Ahora que podemos dar por concluida la actual fase de la “crisis
de Ceuta” podemos establecer mejor lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo,
lo que ocurrirá en breve y la única forma de zanjar el problema de una vez por
todas.
1) ¿POR QUÉ SE VAN LOS QUE LLEGARON ALEGREMENTE?
Ahora sabemos que la movilización de jóvenes marroquíes se produjo
como resultado de la multiplicación de noticias en redes sociales sobre la
posibilidad de cruzar a nado hasta llegar al espigón de Ceuta. Las redes sociales y la telefonía móvil facilitan el contacto
entre los que “ya están en España” y los que “quieren llegar a España”. Los
primeros comunican, sistemáticamente, a los segundos:
- que, en España, por el solo hecho de llegar, ya te regalan ropa y zapatillas de marca.
- que te pagan por estar en euros.
- que los MENAS tienen derecho a paguitas semanales.
- que en España “atan los perros con longaniza”.
- que, incluso, delinquiendo, en España no pasa nada.
- que la vivienda es gratuita y que se puede ocupar hasta cinco años un local sin que pase nada.
- que, si se consigue un trabajo, inmediatamente se puede pedir una baja con cualquier excusa.
- que, aunque hayas entrado ilegalmente, tienes todos los derechos.
- que con facilidad se puede saltar a Francia, donde los subsidios son mayores aún.
- que nadie se atreve con los islamistas y que tienen protección de las leyes españolas.
- que, si eres mujer, basta con denunciar “violencia doméstica” para obtener residencia.
Y, obviamente, los “segundos”, esto es, los jóvenes que en
Marruecos persiguen “una vida mejor” (en un país en el que los tratan,
literalmente, a patadas), su lugar está en España.
Algunos, que no han volado nunca en avión, dirán que los llevarán desde Ceuta a
la península por vía aérea… Así que, para ellos, valía la pena arriesgarse y
cruzar, como fuera, la frontera de Ceuta.

¿Cuál ha sido el problema? Que, todo lo anterior, que, efectivamente
es así y que los jóvenes magrebíes que han llegado a España, están disfrutando
en este momento, lo han obtenido gracias a unas llegadas por goteo. Pero cuanto
se ha producido una llegada masiva (60-70.000 personas), todo ha quedado
desbordado, incluso se ha llamado demasiado la atención desbordando toda
posibilidad.
Ha sido precisamente lo masiva de la crisis migratoria, lo que ha
hecho imposible el que los jóvenes marroquíes que han invadido Ceuta se vieran,
inmediatamente “recompensados” con las mieles que el sanchismo ha entregado a
los que les han precedido.
Los que pensaban que era “llegar y besar el santo”, se han dado
cuenta de que, llegaban y se encontraban con una ciudad atrincherada en sus
domicilios, en situación práctica de “huelga general”, y con las instituciones
incapaces de atenderlos… Por eso, no por otra cosa, han decidido volver,
especialmente desde el momento en el que se ha sabido que podían hacerlo sin
que nadie se lo impidiera, ni a uno ni a otro lado de la frontera.
Lo normal hubiera sido que los que las fuerzas de seguridad
españolas, tomaran la filiación de todos los que han entrado ilegalmente. No
solamente no se ha hecho, sino que se ignora incluso el número e, incluso, se
ignora en este momento en número de “desaparecidos”: tanto los que se ocultan
en Ceuta como los que han fallecido ahogados en su loca aventura (79 a las
12:00 de hoy, 2 de agosto y que dos horas después ya se aproximan al centenar)
Han quedado los “irreductibles”: los que tienen algo que perder si
vuelven a Marruecos, los que saben que resistiendo lograrán su propósito, los
desesperados que no tienen nada que perder y que intuyen que las ONGs les
ayudarán (empezando por Cruz Roja), los que conocen la debilidad de las
autoridades españolas, los que están dispuestos a vivir del cuento siguiendo la
vocación parasitaria, después de pasar unos días malos… Y, como hemos visto
gracias a las cámaras de televisión y a los youtubers, los subsaharianos ¡que sí
han pagado a las mafias!
2) ¿POR QUÉ EL SANCHISMO ATRIBUYE A LAS “MAFIAS” LA CRISIS?
