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viernes, 7 de abril de 2023

CRONICAS DESDE MI RETRETE: LA RUTA MÁS QUERIDA POR LOS ÚLTIMOS COMUNISTAS

Esta semana todo el país se ha enterado que Yolanda Díaz aspiraba a ser “presidenta del gobierno”. El listón del cargo, como se ve, sigue rebajándose en cada legislatura. La buena noticia es que Yolanda Díaz carece por completo de posibilidades de convertirse en presidenta del gobierno, pero ha comprado todos los números en la rifa de nuevos carnés del PSOE.

Yolanda Díaz es la carta que le queda al pedrosanchismo para poder formar un gobierno de izquierdas después de las próximas elecciones. Su candidatura no ha sido impulsada por el Partido Comunista, como generalmente se tiene tendencia a pensar. Sánchez -capaz de aceptar cualquier orientación política con tal de que sirve a sus propósitos y de rechazar todo aquello que pueda o crea que le va a perjudicar- es el ánima nera de esta candidatura. Tezanos, le ha informado de que cualquier ley sacada de la churrera de Podemos, se convierte en una riada de votos que van a parar al “no sabe / no contesta”. Y no son pocas: la ley del “si es si”, la “ley de mascotas”, la “ley trans” … El horror de Sánchez estriba en que todos los votos perdidos por Podemos -votos de izquierda. al fin y al cabo- terminen en la cuneta del desencanto, los yermos campos de la abstención o los páramos del voto en blanco. Así que Sánchez necesitaba un “recogedor” para esos votos. Y es ahí en donde entra Yolanda Díaz dispuesta a ejercer tal honroso menester.

UN PROYECTO QUE HA IDO MUTANDO CON EL PASO DE LOS MESES

El proyecto de Yolanda Díaz se ha ido transformando a lo largo de los meses. Inicialmente era un trío de mujeres presentadas como “de pelo en pecho” capaces de rivalizar con cualquier estrella del wrestling catch norteamericano: además de Yolanda, estaba la inefable alcaldesa de Barcelona Ada Colau y luego, Mónica Oltra por Compromís. El perfil era: feminismo de estricta observancia, vegetarianismo y progresismo a lo Agenda 2030, honestidad (ante todo honestidad) y compromiso con los trabajadores, y sensibilidad social a flor de piel.

La cosa se malogró. Primero porque la Colau estaba en franca pérdida de votos en su feudo barcelonés, criticada por sus políticas erráticas y por las encuestas que demuestran un amplio rechazo a todas sus políticas, y en el exterior de España por haber convertido a Barcelona en la “ciudad turística que más decepciona a los visitantes”, según las encuestas; eso, sin con suerte, uno de las decenas de miles de delincuentes que han llegado desde todo el globo, subvencionado y que vive de okupa, no te roba el bolso, te da una paliza y te denuncia por “xenofobia y racismo” al haberte resistido al expolio. Así que, a medida que pasan los días, lo que puede aportar la Colau es cada vez menos.

Peor ha sido lo de Compromís y el papelito jugado por su rostro más conocido, Mónica Oltra. Después de sulfurarse y encerrarse en la “habitación del pánico” porque José Luis Roberto (E2000) cometió la humorada de ponerle el “Que viva España” de Manolo Escobar y ella y sus hijos quedaron aterrorizados, el bueno de José Luis tuvo a bien darle una serie de revolcones judiciales que, finalmente, entrañaron su desaparición de la escena pública: la feminista radical, la protectora de los pobres y de los menesterosos, simplemente había ocultado las denuncias contra su ex marido por parte de una chica tutelada que lo acusaba de abusos. Esta infamia arrastró a la Oltra al basurero de la historia valenciana.

Así que Yolanda Díaz se dio cuenta de que, con tales alianzas, era mejor plantear las cosas de otra manera.

