de mayor peligrosidad. Y, créanme, no va a ser ninguna ganga para los “malos”. A esto se une el que, en el curso de una entrevista preelectoral, a la pregunta de cómo resolver el problema de la delincuencia, afirmó: “a los que se resistan, se les cancela y todo el mundo sabe en Colombia que cuando se habla de “cancelar”, no significa como en España, aislar y someter a cerca del silencio al protagonista, sino simplemente, enviarlo a criar malvas.

Además, Petro propone terminar con la agonía de la política de “Paz Total”, predicada por Petro, y cerrar por completo las políticas de negociación vigentes con grupos armados y el narcotráfico: el que la hace la paga . Los guerrilleros, e cambio, quieren una paguita a cambio de entregar las armas. De la Espriella opina que va a salir más barato construir megacárceles que subsidiar a los terroristas.

Cuando se le dice que las fueras policiales pueden no estar en condiciones de combatir la delincuencia, De la Espriella no se inmuta: “¿Y para qué está el ejército?”. Uno de los puntos de su política es recuperar “manu militari” las zonas en poder de los terroristas, que, mire usted por donde, son las zonas santuario del narcotráfico. ¿Para qué está el ejército? Militares españoles: ¿para qué estáis vosotros? ¿No os habéis enterado de que el “enemigo” no está a 10.000 km de distancia en la frontera rusa, sino en el sur y que su quinta columna ya está dentro?

En economía, De la Espriella opta por el “modelo Milei” (que, por otra parte, sería igualmente razonable implementar en España) basado, en primer lugar, en un apretarse el cinturón : recorte en los gastos del Estado (fusión de ministerios, reducción de funcionarios), menos subsidios, menos subvenciones, reducciones fiscales y explotación de recursos naturales. La meta es alcanzar un crecimiento anual del 7%.

El asegura que en los primeros días de mandato firmará 90 decretos de emergencia de candidato para agilizar sus reformas sin depender enteramente del Congreso . Aplicará la tecnología de bloques ( blockchain ) en la contratación pública para evitar el desvío de dineros fiscales (¿y por qué en la UE no se aplica algo parecido?), e inmediatamente purga de los órganos directivos de las entidades públicas de los ineptos colocados a dedo durante la “era Petro”.

El programa de los Defensores de la Patria es muy completo y abarca todos los aspectos de la vida nacional, incluidos servicios sociales, medicina, educación, transporte, etc. Por lo que hemos visto, las que se proponen son de puro sentido común. Una vez más, se impone el sentido común a los desvarios de los partidos tradicionales.

¿QUÉ SUPONE LA IRRUPCIÓN DE De La ESPRIELLA EN LA POLÍTICA COLOMBIANA?

La renovación de la clase política es una exigencia sociológica en todas las democracias que todas las democracias se niegan a aplicar. Gaetano Mosca ya nos habló de su teoría sobre la “renovación de las élites”: si están siempre en el poder, las mismas, con los mismos programas, los mismos rostros y las mismas siglas, terminan anquilosándose y con ellas la democracia. La aparición de los partidos “populistas” y de candidatos del mismo estilo un poco por todo el mundo, hace efectiva tal renovación. “Los de siempre” son sustituidos por “los outsiders” . Y, por aquello de que el péndulo hace ya tiempo que ha alcanzado su punto de máximo alejamiento con el progresismo, ahora, los “outsiders” son todos, sin excepción, de derechas extremas. Mejor dicho: de “derechas radicales” es decir, políticos que apuntan a la raíz de los problemas.

Sus programas cambian de un país a otro, pero, en esencia, quieren que se les devuelva el país que conocieron en su infancia, con los avances tecnológicos del tiempo nuevo. Y, claro que miran a sus propias “raíces”, no como determinados gobiernos europeos (Maricron, Starmer, Mertz, von der Leyen, Sánchez) que prefieren mirar a África y que pagarán cara su traición, a su pueblo, a su etnia, a su historia ya su cultura. Caro, muy caro .

