viernes, 31 de julio de 2026

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN CEUTA Y POR QUÉ ESTÁ PASANDO? El “enemigo del Sur” al asalto

Las cadenas de televisión próximas o controladas por el gobierno, están hurtando información de lo que está pasando verdaderamente en Ceuta y, sobre todo, no aportan absolutamente ningún dato sobre lo por qué esta ocurriendo esta nueva crisis. Mientras Ceuta y Melilla eran invadidas, TVE y la Sexta, optaban a primera hora por dedicar lo esencial de la información al piso comprado por la Ayuso… que, a fin de cuentas, con sus 6.000.000 de euros de coste, es pecata minuta, comparado con los sucesos de Ceuta y Melilla y, sin olvidar, que toda la operación se ha hecho legalmente. Pero los directivos de estas cadenas conocen el odio de Pedro Sánchez hacia la Ayuso y tratan de echar leña al fuego. Sin embargo, a las 10:00 de la mañana, incluso esos dos canales se veían obligados a renunciar al “tema estrella”, para centrarse en la crisis migratoria. Este artículo se ha elaborado entre las 10:30 del viernes y las 14:00, tras el discurso de Sánchez en el ayuntamiento de Ceuta en donde:

- No ha reconocido la responsabilidad de su gobierno.

- Ha echado la culpa de la crisis a las “mafias”.

- Ha señalado la crisis como el resultado de la sentencia del Supremo.

- Ha recordado que la inmigración ilegal había descendido (ha aumentado como ha demostrado la “regularización masiva”)

- Ha dicho que tenemos que ser “generosos” y “solidarios”.

- Ha recordado que Ceuta y Melilla son España, pero sin explicar cómo se van a defender.

- No ha adoptado absolutamente ninguna medida efectiva para resolver la crisis.

- Se ha ido, mientras en la calle los ceutíes gritaban ante el ayuntamiento “Pedro Sánchez hijodeputa” y los abucheos han sido continuos, contrastando con los vítores de “Viva Pedro Sánchez” dados ayer por los invasores.

- Las caras de las autoridades ceutíes y del presidente JJ Vivas Lara, reflejaban decepción y abatimiento al retirarse.

Hemos visto a Sánchez más maquillado que nunca, y, sobre todo, habiendo perdido toda su capacidad de convicción.

LAS ARMAS DE LA GUERRA HÍBRIDA

(O, MÁS BIEN, DE LA “GUERRA DE BAJA COTA”)

Nos ha hecho gracia ver en cadenas -la Cuatro y Antena3- a tertulianos con los que nosotros mismos hemos polemizado hace veinte años sobre el tema de la inmigración, “indignados” por lo que están viendo. Entonces nos decían que no había que tocar el tema migratorio porque te podían confundir con la “extrema-derecha”. Hoy les decimos que lo ocurrido ayer y hoy en Ceuta y Melilla, era lo que podía esperarse hace 26 años.

Fuimos los primeros en afirmar que el gobierno marroquí había iniciado una “guerra de baja cota” contra España. Y lo hicimos en nuestra obra, Marruecos, el enemigo del Sur y Marruecos, la amenaza, firmadas por el seudónimo de “León Klein”. Hoy se prefiere utilizar el eufemismo “guerra híbrida” que, por el momento, solamente el representante de Vox en el parlamento europeo, Jorge Buxadé, ha utilizado. Pero el significado es el mismo.

En efecto, las “armas” que Marruecos utiliza para esta guerra son:

1) Inmigración masiva que permite una penetración territorial discreta, pero progresiva.

2) Exportaciones masivas de hachís marroquí y de cocaína procesada en Iberoamérica.

3) Guerra económica favorecida por la negativa de los gobiernos españoles a bloquear los acuerdos comerciales de la UE con Marruecos.

4) Reivindicaciones territoriales para la consecución del “Gran Marruecos”.

5) Acciones de terrorismo yihadista promovidas por marroquíes y por la “mocromafia”.

Para mayor información, remitimos a las dos obras que actualmente hemos reeditado y distribuido a través de Amazon. Por otra parte, estamos preparando una actualización de las mismas que estará disponible a finales de octubre: Marruecos, la lucha final.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

La crónica de lo que está pasando es relativamente simple: basta fijarse en las imágenes servidas por los diferentes canales y redes sociales y en las actitudes de Sánchez y de su gobierno. La situación puede ser resumida así:

1) Ceuta y Melilla están sometidas en estos momentos a una invasión clara, neta e indubitable.

2) No se trata de una invasión espontánea: el gobierno marroquí la ha favorecido directamente.

