miércoles, 25 de noviembre de 2020

AUROVILLE, LA CIUDAD FINANCIADA POR LA UNESCO

 

A pocas millas de PondicherrYY en el Estado de Madrás, al Sur de la India, a partir de 1968 se ha ido edificando Auroville, comunidad que pretende ser el paradigma de la ciudad del siglo XXI. A lo largo de 20 kilómetros cuadrados, casi un millar de “aurovillianos” preparan el estilo de convivencia de la “Nueva Era”. En su mayor parte los colonos proceden de EE.UU., Francia, Alemania y, por supuesto, la India. La ciudad, cuyo nombre quiere decir literalmente “Ciudad del Amanecer” o “Ciudad de la Luz”, está dividida en cuadro barrios en torno a un punto central, el Matrimandir. Su estructura espiral recuerda el de algunas antiguas ciudades europeas.

El punto de partida de Auroville hay que buscarlo en 1965 cuando algunos discípulos de Sri Aurobindo, con su esposa Mirra Alfassa al frente, presentaron un proyecto a la Junta General de la UNESCO. El 29 de febrero de 1968, cinco mil personas, procedentes de 120 países, asistieron a la colocación de la primera piedra. Durante estos últimos treinta años, Auroville ha ido creciendo y multiplicando experiencias ; no todas han sido positivas, sin embargo, el proyecto sigue vivo y dinámico y el año 2000 verá a la ciudad del futuro en pleno desarrollo.

SRI AUROBINDO : DEL TERRORISMO AL EXTASIS

Sri Aurobindo, inspirador del proyecto, nació en 1872 y fue educado en el King’s College de Cambridge. Excepcionalmente bien dotado para las lenguas, aprendió antes de cumplir los veinte años, francés, alemán, inglés, griego y latín ; incansable lector de filosofía se interesó también por ciencia y literatura. Em 1893 regresó a la India con un bagaje cultural envidiable.

A partir de entonces redescubrió la cultura hindú y, poco a poco, fue afianzando un compromiso político con la independencia de su país, entonces bajo dominación inglesa. En 1906 perteneció a la redacción del “Bande Mataram” uno de los portavoces de la lucha de liberación nacional india. Pero su labor va mucho más allá del mero periodismo político. No duda en utilizar el terrorismo con fines políticos. Llegó a dirigir uno de los grupos anticolonialistas más violentos cuyo radio de acción logró extender por el Punjab. Sus afiliados prestaban juramento ante la diosa Bhavani. En 1908, tras el atentado contra un magistrado de Calcuta, Aurobindo y su hermano Barin, fueron detenidos y permanecieron un año en prisión a la espera de juicio. Aurobindo finalmente resultó absuelto... el testigo de la acusación había sido asesinado el día antes de prestar declaración.

Sin embargo, el año de prisión marcó profundamente su carácter y entre las cuatro paredes de su celda tuvo la experiencia de lo que Arthur Koestler llamó “conciencia oceánica”, esto es, una experiencia mística. Una vez en libertad, decidió penetrar en las ancestrales técnicas de los yoguis. Pero jamás abandonó completamente la idea de la violencia como medio para combatir a un poder injusto. En 1910 condenó las iniciativas pacifistas como propias de “moralistas impotentes y débiles”. Llegó a reconocer en la guerra y la destrucción un principio universal rector de la evolución de la humanidad. Treinta años después, en 1940, mientras Ghandi preconizaba la no-violencia y el uso de la “fuerza espiritual”, Aurobindo quería que la India entrase en la guerra mundial al lado de los aliados.

Es posible que la lectura del Bhagavad Ghita en prisión le confirmase en algunas de sus tesis y le hiciese rectificar otras. Como se sabe el Ghita, uno de los textos sagrados de la tradición hindú, no es sino la transcripción de un diálogo entre Khrisna y Arjuna, en el cual éste duda antes de lanzarse a la batalla. Khrisna le convence de que lo justo es que realice su “dharma” (su ley interior). El “dharma” de un guerrero es hacer la guerra. Pero es rigurosamente cierto que, también en el Ghita encontró las razones para abrazar la vía de la meditación y así persistió hasta el final de sus días constituyendo uno de los referentes espirituales para las generaciones posteriores. Su influencia se extendió en Occidente desde la contracultura de los años sesenta a la “new age” de los noventa.

Dese 1926 hasta la fecha de su fallecimiento en 1950, Aurobindo no salió de su habitación y apenas volvió a escribir otra cosa más que cartas a sus discípulos y su gran poema Savitri. Los discípulos y quienes permanecieron próximos a él afirman que alcanzó la iluminación a principios de los años treinta y que vivió hasta su muerte en un estado de éxtasis permanente.

MIRRA ALFASSA : OCULTISMO E HINDUISMO

Aurobindo se casó en 1901 con Mrinalini Devi, activista política y más interesada por la causa de la libertad de su país que por el yoga. Cuando Aurobindo eligió su vía espiritual, sus caminos se distanciaron y Aurobindo afrontó solo la organización de su “ashram” (escuela espiritual) en Pondicherry, Estado de Madrás.

Su soledad durará diez años hasta que en 1920 conozca a Mirra Alfassa, casada entonces con Paul Richter, director de la revista “Arya”, con la que Aurobindo colaboraba frecuentemente. Mirra Alfasá es, sin duda, una mujer sorprendente de amplios conocimientos ocultistas y con una gran fuerza interior.

Nacida en París en 1878, de madre egipcia y padre turco, había abrazado la filosofía existencialista en su juventud y, más tarde, se aproximó a los círculos ocultistas parisinos. Fue discípula de Max Theón, representante en Francia de la Hermandad Hermética de Luxor (ver recuadro fuera de texto).

Siguió a Theón por Africa del Norte y luego viajó a la India donde conoció a Aurobindo. Sin embargo, nunca abandonó completamente las ideas ocultistas que había aprendido en su juventud. Aurobindo le dio el nombre iniciático de “Madre”, tal como es conocida y recordada hoy por los “aurovillianos”, habitantes de la ciudad que ella impulsó tras la muerte de Aurobindo.

En sus últimos años, “Madre” inició investigaciones que estaban más próximas del ocultismo europeo que de la tradición hindú. Investigó lo que llamaba el “yoga de las células” que entendía como un proceso alquímico de transformación expontáneo de la materia y del espíritu, que podía ser acelerado mediante ciertas técnicas. Sus ideas fueron compiladas por Satprem, su secretario, un francés bohemio que se hizo cargo de la Fundación Aurobindo y del Instituto de Investigaciones Evolutivas que fundó en 1977 tras la muerte de “Madre”, acaecida en 1973, cuando contaba 95 años.

AUROVILLE : EL NACIMIENTO DEL PROYECTO

Cuando Aurobindo se retiró en 1926 para dedicarse a la práctica del yoga, “Madre” fundó el Centro Universitario Internacional. En ese marco impulsará la idea de construir la “Ciudad de la Luz”, para llevar a la práctica el estilo de vida propuesto por su esposo. Pero no será sino 42 años después cuando el proyecto pudo hacerse realidad.

La envergadura del proyecto hizo necesario un largo trabajo de motivación de la UNESCO y de otros organismos internacionales de cooperación, reticentes inicialmente a participar en el proyecto, pero que, poco a poco, se vieron ganados por la behemencia de “Madre”, la habilidad del norteamericano “Auroarindam” y los buenos oficios del arquitecto y diseñador, el francés Robert Anger. Los tres estaban persuadidos, como Aurobindo, que la humanidad estaba entrando en una nueva etapa de evolución, de carácter unitario y universalista, y quisieron preparar el marco urbano más adecuado para esta nueva era.

