lunes, 7 de septiembre de 2026

SAJONIA-ANHALT: EL 44% DE LOS ELECTORES ESTÁN CON CEUTA

«Debe garantizarse lo antes posible que aquellas personas que hayan entrado ilegalmente en Ceuta sean expulsadas directamente. No se les debe permitir entrar nunca en el continente europeo. […] En caso de necesidad, debe suspenderse el espacio Schengen con respecto a España.» Alice Weidel (AfD) - Miembro del Bundestag

«Ya 5 violaciones en Ceuta: ¡DETENER EL ASALTO MASIVO!» Birgit Bessin - Miembro del Bundestag

A estas horas, toda Europa conoce los resultados de las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt. El partido AfD ha obtenido un resultado histórico, configurándose, no sólo como el “partido mayoritario” de la región, sino como el “partido ampliamente mayoritario”, con más diputados que los cuatro partidos tradicionales: 39 escaños para AfD, frente a los 34 sumados por los obtenidos por verdes, socialistas, democristianos y el equivalente a Sumar (Die Linke). Así pues ¿gobernará AfD en los próximos cinco años? Todo dependerá de BSW, una escisión de Die Linke, la BSW (Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia (Bündnis Sahra Wagenknecht-Vernunft und Gerechtigkeit), formación contraria a la inmigración masiva. Dentro de la campaña electoral la crisis de Ceuta ha ocupado un lugar central. Los ceutíes y todos los españoles, deben saber que el 44% de los electores de Sajonia están con ellos.

LOS TITULARES DE LOS MEDIOS ESPAÑOLES

Para elDiario.es: «La ultraderecha alemana arrasa en Sajonia-Anhalt pero no logra hacerse con la mayoría absoluta». En otras palabras, éxito, pero no total, para el digital progresista y de izquierdas.

El País, con más experiencia opta por cierto eclecticismo “profesional”: «La formación de extrema derecha AfD logra una victoria histórica en Sajonia-Anhalt (Alemania) y roza la mayoría absoluta».

RTVE, ese forúnculo sanchista que pagamos todos, cae en el pánico más absoluto: «El auge de la ultraderecha en Europa: ¿qué vendrá después del triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt?»… luego se lo explicaremos.

Agenda Pública, autodefinido como “socialdemócrata y progresista”, opta también por el eclecticismo: «La victoria en Sajonia-Anhalt y el septiembre decisivo de la AfD»… cuando las barbas de tu vecino veas cortar…

Con más simpatía, Libertad Digital (el instrumento personal de Jiménez Losantos) e Infobae España (de centro-derecha conservadora y liberal, comentan respectivamente «AfD arrasa con más del 44 % en Sajonia-Anhalt y roza la mayoría absoluta, según los primeros sondeos» y «El partido de ultraderecha alemán AfD arrasa en las elecciones de Alta Sajonia [Sajonia-Anhalt], según los sondeos a pie de urna: "Hemos hecho historia"».

ABC, monárquico de derecha, cumple no citando a AFD, sino hablando de “extrema-derecha”, pero enfatiza en las consecuencias que tendrá el resultado: "La extrema derecha arrasa en Sajonia-Anhalt y provoca un terremoto político en Berlín".

El que fuera boletín interno de CiU, antes de su centrifugación por corrupción, La Vanguardia, muestra un titular “descriptivo” con un toque alarmista: "La ultraderecha alemana arrasa en Sajonia-Anhalt y podría llegar a gobernar por primera vez" y muestra su preocupación en el subtítulo: "La democristiana CDU se desploma y deja en situación crítica al canciller, Friedrich Merz". En un artículo de opinión interior muestran su sentir más profundo con frases como ésta: "terremoto político tan esperable como preocupante"…

Finalmente, El Mundo, es quizás el medio que más “europeiza” el resultado regional: "AfD derriba un muro en Alemania con una victoria arrolladora en Sajonia-Anhalt y deja en shock a Europa". Y es, seguramente, el medio con el que estamos más de acuerdo.