3) Cuando una ciudad pacífica de 90.000 habitantes está invadida por 50.000 marroquíes (hasta las 11:00 de la mañana del 31 de julio), estamos ante una situación excepcional que requiere medidas, así mismo, excepcionales.

4) Una vez más, el gobierno de Pedro Sánchez, ha dado muestras de ineficacia criminal: ha tardado en reaccionar y, cuando lo ha hecho, las medidas han sido ridículas (envío de 15 agentes, luego de otros 40, poco más).

5) En su visita de Sánchez a Ceuta, el presidente zombi del gobierno español nos regalará frases “humanitarias”, recordará los 20 marroquíes ahogados, la necesidad de solidarizarse con los recién llegados y la negociación con Marruecos para que readmita a los invasores y, por supuesto, la entrega al “enemigo del Sur” de ayuda para controlar la riada migratoria. (Luego, al oír la intervención nos hemos confirmado en esta intuición previa)

6) Pero no anunciará ninguna medida que atenúe, palíe e impida que esta crisis vuelva a repetirse: palabras, palabras, palabras cuando todo un país y la población de Ceuta es lo que menos necesitan. Palabras sin valor, palabras de un mentiroso patológico y, lo que es aun más grave: palabras de un TRAIDOR. Porque Sánchez no debería de ser juzgado por las corruptelas propias, sino, sobre todo, por la traición permanente a su país. (Anaxo posterior a las 13:00 horas, lo anterior escrito antes de oír las palabras de Sánchez en Ceuta, han quedado ampliamente confirmadas)

7) Se ha dicho que la presente crisis migratoria es el resultado directo de la sentencia del Tribunal Supremo interpretando la disposición adicional 10ª de la Ley de Inmigración que excluye a los llegados por mar de la “expulsión en caliente”. Es mentira: el Tribunal Supremo interpreta la ley, pero es el parlamento el que la redacta. Así pues, los culpables, junto al rey de Marruecos, son el PSOE y los partidos que apoyan al gobierno Sánchez, que han bloqueado en el parlamento la reforma de la ley de extranjería.

8) Hoy se ha sabido que mientras Marlaska (Interior) y Albares (Exteriores), se encontraban en la tarde ayer en la “fiesta del trono” convocada por el embajador de Marruecos, sin preocuparse de lo que estaba ocurriendo en Ceuta, la Primer Ministro italiana, Giorgia Maloni, llamaba a cerrar el “espacio Schengen” a España. Al salir de la fiesta, Albares, como toda iniciativa, convocó al embajador italiano para “pedir explicaciones”… Eso fue todo.

9) Las noticias que se tienen en directo de Ceuta indican que siguen llegando marroquíes, la ciudad está completamente colapsada, los comercios no han abierto sus puertas, se han producido algunos incidentes y saqueos, y se están acumulando los elementos para que la “crisis migratoria” se vaya agravando en las próximas horas.

10) Parece cierto que están regresando algunos jóvenes invasores, pero no es menos cierto que están llegando otros. (A las 13:00 se habla incluso de 70.000 invasores entre Ceuta y Melilla)

11) Cuando una ciudad es invadida por 50.000 personas, a medida que pasan las horas, la situación se va agravando. Veinticuatro horas más, durante el fin de semana, la crisis, o bien se resuelve de manera fulminante con una repatriación del 100% de los que llegaron forzando nuestra soberanía, o se generalizarán los saqueos, los disturbios.

12) Las mujeres españolas de Ceuta y sus hijas están, literalmente, aterrorizadas por lo que están pasando: les resulta imposible salir solas a la calle.

13) Ceuta, convertida en la FRONTERA DE EUROPA, es objeto de una invasión por parte de ciudadanos de un país hostil. El gobierno español, paralizado por el verano, por los incendios y por su propia incapacidad, ya no sabe cómo reaccionar. El pueblo ceutí merece defensa, protección, apoyo, tanto como los culpables de haber llegado a este punto, merecen juicios sumarísimos por TRAICIÓN.

¿POR QUÉ ESTÁ PASANDO?

A pesar de que es todavía pronto para conocer la totalidad de los elementos que han conducido a esta crisis, si pueden establecerse algunos de los que, de forma indubitable, han contribuido a favorecerla:

1) El viaje de Sánchez a Argelia.