La ciudad fue diseñada con planta circular y el desarrollo de sus calles y avenidas tiene forma de una espiral levógira (esto es, con giro de derecha a izquierda) partiendo del centro hacia la periferia; fue concebida intencionalmente con la forma de una galaxia espiral. A partir del centro -en donde se encuentra el Matrimandir con su cúpula geodésica, aún en construcción- irradian cuatro brazos que dividen la planta en cuatro zonas de desigual extensión : la Zona Cultural, Industrial, Internacional y Residencial. La primera alberga pabellones para el ejercicio del arte, el deporte y la cultura (auditorio, librería, museo, salas de exhibición, estadio, etc.). La zona internacional se extiende aproximadamente entre 200 y 250 acres en el sector Oeste de la ciudad y alberga pabellones de distintas naciones en los cuales se exponen productos originarios de esas zonas geográficas y se realizan todo tipo de actividades culturales y educativas que promuevan el acercamiento entre los pueblos y las naciones. Esta zona está dividida por continentes y subdividida en naciones. Existen pabellones de India, Tíbet, Francia, Alemania, Etiopía, Italia y Rusia y, el más importante, el de Estados Unidos. Las obras del pabellón de la India fueron las primeras en abordarse en 1970. Cerca se encuentra el pabellón del Tíbet, notable por su estructura y dimensiones que fue visitado por el Dalai Lama en diciembre de 1993 ; el pabellón está dotado de sala de conferencias, videoteca, archivos, recepción y cafetería. Los pabellones alemán e italiano se inauguraron en 1993 y dos años después el francés abrió sus puertas. En 1994 se culminó la construcción del auditorio, otro punto importante de la ciudad. El pabellón cultural americano, edificado a iniciativa de Auroarindam, tiene también una importancia capital en la ciudad dado que algunos consideran que la síntesis entre Oriente y Occidente es, fundamentalmente, una síntesis entre el modo de vida americano y la espiritualidad hindo-tibetana.

En cuanto a la Zona Industrial, acomoda actividades reproducción, venta y administración. La zona residencial es, la más amplia y la que está, en estos momentos, adquriendo un desarrollo más rápido.

Max Theon - Mirra Alfassa - Sri Aurobindo

LOS PROBLEMAS DE LAS CONSTRUCCIONES HUMANAS

A pesar de sus loables intenciones, Auroville es una construcción humana que, como tal, se resiente de todos los problemas y carencia de tal condición. La muerte de “Madre” sumió a Auroville en una profunda crisis y abrió una larga retahíla de pleitos y procesos que obligaron a intervenir al Parlamento Indio. Roger Anger, el arquitecto, dimitió, harto de luchas intestinas, incomprensión e intolerancia en aquel lugar que tenía que prefigurar el Paraíso de la Nueva Era. En 1988 el Parlamento Indio incluyó a Auroville en su “Plan Quinquenal” y redacto una “Ley de fundación”. Shiv Shanker, Ministro de Recursos Humanos pronunció una alocución ante la Cámara Baja hindú donde recordó que “Sri Aurobindo y Madre resaltaron la necesidad de expandir el internacionalismo, tal que Oriente y Occidente se relacionen en beneficio mutuo. Para acelerar este proceso, se creyó necesario establecer un pequeño campo experimental, donde gentes de diversos puntos del mundo se pudieran reunir y comprometer en actividades investigativas, culturales, educativas, científicas y de todo tipo, orientadas hacia la unidad humana”. A partir de este evento, se redactó una legislación interna para asegurar la gobernabilidad del lugar.

            En Auroville no hay normas sociales; el matrimonio no existe, tal como declaró Mirra Alfassa en 1968. Se gobierna por consenso; no existen órdenes, ni reglamentos, tan solo “recomendaciones” emanadas por la “Asamblea de Residentes”, los apoyos internacionales son buscados y canalizados por un “Consejo Directivo” del que depende el Consejo Consultivo Internacional y las relaciones con los grupos de apoyo que se van formando en todos los países.

LA OFICINA DE ENLACE : CONTACTO CON EL EXTERIOR

“Madre” creó el 17 de abril de 1968 una Oficina de Enlace poniendo al frente a un discípulo norteamericano llamado Auroarindam. La finalidad de la oficina era asegurar el contacto entre el mundo exterior y Auroville, proporcionando información adecuada a las gentes que, en todo el mundo, estaban interesadas por la ciudad. Desde el principio, la oficina adquirió particular relieve en el contexto del proyecto.

“Madre” tenía particular simpatía por uno de sus discípulos americanos, miembro del “ashram” de Aurobindo en Pondicherry. Inicialmente “Madre” otorgó a este discípulo el nombre iniciático de “Arindam”, literalmente “El Conquistador del Enemigo” y, años después, dada su participación en Auroville, lo modificó por el de Auroarindam.

Desde principios de los años setenta, Auroarindam es directivo del “ashram” y ha residido regularmente en Auroville entre 1965 y 68 y en el período 1978-80, ejerciendo funciones de responsable de acogida de los norteamericanos que visitaban la ciudad y querían residir en ella. En todas estas tareas fue acompañado y secundado por su mujer, de nombre iniciático “Fidelity”.

A partir de noviembre de 1994, la Oficina de Enlace de Auroville, publica un boletín mensual Attempt, nombre de la revista que “Madre” había publicado en 1972 antes de su fallecimiento. Hoy la sede de la Oficina se encuentra en Canadá y puede accederse a ella a través de Internet.

¿CIUDAD DEL FUTURO O LAMENTO DEL PRESENTE?

Ciertamente Sri Aurobindo fue un innovador. Introdujo la noción de evolución en el pensamiento védico, intentando operar una síntesis entre Oriente y Occidente. En sus obras hay un eco de las ideas ocultistas occidentales, quizás como producto de su conocimiento de la cultura europea, o por la acción de su esposa, “Madre”. En realidad, la idea de “evolución” es completamente ajena al pensamiento hindú. Aurobindo establece que toda vida es un yoga, es decir, un esfuerzo para alcanzar la perfección. Cree que la tendencia a lo perfecto es inherente a todo lo que tiene vida y, por tanto, el yoga lo único que puede contribuir a acelerar el proceso de perfeccionamiento del ser. El cuerpo es considerado como un trampolín para llegar a lo que llama “supramental”, esto es, al mundo del espíritu. Esta palanca es la que la India ofrece; a cambio, Occidente, tiene algo que siempre se ha escapado a la cultura hindú: el triunfo sobre la materia, la técnica. Aurobindo propone un encuentro entre Oriente y Occidente sobre la base del intercambio mutuo. Esta idea, hoy puede parecer anticuada, sin embargo, fue Aurobindo el primero en enunciarla. Cuando esto ocurra “se abrirán -en palabras de Aurobindo- los tiempos legendarios, la edad de oro y la edad de la sabiduría, edades de verdad manifestada en todos sus símbolos, donde, una vez realizada la Gran Obra, la naturaleza descansará, feliz e iluminada, hallando su apogeo en el hombre”.

Sin embargo, estas bellas palabras han sido desmentidas una y otra vez en el siglo XX : ni la concepción de los Vedas que propone Aurobindo es la que corresponde a la Tradición hindú, ni Occidente puede alardear excesivamente de su “triunfo sobre la materia”. Aurobindo fue un innovador en las concepciones hindúes, pero su pensamiento se ve tan occidentalizado que no puede ser considerado sino como reflejo deformado de la doctrina védica. Por lo demás, hoy Occidente empieza a ser consciente de que sus técnicos y científicos, destruyendo el equilibrio ecológico de la tierra, no meditando suficientemente lo que implicaba su “dominio sobre la materia”, han arrojado al planeta entero al borde del abismo.

Si las ideas de Aurobindo son cuestionables en su doctrina, el proyecto que ha emanado de ellas, Auroville, se ha edificado sobre fundamentos inestables. Puede entenderse así que, tras la muerte de “Madre” los problemas se multiplicaran y que, a pesar de lo que “Auroville” tiene de atractivo y sugerente -el sueño de todos nosotros, una nueva ciudad que acoja un nuevo estilo de convivencia- su trayectoria no haya estado siempre a la altura de sus nobles ideales.

