Infokrisis.- Vamos a resumir la sensación que tenemos: está cristalizando un estado de ánimo que ha ido ganando cuerpo en los últimos años centrado en la sensación de que la “democracia española” es una partidocracia corrupta, envilecida y envilecedora, mucho más que una democracia y, además, está agotada, agonizante y doliente. Hace falta tener un “relato” de lo que está ocurriendo ante nuestros ojos, so pena de que luego tengamos dificultades para interpretarlo. Y esto es lo que vamos a intentar resumir.
El origen de un malestar difuso pero muy real
El fracaso del Estado de las Autonomías, la corrupción como imagen de marca de la clase política, la existencia de un duopolio del poder que se prolonga desde 1978 y la sensación de que el centro-derecha y el centro-izquierda crearon en aquella ocasión un sistema de bipartidismo imperfecto para eternizarse en el poder, la crisis económica, el nepotismo, un modelo económico irresponsable, unas estructuras de educación que nos han situado a la cola de Europa, un servilismo hacia la plutocracia internacional y el hecho de que nuestro pueblo tenga la posibilidad de elegir entre la telebasura y la información manipulada, han creado un divorcio absoluto entre la población y el sistema (entendiendo por “sistema” el poder económico en cuya boca come la clase política de los partidos mayoritarios).