DE SAJONIA ANHALT A EUROPA, PASANDO POR CEUTA

De las elecciones que se están sucediendo en los últimos 10 años en toda Europa, podemos establecer una constante que puede ser definida por la frase evangélica: “es preciso que Él crezca y yo mengüe” (San Juan, 3:30). ¿Quién crece? La “maldita ultraderecha”, “la internacional reaccionaria”, “el racismo y la xenofobia”; o más precisamente: los partidos anti-inmigración y euroescépticos. ¿Quién mengua?: los partidos “bienpensantes”, la “corrección política”, los “demócratas progresistas”; en otras palabras: los que han gestionado desde 1945 la política europea y los gestores de la UE.

Y este proceso parece inevitable: existe un descontento por la marcha de Europa especialmente en estos dos sectores para los que los partidos euro-escépticos y anti-inmigración proponen medidas tan lógicas como inéditas:

1) La inmigración se ha demostrado un “mal negocio” para Europa. Las cifras no pueden seguir enmascarándose y hay que afrontar el choque con la realidad que se ha pospuesto 30 años. Si la inmigración masiva ha terminado siendo un lastre y una rémora para Europa, la solución es simple: RE-MIGRACIÓN. Cortar los flujos migratorios, facilitar expulsiones, cerrar el paso a nuevos accesos y desincentivar la permanencia de la inmigración pasiva en el continente cesando subsidios y subvenciones.

2) La Unión Europea funcionó bien hasta principios del milenio. Era una buena idea, sin embargo, tras el fracaso del proyecto de constitución europea, las cosas se pusieron cuesta arriba. De ser la “Europa de los tecnócratas” pasó a ser un pesado engranaje burocrático-administrativo inextricable con tendencia a continuar el edificio por el tejado. Definir un “espacio común”, sin antes establecer una ley para garantizar la seguridad de todos los europeos; abrir Europa como “área de solidaridad mundial”, sin pensar en las consecuencias; establecer acuerdos preferenciales con naciones no europeas, sin medir que la agricultura europea, simplemente, moriría; constituirse como la “pata continental” de la globalización (cuando, tras el inicio del conflicto ucraniano, la “globalización” murió, pero la UE sigue siendo la única federación que sigue creyendo en ella… y declinando a causa de ella (que se lo pregunten a la industria del motor alemana incapaz de afrontar la invasión de vehículos chinos). ¿Y el euro? ¿Cómo se aprobó una moneda única que perjudicaba a las economías más débiles, sin antes haber homogeneizado fiscalmente el continente? A la vista de todo esto, la solución más simple, no puede ser otra: REFORMA O DISOLUCIÓN

Pues bien, lo que ha planteado AfD en Sajonia-Anhalt son precisamente estas dos propuestas: RE-MIGRACION y REFORMA O DISOLUCIÓN DE LA UE. Y este programa ha sido aceptada por prácticamente la mitad de los ciudadanos del Länder. Se equivoca quien dice que se trata de un “voto de protesta”: lo que AfD ha lanzado no es una “protesta”, es una PROPUESTA DE GOBIERNO.

Pero, no es solamente en una región alemana en donde esta PROPUESTA va avanzando: es en toda Europa donde tiende a afirmarse. Y esto es lo que causa terror a los políticos profesionales de la vieja escuela.

LOS QUE ESPERABAN LA TORMENTA (PERO YA NADA PUEDEN HACER)

El viernes antes de las elecciones, los informativos de TV3, reproducían unas declaraciones de Edwy Plenel (fundador del diario digital de investigación Mediapart) y Valentine Oberti (codirectora de la misma cabecera y destacada reportera de investigación), alertando sobre lo que se venía encima en Francia. Cabe decir que ambos están situados a la izquierda del espectro político y definen su actuación como “activismo democrático” y “antifascismo”. Por supuesto pertenecen a los “penúltimos mohicanos” del pro-inmigracionismo galo.