Vale la pena conocer Auroville. Pero como cualquier otra construcción humana en este milenio, la “Ciudad de la Luz y del Amanecer”, la “Ciudad de la Aurora”, debe ser examinada con todo tipo de reservas mentales.

Vista aérea del peculiar trazado de Auroville con el Matrimandir en el centro


 [recuadro fuera de texto I]

MAX THEON Y MIRRA ALFASSA

CUANDO OCULTISMO E HINDUISMO SE DAN LA MANO

Mirra Alfassa fue iniciada en la “filosofía cósmica” durante su juventud por Max Theon, uno de los ocultistas más desconocidos del siglo pasado. Las ideas de Theon penetraron profundamente en la joven Mirra que siempre las tuvo en cuenta y que influyeron en ella hasta el fin de sus días.

Theon es un genio desconocido; ninguna de sus obras ha sido hasta ahora traducida al castellano y se disponen de muy pocas fuentes que permitan reconstruir su biografía. Fue uno de los fundadores de la Hermetic Brootherood of Luxor (Hermandad Hermética de Luxor) junto a Pascal B. Randolph, Thomas Burgoyne y Peter Davidson. Cuando la H.B.L. entro en crisis, Theon y su esposa fundaron el Movimiento Cósmico en París.

Theon utilizó el nombre iniciático de Aya Aziz en la H.B.L. y luego prosiguió sus trabajos esotéricos a través de la Revista Cósmica y del movimiento del mismo nombre formado en torno suyo. El matrimonio Theon utilizaba técnicas de desdoblamiento astral para obtener contactos paranormales. Los Theon transcribieron 10.000 páginas de escritura automática, solo una parte de las cuales han sido publicadas en el volumen titulado Filosofía Cósmica.

El origen de Theon es confuso. En 1907 un periodista francés creyó que estaba en lo correcto al decir que se trataba de un judio levantino; otros opinaban que era judío polaco, y que había recibido formación en escuelas hasídicas. “Madre”, recordó que su maestro jamás había dicho ni su edad ni su lugar de nacimiento, ni cualquier otro dato que pudiera ayudar a conocer su origen. Cuando en 1865 contrajo matrimonio en Londres, se vio obligado a presentar un certificado de nacimiento en el que constaba su nombre, el de su padre y su edad. Esto confirmó que era judío polaco, nacido en 1835.

Estuvo en El Cairo entre 1866 y 1869, en la misma época en que Helena Petrovna Blavatsky realizaba allí prácticas espiritistas junto a su maestro, el misterioso Paulos Matamon; parece que los tres se conocieron. En 1870 llega a Paris y tres años después se establece en Londres. Viaja a Estados Unidos y es iniciado en 1880 en la H.B.L. por Pascal B. Randolph. Hacia 1885 rompe cualquier vínculo con esta organización y pasa a escribir textos de influencia rosacruciana desde uno de los barrios más pobres de Nueva York, en Madisson Street.

Hacia 1895 tuvo acceso en la India a la sabiduría brahamánca, de cuyo conocimiento exhaustivo hace gala en sus obras. Se sintió vivamente atraído por las técnicas orientales de invisibilidad. En 1899 escribió varios artículos en el Journal du Magnetisme et du Psichologie denunciando el riesgo de ciertas prácticas espiritistas.

En su libro “Fiosofía Cósmica” explica que los “grados nerviosos” -así llamados por que corresponden con el sistema nervioso y constituyen el “cuerpo vital” de los teósofos y rosacrucianos- es la parte más frágil del hombre y la más difícil de equilibrar. Sri Aurobindo y Mirra Alfassa, aceptaron esta teoría, que “Madre” desarrolló en sus últimos trabajos sobre el “yoga de las células”.

En 1873, Theon adoptó el título de Gran Maestre del Círculo Exterior de la H.B.L. y, posteriormente, el de Gran Maestre del movimiento Cósmico. Mirra Alfassa lo definió como un “hombre de gran poder oculto, conocimientos y percepción”. Murió en 1927.

Las ideas universalistas del cosmismo, ausentes por completo de la tradición hindú, pueden encontrarse, por el contrario, en el proyecto de Auroville. Theon es, en el fondo, uno de los responsables intelectuales de la urbe del siglo XXI.


[Recuadro fuera de texto II]

EL SIMBOLO DE AUROVILLE

El emblema de Auroville fue propuesto por “Madre” y, resulta evidente que se trata de un símbolo inspirado en los años que pasó practicando el ocultismo tal como le enseñó Max Theón. Mirra Alfassa explicó que el emblema diciendo que “El punto central representa la Unidad, lo Supremo; el círculo del interior representa la reacción, la concepción de la ciudad; los pétalos representan el poder de expresión y realización”. Sin embargo, el símbolo es una copia de un antiguo símbolo egipcio que el movimiento de Max Theon utilizó: el Duat, la estrella de cinco puntas, símbolo egipcio del mundo subterráneo, en el emblema de Auroville está invertido. Quizá, adoptando este símbolo “Madre” pretendía, invertir igualmente el significado que le dieron los antiguos egipcios: el símbolo del mundo subterráneo, se convertía en emblema de ciudad luminosa.

 

 


martes, 24 de noviembre de 2020

Albiñana y su Partido Nacionalista Español (7 de 7) - Albiñana y Falange Española


No existió una actitud única entre los fundadores del nacional-sindicalismo ante la figura del doctor Albiñana y de su PNE. Onésimo Redondo, se identificó a menudo con sus postulados, Ledesma le manifestó su hostilidad absoluta y José Antonio Primo de Rivera alternó con él cumplidos, indiferencia y hostilidad. Por su parte, Albiñana se sintió próximo a cierta Falange y alejado de otra. A medida que fue pasando el tiempo y cuando se convenció de que el nuevo partido era la competencia que tenía que afrontar y que no había espacio político para ambas formaciones, fue cambiando el tono del discurso y aumentando la hostilidad y la distancia en relación a Falange.

Ledesma y José Antonio habían tenido un contacto directo con albiñanistas en el marco de la publicación El Fascio, lanzada por Delgado Barreto (1). Barreto, como se sabe, era la mano derecha de Albiñana en el PNE y el director de La Nación (2). Ledesma, explica que las JONS se mantuvieron completamente al margen de la aparición de El Fascio (3) (lo que no coincide con lo amplio del espacio dedicado en la revista a las JONS y que, presumiblemente, fue elaborado por el propio Ledesma en forma de entrevista). Reconoce, algo más adelante que en el Consejo de Redacción que se formó, los jonsistas fueron requeridos y añade que “participaron de mala gana”. En este Consejo participaban Giménez Caballero, Primo de Rivera, Juan Aparicio, Sánchez Mazas y el propio Ledesma. La presencia de los albiñanistas estaba garantizada por la presencia del propio Delgado Barreto.

Ledesma opinaba que tras Delgado Barreto se encontraba José Antonio Primo (a causa de las relaciones del periodista con el padre de éste). Ledesma dedica a Delgado Barreto algunas frases que oscilan entre el desprecio (“Era un hombre que tenía, posiblemente, del fascismo algunas ideas muy elementales y hasta incluso falsas”) y la admiración (“sabía hacer una revista fascista para el tendero de la esquina. Para el hombre de la calle. Lo que, desde luego, es un valor”). La prevención de “los jonsistas” derivaba, explica Ledesma, del miedo a que la revista se convirtiera en una “madriguera reaccionaria”. A partir de esta experiencia, la divergencia entre albiñanistas y jonsistas se vuelve cada vez más patente. Albiñana, como veremos, se aproxima a Falange, pero cuando ésta integra a los jonsistas, el líder del PNE percibe que ha perdido la partida, rompe la política de acercamiento y mano tendida hacia Falange y empieza a denunciar a esta formación como si se tratara de un “grupo de izquierdas”. No todos opinaron lo mismo y, desde el discurso del Teatro de la Comedia en el que se constituyó Falange Española, el nuevo partido fue recibiendo un goteo de militantes procedentes del albiñanismo. De todas formas, la relación entre Albiñana y José Antonio, si bien epistolar, proseguirá hasta la detención de éste, como se sabe a partir de la lectura del texto taquigráfico del juicio oral que tuvo lugar en Alicante contra él.