UN PERSONAJE DEL TODO IRRELEVANTE

A Yolanda la llaman hoy “la fashionaria”. No estamos seguros de que sea un piropo. “La pasionaria” histórica, Dolores Ibarruri -bastante siniestra por lo demás-, es una de esas figuras sobredimensionadas en la historia de la España del siglo XX, a pesar de que, cuando no fue a remolque de Stalin, lo fue de Santiago Carrillo. Ni siquiera era una doctrinaria teórica comunista a lo Rosa Luxemburgo, y en cuanto a lo de “buena oradora”, tampoco había que exagerar. Discretita en el mejor de los casos. Calvo Sotelo, al que amenazó de muerte unos días antes de ser asesinado, era mucho mejor y no digamos José Antonio Primo de Rivera que, además, tenía el estilo aristocrático que, por sí mismo, imponía respeto por encima de su juventud y conectaba mejor con los de su generación. En cuanto a esta “fashionaria” hay que ser muy benévolo para apreciar en ella algún tipo de cualidad política.

Si hay algo que la caracteriza es “lo cursi” en las dos acepciones que registra nuestro Diccionario de la Real Academia: Cursi, aquel que pretende ser fino, elegante y distinguido, pero suele resultar ridículo, de mal gusto o pretencioso; y aquel que pretende mostrar un refinamiento expresivo o un sentimiento apasionado, pero resulta ridículo y excesivamente delicado”. Podría decirse que Yolanda es la alternativa cursi a las machorras de Podemos. Lo menos cursi que tiene el personaje es su carné del PCE -si es que hoy el PCE es algo y si representa algo más allá de un residuo histórico-, todos los gestos impostados, los modelitos, la sonrisa, el movimiento de cabeza, las opiniones incluso de las que hace gala Yolanda Díaz entran en el terreno de lo cursi, de la misma forma que en Sánchez son rasgos del psicópata. Su discurso social es de catecismo. Le faltan recursos intelectuales y es, como la mayor parte de los culos sentados en el parlamento, abogadilla de pocos pleitos. No destaca absolutamente en nada. ¿Ideas? ¿Cuáles?

LOS ÚLTIMOS 44 AÑOS EN LA HISTORIA DEL PCE

Entonces ¿qué hace en el ruedo político? Hay que tener en cuenta lo que ha sido la historia del PCE en los últimos cuarenta años. Hagamos un viaje en el tiempo: Santiago Carrillo lanza en 1970 el “Pacto por la Libertad” que cristalizará en los años siguientes en la “Junta Democrática de España” y en el “eurocomunismo” (una socialdemocracia con un poco más de “nervio” y energía). Y hasta ahí todo fue bien. Pero los resultados electorales en 1977 y 1979 decepcionaron las expectativas que se habían forjado y pronto fue evidente que en España “la izquierda” estaría orbitando en torno a la sigla PSOE. Era duro para las hormiguitas laboriosos del PCE en el interior, que durante los años del franquismo habían puesto en marcha sindicatos clandestinos, organizaciones estudiantiles, movimientos vecinales y, ahora, unos oportunistas pagados con dinero de la socialdemocracia alemana, les robaban la victoria. Lo peor no fue eso, sino que, desde 1979 el salto del PCE al PSOE se convirtió en la ruta habitual para la mayor parte de comunistas.

Ese salto se dio en sucesivas etapas y en distintas oleadas: siempre que el PSOE necesitaba un refuerzo, le bastaba con ofrecer la puerta de entrada a este o a aquel “comunista”, que había logrado un mínimo de popularidad, tenderle el “puente de plata”, hacerlo ministro, en la seguridad de que, con él, desembarcarían unos cuantos cientos de militantes. Hace más de 20 años, hablando con un antiguo miembro del PSUC, me reconocía que su drama personal es que nunca había visto el momento para saltar al PSOE en condiciones de rentabilidad.

Los nombres de Rosa Aguilar, Cristina Almeida, Diego López-Garrido, Solé-Turá, Enrique Curiel, Rafael Ribó, y antes Tamames o Semprún o el propio Santiago Carrillo (que murió con carné del PSOE), son algunos nombres de esta tendencia irreprimible del PCE al transfuguismo.

Así pues, la “tradición” comunista en las décadas de la democracia marca una pauta: “el comunista de hoy es el que mañana dará el salto al PSOE”, con su correspondiente corolario: “el militante que queda en el PCE es aquel que todavía no ha encontrado el mejor momento para pasar al PSOE”. Le ha ocurrido a tantas y tantos comunistas desde 1979 -Ramón Tamames entre ellos, por cierto- que cuando hoy se ve lo que queda en el PCE, puede apostarse que mañana pagarán cuota al PSOE. Los dos que en estos momentos se preparan para dar el salto son bien conocidos: Yolanda Díaz y Alberto Garzón. Tal para cual.