La excusa era aludir a las elecciones de Sajonia Anhalt, pero, inmediatamente trasladaron su preocupación a Francia en donde puede darse una situación muy parecida a aquella región: el partido de Marina Le Pen, apenas puede ser contenido pro el “cinturón sanitario” formado por los demócratas, progresistas y antifascistas… y Francia se arriesga a que el Rassemblement National gane ¡en la primera vuelta! las próximas elecciones presidenciales. Y eso les genera terror: por eso despiertan y ¡ahora, justo ahora! Denuncian que la constitución de la Quinta República, hiperpresidencialista, concentra poderes desmedidos en la figura del jefe de Estado que roza el absolutismo electivo, restando un alarmante control al Parlamento y a la soberanía ciudadana. ¡Y es ahora cuando se dan cuenta! ¡Justo cuando las encuestas confirman que el antiguo Front National es el partido que cuenta con mayor intención de voto! ¡No antes cuando han gobernado centristas, derechistas liberales o socialistas!

Detrás de estas declaraciones (y de que TV3 las haya reproducido ampliamente) subyace el fracaso de todas las intentonas de los partidos pro-inmigracionistas y pro-UE de cerrar el paso a la “extrema-derecha”: primero mediante la represión pura y simple, prohibiendo actos, mítines, manifestaciones, disolviendo organizaciones, criminalizándolas; luego estableciendo “cordones sanitarios”: “todos contra el fascismo”, “todos en defensa de la democracia”. Pero los espantajos “fascistas” ya no asustan y puede llamarse “democracia” a lo que en realidad es crisis, desgobierno, corrupción y aroma a fracaso en la gestión. Tampoco esta estrategia ha logrado cortar el paso a los partidos “euroescepticos” y “anti-inmigración”. Ahora están en una nueva fase: la persecución judicial extremando las investigaciones sobre los fondos utilizados por estos partidos. Ha ocurrido en España con Vox, ha ocurrido en Alemania con AfD, ha ocurrido en el Reino Unido con Nigel Farage, ha ocurrido en Francia con Marine Le Pen… Ya hemos visto los resultados. La “última bala” estallará poco antes de los próximos procesos electorales: el arsenal de los “fakes” es amplio y multiforme y no dudamos que, los partidos, los centros de poder económico globalizador y los medios domesticados, contribuirán en la tarea.

Pero el problema no desaparecerá: hay un hartazgo cada vez mayor de la población ante estos dos problemas y cada vez se percibe con más nitidez, que se trata de problemas relativamente fáciles de solucionar: RE-MIGRACIÓN y REFORMA O DISOLUCIÓN DE LA EU. Todo pasa por ahí. Y, a medida que transcurra el tiempo, estas opciones, se van a seguir reforzando. Regresemos ahora a Sajonia Anhalt.

 

LAS PRÓXIMAS CONVOCATORIAS

El calendario electoral alemán va a proporcionar nuevos disgustos a los “demócratas y progresistas”: este mismo mes, el 20 de septiembre de 2026 hay elecciones en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El 18 de abril de 2027 en el Sarre y Schleswig-Holstein. El 30 de mayo en Bremen y el 26 de septiembre de 2027: Baja Sajonia (Niedersachsen). Baviera y Hesse las celebrarán en el otoño de 2028. En todos estos procesos electorales, pueden repetirse análogos resultados a los obtenidos por AfD en Sajonia-Anhalt.

Los comentaristas alemanes han destacado que, en la actualidad, AfD es “dueña” de la antigua República Democrática Alemana. Esto, no había preocupado excesivamente a la oligarquía político-empresarial alemana. Se traba de länders con menos capacidad económica que Alemania Occidental que dependen de subsidios estatales: así pues, sería fácil “controlar” los resultados y revertirlos en las siguientes elecciones. Pero los resultados de ayer demuestran que esta estrategia ya ha fracasado. El grupo parlamentario de AFD tenía 13 escaños hace cinco años… ¡Ahora ha pasado a pasado a 39! ¡habia obtenido en 2021 el 20% de los votos, ahora ha obtenido el 43’8%! ¿Qué será lo siguiente?

