TINTÍN Y LOS COCHES O POR QUÉ LAS
AVENTURAS DE TINTIN NOS SIGUEN FASCINANDO
¿Quién no conoce el célebre Fort
T de Tintín en el Congo, o el famoso Jeep azul de la cubierta de Objetivo: la
Luna, o incluso el pequeño Bugatti rojo de Abdallah? Hergé era un
fanático de los coches y colocó a los que había tenido a lo largo de su vida en
las aventuras del personaje que creó. Ese elemento contribuye a que los
personajes y las aventuras de Tintín estén muy próximos al documental. Dentro de
unos siglos, cuando se quiera tener una idea clara de cómo fue el siglo XX, una
de las fuentes documentales serán los relatos de Hergé. Desearíamos que algún
cómic actual hubiera tomado el relevo de la “línea fina”, pero el estilo es
demasiado difícil de copiar y el método de trabajo de Hergé resultaría hoy
anti-económico… Las aventuras de Blake y Mortimer, de Bob de Moor y Jacobs, o
los cómics de Roberto Giardino (“Las aventuras de Max Friedman”) o la revista
Caira fueron los últimos coletazos del género. Todo esto viene a cuento de que
se ha publicado Tintín y los coches
en donde se incluye todo lo que puede saberse del tema. De lectura recomendada
para tintinófilos.