Escribía Ledesma en su primera revista política: “Hay que cortar de raíz el pistolerismo a sueldo y el albiñanismo inmundo. La hora española requiere, más que nunca, sinceridad y coraje” (4) y en el primer número de la revista JONS, escribió: “Hay cosas que pueden permitirse a un Albiñana en nombre de la facilidad, pero nunca a los que están convencidos de que aportan a España un esfuerzo serio, una juventud inteligente, una ilusión generosa y un talento” (5). Esta idea de considerar al albiñanismo como sempiterno enemigo la repetirá con frecuencia. En ¿Fascismo en España? definirá la actividad de Albiñana y del PNE como “gesticulación reaccionaria al servicio de la aristocracia terrateniente y de los sectores más regresivos del país” (6).

La relación entre Onésimo Redondo y Albiñana fue muy buena. Aquel lo visitó durante su destierro en las Hurdes. Las posiciones entre ambos eran parecidas y su formación católica idéntica. Asumían también su ubicación dentro de la extrema-derecha, mientras que Ledesma y Primo eran más bien partidarios de presentarse como una alternativa a las derechas y a las izquierdas. Redondo reconoció que su semanario, el Libertad, era de extrema-derecha (7).

Ledesma ironizará agriamente sobre el antisemitismo de Albiñana: en el número 1 de La Conquista del Estado aparece una viñeta, en la que figura una camisa con la cruz gamada, y debajo la Canción de los Judíos Españoles: "¡Ay! ¡Mira que te lo disí! Simplicio Albiñana, que no te metieras en camisa de once varas!". Por no hablar del comentario realizado en el número 3 de La Conquista… en el que aflora con toda su fuerza el joven Ledesma ateo y nietzscheano: “Los albiñanas estrenaron su precioso himno el Viernes Santo (8). Una beata solterona los tomó por las hijas de María, y se fue con ellos haciéndoles coro. Todavía no ha regresado” (9). También hubo en las actitudes de Ledesma cierto matonismo: “Algunos ateneístas, discípulos del cabileño doctor Albiñana, babean por ahí su propósito de asaltar nuestras oficinas. ¡No asustarse, camaradas!, ¡buena puntería!” (10)

Desde el punto de vista numérico, en esa fase de maduración del “fascismo español” la correlación de fuerzas era favorable a Albiñana. Aunque se ignoran los efectivos que llegó a tener su partido, cabe suponer que, a tenor de las actividades realizadas debió disponer de varios miles de afiliados, de los que entre 300 y 500 pertenecían a los Legionarios de España. Ledesma, en el mejor momento de la JONS, apenas dispuso de 200-300 militantes. Algunos de ellos procedían del PNE.

Un albiñanista que Ledesma logró atraer fue José María Poblador, el barcelonés líder de la Peña Deportiva Hispánica; otro Manuel Yllera, albiñanista santaderino que llegará al Consejo Nacional de Falange y propondrá a Manuel Hedilla como jefe provincial cántabro. En general, los militantes albiñanistas pasados al jonsismo dieron un buen resultado y, contrariamente a lo que era de esperar, no solamente no hicieron gala de reaccionarismo alguno, sino que pasaron a representar el ala revolucionaria.

En realidad, la coexistencia entre las JONS y el PNE generó un goteo del segundo hacia el primero, acaso porque Ledesma parecía responder mejor a las características globales del fascismo, mientras que Albiñana se afirmaba cada vez más como un conservador de extrema-derecha. Pero cuando apareció en la escena Falange Española, el crecimiento de las JONS se estancó y los albiñanistas que iban llegando se integraban directamente en el partido de Primo de Rivera. Al fusionarse las JONS con Falange, Albiñana percibió que la proximidad de Primo de Rivera a Ledesma, lo alejaba de él. En esos días, Primo de Rivera fue entrevistado para el semanario La Luz y la periodista le preguntó por el doctor Albiñana:

“- Y Albiñana ¿Qué le parece?

- No me lo pregunte a mí. Pregunte eso a un especialista; es una cosa de manicomio. Yo no soy de derechas, como la gente cree, en absoluto. Tanto es así, que puesto a escoger entre la obra reaccionaria y la revolucionaria actuales en España, prefiero, sin ningún asomo de dudas, a los sindicalistas” (11). Sin embargo, unos días después, José Antonio matiza lo que había publicado La Luz (12) (cuyo origen era una entrevista con una periodista de L’Opinió) y utiliza el diario dirigido por Delgado Barreto. Decía la nota: “lo que más me interesa rectificar, porque, de ser cierto, envolvería una crueldad de mal gusto, es que haya publicado la opinión que se me atribuye del doctor Albiñana, persona para quien guardo, en medio de toda discrepancia ideológica, una afectuosa consideración personal”.

En su obra Confinado en las Hurdes uno de los capítulos tiene por título La Falange, el libro está escrito antes de la fundación del partido. Existía, pues, una sintonía entre albiñanistas y primoriveristas incluso a nivel semántico. Y no sólo semántico. El sustrato sociológico del albiñanismo era, en gran parte, el mismo del grupo inicial Falange Española (13).

Unos meses antes de la fundación de Falange Española, en los oscuros despachos de la Dirección General de Seguridad se tenía muy claro cuál era en esos momentos el esquema del “fascismo español” y cómo evolucionaría la cosa en los años siguientes. El esquema que se planteaba la DGS llama la atención por lo preclaro que era. El cuadro de grupos y su evolución prevista era el siguiente (14):

  • Acción Española. Grupo intelectual animado por Ramiro de Maeztu.
  • J.O.N.S., universitarios opuestos a la FUE, que pronto se unirán a Falange Española
  • Partido Nacionalista Español. Fundado por Albiñana, católico y monárquico.
  • Frente Español. Jóvenes intelectuales, seguidores de Ortega y Gasset, que "se harían fascistas si vieran más porvenir".
  • Residuos de la Dictadura. Esperan que el fascismo inclinará la situación a su favor. Algunos confían en que Calvo Sotelo será el "Mussolini español".
  • Fascistas independientes de izquierda. Casi todos los ateneístas republicanos que se han ido integrando en el radical socialismo.
  • Nacional sindicalistas. Los dirigentes y militantes de los antiguos Sindicatos Libres.
  • Falange Española. Se prevé que el grupo de José Antonio Primo de Rivera absorberá a todos los grupos o facciones de ideología fascista. Tiene más de 100.000 adheridos y mantiene relaciones con organizaciones oficiales del "mussolinismo, hitlerismo y salazarismo".
  • Otros. Como el diario Informaciones, de Juan March, Sánchez Mazas, Giménez Caballero, González Ruano y Eugenio D'Ors. Pendientes de definirse abiertamente.

El informe omite prever la evolución del albiñanismo y si bien sobrevalora evidentemente la importancia y las dimensiones de grupo de José Antonio, prevé que éste absorberá a todos los demás incluido al PNE. Cuando se produjo el acto del Teatro de la Comedia, Albiñana envió una carta abierta a José Antonio que fue reproducida en La Nación el 31 de octubre. Albiñana se expresaba en estos términos: “le envío a usted la entusiasta adhesión del nacionalismo español y la mía personal".

En el momento en que se fundó Falange, era difícil que Albiñana pudiera dar un mitin público. Sus reuniones eran prohibidas por la policía, así que el partido se fue desperdigando y cada núcleo albiñanista actuó por su cuenta. Grupos como la Liga Patriótica Española (15), el grupo Fascismo Español, e incluso la Pena Deportiva Ibérica, fueron animados por albiñanistas. Los “Centros Nacionalistas” existentes en algunas provincias habían terminado abriéndose a todo tipo de activistas que frecuentaban el submundo de la extrema-derecha española. En zonas en donde el carlismo era débil (Castilla la Vieja) sus escasos militantes frecuentaban los centros albiñanistas. Falange Española, cada vez que algún medio de comunicación los vinculaba con alguna de las iniciativas albiñanistas, un puntual comunicado negaba toda relación.