LO HEMOS VISTO TANTAS VECES, QUE NO MERECE NUESTRA ATENCIÓN

El PSOE, hoy, los necesita y les facilitará el puente de plata hacia su pesebre. El pedrosanchismo precisa un “recogedor” de los votos dejados en la cuneta por esa máquina de perder votos en lo que se convirtió Podemos desde el día 1 de su llegada al poder. No estamos muy seguros de que se trate de una estrategia correcta, sino más bien de un paso más en el proceso de atomización de la izquierda exterior al PSOE.

Hay que recordar que, hoy, cada sigla (desde “Podemos”, hasta “Izquierda Unida”, desde “Compromís” hasta “En Comú”) no constituye un “partido” en sí mismo, ni siquiera una coalición: es una miríada de grupúsculos locales y dentro de cada localidad, de “círculos de afinidad”, que tienen muy poco que ver unos con otros. Es, por decirlo claramente, un magma inestable en donde bullen infinidad de ambiciones travestidas y justificadas como “sensibilidades políticas” (cuando no son más que pequeñas y tristes ambiciones personales).

Es un ambiente que estaba muerto y enterrado en 2008, la forma central que tenía entonces, “Izquierda Unida”, pero que se reavivó en el “movimiento de los indignados”, monopolizado por los segundas filas de esta Izquierda Unida, hartos de seguir en el banquillo, durante la crisis económico-social de 2008-2011. Suscitó esperanzas y luego, cuando se vio que había caído en manos de ambiciosos sin escrúpulos, demagogos con coleta y mujeres a la sombra de machitos alfa, sin talla ni nivel, alardeando de temáticas “sociales”, de fantasiosas “inclusiones” o contaminadas por la locura de los “estudios de género”, pero con prácticas de vida convencionales entre la clase política, surgió de nuevo el “desencanto”.

A partir de ese desencanto Podemos se empezó a fragmentar cada vez más. Al final, allí han quedado solamente unas pocas chicas separadas completamente de la realidad, hablando entre ellas (¿puede haber alguien que las soporte fuera de su círculo? ¿habéis visto sus rostros permanentemente crispados? ¿Y su obra? Esas leyes mal concebidas, inútiles, que lejos de resolver los problemas capitales de las áreas que aspiraban a regir, al ser el producto de diagnósticos erróneos, han generado más trastornos de los que han resuelto…).

Hoy, Podemos es un cadáver. Yolanda aspira a ser la enterradora: quien no esté con ella, no será ministra en un próximo gobierno socialista. Este es el gran reclamo que ofrece a lo que queda en Podemos. Lo que no dice, es cuando dejará de ser “militante comunista” para pagar por banco la cuota al PSOE. Pero podéis estar seguros de que será así. Y mucho me atrevería a afirmar que, salga bien o mal el proyecto de “Sumar”, va a costar mucho que Sánchez repita en la Moncloa. Así que todo el problema que tiene “lady fashionaria” es quién sustituirá a Sánchez, por que será con él con quien deberá entenderse.

Desde luego, está demostrando más inteligencia que en el otro lado ha evidenciado Macarena Olona. La Olona no advirtió que no hay posibilidades de “hacer política” fuera de las grandes siglas. O se está en el PSOE o se está en el PP. Al menos en este primer tercio de la tercera década del milenio. Si te vas de Vox solamente puede ser para volver al PP. Tal es la lógica política del bipartidismo. Yolanda, en cambio, sabe que necesita entrar en el PSOE con algo en las alforjas. A ese “algo” le llama “Sumar” (aunque en realidad “reste”, pero, ya se sabe que, a partir de Orwell y de 1984, la alquimia de las palabras sugiere justo lo contrario de lo que expresan. En su novela, el “Ministerio de la Paz” era el que preparaba las guerras).

