4. Lo que podría ser Anders Behring Breivik: una personalidad manipulada
La característica común a la inmensa mayoría de los macro atentados que han tenido lugar en Europa en los últimos 50 años es que siempre han dejado agujeros negros inexplicables y misteriosos. Desde las strage di stato (masacres de Estado de la Italia de los años 60 y 70) hasta el crimen de Anders Behring Breivik, las “versiones oficiales” de los atentados tienen una irreprimible tendencia a mostrar zonas inexplicables y no resueltas por las autoridades. Hasta la aparición de Internet, la réplica contra las “versiones oficiales” no encontraba espacio en los medios de comunicación, sin embargo, a partir de la irrupción de la red como forma habitual de comunicación aparece el contraste entre la aceptación unánime de las “versiones oficiales” por parte de los medios convencionales y la proliferación de versiones alternativas aparecidas en la red lanzadas por grupos críticos que creen haber encontrado eslabones débiles en las explicaciones dadas por los gobiernos y los servicios policiales.
Así mismo, no hay que perder de vista que las organizaciones terroristas con finalidad política tienen en su mente planes criminales guiados por una estrategia implacable de conquista del poder político (caso de ETA o de las Brigadas Rojas, por ejemplo), por tanto nunca han practicado atentados indiscriminados contra una población entre las que se podrían encontrar sus propios partidarios; su terrorismo ha sido selectivo, y siempre las “versiones oficiales” carecen de “agujeros negros”. Pero, junto a este terrorismo de paternidad indubitable, existe otro especializado en macro atentados que no aparece como apoyado por ninguna organización tangible ni reconocible y que se trata siempre de atentados “únicos”: Mc Veigth no volverá nunca a repetir su ataque al edificio federal de Oklahoma, Oswald no tendrá ocasión de matar a nadie más que a JKF, Breivik permanecerá toda su vida en la cárcel, su crimen no tendrá continuación… son terroristas aparentemente solitarios, que pasan de no haber roto literalmente un plato durante toda su vida, a ser capaces de cometer un macro atentado superando incomprensiblemente todas las dificultades que frecuentemente llevan a los miembros de organizaciones terroristas a ser detenidos. Siempre es posible que aparezcan “locos solitarios”, pero da la sensación de que no todos ellos, aun estando locos, son tan solitarios y en muchos casos aparece la posibilidad de que hayan sido teledirigidos por alguien.