Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de agosto de 2014

Turismo 2014: abandonad toda esperanza



Info|krisis.- Estamos en crisis, la economía mundial se ha ralentizado de nuevo… pero España, este año alcanzará un récord en pernoctaciones turísticas. Sesenta millones de extranjeros visitarán nuestro país. La oleada empezó con los años 60, pero ahora se ha convertido en una verdadera pandemia. No somos un “país turístico”: nos hemos convertido en una reserva turística frecuentada por turismo basura y que genera trabajo basura. Esa ha sido el “modelo económico” que prevale en España de manera indiscutible desde nuestra adhesión a las Comunidades Europeas (hoy Unión Europea). Un verdadero suicidio económico.

Los vecinos de Magaluf (Mallorca) se quejan del salvajismo reiterado de los visitantes. En Lloret de Mar las batallas con turistas borrachos y drogados durante días, son frecuentes a todas horas pero especialmente a partir de altas horas de la madrugada. Las playas de Benidorm, la segunda ciudad española que recibe más turismo, parecen un verdadero universo concentracionario. En Salou, los turistas adolescentes llegados de todo el mundo se tiran desde los balcones de los hoteles a las piscinas con más frecuencia que los banqueros de Nueva York lo hicieron durante la crisis del 29. No es posible pasear por ninguna calle de Barcelona sin chocar con miles de turistas que cámara en ristre fotografían los lugares más absurdos e intrascendentes; y si el barcelonés baja a las Ramblas, encontrará, sin duda, alguno de los 200 clubs del cannabis abiertos para atraer el turismo “fumeta”, especialmente alemán. España se ha convertido en un “parque temático” para turistas a los que puede aplicársele el calificativo que les dio Pérez Reverte en 2010: son, efectivamente, “turismo basura”.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Inmigración (I): Así empezó el problema


Inmigración: Así empezó el problema

Veamos algunas cifras reales que tienen muy poco que ver con las cifras que nos han dado desde 2002 los sucesivos gobiernos que han asumido el timón de este país: según el informe del Instituto Nacional de Estadística en enero de 2011 residían en España 6.700.000 de inmigrantes de los que 1.000.000 había adquirido la nacionalidad española. Esto es, el 14,1% de la población total residente en territorio nacional que asciende a 47,1 millones de personas (1). No es como para tomárselo a broma. No hace mucho, en 2010, el gobierno insistía, jugando con la calificación de “legales” e “ilegales”, con la de inmigrantes empadronados y no empadronados y evitando la cifra de inmigrantes naturalizados (seguramente uno de los secretos mejor guardados en este país), para reconocer apenas 4.800.000 inmigrantes, dos menos de los reales. De aquella España salida del desarrollismo y en camino hacia la democracia formal en donde apenas existían unos pocos miles de inmigrantes, a la España de 2011 en donde esa cifra aumenta sin cesar, hay un trecho que pasa por tres etapas que nombraremos según quien estuvo en el timón del Estado: el felipismo, el aznarismo y zapaterismo. 

Quien quiera ver en la inmigración el resultado de las políticas erráticas del gobierno Zapatero, se equivoca. La debilidad programática del zapaterismo y su irresponsable política de ingeniería social supusieron apenas un agravamiento de un problema pre-existente, pero en absoluto su origen. Podemos distinguir cuatro períodos que han contribuido a la formación del fenómeno migratorio en España: