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sábado, 23 de septiembre de 2017

CATALUÑA – ESPAÑA : NO HAY SALIDA


¿Llevamos tres días de infarto en Cataluña? Claro está que son de infarto si se miran los informativos. Pero, a pesar de algunas fracturas preocupantes en grupos de amigos y de vecinos, para la inmensa mayoría de la población catalana todo sigue como el 18 de septiembre: aquí no pasa nada y lo que es más interesante: la mayoría no quiere que pase nada. Pero sí es rigurosamente cierto que los medios de comunicación y determinadas noticias se obstinan en sembrar una inquietud que la mayoría de catalanes siguen sin tener. Porque este contencioso solamente afecta a los “españolistas–constitucionalistas” de un lado y a los “nacionalistas–independentistas” de otro: a los demás, nos coge por medio, siendo perfectamente conscientes de que no ganamos ni perdemos nada en la partida, ni nada esencial se juega en ella: la España constitucional era, desde el origen, una “España rota”, la “República Catalana” es, simplemente, un aborto imaginario. Los que mantenemos “otras posiciones”, no contamos y ninguna de estas dos pueden ser asumidas sin grandes reservas mentales. Luego está una amplia gama de la izquierda (“referéndum sí” y “referéndum sí, pero no así”) y lo que es el grupo mayoritario, el de los “no sabe–no contesta”. Finalmente algunos, como es mi caso, que lo único que queremos es que termine toda esta comedia (que cada vez corre más el riesgo de pasar a ser tragicomedia).

Ni me pienso manifestar por la “España constitucional”, ni la “República Catalana” contará jamás con mi adhesión. Vaya esto por delante. Ahora trataré de explicar el porqué sigo en mi estado de “exilio interior” (tremendamente satisfecho, hay que decirlo, con mi condición de “apolítico”: no ignorante de la política, sino distanciado de ella).

PRIMERA CONSTATACIÓN: UN “REFERÉNDUM” NO ES “DEMOCRACIA”

Los hay que tienen tendencia a utilizar la palabra “democracia” como un puñetazo al estómago de su rival: “yo soy demócrata porque convoco un referéndum. Tu eres fascista porque me lo impides”. Tal es el razonamiento de “Puchi” y de los suyos. Ejem… si convocar un referéndum imprimiera el marchamo democrático, habría que reconocer que el franquismo fue, incluso más democrático que la Generalitat (con dos referéndums con Franco vivo, en 1947 y 1966 y otro para hacerse el hara–kiri en 1976).

martes, 14 de junio de 2016

EL SOBERANISMO AUN EXISTE (AUNQUE A TÍTULO POSTUMO)



Las elecciones del 26-J no van a decidir nada esencial, pero si van a marcar el fin de una etapa para el soberanismo. En principio, las encuestas no son muy favorables a las candidaturas independentistas y todas indican que pueden descender globalmente en número de votos, lo que obligará, necesariamente, a las direcciones autistas de ERC y de CDC a plantear nuevos objetivos. Embarcados en una campaña electoral de carácter soberanista, ambos partidos se niegan a reconocer que la “hoja de ruta” del “procés” es papel mojado y ya no puede servir, ni para gobernar la Generalitat ni como propuesta a negociar con el Estado.

La única combinación surgida del 26-J en la que el soberanismo podría prosperar sería en la hipótesis de un gobierno de izquierdas formado entre Podemos y el PSOE (que no parece como de las más verosímiles y que, en cualquier caso, generaría problemas internos en este último partido, especialmente por la cuestión de la vertebración del Estado). En cualquier otra combinación, el soberanismo tiene la batalla perdida de antemano. Si a esto unimos su pérdida de vigor en los últimos meses, las dificultades internas que están apareciendo en todas las formaciones soberanistas, especialmente en la ANC y los choques entre CDC-ERC de un lado y CUP de otro, o incluso entre CUP y ERC, sorprende que este ambiente prosiga de manera obsesiva con el proyecto independentista cuando éste carece de apoyo popular suficientes y de base social, tal como han reflejado los resultados electorales.

