jueves, 14 de marzo de 2024

CÓMO LOS INDIOS SEMINOLAS HAN LOGRADO DESESTABILIZAR (MÁS AÚN) AL PEDROSANCHISMO

¿Quién iba a decir que los 5.000 indios seminolas supervivientes con su concesión de casinos iban a provocar un efecto mariposa que puede terminar con el pedrosanchismo, incluso con las siglas PSOE?  Pues así es: sin duda, a los seminolas les importa muy poco el destino de Sánchez. Pero su “gran casino europeo” ha generado la convocatoria de elecciones anticipadas en la región catalana y puesto en suspenso los presupuestos generales del Estado. Sánchez ya no puede realizar más concesiones que los independentistas, de Junts y de ERC, le exigiría en pleno período electoral catalán…

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Con la reciente sombra de la marginalización del PSOE en Galicia, con la amnistía recién aprobada (y su desgaste consiguiente) y con el estallido nuclear de la “koldosfera” (también conocida como “Caso PSOE”), sin conocer los resultados inciertos de las próximas elecciones vascas, y con el previsible giro generalizado a la derecha en las próximas elecciones europeas, ahora, justo en el peor momento para el gobierno socialista-independentista, aparece un nuevo problema que trastoca absolutamente todos los planes del pedrosanchismo: el anticipo de las elecciones catalanas para el mes de mayo. Justo cuando el pedrosanchismo intentaba contratacar lanzando oleadas improvisadas achacando corruptelas contra Díaz Ayuso, ese mismo día, ERC decreta el fin de la legislatura catalana y la convocatoria de elecciones anticipadas en esa región. Y Sánchez, nuevamente se queda con sus planes bloqueados: su futuro quedará atado a los resultados en la región catalana. Vale la pena pasar revista a todo esto. Vamos a seguir viviendo un 2024 de infarto.

LOS RIESGOS DE UTILIZAR EL VENTILADOR

El PSOE ha elegido la peor vía -pero seguramente la única que podía adoptar- para defenderse de la erosión que está suponiendo la irrupción de la “koldosfera” en el debate político: echar basura en el ventilador y utilizar la táctica infantil del “y tu más”. El gran problema es que la “koldosfera” está en los tribunales y toda la duda en este momento es cuántos ministros en activo afectará y si la “omertá” mafiosa podrá mantenerse a medida que avancen los plazos judiciales. Y, en cuanto a los ataques a Ayuso o a Almeida, distan mucho todavía de haber entrado en la deriva judicial y se trata solamente de ataques improvisados para tratar de equilibrar los niveles de corrupción.

El PSOE ha utilizado la vía más peligrosa: la de demostrar que, en democracia, ellos no son los únicos corruptos y que el PP es igualmente corrupto… (algo que, por cierto, no vamos a ser nosotros quienes neguemos). Pero actualizar corrupciones del pasado para neutralizar corrupciones del presente es peligroso y corre el riesgo de que muchos ciudadanos se convenzan de algo de lo que nosotros somos conscientes desde hace cuatro décadas: que el régimen de 1978 es el régimen de la corrupción, de la misma forma que el régimen de la restauración fue el régimen del caciquismo

La línea de defensa que ha adoptado el PSOE -malintencionada, infantil, propia del robagallinas que le dice a la Guardia Civil, “¿por qué me has detenido a mí y no a ese que también roba gallinas?”- redunda en detrimento de la totalidad del sistema político español y demuestra, una vez más y por si aun fuera necesario, está carcomido a partes iguales por la corrupción. Pero, ahora, lo cierto es que, el que ha sido pillado de marrón, el único, es el PSOE. Y nuestro psicopresidente opta por salvarse, hundiendo un poco más al régimen del 78.