Tanto el odioso Sánchez, como su palanganero mayor, Marlaska, han
tenido el cinismo, la cara dura y el aplomo de mentir al pueblo ceutí, a toda
España y a la Unión Europea, sobre la responsabilidad de la crisis. La “versión
oficial” del sanchismo y de sus perros de presa, ha sido atribuir a las “mafias”
la responsabilidad de la crisis…
Pero, algunos medios de comunicación y nosotros mismo en le inicio
de la crisis, ya dijimos que esta versión es zafia, mendaz y completamente
inaceptable, apta solamente para los deficientes mentales que todavía siguen
creyendo en las declaraciones del sanchismo y para los medios de comunicación
que viven de los subsidios que les arroja el gobierno para mantener su
fidelidad perruna.
No, las mafias no han podido ser de ninguna manera: una mafia, por
definición, es una estructura de delincuencia organizada cuyo objetivo es
lucrarse. Existen mafias de la inmigración, por supuesto; están formadas por
marroquíes, desde luego; pero… trabajan solamente con subsaharianos a los que
cobran entre 3.000 y 5.000 euros por llevarlos al territorio español.
Pero lo que hemos visto ha sido:
- muy pocos subsaharianos participando en esta invasión.
- ni una sola declaración de los invasores culpando a las “mafias”.
- miles y miles de jóvenes que mostraban billetes de 250 dirhams como si se trata de un “tesoro”, cuando apenas suponen 23,00 euros.
Nada ha quedado al azar en esta invasión: lo que confirma el que no fue planificado por independientes, ni por mafias, sino por la “inteligencia” marroquí que estudió hasta los más mínimos detalles para garantizar el éxito de la operación. Las consignas, las indicaciones y las citas para la invasión se han dado a través de Grupos de Facebook específicos y masivos ("Hraga Ceuta" o "Haraga Ceuta", que acumulaban cerca de 250.000 miembros) donde los usuarios compartían capturas de Google Maps indicando distancias del espigón de El Tarajal, organizaban puntos de reunión e incluso ponían a la venta trajes de neopreno y aletas de buceo. Por su parte WhatsApp ha actuado como “coordinador logístico” difundiendo consignas rápidas como "Pásalo" para fijar horas unificadas y coordinar las agrupaciones de jóvenes en localidades marroquíes cercanas a la frontera como Fnideq. TikTok e Instagram fueron los canales clave para expandir el efecto llamada mediante contenidos altamente visuales. Diversos jóvenes subieron vídeos en tiempo real o utilizando palos de selfi mientras realizaban la travesía a nado o celebraban su llegada a las playas ceutíes. Además, se viralizaron hashtags populares como #Fnideq, #Ceuta, #Haraga (que alude a la migración ilegal en árabe) o #Hijma ("embestida"). Todas estas plataformas difundieron de forma masiva y distorsionada una sentencia del Tribunal Supremo de España del 9 de julio, generando el rumor en redes de que "la frontera marítima estaba abierta" y de que quienes ingresaran nadando no podrían ser devueltos en caliente de manera inmediata. Este espejismo legal multiplicó exponencialmente los intentos de cruce en cuestión de horas. Pero, no olvidemos algo que Sánchez y sus lacayos han ocultado: que la mayoría de invasores llegaron forzando la frontera terrestre y no por mar.
Aludiendo a “las mafias”, Sánchez y su ejército de lacayos
bienpagados, oculta al único responsable de una movilización de este tipo que
solo tiene precedentes con la “Marcha Verde” de 1975 en el Sahara: la
administración marroquí. Más en concreto, el Majzén (el “palacio real y la
corte del sultán”).
¿Por qué todo apunta en esa dirección? Respuesta: por tres motivos
a) La inusitada actividad de las redes sociales marroquíes que hemos enumerado en la semana precedente al asalto que demuestran que el despliegue solamente podía estar en manos de una “central única” con capacidad suficiente como para llegar a la totalidad de los jóvenes de las aldeas próximas a Ceuta e incluso a lumpen del sur de Marruecos.
b) La inusitada defensa y reiteración de los voceros del sanchismo y del propio psicópata atrincherado en Moncloa, de la dictadura de Marruecos, alegando por activa y por pasiva, siempre que se les presenta una ocasión, que “Marruecos es un socio leal” (¡sabrá un gobierno sin honor lo que es la “lealtad”!).
