Info|krisis.- El Mediterráneo es el primer mar que aparece en la
Historia y buena parte de la misma discurre entre sus orillas. En los últimos
4.000 años el Mediterráneo ha sido frontera natural para unos y escenario de
intercambios comerciales para otros. Estas dos concepciones persisten todavía
en la modernidad, apenas sin variaciones. La única novedad, de hecho, es que a
partir de 1945, un poder no europeo recorre desafiante sus aguas: la VI Flota
de los EEUU. Este artículo aspira a revisar el papel geopolítico del
Mediterráneo en el siglo XXI.
Sorprende
saber que el nombre “Mediterráneo” es relativamente reciente. Desde Estrabón se
había aludido al “mare nostrum” (nuestro mar), pero no fue sino hasta el siglo
XVI cuando Jacques Amyot utiliza la expresión “mar mediterráneo” que ocasionalmente
algunos geógrafos medievales habían utilizado para definir el espacio marítimo
situado “en medio de tierras” (y tal es la etimología del nombre). A partir del
siglo XVII el nombre de Mediterráneo se convertirá en sustantivo y como tal
aparecerá por primera vez en un mapa de 1737. El esquematismo turco hizo que
llamaran al Mediterráneo “mar blanco” por contraposición al “mar Negro” cuyo
acceso dominaban gracias al control sobre el Bósforo y los Dardanelos. Antes,
los árabes le habían llamado Bahr al
Abiad al Mutawasat, literalmente “mar Blanco de En medio” como oposición al
Mar Rojo.
