Info|krisis.- Las reformas se imponen en el sistema político español que desde hace
años parece no dar más de sí. Sin embargo, el PP ha empezado por reformas que
demuestran lo que ya dijo Platón en el siglo VI antes de JC, que los políticos
nunca adoptan medidas que les puedan perjudicar. Cuando el PP insiste como
única idea en que los alcaldes deben ser elegidos directamente, lo que está
intentando desesperadamente es no perder alcaldías (especialmente en las
grandes ciudades) en las próximas elecciones de mayo de 2015. Esperanza vana
porque nada salvará al PP de las nuevas simetrías políticas que aparecerán en
ese momento.
El PP ve, horrorizado, que puede
perder la mayoría absoluta en algunos ayuntamientos importantes (entre ellos
Valencia y Madrid) en las elecciones de mayo de 2015. Su gestión municipal no
ha sido precisamente un modelo de eficacia. Cuando el sector inmobiliario ya no
es el motor de los recursos municipales, los ayuntamientos gobernados por la
derecha, dan una sensación de abandono y de falta de proyectos. No es que a los
ayuntamientos gobernados por la izquierda les vaya mejor, ocurre simplemente, que
mientras los votos de derecha pueden ir circulando por distintas opciones
(PSOE, IU, Podemos, Compromís) a partir de las cuales es posible articular
nuevas mayorías, la derecha se ha encontrado con que no tiene con quien pactar.