sábado, 28 de mayo de 2016

26-J: LOS SOBERANISTAS NO HABLARÁN DE SOBERANISMO


Resulta significativo que un partido que, con toda seguridad, dejará de existir después del 26-J (CDC, que en estos momentos ya se encuentra en la UVI), haya presentad como cabeza de lista para el congreso a Francesc Homs, seguramente, el más mediocre de todos los impulsores del “proceso soberanista” (que en paz descanse). Homs, que se convirtió en el portavoz de la presidencia mientras Artur Mas estuvo al frente de la Generalitat, ha sido el primero en reconocer implícitamente, que el “proceso” ya es cosa del pasado. En estas elecciones, CDC no pedirá el voto ni para la consulta soberanista, ni siquiera para una perspectiva independentista a largo plazo, simplemente se limitará a tomar partido por temas que durante ocho años estaban olvidados por CDC: “una apuesta por el Estado del bienestar, por el trabajo y por la igualdad de oportunidades”… según ha dicho el propio Homs.

A lo largo de la entrevista que realizó TV· al candidato, el soberanismo no apareció por ningún sitio. Mucho menos, el independentismo: “El 26-J queremos contrastar dos modelos de sociedad: el que reparte la miseria, que representa Podemos; y lo que pone en valor la cultura del esfuerzo, que representa Convergència”… y, efectivamente, hay que reconocer que para acumular el patrimonio que consiguieron acumular el clan de los Pujol en Andorra, hay que esforzarse algo transportando mochilas llenas de billetes de 500 euros…

lunes, 23 de mayo de 2016

HOOLIGANISMO: CUANDO LA POLÍTICA ENTRA EN EL ESTADIO MUERE COMO OPCIÓN POLÍTICA


Solamente los independentistas tienen aprecio por la bandera “estelada”. Para los demás mortales, catalanes o no, es un trozo de tela teñido de colores que no encajan muy bien y con un diseño poco original. Para la mayoría, la “estelada” no significa nada. Ni es una bandera autonómica, ni tiene historia, ni tradición, ni siquiera estilo, ni mucho menos imaginación. Después de años de ver como pierde los colores colgada indefinidamente de algunos balcones, ese desteñido –propio de todos los productos vendidos en tiendas chinas de Todo a Cien- es la perífrasis simbólica del independentismo entendido como “historia interminable”.

Está muy claro que la vía autonómica ha llegado al límite y que más allá lo que existe es un “proyecto federal” (intolerable para los nacionalistas en tanto que simétrico e inviable para todo el Estado si se intenta configurar como asimétrico) que solo convence a los socialistas que lo llevan proponiendo (y perdiendo votos) desde hace veinte años. Más allá de todo ello, existe el independentismo. Pero éste contiene un drama en sí mismo: no soplan buenos tiempos para crear nuevas naciones, la época de la globalización tiende a la eliminación de fronteras, no a la creación de otras nuevas, pero los nacionalistas han terminado por no conformarse con menos. De hecho, la fórmula federalista era ya una propuesta independentista sin independentismo. Es así como el nacionalismo independentista se ve enfrentado a un proyecto inviable pero, a la vez, irrenunciable para ellos.

lunes, 11 de enero de 2016

Puigdemunt “el breve” (previo al caos)


ADDENDA ET CORRIGENDA al Dossier sobre el soberanismo catalán publicado el 06.01.2016: En un intento in extremis de salvar el “proceso soberanista”, las CUP accedieron a apoyar a Junts pel SI a cambio de que Artur Mas se esfumara. La creciente desesperación de las fuerzas políticas nacionalistas, especialmente después de que se percibiera un visible cambio en las posiciones del electorado catalán a partir de los resultados de las elecciones del 20-D, han sido determinantes en este acuerdo.