Por otra parte, los comentaristas alemanes recuerdan que Sajonia-Anhalt tiene una importancia que va mucho más allá de su tamaño demográfico o su peso económico: es un termómetro político del descontento del Este, un enclave industrial estratégico para la transición energética y un pilar del patrimonio histórico y cultural del país.

Ya no es un Estado tan pobre como lo era cuando se reunificaron las dos Alemanias; a partir de ese momento, la falta de perspectivas generó una despoblación de la región; los jóvenes buscaban alternativas en el mucho más desarrollado Oeste alemán. Los años 90 fueron los peores de la región: desindustrialización, fugas de población, elevados índices de paro… Pero todo eso está quedando atrás. Hoy se ha convertido en una de las zonas de reindustrialización tecnológica. En Bitterfeld-Wolfen y Leuna se encuentra uno de los complejos de la industria química más importantes de Europa, atrayendo masivas inversiones internacionales. En la cacareada “transición ecológica”, Sajonia aspira a liderar la producción y distribución de hidrógeno limpio en Alemania, aprovechando su infraestructura industrial previa. Situado casi en el centro geográfico del país, estar atravesado por el río Elba y contar con una densa red de autopistas, se ha convertido es un núcleo logístico vital para la distribución de mercancías en Europa Central.

Así pues, las cosas parecen haber ido bien a Sajonia-Anhalt después de la reunificación. ¿Por qué, pues, ese voto de protesta antisistema?

Por que unos cientos de kilómetros más, se encuentran los guetos de inmigración de Berlín (a 156 km de Magdeburgo, capital de Sajonia Anhalt), a 500 km los de Múnich, apenas a 276 los de Hamburgo, Dortmund en el Rhur está a 295 km y así sucesivamente. Para el electorado de Sajonia-Anhalt, el espejo en el que no se quieren reflejar está en estas ciudades cuyo paisaje urbano se ha “africanizado”. Hay que decir que, a pesar de su prosperidad económica, Sajonia Anhalt tiene la tasa de inmigración más baja de Alemania, un 8% (la media alemana es justamente el doble, un 16%, pero, como suele ocurrir son contabilizados como “alemanes” todos los nacionalizados y nacidos sobre el territorio fuera cual fuera su origen: y eso es lo que ve el ciudadano en la calle).

El peso cultural de Sajonia-Anhalt es extraordinario y su identidad nacional está muy marcada. En la ciudad de Wittenberg, Martín Lutero clavó sus famosas 95 tesis en 1517, cambiando la historia de Europa. Allí se situó la sede de la escuela de arquitectura y diseño Bauhaus, el movimiento que revolucionó el diseño moderno en el siglo XX. Es uno de los estados alemanes con mayor densidad de monumentos de la UNESCO por kilómetro cuadrado, incluyendo la ciudad medieval de Quedlinburg y el Reino de los Jardines de Dessau-Wörlitz.

El Länder nunca ha perdido de vista estos orígenes y estas referencias culturales que han bastado para que fuera prácticamente inmune a la colonización no europea.

Sajonia-Anhalt representa a la perfección el desafío del envejecimiento y la despoblación rural que sufren los nuevos estados federados del Este. Con una población que ronda los 2,2 millones de habitantes, la falta de relevo generacional y la fuga de cerebros hacia el oeste han obligado al territorio a reinventarse de forma agresiva para atraer mano de obra cualificada extranjera y tecnológica.