El 24 de abril de 1934, seis meses después de la fundación de Falange, el grupo Fascismo Español convocó un mitin en el mismo escenario. Quince días antes, cuando se anunció la constitución del nuevo grupo y la convocatoria del mitin, Falange Española emitió un comunicado en el que se leía: “Ha surgido una nueva entidad denominada Fascismo Español, que quiere especular también con el ambiente del momento. Falange Española de las JONS quiere hacer constar que tampoco tiene nada que ver con ese movimiento ni con los actos de propaganda que organiza” (16). El fundador del grupo era José Martín Villapecín (17), periodista especializado en temas taurinos. De hecho, la fundación del Fascismo Español debía ser una etapa de tránsito intermedia hasta llegar a la fusión entre ambos grupos. Las dinámicas de la época hicieron que este plan no pudiera concretarse, el grupo Fascismo Español se desdibujó casi inmediatamente después de su fundación, justo cuando la fusión entre FE y JONS daba la razón al informe de la Dirección General de Seguridad que auguraba la fusión de todos los grupos fascistas en la formación de Primo de Rivera. A partir de entonces las incorporaciones de albiñanistas a Falange Española se hicieron por goteo y se prolongaran hasta el estallido de la guerra civil.

El 4 de diciembre de 1934 (poco más de un año después de la fundación y nueve meses después de la incorporación de las JONS) Albiñana opinaba que Falange se había convertido, por influencia de los jonsistas, en un partido “de izquierdas” (18). Sin embargo, las relaciones entre José Antonio y Albiñana no se deterioraron. Al ser apresado en marzo de 1936, José Antonio mantuvo una breve correspondencia con Albiñana. Durante el proceso de José Antonio en Alicante, el nombre de Albiñana salió a relucir varias veces (19).

En 1933, Burgos era la única provincia española en la que el PNE tenía una implantación relativamente sólida. No es raro que varios destacados miembros de su organización pasaran a Falange Española.  El acto fundacional falangista del Teatro de la Comedia debería haberse celebrado inicialmente en Burgos con el apoyo de los albiñanistas locales (20), lo que indicaría que en esos momentos las relaciones entre Albiñana y Primo de Rivera eran excelentes.

En la propia organización burgalesa del PNE sus dos máximos representantes, Florentino Martínez Mata, jefe del albiñanismo en la capital provincial y Alejandro Rodríguez de Valcárcel (21) (que luego sería presidente del Consejo de Regencia en los dos días siguientes a la muerte de Franco y de las Cortes Españolas de 1969 a 1975), terminaron afiliándose a Falange. Otros destacados albiñanistas castellanos, como el zamorano Ricardo Nieto Serrano, pasaron al falangismo. El factor de ruptura de Nieto con el PNE fue la cuestión religiosa: mientras que para la Falange este problema ocupaba un lugar secundario, el PNE era una organización confesional. Una vez iniciado el conflicto civil, Nieto Serrano fue uno de los falangistas partidarios del Decreto de Unificación entre la Falange y el Carlismo que dio origen al partido único FET-JONS (22). En Extremadura, el primer jefe provincial de Falange en Badajoz, Eduardo Ezquer, había pasado de ser el jefe de la Unión Patriótica en Don Benito y contar con la amistad del dictador Primo de Rivera (de hecho, fue el dictador quien le presentó a su hijo que sería fundador de Falange en los últimos meses en los que todavía ostentaba las riendas del Estado). Luego pasaría a coquetear con los monárquicos alfonsinos y sería dirigente de Acción Ciudadana y como tal se entrevistó con Alfonso XIII al que tuvo el valor de comunicarle que la monarquía estaba en crisis. Individuo de valor personal y fortaleza muy superior a la media se encaró solo con los asistentes a un mitin socialista en la Plaza de Toros siendo recogido por el chófer del general Mola. Fugaz militante del PNE, Albiñana le encargó la formación de los Legionarios, pero Ezquer rechazó la oferta y se integró en Falange.

Narciso Perales y su esposa, Justina Rodríguez de Viguri, cuya trayectoria política abarca desde prácticamente la fundación de Falange hasta la aparición del seudo-hedillismo en los años 70 (23), fueron también militantes albiñanistas (24). Capítulo aparte merece la figura de Alfredo Jiménez Millas, participante en la “sanjurjada” del 10 de agosto de 1932, detenido por este hecho y condenado permaneciendo en prisión durante un año. Realizará una segunda estancia en prisión en Ocaña todavía como militante albiñanista. Fue uno de los fundadores de Falange y jefe de la Centuria Móvil de Madrid (25).

NOTAS A PIE DE PÁGINA

(1) Antes de la campaña electoral de 1936, Delgado Barreto auspició la creación de una “candidatura contrarrevolucionaria” y se manifestó contra la forma en la que falangistas, dirigentes de la CEDA y del Bloque Nacional estaban llevando las negociaciones. Advirtió que la desunión acarrearía una amplia victoria de la izquierda y culpó a Gil Robles de este resultado. En sus dos últimos meses (febrero-marzo) al frente de La Nación cambió el tono del discurso y no eludió realizar llamamiento a una acción enérgica de las Fuerzas Armadas. Finalmente, la redacción y los talleres del diario fueron asaltados e incendiados por la extrema-izquierda en marzo de 1936, entrañando el fin de la publicación. Delgado Barreto fue detenido en su domicilio el 20 de julio, internado en la Cárcel Modelo hasta que se recibió una “orden de traslado”, desapareciendo a continuación. Se ignora en qué circunstancias fue asesinado. Delgado Barreto, director de El Fascio había iniciado su carrera como periodista fundando un Ateneo Literario y dirigiendo la revista Gente Nueva y La Opinión en las islas Canarias su lugar de nacimiento. En 1901 se instaló en Madrid, siendo redactor jefe de El Globo y de La Correspondencia de España. Fue adquiriendo una fama consolidada de periodista satírico, fundando varias revistas de ese estilo (El Mentidero, Gracia y Justicia y Bromas y Veras en la que ya se percibían claramente su posición favorable al fascismo). En los últimos 11 años de su vida dirigiría el diario La Nación que pasó de ser un órgano oficioso de la dictadura a ser el diario de la Unión Patriótica y, finalmente,  el portavoz de Renovación Española.

(2) La Nación, diario de extrema-derecha aparecido durante la dictadura de Primo de Rivera hasta febrero de 1934 cuando su redacción y talleres fueron asaltados e incendiados el 13 de marzo de 1936 por activistas de izquierda como represalia al atentado contra Jiménez de Asúa. Su lema era “Justicia, Paz y Trabajo”. Durante la mayor parte de su existencia fue dirigido por Manuel Delgado Barreto. Contó con las grandes plumas de la derecha de la época como colaboradores habituales. Sostuvo a la dictadura de Primo de Rivera y se configuró como órgano monárquico durante la República pero estuvo enfrentado a la CEDA y apoyó sin reservas a Calvo Sotelo y a su Bloque Nacional así como a Renovación Española, después de apoyar brevemente la constitución de Falange Española. Al tratarse de un diario madrileño, cuando estalló la guerra civil buena parte de sus redactores y su propio director fueron fusilados o desaparecieron.  

(3) Ramiro Ledesma, ¿Fascismo en España?, Editorial Ariel, Barcelona 1967, págs. 78 y sigs, parágrafo: La aparición de El Fascio.

(4) La Conquista del Estado, nº 10 (16 de mayo, 1931), entrefilet.

(5) Citado por Southworth, op. cit., versión digital en http://www.ruedoiberico.org/libros/textos.php?id=214

(6) ¿Fascismo…?, op. cit., pág. 52.