Así pues, no habrá nuevas elecciones autonómicas en marzo de 2016, sino una prolongación de la ya larga agonía del “proceso soberanista”. Resulta evidente que en el momento en que el Estado (y los “poderes fácticos”, no lo olvidemos, judicatura, fuerzas armadas y patronal) den el cerrojazo definitivo y sin paliativos al proceso, el frágil acuerdo se romperá en mil pedazos y Carles Puigdemunt, junto a Carme Forcadell serán quienes más puntos tendrán para victimizarse e inmolarse en el altar de los sueños locos del soberanismo.

viernes, 30 de octubre de 2015

Efecto secundario del “procés”: el fin de una estrategia centenaria


Info|krisis.- Si uno fuera conspiranoico y mal pensado estaría por decir que Artur Mas es un agente del nacionalismo español, pagado para liquidar más de un siglo de nacionalismo catalán. Nada más lejos de la realidad, obviamente; pero sí que es rigurosamente cierto que después del entierro definitivo del “procés” ya nada será igual en Cataluña, ni en las relaciones de la clase política nacionalista catalana con el resto del Estado. La fosa del “procés” ya está cavada (acuerdo PP-PSOE-Cs) ahora sólo queda enterrar al cadáver.

Hasta ahora, el nacionalismo catalán ha podido ir sobreviviendo gracias a su innegable capacidad de negociación con el Estado Español. Lo hizo durante la Restauración, durante la República, volvió a hacerlo en la transición logrando –a través de Miquel Roca– una Constitución en la que el nacionalismo moderado se situaba en disposición de negociar siempre mayores techos autonómicos y competencias a cambio de apoyar al gobierno del Estado cuando no alcanzaba a obtener mayorías absolutas.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Cataluña 27-N: ante el abismo del aburrimiento


Info|krisis.- Queda apenas una semana para que se vote en Cataluña unas ¿elecciones históricas? Tampoco hay que dar tanta importancia al órdago independentista. Son unas elecciones autonómicas como otras cualquiera, pero eso sí, sometidas a mayor presión soberanista a causa de la creación de un “frente común independentista”. Pero el resultado no cambiará nada la situación catalana y, al final, todo quedará en un cambalache entre Artur Mas y el gobierno de Madrid, previo al estallido en mil pedazos del conglomerado soberanista. De todas formas, creemos necesario establecer unos cuantos puntos que nos parecen fundamentales para evitar caer en errores de percepción sobre la realidad de la situación.

1) Juntos por el SÍ es una opción coyuntural, improvisada a última hora a efectos de no generar más decepciones en el electorado soberanista y, obviamente, para ocultar que la sigla mayoritaria hasta ahora en el nacionalismo, CiU, simplemente ha dejado de existir. Artur Mas se ha salido con la suya colocando a un Romeva, completamente aséptico, desconocido en la política catalana, escaso de argumentos y con muy escasa capacidad de convicción y menos aún de liderazgo. Romeva se extinguirá al día siguiente del recuento electoral, agradeciendo a los votantes su deferencia hacia la candidatura presidida por él. La habilidad de Artur Mas ha consistió en ocultar su fracaso en el tan cacareado referéndum autonómico del 9-N, eludir el hecho de que se ha quedado sin coalición y de que CDC, su partido, tiene sus grandes sedes embargadas y a sus dirigentes históricos visitando juzgados asiduamente. Más sobrevivirá todavía unos meses más, pero el nacionalismo ha cumplido su ciclo histórico y tenderá a desaparecer, entre otras cosas, porque las fuerzas históricas que lo generaron (una pujante burguesía industrial en Cataluña y el hecho de que fuera la región económicamente más potente de España) ya han desaparecido.

martes, 28 de julio de 2015

Cataluña: Estatutos paralelos 1932 - 1979


Info|krisis.- Algo de razón tiene el soberanismo cuando dice que Cataluña es diferente. Si Marx estableció que la historia se repite primero como tragedia y luego como comedia, podría ser que en Cataluña este orden se invirtiera y lo que el 6 de febrero de 1934 fue una simple comedia irrelevante, se convierta en tragedia a partir del 27 de septiembre de 2015. Sea como fuere, vale la pena realizar algunos apuntes sobre las vicisitudes de ambos estatutos de autonomía e intentar extraer algunas sorprendentes conclusiones de ambas enseñanzas históricas.