Si dentro de veinte días se cumplen las previsiones y De la Espriella sale elegido presidente de Colombia, el Grupo de Puebla, prácticamente puede realizarse por disuelto. Sheinbaun y Lula son las dos últimas joyitas que le quedan. Pero en México, está al borde de poder ser considerado como un “Estado fallido” y en Brasil la polarización política va en aumento ante las elecciones que tendrán lugar el 4 de octubre de 2026 . También allí la corrupción socialista es el pan de cada día y la manipulación de medios e instituciones de sondeo igualan los niveles del sanchismo.








domingo, 31 de mayo de 2026

DOCTRINARIOS DE LA REVOLUCIÓN ALEMANA (1918-1938) – Edmond Vermeil

El título original francés, Les Doctrinaires de la Révolution allemande (19181938), fue publicado por Fernand Sorlot en París en 1938, en un volumen de 391 páginas. El año es decisivo: el libro vio la luz en el momento de apogeo del III Reich (tras la anexión de Austria y el desmembramiento de Checoslovaquia acordado por las cuatro potencias europeas reunidas en Múnich) y a las puertas de la Segunda Guerra Mundial. Vermeil no se limitó a describir el nazismo como un fenómeno político o militar; su ambición era mucho más profunda: rastrear los orígenes intelectuales y espirituales de aquella «revolución» que había llevado a Hitler al poder y que amenazaba con sumir a Europa en una catástrofe.

En la primera parte, Vermeil examina a un conjunto de pensadores y escritores que, en su opinión, prepararon el camino ideológico del nacionalsocialismo. Entre ellos figuran el filósofo Oswald Spengler, autor de La decadencia de Occidente, que con su culto al cesarismo y su veneración por el poder brindó al nazismo una justificación histórica; el economista y escritor Walther Rathenau, que había denunciado la mecanización de la vida moderna y reclamado una espiritualidad germánica; el conde Hermann Keyserling, con su «humanismo integral» que pretendía reconciliar Oriente y Occidente bajo el liderazgo de una élite; y el novelista Thomas Mann, cuyas reflexiones sobre la regeneración cultural de Alemania fueron reinterpretadas por los círculos nacionalistas. Vermeil muestra cómo todos ellos, cada uno a su manera, contribuyeron a forjar un clima de rechazo a la civilización occidental (racionalista, democrática y liberal) y a promover un modelo alternativo basado en la comunidad de sangre (Volksgemeinschaft) y en el liderazgo fuerte. En la segunda parte del libro analiza al Grupo Die Tat poniendo especial énfasis en su realismo, especialmente en materia de política exterior. A pesar de que Vermeil no toca el ámbito de la “revolución conservadora”, ni de los “jóvenes conservadores”, Die Tat formaba parte de este círculo y en las columnas de su revista se sintetizaba lo mejor de esta corriente multiforme.

La tercera parte del libro se adentra en los «doctrinarios de la revolución concreta»: es decir, los teóricos orgánicos del nazismo en la década de 1920 y 1930. Vermeil analiza, el pensamiento de Alfred Rosenberg y de su obra El mito del siglo XX, Walter Darré (ideólogo de la política agraria del III Reich), Gottfried Feder (creador del primer programa económico del NSDAP), Robert Ley (responsable del Frente Alemán del Trabajo) y al propio Adolf Hitler a través, exclusivamente de Mein Kampf. Vermeil se esfuerza por distinguir entre las distintas corrientes internas del nazismo —a veces enfrentadas entre sí— y por subrayar la profunda continuidad que existe entre los planteamientos del primer grupo (los «profetas») y los del tercero (los «realizadores»).

Como conclusión, Vermeil sostiene que el nazismo no como algo circunstancial, sino como la culminación de tendencias seculares del pensamiento alemán: la rebelión contra la razón, la exaltación de la voluntad de poder, el deseo de romper  el «marco estrecho de la realidad» para entregarse a «un sueño ilimitado de potencia». En esa línea, el germanista francés define el nazismo como «una mezcla de misticismo y de aplicación integral de la técnica y de la disciplina prusiana», una fórmula que ha hecho fortuna en la historiografía posterior.

