Molenbeek, el barrio más
islamizado de Bruselas, cuna de yihadistas y muestra de los peores resultados
del fracaso de todas las políticas de integración, sin embargo, con la Iglesia
católica llena… no, por supuesto, de fieles católicos, sino de islamistas
celebrando el ramadán. En efecto, la iglesia de San Juan Bautista se transformó
en mezquita el viernes pasado. El cura de la parroquia indicó el motivo: “para
permitir a los miembros de las diferentes comunidades encontrarse y conocerse
mejor…”. El buenismo, siempre el buenismo como anteojos para falsear los
colores reales de la vida. De Molenbeek en particular.
La ceremonia de los viernes en el
mes del ramadán “dará ocasión de realizar una fiesta religiosa musulmana y así
facilitar que el gran público conozca mejor al islam, busquen puntos comunes
entre las culturas e intercambien opiniones para crear vínculos entre los
habitantes de nuestra hermosa comuna multicultural”. El primer intercambio será
sobre la práctica del ayuno en las diferentes culturas. Eso por la mañana; por
la tarde –es el cura quien lo cuenta- “se tratará sólo de vivir en común”. Lo
mejor, sin duda, es el fin de fiesta: “interludios musicales a partir de las
22:00 horas. Actuarán dos grupos de música musulmana y la coral cristiana
African Joys”… Nadie puede negar buena voluntad al párroco de San Juan Bautista
en Molenbek. Obviamente, que el sacerdote católico sea de color, es
irrelevante.