c) La dictadura de Mohamed VI está en fase terminal: el sultán apenas se tiene en pie y cuando aparece en público está visiblemente paralizado física y mentalmente. Es el resultado de sus excesos de juventud: sarcoidosis que le afecta a los pulmones, riñones, ojos, corazón, piel, articulaciones y ganglios linfáticos que, al igual que la obstrucción pulmonar que padece, y la artrosis en las piernas, son enfermedades degenerativas. La sarcoidosis tiene cura y hace falta ver el estado de un sultán de apenas 62 años con una fragilidad similar a la que tuvo Franco con veinte años más. El heredero (de apenas 22 años) está siendo promocionado para ocupar en menos de uno o, en un máximo de dos años, el poder: se le ha puesto al frente del Estado Mayor y es muy probable que, haya sido desde esa instancia desde la que se ha planificado la “Operación Ceuta”, intentando preparar el terreno para su coronación. Porque en el ámbito del ejército marroquí, Muley Hassan, será “el Sultán que complete el Gran Magreb”.
3) ¿POR QUÉ SE ESTÁ TENDIENDO UNA INÚTIL BARRERA MARÍTIMA?
“Boyas”… la invasión de Ceuta, para Sánchez, Marlaska y algún que
otro iluminado, se solucionará poniendo “boyas”. Boyas de plástico flexible, con
una red de ¡1 metro de profundidad! Y una extensión de 500 metros. Hemos visto
cómo se colocaban las “boyas”, nos ha dado la impresión de que se trata de
flotadores de plástico flexible, de no más de 35-50 cm de diámetro, hinchables
y que, por eso mismo, pueden deshincharse asestándoles unas cuantas puñadas. Nos
atrevemos a pronosticar que esas “boyas” darán mucho que hablar y generarán
muchas cacajadas, tanto entre la juventud marroquí como entre los adversarios del sanchismo
en España. Por otra parte, bastará una Zodiac o un flotador con patito,
para llegar al límite de las “boyas”, situarse en territorio español y ser
rescatado por la Guardia Civil. Los abogados de las ONGs, les bastará ironizar
sobre las “boyas” indicando que no son “obstáculos” para marcar una frontera, sino, más bien ayudas para pasar a la otra parte.
En el fondo de la cuestión está la famosa “Disposición Adicional
10ª” de la Ley de Extranjería (4/2000) examinada por el Tribunal Supremo que
afirma, con cierta dosis de permisividad que “el mar no es un elemento de
contención” y que en el régimen especial de Ceuta y Melilla se alude a que: “Los
extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación
territorial de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los elementos de
contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera podrán ser
rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España”.
Inútil examinar la sentencia del Supremo para conocer si se trata
de una interpretación “rigurosa” o “abusiva” del famoso (y hasta ahora
desconocido para la mayoría), “Disposición Adicional 10ª”. No tenemos mucha
fe en el bizantinismo legislativo… aunque ya se sabe que si los parlamentos
sirven para algo es para escupir más y más leyes. Lao-tsé ya dijo hace 2.500
años que “la justicia es como el timón: hacia donde se le da, gira”.
Y, por lo mismo, la “justicia” se como una pastilla de plastilina: en cada
momento se le da la forma que se quiere o que se puede, según las simetrías
numéricas del parlamento.
Todo esto es para decir que, en este tema de las “boyas” (tan
queridas al “Señor de las Saunas”, como a su ministro del interior), resulta
mucho más fácil y definitivo dar un nuevo redactado a la “Disposición Adicional
10ª” y, en generala toda la “ley de extranjería” reduciéndola a “Todo aquel
que entre en España sin documentación, sin respetar la soberanía nacional o sin
haber intentado pedir visado en el consulado español más próximo a su lugar de
residencia, entre por tierra, mar o aire, será expulsado inmediatamente, sin
contemplaciones y sin apelación posible”. ¿Verdad que un redactado así
es claro y hace inútil toda deliberación posterior del Supremo o cualquier duda?
Pero, el sanchismo opta por colocar “boyas” antes que sugerir una
modificación del redactado de la malhadada “Disposición Adicional 10ª”. En otras
palabras: el sanchismo busca, por activa (la regularización masiva de
1.400.000 ilegales) o por pasiva (el “respeto” a la decisión del Supremo… en
esto solamente) aumentar el número de marroquíes en España. ¿Por qué? Porque
Marruecos es víctima de su propia presión demográfica (a pesar de haber
descendido extraordinariamente la natalidad, ésta sigue creciendo a mayor
velocidad que las infraestructuras y que la industrialización del país: la miseria, lejos de remitir, se expande, al igual que los salarios de hambre), y de
la presión demográfica del África subsahariana: España y el permanente chantaje
al sanchismo, son la espita de escape que tiene el sultanato de Marruecos para
evitar disturbios internos.