(7) "Se fundó Libertad con quinientas pesetas de capital. La opinión, sin embargo, se fue aclarando rápidamente, percatada de que era un semanario valiente, español sobre todas las cosas, y aunque de extrema derecha, amigo declarado de los obreros y de ningún modo carca o cavernícola" (Libertad, Año II, Número 53, 13 de junio de 1932 “Un pequeño balance”).

(8) El himno al que se refiere el hiriente artículo jonsista fue compuesto por el propio Albiñana en 1930, llevaba como título España inmortal y su letra repetía los lemas y las consignas propias del PNE. Obviamente el comentario de Ledesma tenía algo de cierto; en efecto, el himno estaba influido en gran medida por la religión: “Españoles, la Patria bendita/nuestro esfuerzo reclama: ¡A luchar! / Frente a toda conjura maldita / defendamos la fe y el Hogar. / En los labios el bélico acento, / en las almas torrentes de luz; / ¡Surja el pueblo con súbito aliento / defendiendo la Patria y la Cruz! / Despreciemos la injuria extranjera / que nos lanza una secta procaz, / defendamos con nuestra Bandera / rojo y gualda, el Trabajo y la Paz. / Nuestra Historia la lucha no extraña, / de sus glorias marchemos en pos, / sobre todas las cosas, ¡España! / ¡Sobre España inmortal, sólo Dios!”

(9) La Conquista del Estado, Nº 3 (29 de marzo, 1938), artículo Águilas y angulas.

(10) La Conquista del Estado, Nº 9 (9 de mayo, 1931).

(11) La Luz (25 de abril, 1934), texto incluido en Últimos Hallazgos de Cartas y Escritos de José Antonio Primo de Rivera, Recopilación de Agustín del Río Cisneros y Enrique Pavón Pereira.-Ediciones del Movimiento, 1962, citado en http:// memoriazul.lacoctelera.net/post/2010/07/21/albi-ana-y-falange-y-iii

(12) La Nación, de fecha de 27 de abril de 1934, Cfr. http://memoriazul.lacoctelera.net/post/2010/07/19/albi-ana-y-falange-ii

(13) http://memoriazul.lacoctelera.net/post/2010/07/19/albi-ana-y-falange-ii

(14) http://www.manuelricoavello.org/elecciones_1933_11.html

(15) A principios de los años 30 algunos grupos surgidos del albiñanismo utilizaban todavía la sigla “Liga Patriótica Española” cuyo origen era muy anterior. En efecto, el grupo originario fue fundado en Barcelona en octubre de 1919 por Ramón Sales Amenós, uno de los fundadores del Sindicato Libre que en Cataluña alcanzó los 81.000 afiliados. La Liga fue la respuesta al llamamiento autonomista de noviembre de 1918 seguido de una oleada de violencia autonomista. La Liga de instaló en la calle Pelayo, sobre el teatro Petit Pelayo, próximo a Las Ramblas zona de la que expulsó a los activistas separatistas. Parece que estaba formada por oficiales del ejército, policías, hinchas del R.C.D. Español, que Ucelay da Cal define como “la reducida clientela del fascismo español en Barcelona hasta 1936”. La Liga tuvo un manifiesto fundaciones titulado significativa “¡Viva España!” y adoptó como himno la llamada canción La hija de Malasaña, un cuplé que en aquellos momentos hacía furor en la Ciudad Condal: “Lucho como una leona | al grito de Viva España | y es que por mis venas corre | la sangre de Malasaña”. La huelga general de 1919 eclipsó al nacionalismo catalanista y, por consiguiente, también a su respuesta activista, la Liga Patriótica. Sales murió fusilado o descuartizado por vehículos al que ataron sus extremidades. (Datos extraídos de http://xaviercasals.wordpress.com/2012/06/26/el-primer-fascismo-espanol-los-hijos-de-malasana-y-la-liga-patriotica-espanola/). En los años 30, la sigla fue recuperada por un miembro del partido albiñanista, José Martín Villapecín, que utilizaba también de manera aleatoria la sigla “Fascismo Español” (que coincidía con las iniciales de Falange Española).

(16) http://www.rumbos.net/ocja/jaoc2095.html

(17) José Martín Villapecín terminará ingresando en Falange Española después del ascenso al poder del Frente Popular. Apresado en el momento de producirse la sublevación militar conocerá a José Antonio Primo de Rivera en prisión y escribirá después de la guerra una biografía sobre el personaje. Su mujer, Dora Maqueda se convertirá en una de las dirigentes de la Sección Femenina de la que fue Secretaria Nacional y en la postguerra sin duda la colaboradora más próxima de Pilar Primo de Rivera, tras haber sido una de las siete fundadoras de la organización en 1934.

(18) Albiñana responde a una entrevista publicada en el periódico El Castellano (4 de diciembre de 1934) que Falange Española es un “partido político de izquierdas, que como todos ellos, actúa en menoscabo del espíritu tradicional español”. Es evidente que, en esos momentos, había reorientado su partido hacia una convergencia con el carlismo y con el Renovación Española.

(19) “En el texto taquigrafiado del proceso puede leerse: ‘mantuvo múltiple correspondencia con conocidos dirigentes de la política española derechista, comunicación escrita que no tuvo impedimento ni censura, en la Cárcel de esta Ciudad, hasta el 16 de agosto próximo pasado, permitiéndole relacionarse libremente, por correspondencia, con Generales tan tachados de enemigos de la República como Martínez Anido y Sanjurjo y políticos como Albiñana, Serrano Suñer y otros, siendo de notoriedad las dos cartas firmadas por el General Sanjurjo’”. José María Mancisidor, Frente a frente, José Antonio Primo de Rivera frente al Tribunal Popular. Texto taquigráfico del juicio oral de Alicante, Almena Editorial, Madrid 1975, pág. 37. “Preguntado luego por el fiscal sobre esta correspondencia se produjo el siguiente diálogo:

- Fiscal: ¿Estando en la Cárcel de Madrid detenido, lo mismo que en esta de esta Capital, no ha recibido usted muchas cartas sin censurar todas ellas?

- José Antonio: Sin censurar, que yo sepa...

- Fiscal: ¿Reconoce que son del General Martínez Anido, del Doctor Albiñana, de Serrano Suñer?

- José Antonio: Y de Miguel Maura, Doctor Marañón, y otros amigos más. El contenido de esas cartas está ahí y a ellas me remito y si quiere un pequeño comentario a ellas, lo haré.

Y José Antonio pasó a realizar el “pequeño comentario” en el cual aprovechaba para lanzar alguna puya sobre Albiñana, acaso porque sabía que el tribunal popular odiaba la figura del doctor nacionalista. Explica José Antonio que se encontró en poder de miembros de la Unión Militar Española una lista de personalidades que deberían integrar un futuro gobierno. Dice Primo de Rivera: “En ese Gobierno (…) figuran personajes de primer orden, de segundo, tercero, cuarto y hasta quinto orden: el doctor Albiñana, del que tengo una carta toda llena de ampulosidades, y a la que contesto: "Gracias", Rosa Urraca Pastor... Personas, que sin pecar de soberbia, considero que tienen una representación política o intelectual algo inferior”” (Ibidem., pág. 261).

(20) http://memoriazul.lacoctelera.net/post/2010/07/19/albi-ana-y-falange-ii, añade incluso la fecha en la que debería de haberse organizado ese mitin: el 3 de octubre de 1933, 26 días antes que el mitin fundacional de La Comedia.

(21) Cfr. Luis Palacios Bañuelos, La Segunda República en Burgos, En Historia de Burgos, tomo IV, Caja de Burgos, Burgos, 2002, pág. 476.

(22) Cfr. Las fuentes orales y la historiografía del fascismo español, Sheelagh Ellwood, Centro de Estudios Contemporáneo Españoles, Universidad de Londres, reproducido en Revista Zurita nº 56. Págs. 65-79.

(23) Cfr. Revista de historia del Fascismo, artículo sobre el hedillismo publicado en los números X y XI.

(24) Esta militancia se ha justificado afirmando que el matrimonio estaba muy sensibilizado por la religión católica y que el albiñanismo asumía públicamente la defensa de la tradición católica española.