La tesis vertebral de la obra es que el nacionalsocialismo no surgió de la nada, sino que hunde sus raíces en la historia intelectual alemana del siglo XIX y principios del XX. Vermeil, en efecto, rastrea una genealogía que va desde la Reforma luterana (con su principio de obediencia absoluta a los príncipes) hasta el romanticismo y el pangermanismo bismarckiano. En este sentido, su análisis anticipa en varios años el debate historiográfico sobre el Sonderweg (la Doctrinarios de la Revolución Alemana «vía especial» alemana) y sobre las conexiones entre el nazismo y la tradición prusiana.

* * *

Para el lector de hoy, Doctrinarios de la Revolución Alemana posee al menos tres valores incontestables. En primer lugar, es un testimonio de primera mano escrito antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, cuando la naturaleza exacta del nazismo era todavía objeto de debate en Francia. Leer a Vermeil es asomarse al mundo del otro lado del Rihn, al que pretende describir, con una mentalidad racionalista y positivista; un “vencedor” que presenta el pensamiento de los “vencidos”, como si ambos tuvieran el mismo estado de ánimo. Esta es la principal crítica que puede hacerse a la obra de Vermeil. Solo atiende a las razones francesas e ignora (y ridiculiza en algunos puntos) las aspiraciones alemanas a su propia seguridad. Por el momento en el que se lanzó la obra, hay que suponer a Vermeil extremadamente preocupado por el resultado de la Conferencia de Múnich y el desmembramiento de Checoslovaquia, país artificial y verdadera creación de la política francesa de cerco a Alemania.

La parte más positiva de esta obra es que se trata de una “caja de herramientas conceptuales” sobre la ideología de la “Revolución Conservadora”, útil para analizar no solo los contenidos de la doctrina nacionalsocialista, sino también otras variantes del nacionalista y del autoritarismo contemporáneo. Ahora bien, el gran error de Vermeil es limitarse, especialmente en el caso de los doctrinarios nacionalsocialistas, a deducir su ideología de libros como Mi Lucha o El mito del siglo XX, escritos mucho antes de que el NSDAP llegara al poder. Al hacerlo, el 30 de enero de 1933, Hitler se vio obligado a adaptar los conceptos que había expuesto a la “realpolitik”. En otras palabras: el Hitler, Führer y canciller del Reich, no es el Hitler que diez años antes escribiera Mi Lucha. Hitler renunció a algunos aspectos que habia expuesto en su obra y así lo reconoció ante un conocido periodista francés, rogándole que se centrara en lo que estaba haciendo en esos momentos y no en lo que había escrito diez años antes.

Cuando Vermeil escribe esta obra, han pasado cinco años desde la llegada de Hitler al poder y se mostraba como un pragmático y, por tanto, renunció a aplicar algunos puntos del programa de 1920 en sus años de gobierno. Realizó, en primer lugar, una “revolución social” (integración de los millones de parados, obras sociales para ganarse a las clases trabajadoras y dignificarlas) que abarcó desde 1933 hasta 1936 y, a partir de ese momento, recuperada la economía, con el país en marcha, abordó la segunda parte de su programa, la “revolución nacional” (incorporación de todos los territorios amputados por el Tratado de Versalles, realización del viejo sueño pendiente desde la época bismarckiana de integración de Austria en la Gran Alemania), todo lo cual hizo que en el momento en el que Vermeil escribía estas líneas, hubiera nacido un Estado nuevo en la Mitteleuropa, provisto de 100 millones de seres humanos, galvanizados por el régimen nacionalsocialista y una economía productiva que hacía gravitar, junto con el Eje con Italia, la economía europea en torno a Berlín. Cinco años más y Europa habría sido “alemana”, no por una guerra de destrucción masiva, sino por los logros económicos y los intercambios comerciales. Era algo que el mundo anglosajón no podía permitirse. Por eso estalló la Segunda Guerra Mundial.

Podemos calificar esta obra de Vermeil como un estudio de la doctrina del nacionalismo alemán de las entreguerras y de su origen. Y en este sentido, es un estudio brillante que nos proporciona, sobre todo, claves conceptuales. Pero Vermeil se detiene ahí y renuncia a captar los problemas de fondo de la política francesa, alemana y europea de la época. Si hemos decidido traducir y publicar este libro es porque entre los títulos de nuestra iniciativa editorial existen otros dos complementarios a este: Los responsables de la Segunda Guerra Mundial de Paul Rassinier y 1939 de Michele Rallo, que recomendamos paralelamente a esta obra. Así mismo, la obra de Armin Mohler sobre La Revolución Conservadora y la de Pierre Faye con su libro Los lenguajes totalitarios, pueden ser considerados como complementos indispensables para la comprensión de la “ideología alemana” de las entreguerras.