4) ¿QUÉ OCURRIRÁ EN LAS PRÓXIMAS SEMANAS O MESES?
Episodios cómo este, volverán a repetirse. Como ya hemos dicho en un artículo anterior, Marruecos da a Pedro
Sánchez como completamente amortizado. Es un limón completamente exprimido y
ahora ya puede ser arrojado al estercolero sin piedad y sin respeto. Hace
falta preguntarse por los secretos que el programa Pegasus, de intervención telefónica,
tiene en su poder la inteligencia marroquí. A tenor de las concesiones
realizadas por el sanchismo, deben ser absolutamente escalofriantes y tan
bochornosos que su publicación implicaría un menoscabo absoluto tanto para Sánchez
como para su primer esbirro, Marlaska, y en segundo lugar, a la defensa
Nacional (por la intervención del teléfono de Margarita Robles que jamás
debió abandonar su juzgado y mucho menos asumir el cargo de un ministerio del
que lo ignoraba y lo ignora absolutamente todo, y, además, despreciada por el
resto del gobierno Sánchez, y tachada de “la pájara”; ¿cómo puede estar este
personaje, sin honor, ni dignidad, al frente del Ministerio de la Defensa?).
A medida que pasan los días, la enfermedad degenerativa de Mohamed
VI solamente puede terminar con la coronación de su hijo, Muley Hassan, un gran
aficionado al fútbol y que, por tanto, exigirá que el final de la copa del
mundo 2030 se celebre en Marruecos, por
deficiente que sea la seguridad y cuando ya hemos visto casos de salvajismo en
el estadio durante la final de la Copa África en enero de 2026 (el encuentro
entre el anfitrión Marruecos y Senegal terminó con altercados físicos, un amago
de plante, peleas en las gradas y una posterior resolución en los despachos que
alteró el campeón del torneo…). El nuevo rey, intentará más medidas de
presión para hacerse con la final.
La inteligencia marroquí es consciente de que el sanchismo será
sustituido por un gobierno de derecha-derecha. No será, pues, un gobierno de “circunstancias”
(como lo fue el gobierno Rajoy) o un gobierno apoyado por el “primo de Zumosol”
(en aquella ocasión, el presidente de los EEUU George Bush) que actuó -a través
de Collin Powell- como mediador en el conflicto de Perejil, sino más bien de un
gobierno cuya estabilidad dependerá de una partido manifiestamente antiinmigración
y defensor de la soberanía nacional: Vox.
Está muy claro -y no hace falta disponer de un Pegasus en el
móvil, que Vox seguirá creciendo mientras la inmigración masiva, la nula
integración de los africanos e islamistas, la delincuencia llegada de toda la
galaxia, siga creciendo. A diferencia de los dos partidos sobre los que se
asienta el régimen del 78, PP y PSOE, Vox solamente puede ir creciendo a
condición de:
- no verse envuelto en casos de corrupción (lo que implica que debe vigilar a sus nuevos afiliados a impedir que se manifieste este verdadero cáncer del régimen del 78)
- y mantenerse inamovible en sus postulados de “Prioridad Nacional” y “Basta de inmigración ilegal y masiva”.
Si por algún motivo, Vox se relajara o traicionara su propio
programa, en ese mismo momento desaparecería. Por eso algunos tenemos la
garantía de que Vox cumplirá lo prometido
Es seguro que, cuando le toque a la derecha-derecha gobernar, la
administración marroquí volverá a ejercer su clásico juego de “tirar la piedra
y esconder la mano” para pulsar la voluntad y la firmeza del gobierno español (cómo de hecho, ha sido este último intento de Ceuta: en el que
la inteligencia marroquí ha visto confirmada la sumisión del sanchismo, su
debilidad estructural y certificando el hecho de que, desde su llegada a
Moncloa, Sánchez trabaja más a favor de Rabat que de su propio pueblo: y sí, “traidor”
es el epíteto más cariñoso que se le puede dirigir a él, a sus partidos aliados
y a sus ministrillos).
5) ¿CÓMO ZANJAR EL PROBLEMA CON EL MAGREB DE UNA VEZ POR TODAS?