NO HAY RIVALIDAD POLÍTICA: HAY ODIO

La historia se repite. Y de forma alarmante. En 1934, socialistas e independentistas intentaron un golpe de Estado con la única excusa de que habían entrado ministros de la CEDA en el gobierno Lerroux (radical, antiindependentista). Esa entrada era lógica, si tenemos en cuenta que en las elecciones de noviembre de 1933, el partido vencedor había sido… la CEDA. Aquel golpe solamente cuajó en Asturias, apagándose en pocas horas en Cataluña y terminando con su cabeza visible, Companys y sus socios, en la cárcel. Esa frustración por la derrota de la insurrección generó dos sensaciones entre la población: resentimientos por parte de los derrotados y convicción en la derecha de que la izquierda solamente aceptaría una república en la que ellos gobernaran a sus anchas eternamente… Entre el 6 de octubre de 1934 y las elecciones de febrero de 1936, lo que hasta ese momento habían sido “rivalidades políticas” se transformó en un odio creciente, inconmensurable, insuperable, entre derechas e izquierdas. Y, cuando venció la izquierda en febrero de 1934, esos odios estallaron. Una de las primeras medidas del nuevo gobierno “frentepopulista” fue decretar la amnistía para Companys y sus compañeros en primavera. En verano estallaba la guerra civil.

La segunda república se había hecho tan inviable como actualmente lo es el régimen nacido en 1978. Hay diferencias, por supuesto (los problemas hoy son muchos más graves para España que en los años 30, aunque, afortunadamente, la intensidad de la beligerancia de las partes sea mucho menor), pero los paralelismos son inquietantes. Incluso en el hecho de que la figura de Companys no resiste un análisis histórico objetivo, cuyos errores son comparables a los de Puigdemont, uno de los personajes de menor talla que hayan dado las tierras catalanas.

Este clima creciente de odio está siendo abonado por personajes como Pedro Sánchez. Un personaje que muestra una ausencia completa de empatía (con los problemas de la sociedad), consideración de su ego por encima de cualquier otro interés, un egocentrismo elevado a la enésima potencia, una increíble capacidad para mentir, una ausencia de emociones auténticas (salvo el odio y la necesidad de revancha), y, finalmente, la ausencia absoluta de remordimientos… Estos rasgos, en medicina, son los que adornan los historiales de los psicópatas diagnosticados.

Para completar el cuadro clínico de Sánchez, hay que recordar que el palacio de la Moncloa y los ministerios están instalados en Madrid… región en la que el PSOE es el tercer partido y el dominio de la derecha liberal y de la derecha nacional, resulta asfixiante para él. Sánchez no puede salir a la calle en Madrid, sin encontrar ciudadanos airados. La misma sede central del PSOE en Ferraz lleva 130 sitiada y soportando gritos del género de “Ahí está la cueva de Alí Baba” y similares. Sánchez es madrileño: pero tiene a Madrid de espaldas. Y la región está gobernada por una mujer. Sánchez odia a Ayuso. Un odio que va más allá de lo político y que explica la elección de la estrategia pedrosanchista para neutralizar el efecto negativo de la “koldosfera”.

Una vez más, su psicología particular, sus vísceras revueltas, han pesado como una losa en la elección estratégica de Sánchez. Pero vale la pena no olvidar los paralelismos entre la Segunda República y esta crisis del régimen del 78: estos jueguecitos de indultos, odios inducidos, amnistías, corruptelas, se sabe como empiezan, pero nunca como pueden terminar.

HARD ROCK, CLAVE PARA EL ADELANTO ELECTORAL 

¿Por qué se han adelantado las elecciones catalanas que hubieran correspondido convocar a principios de 2025? Hard-Rock, propiedad -oficialmente- de la tribu seminola de los EEUU, aspira a abrir un casino en la zona de Vilaseca-Salou en Tarragona (donde En Comú -dato importante- carece de representación municipal en toda la comarca). En las elecciones regionales de 2021, PSC y ERC obtuvieron cada uno 33 diputados y JxCat, 32. Inicialmente se produjo un pacto entre las formaciones independentistas que les permitió gobernar con una precaria mayoría (para gobernar cómodamente hubiera precisado 67 diputados y solo contaban con 65), debiendo negociar con otros partidos para sacar adelante presupuestos y leyes. Esta política se torció tras la ruptura entre ERC y JxCat. Los primeros siguieron gobernando con apenas 33 diputados. Esto hizo que el papel de los 8 diputados de En Comú, creciera y ERC dependiera, en buena medida, de esta formación para aprobar presupuestos. Hasta llegar a 2024 y a Hard Rock y al veto planteado por En Comú.