(25) Durante el franquismo ocupó distintos cargos políticos entre otros el de Vicesecretario General del Movimiento y diputado en Cortes en varias legislaturas. Fue uno de los 59 procuradores que votaron en contra de la Ley para la Reforma Política el 18 de noviembre de 1976.


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domingo, 22 de noviembre de 2020

Albiñana y su Partido Nacionalista Español (6 de 7) - Los “legionarios de Albiñana”. El PNE y la violencia

En Prisionero de la República, Albiñana atribuye a los judíos el hecho de que la represión se haya abatido contra él. Escribe: “Nada más infame que las mentiras y calumnias acumuladas largamente contra mi Partido Nacionalista Español, por la prensa canalla vendida al rencor judío” (1)

Los activistas del PNE estaban organizados en los “Legionarios de España” o “Legionarios de Albiñana” (2).  El nombre “probablemente estuvo inspirado en la propuesta paramilitar de La Acción (3) de fines de 1922”, más una “partida de la porra” que un émulo de los “fascios di combatimento”. Albiñana los definía como “centinelas permanentes de la seguridad patria, actuando intensamente para que el país no se derrumbe” y también con un “voluntariado ciudadano con intervención directa, fulminante y expeditiva en todo acto atentatorio o depresivo para el prestigio de la Patria”. Nunca entró en los cálculos de Albiñana la creación de una milicia nacional (4).

Los “legionarios” constituyeron el primer sector político uniformado al estilo fascista que apareció en España. Iban uniformados con camisas azul celeste y tenían por símbolo la cruz de Santiago. Socialmente, el PNE era un partido interclasista, pero entre sus activistas procedían del lumpen urbano: unos venían del Tercio de Extranjeros (a donde habían ido a parar muchos de los que habían ejercido de pistoleros al servicio de la patronal) y otros eran delincuentes comunes y mendigos. En Cataluña, los “legionarios”, además de esta composición, procedían de la Peña Deportiva Ibérica (5), una de las organizaciones de pantalla que utilizaban los albiñanistas para eludir la represión que, efectivamente, se concentró contra ellos a partir del advenimiento de la República hasta hacerles prácticamente imposible realizar una actividad política en condiciones de normalidad.

Es imposible saber el número de “legionarios” que Albiñana logró movilizar en su mejor momento, pero sí se tiene constancia de algunas de los episodios de violencia que protagonizaron. Habitualmente se trataba de algaradas organizadas como respuesta a algún mitin de partidos considerados como de izquierdas o antiespañoles. Tenemos constancia de algunos de estos episodios: algarada en el Cine Europa el 4 de mayo de 1930 durante un mitin republicano presidido por Miguel de Unamuno, recién regresado a España, campaña de acoso contra el Ateneo de Madrid en mayo de 1930, asalto a la redacción y talleres de la revista de izquierdas Nosotros el 18 de septiembre de 1930, enfrentamientos en las universidades de Madrid y Valladolid con miembros de la FUE, actividad contra las huelgas generales de 16 de noviembre y 15 de diciembre de 1930… (8). Las aportaciones upetistas (7) que llegaron a los Legionarios de España y que en buena medida procedían del somatén y del pistolerismo cubrían su falta de formación y de criterios políticos con el frecuente recurso a la violencia.

Solamente la Unión Monárquica Nacional y la Dirección General de Seguridad en los tiempos en los que el general Mola fue su director, fueron los únicos que apoyaron económicamente a los Legionarios con la perspectiva de tener en pie una fuerza activista de carácter contrarrevolucionario capaz de enfrentarse a la extrema-izquierda (8). Albiñana dirigía su llamamiento para integrarse en los Legionarios de España a las “personas decentes” para que actuaran en defensa de la sociedad (9). Es fácil pensar que los primeros albiñanistas (y el propio Albiñana) no eran más que “primorriveristas” sin Primo de Rivera, al menos en 1930. En Cataluña, los Sindicatos Libres (10), nacidos como respuesta carlista a la hegemonía de la CNT, dieron muchos militantes a los Legionarios. Cuando apareció el PNE, Albiñana intentó recuperar militancia de los Sindicatos Libros constituyendo la Unión Nacionalista Obrera que jamás pasaría de ser una pequeña formación que tuvo que arrastrar el sambenito de grupo de esquiroles, tarea que, por lo demás, parece que ejerció en algunas ocasiones. Albiñana había escrito en el número 1 de su revista La Legión (11): "En casos de huelga, nuestros honrados proletarios sabrán cumplir con su deber, prestando a la sociedad amenazada la necesaria asistencia".

En la medida en la que se suele decir que el fascismo fue un movimiento de excombatientes (y así fue tanto en Alemania como en Italia y en menor medida en Francia y el Reino Unido), parecía razonable que en las filas del “fascismo español” (o al menos de esa muestra del “profotascismo español” que fue el PNE) existiera un cierto número de excombatientes de las guerras marruecas. En realidad, esta presencia, aun existiendo, fue residual y polarizada en torno a los Legionarios de España, mucho más que al PNE.


NOTAS A PIE DE PÁGINA

(1) Citado en Léxico y Política de la Segunda República, Juan Felipe García Santos,  Ediciones de la Universidad de Salamanca, Salamanca  1980, pág. 99.

(2) “Las formulaciones iniciales de una derecha antiparlamentaria y fascistizante”. Revista de Historia Contemporánea – 11. Artículo: Camisas de fuerza, fascismo y paramilitarización, parágrafo: Precursores y falsos profetas, Eduardo González Calleja, págs. 56, http://www.historiacontemporanea.ehu.es/s0021-con/es/contenidos/boletin_revista/00021_revista_hc11/es_revista/adjuntos/11_04.pdf

(3) La Accion fue un diario vespertino dirigido por Manuel Delgado Barreto (que utilizaba el seudónimo de “El Duque G”), cuyo nombre está siempre vinculado a lo que podríamos llamar el “paleofascismo” español, y estuvo íntimamente relacionado con el doctor Albiñana. La Acción era uno de los muchos medios mauristas que apareció entre 1916 y 1924. Se consideraba una publicación “monárquica, católica y con alto sentido patriótico”. Colaboraron en sus columnas los primeros espadas de la derecha radical española: Antonio Goicoechea, Ricardo León, Julio Casares, Jacinto Benavente, Gabriel Maura, Gamazo, etc. Se trataba de un periódico que daba mucha importancia a la imagen gráfica pero que entró en crisis en mayo de 1924 al faltar financiación. Su equipo redacciones pasó a constituir el núcleo central de La Nación, periódico oficioso de la dictadura de Primo de Rivera.

(4) E. González Calleja, Camisas de fuerza, fascismo y paramilitarización, op. cit., pág. 56