Finalmente, nos gustaría explicar cómo tuvimos conocimiento de esta obra. En 1983, al retornar del exilio, José Manuel Infiesta (q.e.p.d.), entonces miembro del Círculo Español de Amigos de Europa, estaba impulsando la publicación de una obra colectiva que, finalmente se editó con el título de La cultura de la obra Europa (que luego ha sido objeto de varias reediciones). Entre los autores que me tocó presentar se encontraba Moeller van den Bruck de quien apenas tenía una vaguísima idea. Fue precisamente Jorge Mota (q.e.p.d.), entonces presidente de CEDADE, el que me prestó la obra de Vermeil y de allí extraje lo esencial sobre Moeller. Desde entonces conservé una especial simpatía por esta obra que ahora ofrezco a la consideración de los lectores y amigos.

 

Contenido

Nota Introductoria

Doctrinarios de la Revolución Alemana

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN - Particularismo tenaz y exaltación nacional

LIBRO PRIMERO
PROFETAS DE LA POSGUERRA

CAPÍTULO PRIMERO - Los apóstoles del Renacimiento espiritual

I. — HACIA UN NUEVO HUMANISMO

II. — EL PROBLEMA EUROPEO

III. — La misión de Alemania

CAPÍTULO SEGUNDO - La obra de Oswald Spengler

I. — EL MÉTODO EN LA HISTORIA

II. — ELEMENTOS DE UNA SOCIOLOGÍA

III. — LAS GRANDES CULTURAS

IV. — EL MUNDO EUROPEO

V. — PRUSIA—ALEMANIA

LIBRO SEGUNDO
EN BUSCA DE UN NUEVO ORDEN

CAPÍTULO TERCERO - Moeller van den Bruck

I. — LOS ORÍGENES

II. — MIRADAS HACIA ORIENTE Y OCCIDENTE

III. — EL PRIMER Y EL SEGUNDO REICH

IV. — El Tercer Reich

CAPÍTULO CUARTO - Víspera de la Revolución - El grupo «Die Tat

I. — LAS OPINIONES DE E. ROSENSTOCK SOBRE LAS REVOLUCIONES EUROPEAS

II. — LA NUEVA POLÍTICA INTERNA DEL REICH

III. — HACIA UNA NUEVA POLÍTICA EUROPEA

LIBRO TERCERO
EL NACIONALSOCIALISMO

CAPÍTULO QUINTO - Hitler y Rosenberg

I. — CONSIDERACIONES PRELIMINARES

II. — CONTRA LAS INTERNACIONALES

III. — LA ALEMANIA DEL PASADO

IV. — RACISMO Y BIOLOGÍA AUTORITARIA

V. — EL RÉGIMEN INTERNO DEL TERCER REICH

VI. — LA NUEVA POLÍTICA EXTERIOR

CAPÍTULO SEXTO - Algunos doctrinarios nacionalsocialistas

I. — HANS F. K. GUNTHER Y EL NORDISMO

II. — ROBERT LEY Y EL PROBLEMA SOCIAL

III. — GOTTFRIED FEDER O LOS ORÍGENES DEL SISTEMA ECONÓMICO NAZI

IV. — WALTER DARRE Y EL PROBLEMA AGRARIO

V. — GÖBBELS Y LA PROPAGANDA DEL REICH

CONCLUSIÓN

 

CARACTERÍSTICAS

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 562

Impreso en papel blanco de 80 grs.

Encuadernado en rústica.