1. La perspectiva del tiempo demostró que, al margen de las buenas palabras conciliadoras de sus propulsores, tanto el Estatuto de Nuria de 1932, como el Estatuto de Sau de 1979, no eran más que pasos intermedios y provisionales en la gradual marcha del nacionalismo hacia su objetivo final, la independencia. Es cierto que los nacionalistas en1979 no han engañado a nadie salvo revistiéndose con pieles de cordero, cuando eran perfectamente conscientes de que estaban repitiendo la misma jugada que hicieron en 1932 y que concluyó dos años después en los sucesos del 6 de febrero de 1934 con la proclamación durante unas pocas horas el “Estado Catalán dentro de la República Federal Española”. Más sutiles que Companys, los soberanistas catalanes actuaron a partir de 1979 en tres tiempos: 1) reivindicación del Estatuto argumentando el estado de postración de Cataluña, 2) consecución de un Estatuto con un sistema electoral que garantizada al nacionalismo ser inamovible y, utilizar la estructura autonómica como base para constituir un Estado independiente, 3) avanzar posiciones aprovechando la ambigüedad socialista (“nou Estatut” impulsado por Maragall bajo la presión de Carod Rovira en 2006). Todo este les lleva a pensar que es posible la independencia con facilidad y sin necesidad de grandes traumas, con una simple declaración formal.

martes, 21 de julio de 2015

Cataluña sin salida: de la secesión inviable a la Cataluña imposible


Info|Krisis.- El soberanismo catalán se encuentra ante su última posibilidad histórica de lograr sus objetivos. O en la próxima primavera Cataluña es definitivamente independiente o harán mejor los soberanistas en cambiar de caballo de batalla. El mundo cambia a mucha velocidad como para que algunos sigan proponiendo ideales que maravillaron a la burguesía industrial catalana de finales del XIX para gestionar la Cataluña del siglo XXI. El tiempo de las naciones–Estado se está acabando pero el de los microestados hace ya tiempo que pasó. Gracias a las particulares condiciones de España desde 1939, el nacionalismo catalán tuvo una segunda ocasión de alcanzar sus objetivos con el Estatuto de 1979 a través del paso previo de un Estatuto de Autonomía. No existirá una tercera ocasión.

La historia difícilmente se repite dos ocasiones. Nunca tres. Sin embargo, el nacionalismo catalán ya ha conseguido “colar” cuatro “estatutos de autonomía”: el que proyectaba desarrollar la Mancomunidad de Catalunya en 1919, el Estatuto de Nuria en 1932, el de 1979 y la maragallada de 2006 que no era más que un paso adelante del anterior. A pesar de que el primero no llegara a aplicarse y el último no fuera más que un desarrollo el anterior, siempre, históricamente, el nacionalismo ha considerado al “Estatuto de Autonomía” como un paso al frente para ir “desenganchando” poco a poco a Cataluña del resto del Estado.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Pequeño recordatorio personal ante el 9-N


Info|Krisis.- Ante la proximidad del 9-N, creo que vale la pena recordar algunos elementos que concurren en el “problema catalán” y que son los argumentos por los que el autor de estas líneas rechaza la posibilidad de acudir a votar. No es un trabajo orgánico, ni siquiera exhaustivo, es simplemente un recordatorio personal de aspectos relevantes ninguno de los cuales, absolutamente ninguno, ha sido recordado ni sugerido por los medios de comunicación dependientes directamente o alimentados por la Generalitat. Estos puntos aspiran solo a estimular la capacidad crítica de los ciudadanos llamados a las urnas. Puestos a votar, hace falta saber qué es lo que se vota y quién convoca a las urnas. En estas líneas, esperamos que los lectores tengan claro estos aspectos.