En primer lugar, hay que conocer la historia de los dos países más
importantes del Magreb: Marruecos y Argelia, enemigos jurados, pero solidarios
en su actitud ante los europeos. Desde tiempo inmemorial, desde el final de
la Reconquista (que, por cierto, recordamos, se coronó expulsando a los
invasores del territorio peninsular), la piratería ha sido el medio de vida
de buena parte de las poblaciones magrebíes. De hecho, esa forma de vida,
se prolongó hasta la Primera Guerra
Berberisca (1801-1805) y la Segunda Guerra Berberisca (1815)… Y si terminó de
una vez por todas, no fue gracias, ni a las órdenes religiosas que ofrecían rescates
por los cautivos (y, por tanto, hacían que el fenómeno de la piratería y los
secuestros de poblaciones costeras europeas se eternizasen), ni por la acción
de los países mediterráneos, sino por la fulminante intervención de los EEUU
que allí estrenó a su “cuerpo de marines” (y que aún hoy es cantado en el
propio himno del cuerpo). Y es que el chantaje pirata que había sufrido
Europa durante 400 años, solamente podía tratase mediante un ataque devastador,
fulminante y que disuadiese de intentos posteriores.
Hasta 1805, los Estados berberiscos asaltaban los
buques comerciales, vendían a los marineros como esclavos y exigían rescates
exorbitantes. Para permitir la
libre navegación, exigían a los gobiernos extranjeros el pago de un tributo
anual de protección. Inicialmente, el Congreso estadounidense pagó sumas
millonarias (llegando a destinar un porcentaje altísimo de su presupuesto
nacional al chantaje). Sin embargo, en 1801, el nuevo presidente Thomas
Jefferson se negó en redondo a aceptar un incremento del 20% en las tarifas
exigidas por el Pachá de Trípoli. El Pachá declaró la guerra cortando el
mástil del consulado estadounidense y Jefferson envió a la recién creada armada
(US Navy) y al Cuerpo de Marines al Mediterráneo.
Resuelta la primera guerra, los corsarios de la
Regencia de Argel aprovecharon que Estados Unidos estaba librando la Guerra de
1812 contra Gran Bretaña para volver a capturar sus barcos mercantes. En 1815,
el presidente James Madison declaró la Segunda Guerra Berberisca enviando una
imponente flota hacia la costa argelina. Tras apresar buques insignia de
Argelia en combates navales (como la batalla del Cabo de Gata frente a las
costas españolas), los estadounidenses apuntaron los cañones de sus barcos
directamente contra el palacio del Dey de Argel. Ante la inminente destrucción
de su ciudad, el mandatario argelino capituló incondicionalmente, firmó un
tratado que prohibía exigir más tributos a EEUU y liberó a todos los
prisioneros cristianos sin cobrar rescate.
De esto podemos deducir que, durante 400 años,
el Magreb se habituó a ejercer la piratería y vivir de ella. Y el recuerdo de
aquellos tiempos todavía no se ha olvidado. Pero en Europa tampoco hemos
olvidado que entre 1500 y 1800 fueron secuestrados y esclavizados millones de
europeos mediterráneos, hombres y especialmente mujeres. Miguel de Cervantes,
el heroico soldado de Lepanto, fue el más famoso de todos ellos. Los “marines”
cortaron brutalmente la posibilidad de seguir con este “negocio” lucrativo.
Si recordamos estos elementos históricos (y
recomendamos la lectura de la obra La
esclavitud en el Islam) entenderemos que estas dos pautas:
piratería y rescates siguen hoy en vigor, casi de manera antropológica, por los
dirigentes de Marruecos y Argelia (cada uno de ellos, considera al otro
como enemigo, por mucho que ambos sean hijos de la misma madre): desde
principios del milenio, siempre que se ha achacado a Marruecos ser principal
exportador de hachís del mundo o enviar más y más inmigrantes a Europa, ha
contestado alegando que “necesita medios económicas” para satisfacer a Europa: lo
más parecido al chantaje de los piratas berberiscos.
Si no se veía favorecido por un acuerdo
preferencial con la UE, Rabat amenaza con “verse incapacitado para detener la
inmigración masiva”.
