El gobierno de François Hollande,
en su alarde de irresponsabilidad e irrealismo político considerada que el
terrorismo es malo “venga de donde venga”. El único problema es que, en este
momento, el terrorismo solamente viene del fundamentalismo islámico. De ahí que
resulte incomprensible que un 20% del presupuesto para la lucha antiterrorista,
se dedique a la lucha… “contra la extrema-derecha”.
No ha habido acciones terroristas
de extrema-derecha en Francia desde los tiempos de la OAS en los años 60. Está
claro que las actividades de Front National se han realizado y se realizan en
el marco estrictamente legal y que no existe absolutamente ninguna formación –salvo
el islamismo radical- que proponga poner bombas, asesinar a rivales políticos o
ideológicos. Sin embargo, esa realidad que está al alcance de todo aquel que
tenga ojos y vea, entendimiento y entienda, es algo que se le escapa a las
autoridades del ministerio del interior francés.