A pesar de que Jiménez Losantos no es de mi devoción, reconozco que tiene cierta gracia los motes que ha reunido sobre Yolanda: “Yoli tenacillas” (por los cambios de look, especialmente en el peinado, “la Fashionaria”, “Doña Rogelia teñida”, “Sor sonrisa” (por su relación con Bergoglio), “Yoli trompetilla” (cuando dijo aquello de que había iniciado “un proceso de escucha”), “Yolanda Suma Cero” (porque tampoco es que sume excesivos activos), “Barbie Emociones”, “Yoli de Palma” (por esa napia que dios le ha dado)… y nos dejamos algunos excesivamente crueles. Y es que el personaje es un chiste.

¿Queréis un consejo? Cuando habléis de ella a vuestros amigos, no la tratéis de “comunista”, decid que es la próxima equilibrista que está preparando el salto mortal hacia el PSOE (en el que será acompañada, por supuesto, por los “Garzón Brothers”).








sábado, 16 de noviembre de 2019

Crónicas desde mi retrete (45) NOTICIAS DEL DÍA HASTA LA NÁUSEA



Alguien podría reprocharme cierta escatología en el título de esta serie de artículos. No es irónica: es real. Determinadas noticias no pueden leerse, ni mucho menos comentarse en otro lugar que no sea en el santuario obligado en el que rendimos culto cotidiano a nuestra naturaleza biológica, ofreciendo a la taza del WC los deshechos. Cada día, el lector de digitales con un mínimo de sensibilidad puede sorprenderse de lo que se publica  una y con la deriva que ha tomado España y que se refleja en las noticias. Hoy hemos elegido solo 4 para comentarlas brevemente. Díganme si no son como para pasmarse.


PROGRAMA PISA: EL HUNDIMIENTO DE LA EDUCACIÓN ESPAÑOLA
RECONOCIDO INTERNACIONALMENTE

Noticia leída en el retrete a través del Tablet: “España, fuera temporalmente de PISA en lectura: “las respuestas son inverosímiles”.

Cualquiera que tiene ojos y ve o que tiene un hijo o un conocido que vaya a escuela, sabe, sin necesidad de consultar el Programa PISA de la OCDE, que nuestro sistema de enseñanza está quebrado. ¿Qué ha pasado? Algo muy simple: se han hecho unas pruebas de lectura (una de las áreas en las que PISA estudia y calibra la eficacia del sistema educativo). España ocupaba una de las últimas posiciones en “lectura y comprensión” en la anterior evaluación: nuestros alumnos saben leer, pero no comprendían lo que estaban leyendo. Dramático e inasumible.

Si tenemos en cuenta que las reformas educativas en España, han sido promovidas siempre por el PSOE y ha bloqueado cualquier otro tipo de tímidas reformas, habrá que convenir que la responsabilidad de que España sea el farolillo rojo de la educación en Europa es atribuible en exclusiva al socialismo. Y esto le pesa como una losa. Por tanto, no es raro que haya intentado manipular las pruebas del programa PISA en lectura, haciendo… trampa.


El caso es que los estudiantes “respondieron siguiendo ciertos patrones” en sus respuestas que indicaban que los profesores (o alguien) les había inducido respuestas correctas y pruebas que se tardan en realizar dos minutos, aquí se había hecho ¡en 25 segundos! Y esto es lo más bochornoso: que para ocultar la quiebra del sistema educativo, se haya intentado engañar al sistema evaluador con el beneplácito de autoridades académicas y, con toda seguridad, con la complicidad del propio ministerio, harto del bochorno de figurar a la cola de Europa. Y esto ocurre después del patinazo de la portavoz del gobierno atacando la enseñanza concertada y negando explícitamente la libertad de las familias en la elección de centro.



MATAR EN ESPAÑA SALE BARATO

¿Qué mejor lugar para leer la sentencia contra Rodrigo Lanza, el facineroso, repelente y repugnante, que ya causó la tetraplejia de un policía al que agredió y que ahora era juzgado por el asesinato de Víctor Laínez? El tribunal juzgó que el chico no había querido matar a nadie, como también juzgó que no quería dejar tetrapléjico a nadie unos años antes. La sentencia la emitió un jurado popular y la sentencia sostiene que “la muerte se produjo al desplomarse la víctima e impactar la región lateral derecha de su cráneo contra el suelo”. Brillante descripción de los hechos. Si no se hubiera caído, no hubiera muerto… milagro que no multaron a la víctima por tirarse al suelo.