No es por casualidad, sin duda, que esta crisis haya seguido a muy poca distancia (apenas 40 días) al viaje de Pedro Sánchez a Argelia. Es muy probable que ese viaje fuera “sugerido” por el gobierno de la República Popular China a la que el gobierno argelino está muy unido (mientras que Marruecos lo está a EEUU). La versión oficial indicó que el viaje estaba motivado para cerrar definitivamente la crisis diplomática bilateral que duraba más de cuatro años, garantizar el suministro de gas frente a la inestabilidad en Oriente Medio y reactivar los mecanismos de repatriación de migrantes. En efecto, en marzo de 2022, cuando Sánchez rompió la neutralidad española al respaldar el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental, provocando que Argelia retirase a su embajador y congelase el comercio. A partir de ese momento, se redujo un 25% el volumen de gas enviado a España. Italia pasó a ser el socio energético preferente de Argelia en el Mediterráneo. EEUU pasó a liderar temporalmente el suministro a España de Gas Natural. Meses antes de la crisis con España (a finales de 2021), Argelia ya había cerrado el Gasoducto Magreb-Europa (GME) (impulsado por Felipe González), que enviaba gas a España cruzando territorio marroquí, debido a su propia enemistad con Rabat. Desde entonces, todo el gas argelino llega a España exclusivamente por el gasoducto submarino Medgaz (impulsado por Aznar), que conecta directamente Argelia con Almería. El viaje de Sánchez trata de evitar comprar gas a EEUU y aumentar el flujo de gas argelino a España. Los sucesos en el estrecho de Ormuz y en Oriente Miedo, así como el descontrol actual de la inflación en España, hicieron necesario ese acuerdo. Obviamente, este intento económico de mejorar las relaciones con Argelio sentó muy mal en Marruecos que, ahora, se ha tomado la revancha.

2) Marruecos juzga que es hora de apuntillar la españolidad de Ceuta y Melilla.

Rabat sabe perfectamente que el gobierno Sánchez puede caer en cualquier momento y que, durante el próximo ciclo político se las va a tener que ver con un gobierno español de derechas y, con la presencia (o el apoyo exterior) de una fuerza (Vox) preocupado especialmente por la salvaguardia de las fronteras, la integridad nacional y el problema de la inmigración. Sin olvidar el giro histórico que puede darse en los próximos dos años en la UE con el aumento del potencial electoral de los partidos populistas y que puede cambiar toda la orientación política de Europa y con la política económica ante Marruecos. Los próximos meses, por tanto, son esenciales para Marruecos, para dar el carpetazo definitivo a la marroquinización de Ceuta y Melilla. Saben que, si no la consiguen ahora, Mohamed VI, no va a ver en vida la bandera marroquí sobre las Murallas Reales de Ceuta. Y está pisando con fuerza el acelerador.

3) La demostración palpable de que Marruecos puede ocupar Ceuta y Melilla en cualquier momento

Una “ocupación blanda” no deja de ser una “ocupación” y una usurpación de territorio. Con esta acción, Marruecos ha demostrado que puede hacerse con el control de las dos ciudades españolas, en apenas unas horas, sin dar tiempo a un gobierno español a reaccionar. De hecho, el gran problema que se plantea ahora es cómo resolver esta situación: los 50.000 marroquíes (dos horas después de haber iniciado la redacción de estas páginas, las cifras de la invasión de Ceuta y las que afectan a Melilla se han modificado al alza, cifrándose a las 13:00 horas del viernes en ¡¡70.000 invasores!!) declararán todos haber llegado “a nado”, acogiéndose a la “disposición adicional 10ª”, con lo que serán necesarios habilitar 70.000 expedientes personales que tardarán en resolverse meses y meses, si es que alguna vez pueden abordarse. La inmensa mayoría de marroquíes que han participado en la invasión han llegado para quedarse. Y no sólo eso: han llegado para expulsar a la población española de Ceuta y Melilla.

4) La enfermedad degenerativa de Mohamed VI.

Los medios de comunicación no suelen hablar de la enfermedad inflamatoria crónica de origen desconocido, conocida como sarcoindosis, que sufre Mohamed VI y que tiene como efecto un deterioro físico severo y progresivo. La formación de “granulomas” (acumulaciones de células inflamatorias) afecta principalmente a sus pulmones, riñones, ojos y corazón. Se trata con cortisona, cuyos efectos secundarios explican los drásticos cambios físicos del rey, como sus etapas de aumento de peso o su posterior pérdida extrema de masa muscular. También sufre una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) derivada de su antiguo hábito de fumar y lumbociática mecánica (lo que le obliga a ayudarse de un bastón). En los últimos meses, Muley Hussein, hijo del rey, de 23 años, ha ido asumiendo cargos de responsabilidad, entre ellos, el control del aparato militar marroquí (ha sido nombrado coordinador de las oficinas del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales, desde donde se planifican las operaciones tácticas de la “guerra de baja cota contra España”). En un año o año y medio, Mohamed VI se ha habrá ido a saludar a Alá. Eso explica los cambios en las políticas marroquíes.