PRIMERA PARTE:
EN EL FIN DE UN CICLO POLÍTICO

I. La Generalitat no tiene ni legalidad ni legitimidad para convocar referéndums

La retahíla de corruptelas de las que todo aquel que quería enterarse, podía conocer desde mediados de los años ochenta y que ha acompañado desde entonces a la Generalitat de Cataluña, afectando a sus máximos dignatarios y las sospechas que hoy planean sobre el actual gobierno de la Generalitat, la deslegitimizan por completo para cualquier otra cosa que no sea para declarar ante los juzgados de guardia. Es posible que a la presidencia de la Generalitat todavía le correspondan hacer uso de sus atribuciones legales (entre las que, por cierto, no se encuentra la convocatoria de un referéndum soberanista), pero ha perdido desde hace tiempo la legitimidad moral para ejercer cualquier tarea de gobierno. La extensión de la corrupción y su carácter sistémico y anidado en su interior, hubiera recomendado desde hace décadas la suspensión temporal de la autonomía catalana y la realización de una auditoría capaz de presentar los distintos niveles de responsabilidad moral y criminal de los dirigentes del gobierno autónomo catalán. Pero, dado que en esto de la corrupción, Cataluña demuestra formar parte del Estado Español y éste está a su vez, en todos los niveles administrativos, se encuentra afectado por esta lacra, la Generalitat nacionalista ha podido seguir manteniendo su impunidad. Obviamente, en las actuales circunstancias, la solución a este problema no consiste en un referéndum soberanista, sino en una nueva constitución que entierre el “Estado de las Autonomías”, el “Estado de la corrupción” y el “Estado de la partidocracia”, las tres lacras producto de la constitución de 1978.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Soluciones “dos por uno”: suspensión de las autonomías andaluza y catalana


Info|Krisis.- La pasividad de Rajoy ante el referéndum soberanista catalán, hace que lo fíe todo en el recurso ante el Tribunal Constitucional. No hay más iniciativas, ni plan C (el A era desarmar la ofensiva nacionalista ofreciendo al big boss Pujol como carnaza ante la opinión pública y el B el citado recurso a presentar). Más allá de eso, todo será improvisación y negociación. Pero el problema no terminará ni con la sentencia al recurso ni con una negociación que generará malestar y crispación en las dos partes. Y es que la Cataluña autonómica no tiene solución… como tampoco la tiene, por otras razones, Andalucía. Posiblemente, la solución a ambos problemas consista en situarlos en el mismo plano y resolverlos, como habría que haberlos resuelto desde hace años, cuando se tuvo la conciencia clara de que en ambos casos, la corrupción se había hecho el elemento más característico de ambas autonomías.

Cataluña – Andalucía, amigos para siempre en la corrupción

En Cataluña, la madre de todas las corrupciones fue Banca Catalana. A partir del momento en el que Pujol entendió que podía utilizar el sentimentalismo y la emotividad en su defensa y suscitar manifestaciones populares de amplio seguimiento al grito de “No me atacan a mí, atacan a Cataluña”, adquirió la conciencia plena de ser el big boss de la política catalana al que le todo le sería permitido. Unido al hecho de que las simetrías electorales creadas por la Constitución hacían de los votos “catalanes” algo imprescindible cuando un partido estatalista quería gobernar sin mayoría absoluta.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Drama catalán: las responsabilidades del PP


Info|krisis.- Repasemos el marcados: gol a favor del soberanismo catalán con la movilización de masas del 11–S, gol a favor del Estado con el escándalo Pujol–Generalitat, golpe a favor del Estado con el resultado del referéndum escocés, gol en propia puerta por la declaración de Pujol ante el Parlament, gol de Mas doce horas después anunciando la fecha del referéndum… gol que será anulado por el recurso de inconstitucionalidad. Así pues, el marcador registra un 3 a 1 a favor del Estado. ¿Frivolizamos? En absoluto, quien frivoliza es el PP y nos equivocaríamos mucho si creyéramos que iba a ser Rajoy quien resuelva esta crisis del Estado. Los antecedentes son demasiado explícitos.

Habíamos jurado que no hablaríamos del “tema catalán” (aburrido, reiterativo, miserable y obsesivo, donde los haya), sin embargo el planteamiento de este análisis no es sobre “Cataluña” sino sobre la actitud del PP ante el caso catalán. Este planteamiento nos permite arrancar diciendo que un planteamiento exclusivamente “leguleyo” en las actuales circunstancias supone un aferrarse a una ola para evitar ser arrojado contra el acantilado. Nos explicamos.