Portada en cuatricomía

Precio de Venta al público: 33,28

Pedidos: DOCTRINARIOS DE LA REVOLUCION ALEMANA (1918-1938)

Contacto: eminves@gmail.com







Albert Puyou, Conde de Pouvourville “MATGIOI” – LA VÍA METAFÍSICA


“Matgioi”, Albert Puyou Conde de Pouvourville, nos expone en esta obra los fundamentos de la espiritualidad oriental, en lo que constituye la primera exposición rigurosa del pensamiento tradicional, mediante un análisis doctrinal de la metafísica taoísta. Matgioi define los principios universales, la superación definitiva del racionalismo occidental, un estudio formal de la Vía Absoluta y de la estructura del orden cósmico. Un documento fundamental para el estudio de la Tradición. La Vía Metafísica es la obra matriz de la escuela tradicionalista. Fuente directa para René Guénon e inspiración para Julius Evola tras su abandono del dadaísmo, el cual lo menciona en varios de sus libros.

En 1890, encontrándose en Indochina, fue iniciado en el taoísmo y en una sociedad secreta originaria de China por un maestro taoísta chino-vietnamita llama­do Tong Song Luat, jefe de aldea en Tonkin. No fue una ceremonia académica, sino una iniciación rural y auténtica. Recibió el nombre iniciático de Matgioi —“ojo del día” o “sol”. Fue así como accedió al taoísmo auténtico, que, a su regreso a Francia, se propuso difundir —en la medida en que la reserva iniciática lo permitía—, oponiéndose explícitamente a los orientalistas académicos de su tiempo.

La importancia de esta obra radica en que, en el momento en el que Matgioi escribía sus obras, la “idea tradicionalista”, propiamente dicha, no estaba todavía formulada de manera comprensible para el público occidental. Se encontraba en un estado todavía en un estadio de elaboración que no se concretará sino hasta después de la Primera Guerra Mundial. Sera a mediados de los años 20 cuando Guénon publique La crisis del mundo moderno y cuando en torno a esta obra, se coagulen distintas iniciativas que supondrán la maduración definitiva del concepto. Podemos decir, por tanto, que esta obra (y la posterior, La Vía racional) pertenecen a una etapa pre-tradicionalista previa a la formulación madura y estructurada del tradicionalismo realizada, no solo por Guénon, sino por su grupo y por las “antenas” italianas qu e lo asumieron, con Evola, Reghini y el Grupo de Ur a la cabeza.

El mérito de Matgioi es representar un momento de transición en el que el pensamiento europeo descubre Oriente, pero lo reinterpreta desde sus propios esquemas; Guénon y Evola, en cambio, asumen la lógica interna de las tradiciones orientales.

Pese a haber caído en un relativo olvido durante varias décadas, La Vía Metafisica ha conocido un renovado interés en los últimos años, en particular en el mundo de habla inglesa, donde se ha traducido y comentado como una de las fuentes decisivas del tradicionalismo contemporáneo. La obra ha sido reeditada en varias ocasiones, y se la considera actualmente no solo como un testimonio único de la iniciación taoísta en Occidente, sino también como el eslabón que permitió a Guénon y a sus discípulos acceder a una comprensión rigurosa de la metafísica china, contribuyendo así a la configuración del pensamiento tradicional del siglo XX.

 

Contenido

Introducción

Algunas notas biográficas

Matgioi y René Guénon

La influencia de Matgioi en la obra guenoniana

Matgioi en la obra de Julius Evola

El contenido de La vía metafísica

Nota explicativa

Capítulo I - LA TRADICIÓN PRIMORDIAL

Capítulo II - EL PRIMER MONUMENTO DEL CONOCIMIENTO

Capítulo III - LOS GRÁFICOS DE DIOS

CAPÍTULO IV - LOS SÍMBOLOS DEL VERBO

Capítulo V - LAS FORMAS DEL UNIVERSO

Capítulo VI - LAS LEYES DE LA EVOLUCIÓN

Capítulo VII - LOS DESTINOS DE LA HUMANIDAD

Capítulo VIII - LAS CONDICIONES DEL INDIVIDUO

Capítulo IX - LOS INSTRUMENTOS DE LA ADIVINACIÓN (Textos y documentos)

Los números

Manera de realizar la adivinación con la hierba Shi

Las Pruebas

Los signos

Las Concordancias

 

CARACTERÍSTICAS

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 254

Impreso en papel blanco de 80 grs.

Encuadernado en rústica.

Portada en cuatricomía

Precio de Venta al público: 29,12

Pedidos: LA VIA METAFÍSICA.

Contacto: eminves@gmail.com