Aragonés y sus asesores han valorado la situación: Puigdemont (a quien se odia, literalmente, en ERC, no en vano se despidió de sus dirigentes “hasta mañana” sabiendo que horas después iba a poner pies en polvorosa hacia Waterloo), tiene aprobada “su” ley de amnistía, pero no está claro que pueda regresar inmediatamente (la ley tiene que pasar por el Senado -dos meses- y ser aplicada por el Tribunal Supremo). Por otra parte, si Puigdemont sigue liderando solo el “tercer partido” (tras ERC y el PSC), corre el riesgo de verse afectado por medidas judiciales que no ha previsto, mientras que ,conservando el acta como diputado europeo, se siente más blindado. Así que Junts está sin candidato oficial y, por otra parte, su electorado natural puede verse mermado por la extrema-derecha independentista de Silvia Orriols y por los ultraindependentistas de la Asamblea Nacional de Catalunya, que beben directamente en sus caladeros electorales. En cuanto al PSC, parece indudable que, cuando más tiempo vaya pasando y se vayan sucediendo los distintos trámites judiciales, se irá debilitando. Hoy, el PSC es más débil que hace un mes. CUP no remonta, ni probablemente remontará atascado en disputas sobre el feminismo, la inmigración, el patriarcado y demás. El PP se encuentra en pleno ascenso y, cuanto más tiempo pase, más votos y diputados puede recoger. Solamente En Comú sigue como siempre, en donde siempre, ajeno a las desgracias a Sumar y de Podemos. En estas circunstancias, Aragonés ha juzgado que el caso de Hard Rock, le facilita el “casus belli” para disolver el parlamento y convocar elecciones anticipadas.

Aragonés tiene la presunción de que, ahora, conseguirá que Junts quede empequeñecido, el PSC muy debilitado, ERC crezca y todo ello se dé antes de que las elecciones europeas supongan un tirón continental para la derecha (que, indudablemente, repercutiría también en Cataluña). Por eso y por nada más se han anticipado las elecciones catalanas, a despecho de lo que pueda ocurrir en el resto de España.

LOS EFECTOS COLATERALES DEL ANTICIPO

A partir de la convocatoria de elecciones anticipadas en Cataluña resulta evidente que cualquier pacto que pudiera tener ERC con el pedrosanchismo, quedaba en suspenso y que, incluso, los siete votos de Junts en el parlamento del Estado deberían renegociarse en clave electoral. Cada partido exigiría situar el listón más y más alto, a efectos de poder presentarlo como éxitos para el electorado independentista. Y el problema es que Sánchez ya no puede ceder más.

De hecho, el desgaste que le ha generado la amnistía y la “koldosfera”, ni siquiera ha podido ser trasmutado por la cocina del CIS, reconociendo los sondeos de este instituto público que el PP ha adelantado al PSOE en intención de voto. Lo único que ha logrado a cambio de la amnistía ha sido permanecer unos meses más en el poder. Sánchez ya no puede soportar el desgaste que le acarrearía nuevas concesiones -monetarias especialmente- al pozo sin fondo en el que se ha convertido la gencat desde sus orígenes y que se manifestaría en las exigencias de ERC y de Junts para dar su apoyo a los presupuestos generales del Estado. Hasta el verano, Pedro Sánchez no sabrá con quien tendrá que volver a negociar en Cataluña, ni cómo quedará el panorama político catalán.

El gran problema de Sánchez es que su “buena estrella” se ha agotado, su “baraka” ha desaparecido. Solo quedan sus resortes psicológicos y sus vísceras. Está entre la espada y la pared: ya nada depende de él, lo hecho hasta ahora y empieza a entrever que, el que venga detrás levantará las alfombras y encontrará miserias suficientes como para que el PSOE siga el camino que ya han emprendido otros partidos europeos: desaparición o marginalización.