Info|krisis.- Lo sucedido en Grecia en los últimos diez días demuestra muchas cosas:
la “pasta” de la que está hecha la “nueva izquierda” helénica en primer lugar;
el carácter de la UE como “cobrador del frac” y, finalmente, dónde está la
última esperanza: porque, guste o no guste, hoy, si los griegos quieren
revelarse contra la miseria que tienen ante la vista, solamente pueden recurrir
a… Amanecer Dorado. ¿Y la conclusión?
Muy simple: que actualmente ser de derechas o de izquierdas es definirse en
relación a la nada, lo que cuenta es situarse ante la única realidad: por la
globalización o contra la globalización.
Poniendo las cosas en su lugar, llamando a las cosas por su nombre
Ilias Kasiriadis, portavoz de Amanecer Dorado en el Parlamento
Helénico lo dijo en voz alta y de manera suficientemente clara para que todo el
país lo supiera: “Syriza forma parte del
basurero de la historia griega”. Kasiriadis acompañaba estas palabras
rompiendo el pliego de exigencias que la Unión Europea ha formulado a Grecia.
Todo esto ocurría en la sesión
del parlamento helénico en la que Tsipras y su gobierno explicaban los motivos
por los que aceptaban, finalmente, las exigencias de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Comisión
Europea). En un clima excepcionalmente crispado en el que, incluso el grupo
parlamentario de Syriza evidenció una
fractura interior insuperable, y mientras en las calles se sucedían los
incidentes, Kasiriadis reprochó a Alexis Tsipras: “Usted ha venido aquí a decirnos que aceptan la venta íntegra de
Grecia. Y lo hacen después de haber destruido en pocos meses la economías
griega, con miles de personas despedidas y especialmente después de un NO
rotundo en el referéndum que ustedes mismos convocaron”. Pero sus reproches
alcanzaron el clímax cuando en medio
del silencio sepulcral del parlamento la voz de Kasiriadis volvió a tronar: