CATALUÑA: LA TRIBU CON TRIBUTOS Y
SIN ATRIBUTOS
La noticia circulaba desde ayer,
pero ya se sabe que bulos hay para todos los gustos. Era imposible que alguien,
nacida en Europa, europea, dijera una estupidez semejante. Pero, hoy, cuando la
noticia la recogen los digitales de mayor solvencia, hay que darla por buena.
Anna Gabriel (CUP) tiene las ideas como el pelo, cortado a hachazos. Dice que
quiere tener “hijos en común” y añade: “como en las tribus”. Efectivamente, el
rasgo de las tribus –de las TRIBUS AFRICANAS NEGRAS- es que la idead e familia ya
no existe. Los hijos no son educados por los padres, sino por la tribu. Y,
precisamente, éste es el problema de los negros cuando vienen a Europa: que ya
no tienen tribu, ya no saben educar a sus hijos y, se sabe lo que ha ocurrido
en Francia y en toda Europa con los de segunda y tercera generación: remiten
hacia el salvajismo (bandas étnicas, delincuencia, violencia gratuita). Y este
es el modelo para Anna Gabriel: ya no se trata de integrar a los inmigrantes en
la Europa tradicional, sino de que los europeos, catalanes en este caso, nos
integremos en… la tribu, un modelo organizativo y social que Europa dejó atrás
desde el paleolítico. ¿La familia? “perversa y poco enriquecedora”… Que esta
individua haya tenido malas experiencias familiares es algo que debe
reprochárelo a su padre y a su madre (quienes sepan leer en el fondo del
rostro, verán amargura, tristeza y confusión inferior en el de esta individua).
Me resisto a llamarla “mujer” porque para serlo hay que tener algo que Anna
Gabriel no tiene: feminidad, luminosidad y fuerza vida. Después del “notición”
de que la CUP promovía la lucha contra el tampax y las compresas, ahora llega
esta noticia: la CUP –la “nueva izquierda”- tiene algo que pensábamos ya
extinguido. Ellos creen que lo que nos “asusta” a algunos es su separatismo –desde
siempre hemos dicho que los independentistas, verán la independencia como no
son capaces de verse sus propias orejas- y no, lo que da más miedo de la CUP es
su estupidez, en la que una y otra vez, persisten en recaer. En realidad, el
independentismo solamente es una coartada para el desgobierno de Cataluña que,
como se ve, no es solo mala gestión de los dineros públicos –surgidos de
nuestros impuestos- sino también pésima gestión de la educación: individuos
como Anna Gabriel han nacido de la educación de la Generatitat de Cataluña: es
ahí en donde está el gran fracaso de la autonomía catalana: no ha sabido educar
ni a hombres, ni a mujeres. Tenemos tribu, pagada con nuestros tributos y
promovida por individuas sin atributos.