Si se reprime más de la cuenta la exportación de
hachís (regulada desde el Majzén) Rabat amenaza con que las “mafias utilizarán
otras vías y serán más más violentas” (recordamos que la principal “mafia”
marroquí, con mucho y, muy por delante, de la “mocromafia”, es el propio
Majzén) y se exige, discretamente, eso sí, un tratamiento similar al que, desde
tiempo inmemorial reciben los importadores de tabaco ilegal: uno de cada cuatro
envíos, incautado… el resto vía libre. Eso permitiría al Majzén asegurar sus
beneficios y justificarse de cara al mundo mostrando “incautaciones” y “colaboración
con la UE en la lucha contra el narcotráfico”… ¿Por qué creéis que Rabat ha
legalizado el cultivo de la marihuana “medicinal”, pero sigue manteniendo penas
elevadísimas de prisión por posesión de un miserable porrito o de unos gramos
de hachís?
Lo único que puede deducirse del análisis
histórico, rigurosamente necesario para comprobar las reacciones y las pautas
psicológicas del Magreb, es que, ante él, frente a él: ¡¡sólo la fuerza paga!!
¡¡sólo mediante acciones enérgicas se obtienen resultados!!
Algunas sugerencias entre otras muchas:
- La renuncia formal del gobierno de Rabat a
seguir manteniendo la ficción geopolítica “del Gran Marruecos” (que incluye a Ceuta, Melilla, Islas Adyacentes,
Canarias, Mauritania, Tinduf y Bechar de soberanía argelina, y buena parte de
Senegal, que se unen a los territorios ya obtenidos del Sáhara e Ifni). Hay que
recordar que el tapiz con el plano del Gran Marruecos está colgado en la sala
del trono de Rabat, donde se han recibido incluso a los Reyes de España.
- La absoluta readmisión “en caliente” de todos los ciudadanos marroquíes o subsaharianos que atraviesen ilegalmente la frontera, so pena de votar bloquear cualquiera de los acuerdos comerciales existentes o en vías de negociación con la UE.
- Cese de los acuerdos de la UE de importación de alimentos en el momento en el que se descubran presencia de metabolitos tóxicos en productos cultivados en Marruecos.
- El cese del 100% de los envíos de hachís y cocaína y la autorización a la Guardia Civil y a la Marina de Guerra para detener y disparar sobre cualquier embarcación sospechosa con los tradicionales “tres altos”, antes de abrir fuego
- El cese de una vez por todas del aguijoneo para “pulsar” la voluntad y la determinación del gobierno español, so pena de ruptura de relaciones diplomáticas.
Además, debería de aplicarse la norma de que
cualquier obstáculo puesto a las siguientes medidas, suponga un cese progresivo
de ayudas al desarrollo y a los intercambios comerciales:
- El cese de toda ayuda económica para las mezquitas en España (y, por extensión, en el ámbito de la UE), así como el cese del envío de imanes formados en Marruecos y adictos al régimen de Rabat. Y un control efectivo y exhaustivo de lo que se predica en las mezquitas.
- Prohibición absoluta, bajo juramento, a los imanes de predicar el “sexto pilar del Islam”, la yihad, en el territorio de la UE y prohibición de la distribución de Coranes que contengan alusiones y referencias a la yihad. La negativa o vulneración de este juramento implicaría la expulsión inmediata y el cierre de la mezquita en cuestión.
- Análisis anual del estado de los inmigrantes procedentes del Magreb en España: más allá de un año sin cotizar a la seguridad social por el salario mínimo, debe suponer la obligación de retorno al país de origen. En el territorio de la UE solamente puede estar aquel que esté dispuesto a trabajar: los “vividores”, los “profesionales del subsidio y de la paguita”, deben ser inmediatamente expulsados sin contemplaciones
- Todos los menas marroquíes deben ser devueltos a su país, junto a sus padres. Marruecos debe aceptarlos por mucho que hayan destruido sus documentos de identidad.
No queremos extendernos: si hemos mencionado estos elementos es ¡por que se pueden aplicar en cualquier momento con que exista la voluntad de política de hacerlo! La máxima de la diplomacia dirigida hacia el Magreb no debe ser la que es desde el período de la “joyita” de Zapatero (la “política de la renuncia preventiva”), sino la única que entiende el “enemigo del Sur”: SÓLO LA FUERZA PAGA y la única que puede bloquear lo que hace veinticinco años definimos en Marruecos, el enemigo del Sur y en Marruecos, la amenaza, como la “guerra de baja cota que Marruecos ha emprendido contra España”, desde el filo del milenio.
Y que no olvide Rabat ni la mafia del Majzén que una “guerra de baja cota” siempre es exportable. Y que es de ley, pagar al adversario con su misma moneda.