Así que al asesino le espera una sentencia entre uno y cuatro años, de los que ya ha cumplido dos, por lo que estos días saldrá a la calle y dentro de poco otro tribunal deberá juzgarlo por algún delito similar en el que otra víctima, antes se murió o quedó tetrapléjica, por no haber esquivado la agresividad del facineroso.

La sentencia entra dentro de lo que podemos calificar como justicia-basura, a medida de los tiempos que corremos: por alguna cárcel sigue en prisión un chaval que mató al primero del centenar de agresores que querían lincharlo en un metro de Madrid hará más de 15 años. El chaval era considerado ultra: los ultraderechistas son los que dan el mayor perfil como “culpables perfectos”. Si uno es ultra, al parecer, siempre es culpable, incluso de haber defendido su vida. Por lo mismo, el que asesina a un ultra es un individuo angelical que solamente quería velar por la democracia, las libertades y cualquier otro dogma del imaginario progre.

¿Era Laínez un facha de tomo y lomo que mereciera morir? Llevaba una bandera nacional en el tirante, así que debía serlo, por tanto, el jurado popular ha considerado que bien muerto está y no dudamos que el tal Lanza será condecorado por el nuevo gobierno.


NOS HEMOS OLVIDADO DE LOS MENAS
Y LOS MENOS SIGUEN APORTANDO INFORMACIONES

Después de un verano en el que los Menas aparecían un día sí y otro no, parece que nos hayamos olvidado de ellos. Y sin embargo ahí siguen. En Google hay cientos de noticias sobre ellos en las últimas semanas: en ninguna de ellas se habla de ninguna asociación que se haya atrevido a proclamar que el primer derecho de un Mena es a volver a estar junto a sus padres, allá donde estén: esto es, que lo más humano que puede hacerse con un Mena es repatriarlo en lugar de alimentarlo en soledad en un país que no es el suyo, bajo una lengua que no es la suya y agravando su sensación de extrañeidad en una cultura que no es la suya.
La mayoría de noticias sobre los Menas en la ultima semana contribuyen a desmentir las acusaciones realizadas por Vox contra este colectivo y a defender a estos pobres chicos que se han ganado injustificadamente fama de violadores, chorizos y mangantes. De hecho, resultan entrañables, especialmente para Podemos y para la izquierda más archiprogresista y ultrahumanista que tanto abunda en nuestros lares tras la deserción de la izquierda tradicional y en el hueco que ha dejado.

Problemas: en Barcelona alertan de que el 45% de los Menas que llevan acogidos en Barcelona, el próximo año tendrán mayoría de edad. Dejarán de ser “tutelados” y pasarán a “ex tutelados”. La Vanguardia dice que “la administración local (eufemismo para citar a la Colau de la que se sabe que es alcaldesa porque cobra impuestos) detecta importantes carencias en el acompañamiento de los jóvenes en la tradición a la vida adulta”: es normal, especialmente cuando no se reconoce el principio de la “navaja de Ockham”, a saber, que la solución más simple a un problema es la más directa y sencilla: colocarlos, repetimos, colocarlos junto a sus padres allí donde se encuentren. Pero en Cataluña se ha optado por subvencionarles hasta los 23 años con algo más de lo que un jubilado cobra como pensión mínima…

Para colmo, dos noticias sobre los Menas dan que pensar. Una es casi cómica: un joven magrebí de 22 años fue detenido en octubre por participar en los disturbios en solidaridad con Junqueras y con los detenidos. No fue el único detenido, otros seis más, también marroquíes, fueron detenidos con él. Solo que éste será expulsado de España (o al menos se le abrirá expediente de expulsión). Pero la noticia puso de relieve que, tanto a la policía nacional como a los Mossos d’esquadra les consta que menores extranjeros no acompañados también participaron en los disturbios y en los saqueos de Barcelona y actuaron contra los Mossos d'Esquadra en las protestas violentas que se sucedieron en la capital catalana como respuesta a la sentencia del proceso.

