Obama, como todos los presidentes norteamericanos, COME DE LA MANO DE LA ALTA FINANZA INTERNACIONAL, DEL GRAN CAPITAL Y DE LOS CONSORCIOS MULTINACIONALES que son los que dictan la política norteamericana.
Las necesidades de la crisis económica iniciada en 2007 hacen que el capitalismo necesite una nueva guerra para poner en marcha los mecanismos de producción y los grandes negocios que vendrán con la venta de armamentos y la reconstrucción de las ciudades destruidas.
Pero eso es un dejà vû: la crisis de 1929 no se solucionó con el "new deal" de Roosevelt, ni con las medidas de la Reserva Federal, sino con la Segunda Guerra Mundial cuyos "efectos beneficiosos" sobre la economía duraron hasta la crisis del petróleo de 1973: son los llamados "30 años años gloriosos de la economía mundial". Una cuestión fronteriza entre Alemania y Polonia fue convertida en guerra mundial por los EEUU que impulsaron a Inglaterra (y esta a Francia) a declarar la guerra a Alemania.
¿Acaso creíais que de esta crisis económica se iba a salir de otra manera que con una guerra? A Obama le corresponde el triste papel de perro de presa del capital multinacional y la alta finanza. Y a nuestros progres que lo mitificaron, adoraron y lo consideraron como "providencial", les corresponde el triste papel de gilipollas de turno, tan habitual en ellos. Pero ¿es qué un progre puede ser otra cosa?
