Info|krisis.- Esto ya no da más de sí. Después de un año de que la Generalitat
insistiera en que el 9–N habría un referéndum, algunos se lo habían terminado
por creer. Pero eso no es lo más sorprendente. Lo verdaderamente absurdo de la
situación es que, aun sin saber cuál hubiera sido el resultado de la consulta
¡ya estaba preparado un “consell de la transició” para preparar las estructuras
del “nuevo Estado”! Y esta semana, quienes habían creído en todo esto, se dan
cuenta de que alguien les había engañado, de que Zapatero, en toda su
estupidez, no era el único “optimista antropológico” de este país. El drama –o
sainete– “catalán” está entrando en su última fase. Todos sabemos cómo
terminará aunque ninguna fuerza política catalana tiene el valor de admitirlo.
Una “revelación” personal
Albert Viladot era un buen amigo
personal… además de ser director del diario Avui.
De no haber fallecido prematuramente, hubiera escalado dentro de la jerarquía
de la Generalitat y seguramente habría acabado como director de medios de la
institución. No era nacionalista. Era, simplemente, periodista. Lo conocí
cuando trabajaba para Sebastiá Auger y vendía como free–lancer algunos reportajes y entrevistas para el semanario El Mundo. No veíamos con cierta
frecuencia en su despacho de Avui.
Habitualmente se quejaba de los ataques que le prodigaban los independentistas
desde el semanario El Triangle. Uno
de nuestros temas de conversación era Terra Lliure y el MDT.