LAS TRES OPCIONES QUE SE ABREN PARA SAJONIA ANHALT

A AfD le han faltado apenas tres escaños para lograr la mayoría absoluta y poder gobernar en solitario. Así pues, se abren distintas posibilidades que vamos a tratar de enunciar:

1ª OPCIÓN: COALICIÓN AfD + BSW

Una coalición entre estos dos partidos es posible, porque ambos tienen un nexo común: sus propuestas antiinmigracionistas. De hecho, esta coalición, será la primera opción a valorarse y la palabra la tiene BSW: podrá demostrar si sus alegatos “anti-inmigracionistas” son simples consignas electorales destinadas a evitar que el voto de la izquierda que percibe a la inmigración como problema, vaya a parar a AfD, o por el contrario, se trata de una actitud sincera y legítima. BSW ha obtenido 5 escaños, dos más de los que necesita AfD para gobernar.

Por el momento, BSW ha expresado su negativa a un gobierno regional de coalición. Pero ha abierto la puerta a “cooperar tema por tema” y sus líderes regionales, Claudia Wittig y Thomas Schulze, se han mostrado abiertos a dialogar y permitir la investidura de la AfD, declarando que sería “completamente antidemocrático” ignorar el resultado contundente de las urnas. Ambos partidos, coinciden, no solamente en el “control de la inmigración”, sino también en una política internacional realista que evite las actitudes antirusas forzadas por la OTAN y por el gobierno del canciller Merz y sus aliados.

Por su parte, Ulrich Siegmund, presidente regional de la AfD, ha declarado que aspira a gobernar en solitario y preferir nuevas elecciones para confirmar una mayoría absoluta, antes que hacerlo en coalición. Las negociaciones entre AfD y BSW son, por el momento, la opción más realista, aunque también la más temida por el gobierno federal de coalición.

2ª OPCION: NUEVAS ELECCIONES

Es la opción con la que el presidente regional de AfD, Ulrich Siegmund, ha amenazado desde el primer momento. Confiado en su absoluta popularidad entre la población y en la torpeza de los dirigentes de los partidos opositores (en el último debate electoral, Eva von Angern, la líder y principal candidata del equivalente a Sumar, Die Linke, rechazó de forma directa y explícita el saludo inicial y los intentos de acercamiento de Ulrich Siegmund. Durante el debate, Siegmund proyectó una imagen conciliadora argumentando que su intención era "cerrar las brechas" en el estado y que "la mano estaba extendida" hacia sus oponentes políticos), ha declarado que prefiere unas nuevas elecciones que le den una mayoría absoluta. Todos los espectadores pudieron comprobar que la única extremista, maleducada y vengativa era la representante de la extrema-izquierda “progresista y antifascista”, mientras Siegmund apareció como un candidato preocupado pro el futuro de su pueblo y que proponía un cambio. Su popularidad es enorme y puede permitirse el lujo de pensar en nuevas elecciones con perspectivas de desmovilización y desmotivación de los partidos del “cordón sanitario”.

3ª OPCION: TODOS CONTRA AfD

Si tenemos en cuenta que la DC ha obtenido 12 diputados (perdiendo 25), Die Linke cuanta con 8 diputados (habiendo perdido 4), el SPD dispone de otros 8 (habiendo perdido 1) y los Verdes han podido conservar 8 diputados, la suma total de estos grupos da 34, insuficientes para contrarrestar los 39 diputados de AfD. Por otra parte, a nadie se le escapa que fuera de las propuestas de firmeza sobre el “cinturón sanitario”, en estos momentos, está ganando peso entre los partidos “democráticos, progresistas y antifascistas”, que está estrategia es contraproducente para su electorado: estaba claro desde el día siguiente de las últimas elecciones generales en las que los democristianos hicieron campaña especialmente contra el SPD ¡para pactar con ellos 12 horas después de cerrarse las urnas!

Un acuerdo de este tipo es inviable desde el punto de vista numérico, implicaría equilibrios, cesiones y contradicciones que llevarían a una inestabilidad continua y mucho más, si se sumara BSW que correría el riesgo de perder todo lo ganado.