(5) La Peña Deportiva Ibérica era uno de los muchos grupos de la extrema-derecha barcelonesa pre-fascista de los años veinte. Había surgido en diciembre de 1923 como peña de hinchas del R.C.D. Español de Barcelona. A partir de 1925 se le conoció como Peña Ibérica. Sus miembros procedían del Sindicato Libre y por funcionarios. Parte de sus afiliados procedían del grupo La Traza grupo que había sido fundado en febrero de 1923 en Barcelona por oficiales del ejército y miembros de profesionales liberales. Después de algo menos de un año de vida y de haber editado unos pocos números de una revista del mismo nombre, se disolvieron en la Peña Ibérica los menos y a la Unión Patriótica los más. La Traza estuvo dirigida por Alberto de Ardanaz, oficial del ejército, mientras que la Peña Ibérica tuvo a José María Poblador y a Francisco Palau Rabassó como líderes. La mayoría de miembros de la Peña pasarían al Partido Nacionalista y a la Juventud Nacionalista Española, rama juvenil del partido, mientras que otros lo harían a la Unión Social Hispánica, y otros más a las JONS de Ramiro Ledesma, entre ellos el propio Poblador (tras una breve estancia en el PNE, que sería el delegado de este grupo en Cataluña, al tiempo que jugador de la sección de Rugby del R.C.D. Español. La Peña promovió la publicación de los semanarios Lucha Deportiva (1926) y La Verdad Deportiva (1928). Durante sus años de existencia era frecuente que estallaran choques entre ellos y los hinchas del F.C. Barcelona y Poblador fue encarcelado varias veces a causa de los incidentes provocados en la Plaza de Sant Jaume. Los incidentes más duros ocurrieron en el campo del Barcelona el 23 de noviembre de 1924 cuando los miembros de la Peña Ibérica aparecieron provistos de objetos contundentes y enfrentándose a los seguidores barcelonistas. Tras integrarse en Falange con los jonsistas, Poblador se fue con la escisión de Ramiro Ledesma y constituyó el Partido Español Nacional Sindicalista. Poblador llegó a viajar a Roma para entrevistarse con Mussolini y solicitar ayuda para esta formación. De todas formas, a principios de 1936 volvió a la disciplina de Falange, participando en la conspiración que llevó a la sublevación militar del 18 de julio. Resultó detenido y por casualidad logró salvar la vida. Miembro de Auxilio Social y asesor jurídico del Sindicato Vertical en los primeros años del franquismo, se retiró pronto de la política activa, si bien hasta principios de los años 70 siguió manteniendo contactos con jóvenes estudiantes miembros de grupos de extrema-derecha que acudían a él para pedirle consejos y orientaciones.

La Peña Ibérica nace en el mismo año que la dictadura y en Barcelona era donde se había iniciado el movimiento insurreccional. Por otra parte, el general Losada, gobernador civil de la provincia aplicó una política represiva contra los anarcosindicalistas. El 23 de noviembre de 1924 tuvo lugar en el estadio de Les Corts el partido de máxima rivalidad regional entre los dos clubs de la ciudad cada uno de los cuales tenía una peña compuesta de hinchas, la Peña Ibérica y la Peña Ardévol. El partido coincidió con las bodas de oro del F.C. Barcelona.  En una de las jugadas se produjo una entrada brusca a un jugador del Barcelona que encendió los ánimos de las gradas. En la crónica del encuentro, Eduardo Carballo escribió: “… inmediatamente se pudo ver que la pasión había envenenado el espíritu deportivo del público y de ciertos jugadores”. El público, y especialmente, los miembros de las peñas rivales, empezaron a enfrentarse en las gradas. Poblador destacó junto a los miembros de la sección de rugby de su equipo, mientras que los rivales procedían en su mayoría de la sección de lucha greco-romana. La expulsión de otro jugador reavivó la violencia generalizada. El público arrojó calderilla contra el árbitro y el partido hubo de suspenderse, pero los enfrentamientos siguieron en las gradas hasta que las fuerzas del orden recibieron la orden de desalojar las gradas. Como se ve estos episodios no son de ahora. El partido volvió a jugarse a puerta cerrada. Ganó el F.C. Barcelona. Se cuenta que cuando los jugadores del R.C.D. Español no habían dado la talla, debían de encerrarse en un chalet situado en el gol Sur del estadio de Sarriá por miedo a la reacción de los afiliados a la Peña Ibérica. Se trataba pues de gente propensa a los excesos violentos. (Datos sobre la Peña Deportiva Ibérica recogidos de http://pericosonline.com/reportages/detall/48/el-derbi-de-la-xavalla).

(6) “La acción violenta desplegada por los «legionarios» fue espectacular pero en ningún momento decisiva. En suma, una actividad esporádica e inconexa que causó cierto revuelo propagandístico por lo novedoso, pero que no supuso un acicate para las conformación de un núcleo social conservador de resistencia armada a la ofensiva revolucionaria” (E. González Calleja, Camisas de fuerza, fascismo y paramilitarización, op. cit., pág. 57).

(7) Upetistas: miembros e ideas procedentes de la Unión Patriótica Española, que apoyaba al gobierno del dictador Primo de Rivera. Al igual que luego el PNE, la UPE afirmaba ser una “agrupación de ciudadanos honrados y hombres de buena voluntad”. Su doctrina estaba compuesta por el rechazo a la democracia liberal y a sus valores, rechazo al parlamentarismo, corporativismo, antirregionalismo, anticomunismo y defensa del catolicismo. Tales eran las “ideas upetistas”.

(8) Ibidem., pág. 57.

(9) Pasado Memoria. op. cit., pág. 69.

(10) Después de haber llevado entre 1919-20 una actividad sindical convencional alcanzando los 10.000 afiliados (en su mayoría carlistas),  muy parecida a la de los “Jaunes” franceses (Cfr. Zeev Sternhell, La Droite Révolutionnarie. Les origines françaises du fascismo 1885-1914, Edition du Seuil, París 1878, especialmente los Capítulo VI (Une droite prolétarienne: les Jaunes), págs. 245-282, y VII (Idéologie, mythologie et structure du mouvement jaune), pág. 284-316.). Luego comenzó la colaboración con el gobernador civil de Barcelona, Martínez Anido, cuyo apoyo (así como por la ilegalización de los cenetistas) hicieron que el movimiento creciera hasta alcanzar los 150.000 miembros. En esta segunda etapa y a la vista del éxito, los dirigentes del sindicato hicieron todo lo posible por ocultar la procedencia carlista de la mayor parte de los primeros afiliados, a pesar de que era público y notorio que la matriz del sindicato había sido el Ateneo Legitimista de Barcelona. Sin embargo, en una tercera etapa, cuando Martínez Anido fue sustituido y se produjo el golpe de Primo de Rivera, su influencia cayó en picado (El Carlismo. Jordi Canal. Biblioteca de Historia de España. Barcelona 2006; pág. 282). En sus formas de lucha copiaron absolutamente en todo al movimiento Jaune francés en el que se habían inspirado. Al igual que en Francia, los sindicatos de izquierdas presentaron a sus rivales como una mera iniciativa de la patronal para dividir a la clase obrera. En realidad, no fue así inicialmente, e incluso en la práctica del Sindicato Libre se aspiraba a defender estrictamente los derechos de los trabajadores, no solamente frente a la CNT, sino también frente a la patronal y el gobierno. Pero el hecho era que estos sindicatos recibían subvenciones de sectores de la nobleza carlista y bajo la dirección del Conde de Salvatierra, pasaron a ser una fuerza de choque sin inconveniente en combatir a las fracciones extremistas de la CNT con otro radicalismo de sentido contrario. Sus miembros fueron responsables de decenas de muertes en represalia por huelgas o por el asesinato de patronos. Medio centenar de miembros del Sindicato libre fueron asesinados en esos años. Una vez establecida la dictadura, disminuyó la presión sobre el pistolerismo de los Sindicatos Libres, al tiempo que aumentó la presión sobre la CNT. Cuando se produjo el advenimiento de la República, los Sindicatos Libres agrupaban a 190.000 afiliados (cinco veces menos que la CNT) pero no lograron sobrevivir a la llegada de la II República. Durante la dictadura, algunos antiguos pistoleros del Sindicato Libre se habían refugiado en el Tercio de Extranjeros en donde permanecieron hasta que se olvidó la causa que los había inducido a tomar esa medida. El término de su compromiso con el Tercio coincidió con la etapa previa al advenimiento de la República y con la constitución del Partido Nacionalista Español, al que se afiliaron constituyendo el ala más activista y decidida. Casi todos ellos habían combatido en la guerra de Marruecos y habían estado bajo el fuego enemigo. Pero eran pocos. Se conoce el nombre de alguno como el del comandante Heli Rolando de Tella y Cantos, héroe de África, militar de prestigio condecorado con la Laureada de San Fernando y que tuvo una participación destacada en la insurrección del ejército de África el 18 de julio.

(11) De La Legión, aparecieron siete números sin fecha, aunque se sabe de ellos que aparecieron en el período enero-abril de 1931 y cuyo número cuatro fue secuestrado. Pueden ser consultados en la Biblioteca Nacional.

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