El contrapunto de esta noticia, es la mucho más trágica del suicidio de un Mena en Igualada. Era de Guinea Conakry y se lanzó al vacío en uno de los puentes sobre el río Anoia. Hacía poco que estaba aquí: había llegado en mayo y fue enviado a Calella. Aquel grupo de Menas, albergado en un hotel, dio mucho que hablar (de hecho, la prensa aludió a protestas populares ante la presencia de Menas en la localidad, después de robos y de agresiones que se produjeron en la villa). Luego pasó por un examen radiológico y resultó que Omar tenía una edad superior a los 18 años, por tanto, fue “desinternado”. Bruscamente, se encontró en la calle. Al parecer se trataba de un muchacho “colaborativo”, lo cual hace que el drama sea todavía mayor y nos impulse a considerar de nuevo la solución más humana, sencilla y eficiente del problema: el Estado Español tiene la obligación moral, ex aequo con el país de origen, de preocuparse porque todo Mena presente en nuestro territorio vuelva a estar junto a sus padres. Y si el Mena ya no lo es y ha entrado ilegalmente en España, lo normal sería repatriarlo… pero la más cruel e inhumana de todas las soluciones es ponerlo en la calle y desentenderse de su suerte. En este caso, ha costado una vida.


MEJOR EL MACHISMO ISLÁMICO QUE EL MACHISMO DE VOX...

Se sabe que la izquierda depara un odio secular a la religión… cristiana y una admiración consuetudinaria hacia la religión islámica. Si las feministas de Podemos y del PSOE se niegan a reconocer que en el mundo árabe la situación de la mujer es lamentable y optan por insistir sobre el machismo del varón español, es para evitar que se empañen sus mitos. Las mujeres de Podemos, por ejemplo, oyen que Vox propone algo e inmediatamente adoptan la postura diametralmente opuesta: lo dicho por Vox no merece ni considerarse. Ocurrió con las declaraciones de Abascal sobre los Menas y sobre las ayudas a la inmigración y ahora ha vuelto a ocurrir en el parlamento de Andalucía.

Las invitadas por Podemos se pusieron en la cabeza el velo islámico como “símbolo de solidaridad feminista”. La consigna -todavía hay gentes dadas a seguir consignas- era Frente a los discursos de odio, racismo y xenofobia: solidaridad feminista”. Se colocaron el velo cuando la diputada de Vox Ángela Mulas subió a exponer la opinión de su partido.

OK Diario recuerda que el pañuelo es motivo de condena de cárcel en países como Irán. El pasado verano, tres activistas fueron condenadas a 55 años de cárcel en total por negarse a llevarlo. En abril, Yasaman Aryani, su madre Monireh Arabshahi y Mojgan Keshavarz fueron detenidas por haberse quitado el velo para repartir flores en el metro de Teherán, concretamente en el vagón reservado a las mujeres. (…) Unos meses antes, otra activista fue condenada por “alentar a las personas a cometer actos de corrupción mediante la eliminación del hijab", el mismo que Podemos calificaba como gesto de “solidaridad feminista”.

Y yo me pregunto en dónde tienen la cabeza las “mujeres de Podemos”.

NOTICIAS PARA LEER EN EL RETRETE

Cada día hay decenas de noticias como estas que hoy he seleccionado. Demuestran la situación de deterioro social creciente que está atravesando nuestro país. Confirman que las cosas, lejos de ir bien, cada vez empeoran mas y más, habiendo alcanzado el punto de no retorno. Si alguien cree que unas simples elecciones pueden resolver el asunto, alabo su ingenuidad, pero no su realismo. Las cosas solamente pueden degenerar a mayor o menor velocidad, pero no revertir.

Hemos pasado revista a unas pocas. Todas tienen como denominador común que hubieran podido (y debido evitarse), como se hubiera podido evitar el que España fuera expulsada del programa PISA, área de lectura, por haber intentado enmascarar el destrozo de la enseñanza, o como el que un asesino que debería estar todavía en cárcel por haber dejado tetrapléjico a un funcionario publico se vaya por segunda vez de rositas y esté en la calle la próxima semana, o que asuntos de solución tan sencilla como los Menas se conviertan en una fuente de polémicas, molestias, quebraderos de cabeza, incluso de suicidios y de presencia de Menas en saqueos durante disturbios independentistas… Finalmente, si la educación hubiera insertado en nuestra gente sentido común, conocimiento de la historia de las culturas y capacidad crítica, no habríamos visto el bochornoso espectáculo de unas invitadas de Podemos considerando el velo islámico como “prenda de liberación femenina”.