Hay otro problema añadido: en la legislación del Länder existe la figura de la “minoría de bloqueo”, esto es de la necesidad que tienen algunas decisiones importantes (el nombramiento de los miembros del tribunal constitucional, las enmiendas a la constitución estatal, y aprobación de leyes importantes). Basta que un partido tenga en la cámara el 30% de los escaños para que pueda bloquear cualquier ley. El parlamento regional tiene 83 escaños, con lo que bastarían 28 diputados para bloquear cualquier decisión importante que surgiera de una eventual “coalición Frankenstein”: y AfD tiene 39 escaños, once más de los necesarios para bloquear cualquier decisión. Por lo tanto, se trata de una opción que podemos descartar desde el principio.

CONSECUENCIAS DE ESTAS ELECCIONES PARA ESPAÑA

Nos equivocaríamos si considerásemos que estas elecciones en un Länder alemán de menos de 3.000.000 de electoral no van a tener repercusiones en España. Hemos dicho que el eco del resultado se ha proyectado en pocas horas en toda Europa y también que su inevitabilidad hizo que informadores profesionales empezaran a cuestionar sus sistemas políticos y sus estrategias ante los partidos “populistas” que piden RE-MIGRACION y REFORMA O DISOLUCIÓN DE LA UE.

Obviamente esta franja de opinión está representada en España por Vox (con el añadido del Frente Obrero, que sería el equivalente al BSW alemán y de Alianza Catalana la opción antiimigración de lo que queda del maltrecho independentismo). Además, se da la circunstancia de que la victoria de AfD coincide con los “sucesos de Ceuta” que distan mucho de haber concluido y que están suponiendo la enésima paletada de tierra sobre la tumba política del sanchismo.

Ceuta ha sido uno de los argumentos utilizados por la AfD en la campaña electoral de Sajonia-Anhalt: Alice Widel, presidenta nacional de AfD, en el curso de la campaña difundió mensajes en sus redes oficiales acompañados de gráficos con el lema explícito "Ceuta invadida" (Ceuta überrannt). Tanto ella como el candidato regional alertaron a los votantes alemanes de que la crisis en la frontera española no era un problema ajeno, afirmando textualmente que "es probable que el destino de la mayoría de estos migrantes sea Alemania". Utilizando las imágenes de Ceuta, la líder de AfD exigió el cierre inmediato de las fronteras alemanas, la ejecución rigurosa de devoluciones y la suspensión del espacio Schengen para evitar que se repita una crisis de refugiados similar a la ocurrida en el año 2015.

Para Vox, la victoria de AfD ha supuesto una victoria propia que obligará incluso al PP a modificar su posición laxa y timorata ante la inmigración masiva. Ambos hechos, Ceuta y Sajonia ampliarán la “polarización”, están acentuando la “polarización” en toda Europa. La “polarización”, en sí misma, no es negativa, siempre y cuando responda a los problemas reales: durante 40 años ha existido en España polarización entre PP y PSOE, pero un común acuerdo en ignorar cualquier solución que pudiera venir de otra parte y desequilibrar los forzados y forzosos “equilibrios constitucionales” de 1978. Aquello distaba mucho de ser una “polarización” real, era, más bien, un combate con tongo. La famosa “alternancia” que se pensaba iba a ser infinita. La llegada de Vox al escenario político ha desequilibrado todo el tablero. ¿No hay mal que por bien no venga? No, en realidad, los males son dos: una inmigración masiva descontrolada y una Unión Europea incapaz de velar por los intereses de los europeos. Las salidas son tan simples que resultará muy difícil que no sean compartidas cada vez por un mayor numero de europeos: RE-MIGRACIÓN y REFORMA O DISOLUCIÓN DE LA UE. Y estas dos propuestas de los partidos populistas, son un clamor en toda Europa, hasta tal punto que ya no cabe hablar de cuanto tiempo resistirá la estrategia del “cordón sanitario”, sino cuanto tiempo tardarán en llegar al poder en los países centrales de Europa: Francia y Alemania. Porque de eso dependerá el futuro del continente.