5) El final inevitable del ciclo sanchista.

Marruecos es perfectamente consciente de que Sánchez, ni sus socios de gobierno, podrán, en mucho tiempo, regresar al poder. Consideran, incluso, que es probable que le espere un destino parecido al de Bettino Craxi (necesidad de autoexiliarse a un país con el que no exista tratado de extradición) y lo dan por completamente amortizado: saben que ya no van a poder sacar mucho más de él y, por lo tanto, les tiene absolutamente sin cuidado que la figura de Sánchez quede todavía más erosionada a causa de esta nueva crisis migratoria. De hecho, Marruecos ha hecho todo lo posible para que está crisis venga en el peor momento del sanchismo: después del proceso de regularización de 1.400.000 inmigrantes y en plena época de incendios forestales, lo que rebajará aún más las expectativas de voto del PSOE, sea quien sea el que lo dirija en los próximos años. Lo que sea que encontró la inteligencia marroquí en los teléfonos de Sánchez, Marlaska y Margarita Robles (y que, especialmente, en los dos primeros, debió ser altamente bochornoso), ya no da más de sí. Marruecos ha conseguido todo lo que se habia propuesto de Sánchez, ahora solamente queda hacer lo mismo que se hace con un limón completamente exprimido: arrojarlo a la basura. Esto es lo que Rabat está haciendo impulsando esta nueva crisis migratoria.

6) La política de “tierra quemada” del sanchismo.

Marruecos ha detectado la estrategia del sanchismo cuando se vea obligado a abandonar el poder: hacer que todos los problemas acumulados y, prácticamente insolubles, generados por el gobierno en los últimos años, le estallen en las manos a su sucesor (en inmigración, pensiones, sanidad, educación, trabajo, paro, déficit, subsidios, etc.) para así poder organizar movilizaciones de protesta en la calle y tapar los juicios por corrupción que se van acumulando. Esperando que Vox rompa con el gobierno Feijó y el PP se desmorone. Dentro de este contexto, dejar “pudrir” la situación en Ceuta, es un elemento más de esta “tierra quemada”: otro frente abierto para el que el PP carecerá de solución.

7) La debilidad manifiesta del gobierno español en la “regularización masiva”.

La reciente “regularización masiva” orquestada por el gobierno de Pedro Sánchez ha triplicado prácticamente, el número de ilegales que aspiran a la “regularización”: de 500.000 a 1.400.000. Todavía es pronto para detectar cuántos fraudes se han producido y cómo terminará todo, sin embargo, al igual que en 2005, con la “regularización masiva” promovida por Zapatero, el gobierno español ha dado muestras de mala planificación, error en los cálculos de inmigrantes a regularizar (que, en principio debían ser entre 400 y 500.000) o voluntad deliberada de regularizar 1.400.000, que en apenas cuatro años se transformarán entre 5 y 6 millones más con las reagrupaciones familiares, saturando absolutamente todos los servicios públicos y aumentando aún más si cabe, la crisis de la vivienda. El gobierno podría haberse negado a esta regularización o limitarla, pero ha hecho justo lo contrario, incluso para provocar deliberadamente un “efecto llamada” del que la crisis de Ceuta es otra resultante. Como todo gobierno que se siente débil, el sanchismo tiende a hacer concesiones, pensando que va a recibir de los inmigrantes regularizados algo a cambio, cuando en realidad, va a ocurrir lo contrario: demostrada la debilidad, ahora van a ser los regularizados los que exijan más y más, pensiones no contributivas, subsidios, vivienda gratuita...

8) La exigencia marroquí de que la final del mundial de fútbol de 2030 se celebre en su territorio.

En el momento de escribir estas líneas, todavía no está claro dónde se celebrará la final del Mundial de Fútbol de 2030. La lógica implicaría que fuera en España, que, a fin de cuentas, fue el país de la selección que venció en el torneo de EEUU. Pero, el gobierno marroquí se está mostrando intolerante en este tema: a fin de cuentas, ellos llegaron a los cuartos de final y fueron la última selección africana en ser eliminada… Y, para colmo, el heredero del trono marroquí Muley Hassan (que, con seguridad, será rey en 2030) es un gran aficionado al fútbol: al tratarse de un joven sin experiencia política, es normal que actúe por impulsos primarios.

¿QUÉ OCURRIRÁ EN LOS PRÓXIMOS CINCO DÍAS?