Todo esto me produce una sensación entre pena, náusea y repugnancia. ¿Entienden por qué estas crónicas estás tituladas y escritas desde el retrete? Me gustaría que alguien tirara de la cadena ante todos estos absurdos porque este país está saturado de telebasura, comida basura y, finalmente, de noticias basura. Pero no albergo la más mínima esperanza de que alguien piense en el país y en la sociedad y que haga algo que no sea paga ganar un voto para su sigla. Hace años seguí el consejo de Dante y abandoné toda esperanza.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Crónicas desde mi retrete (4): ¡EL “NACIONALISMO MODERADO” QUIERE LEVANTAR CABEZA!


Cuando CiU se descompuso bajo el peso de la corrupción, el llamado “nacionalismo moderado” desapareció del panorama político de Cataluña. Un buen día, eso que desde la transición se llamaba así, se ausentó sin dejar señas, reapareciendo como independentismo. Era normal: todo “nacionalismo” o tiende a la construcción de una Nación arropada por un Estado, o no es nada. Así pues, en buena lógica, todo “nacionalismo moderado” es apenas una etapa intermedia en el camino hacia la independencia. De lo contrario, en lugar de llamarse “nacionalismo” se llamaría “regionalismo”. Y eso último sí que ha desaparecido completamente del panorama político catalán. Nadie en esta región ha querido resucitar el mensaje de la Lliga de Cambó (como se intentó varias veces en la transición e incluso en tiempo más modernos, intentando fusionar a la rama catalana del PP con fragmentos del “nacionalismo moderado”, especialmente procedentes de UDC.

El regionalismo, el “provincialismo”, el foralismo, el cantonalismo, pertenecen a otra época que ha quedado atrás, muy atrás, en la historia. Ahora, solamente cuentan tres opciones:
- los que quieren construir un bloque geopolítico fuerte de carácter supranacional (llámese hispanismo o europeísmo, según miren hacia Iberoamérica o hacia Europa),

- los que quieren construir un microestado independentista (con el “procés” o con inventos que estiren el “nou estatut” hasta la independencia)
- y los que aspiran a mantener la unidad del Estado tal como la hemos conocido en los dos últimos siglos (exceptuando el breve sarpullido federalista de la Primera República).
No hay más.

Por eso cuando, desde hace unos días, La Vanguardia va insistiendo en que “se está preparando una opción nacionalista moderada” es lícito, en primer lugar, mostrar una sonrisa de conmiseración hacia el proyecto y luego, prepararse para combatir esta nueva falacia.


El 21 de septiembre se reunirán en Poblet, 200 personas de un “grupo de reflexión” que intentan recomponer el “nacionalismo moderado”. Lo que se conoce del documento es una mezcla de obviedades (que el “procés” embarrancó o que ha sido tomado como “deslealtad” por el resto del Estado) y de lugares comunes con los programas de CiU anteriores a que estallara a causa de sus corruptelas. No esperéis nada nuevo, sino la aparición de una nueva sigla que quiere traer los aromas equívocos del pujolismo de los primeros años de la transición.

¿De dónde sale el batiburrillo de gente que aspira a lanzar una nueva sigla política? De Convergencia Democrática de Cataluña, el partido de Pujol, pasado luego a llamarse PDCat y cuatro o cinco grupúsculos “de estudio” (Lliures, Avancem, Convergents o… La Lliga) que solamente existen en la mente de no más de un centenar de nostálgicos de CiU.

Vale la pena explicar por qué aparecen en este momento y justo después de que el último 11-S haya sido el más decepcionante para los independentistas. Solamente los obtusos muy obtusos creen que la independencia catalana es todavía una opción política. De hecho, si por los partidos políticos fuera, ese tema ya habría desaparecido de sus programas, pero ni ERC, ni el PDcat se atreven a confesar públicamente su fracaso. Temen que la “sociedad civil independentista” recupere la bandera, y les haga perder votos. Pero la ausencia de masas en las últimas movilizaciones ha desmovilizado a la CUP-CDR, supone un baño de realismo para ERC y es un elemento de confusionismo y ruptura interior entre las distintas fracciones del PDCat (al borde de la desintegración entre el paleto Waterloo, el obtuso que ocupa la presidencia y cientos de afiliados despistados que no saben hacia donde tirar). A cualquier observador imparcial no se le escapa que el independentismo catalán, ante el fracaso de su proyecta, ha emprendido la vía de la sectarización y del fanatismo… pero lo que es el “seny” desertó de sus filas si es que estuvo presente en alguna ocasión.

Y así tenemos que, tras adquirir visibilidad esta crisis del independentismo el pasado 11-S y perdida la esperanza de movilizar masas más allá de la tarde en la se conozcan las sentencias para los primeros procesados por el 1-O (hay que recordar que hay varios juicios más abiertos), los “nacionalistas moderados” han creído que esta es la ocasión de recuperar algunos mimbres del proyecto fracasado: especialmente de los más lúcidos y, también, de los más ambiciosos, que saben perfectamente que obstinarse en esa dirección es chocar contra un muro de hormigón y es preciso renovar el look, so pena de un inevitable desgaste.


Así pues, la reaparición del “nacionalismo moderado” es, solamente, un aspecto más de la crisis del independentismo y del fracaso del proceso. Sus impulsores quieren actuar como si aquí no hubiera pasado nada y como si el nacionalismo moderado pudiera rescatarse de la cuneta de la historia. No lo es: vale la pena que reconozcan que al “nacionalismo moderado” se le puede poner rostro, nombres y apellidos y que, el primero de todos, es el del jefe del clan de los Pujol al que se le pueden achacar todos los vicios y neurosis de un individuo sin escrúpulos, con la cabeza trastornada por la ambición y jefe de un clan mafioso que durante cuarenta años tuvo a Cataluña como su feudo medieval, haciendo y deshaciendo a su antojo.

Si los “nacionalistas moderados” quieren tener un mínimo de credibilidad, lo primero sería que condenaran en voz bien alta las exacciones y los latrocinios del clan Pujol y fueron primeros en pedir su procesamiento ante los tribunales. No lo harán, claro está, porque muchos de ellos formaban parte de la corte de aduladores y yes-men que acompañó al goodfather.

Y luego están las propuestas de las que La Vanguardia ha avanzado hoy unas cuentas: relación bilateral con el Estado, estatuto de participación de Cataluña en la UE, agencia tributaria catalana, veguerías en lugar de provincias, ¡más transferencias en educación, lengua, cultura a inmigración que deberían ser competencia exclusiva de la gencat! Y referéndum acordado… ¡¡Estas son las novedades que aporta el nuevo “nacionalismo moderado”!! En realidad, el problema -y por lo que esta nueva opción fracasará- es por carecer de espacio: el programa que proponen para reflexionar es el mismo de hace 15 años cuando el pobre Maragall tuvo la patética idea de lanzar su idea de un “nou Estatut”. El nuevo “nacionalismo moderado” fracasará, simplemente, porque ya no hay margen para ampliar el techo autonómico: después de la actual situación estatutaria o el Estado recupera competencias, o se produce la desconexión definitiva y estos “moderados” lo que plantean es otra vía para la desconexión, a la vista de que la anterior se ha cubierto, literalmente, de vergüenza, fracaso, victimismo y sumarios por vulneración de la legalidad vigente.

De esto no saldrá nada nuevo, salvo otra ruptura interior del independentismo (porque los “nacionalistas moderados”, en tanto que “nacionalistas”, son independentistas o no son nada, no vayamos a olvidarlo). Otra sigla más para romper el voto independentista. Sólo nos queda animar al Omnium y a la ANC que formen otro partido, a la vista de las vacilaciones de ERC y de la pérdida de influencia del PDCat… en las cunetas de la historia caben todavía muchos suicidas.
La Vanguardia jaleará este intento porque recupera la palabra “moderado”, pero no hay que engañarse, es otro ropaje del pujolismo y un remozado a la “vía hacia la independencia pactada”. Nada más.

Sería bueno que miraran en lo que se ha convertido Cataluña, sin duda la región del Estado, en donde la vida es más insegura, las administraciones ejercen menos su autoridad salvo para recaudar impuestos y multas y un 27% de inmigración ha desfigurado completamente la identidad catalana, atemorizada por cierto por manadas, delincuentes y navajeros... ¿Y estos quieren ser independientes?