A la hora de escribir estas líneas ya se han dado algunos saqueos de comercios, peleas y escaramuzas con las minúsculas fuerzas de seguridad del Estado presentes en Ceuta y Melilla. A lo largo de la tarde, tenemos la sensación de que irán creciendo. La presencia de Sánchez en Ceuta no ha traído ninguna medida adicional, sino, un torrente de palabras acusando a otros de lo que solamente es culpa suya. Parece muy claro que Giorgia Meloni y el gobierno finlandés, propondrán la exclusión de España del “espacio Schengen” y, en esta ocasión, el efecto visual que ha generado la invasión y que ha podido ver todo el mundo, será suficiente como para que el resultado de la votación pueda ser favorable.

Desde luego, la alocución de Sánchez, si ha servido para algo, es para acelerar su caída: nada puede esperarse del individuo mediatizado primero por Marruecos (a causa de sus secretos inconfesables) y ahora abandonado a su suerte: Sánchez, desde el día uno de su llegada a Moncloa ha estado viviendo de palabras. Éstas surtían su efecto entre quienes eran favorables a creerlo y, mucho más especialmente, entre quienes, querían aprovecharse de su debilidad (porque Sánchez ha sido un presidente débil, incluso más débil que Zapatero: débil por sus mínimos apoyos parlamentarios, débil por que su único objetivo era saquear el país, débil porque, tanto él como su entorno tenían mucho que ocultar, débil porque han aceptado ser ministros, auténticos mindundis, sin preparación, experiencia, ideas, ni capacidad de gestión y otros que, como Marlaska, verosímilmente tenían, como mínimo, tantas cosas que ocultar como su presidente).

Escribimos estas líneas cuando hace 30 horas que se inició la invasión: la situación en Ceuta (pero también Melilla), empieza a ser desastrosa: ambas ciudades están sometidas a un caos absoluto, a lo largo de la tarde empezarán a manifestarse lo primeros síntomas de insostenibilidad: falta de alimentos y agua, no solo para marroquíes, sino para nuestra gente; jóvenes analfabetos arrastrados por sus instintos primarios que procurarán satisfacerlos aprovechando la debilidad de las fuerzas de orden destacadas en ambas ciudades. Inicio de saqueos: es cuestión de tiempo que los supermercados y los almacenes o cualquier punto en donde se sospecha que existan agua o alimentos, sean tomados por la fuerza.

A pesar de que las Fuerzas Armadas y de Orden Público deben haber recibido la orden de no utilizar sus armas de fuego, antes o después, deberán hacerlo si quieren contentar a una horda primitiva, famélica y sedienta, para la que el mayor bien es su teléfono móvil y que tratarán de apropiarse por la fuerza de todo aquello que necesitan. Es cuestión de tiempo que a los 28 muertos (cuando iniciamos este escrito eran solo 20, y cuando lo corregimos a las 16:00, ya son 43)) por ahogamiento, se sumen muchos más.

Por supuesto, no se van a producir expulsiones: los “expedientes” de los 70.000 (dentro de unas horas habrán llegado a 100.000) invasores, se tramitarán lenta y cansinamente, más de la mitad o incluso dos tercios nunca serán repatriados (como ocurrió con la invasión de 10.000 marroquíes en 2022 de los que menos de la mitad fueron expulsados a Marruecos), serán dispersados por toda la geografía nacional, especialmente en Madrid, Andalucía, Valencia y allí en donde existan gobiernos regionales peperos o apoyados por Vox. Cataluña y el País Vasco recibirán menos (por lo demás, Cataluña ya está sobresaturada de inmigración y, acaso por eso, es una de las zonas más castigadas por la delincuencia... Si Illa o Pradales creen que existen "fronteras naturales" entre sus autonomías y el resto de España, que sepan que no van a poder evitar que inmigrantes "depositados" en Andalucía se van a quedar allí: se instalarán en donde les apetezca. Así de simple. 

La población española de Ceuta y Melilla, irá disminuyendo. Hay que recordar que el abandono de Argelia por parte de De Gaulle, hizo que en pocos meses debieran hacerlo 1.000.000 de franceses que no quisieron esperar a ver las represalias del nuevo gobierno argelino independiente y de sus bandas de asesinos (el FLN). El éxodo en las dos ciudades españolas promete ser de similares características. Ciudadanos españoles se verán expulsados de sus tierras por la irresponsabilidad criminal y traidora de un miserable.

Hace menos de una semana, los medios informaron que los apellidos musulmanes ya eran mayoría en Ceuta y Melilla. Esta invasión trata de que ambas ciudades “caigan” como fruta madura en manos del sátrapa corroído por las enfermedades de Rabat. Y si fuera por el sátrapa de este lado del Estrecho, la entrega se realizaría a la voz de ya.