domingo, 17 de mayo de 2026

CRÓNICAS DEL FINAL DE LA MODERNIDAD (1) – TRUMP EN CHINA: PREGUNTAS Y RESPUESTAS BEVES

El viaje de Donald Trump a China, del que todavía es pronto para medir las consecuencias, supone una nueva modificación en la política internacional de la Casa Blanca. Contrariamente a lo que presentan los “analistas” y “tertulianos” habituales, no se trata de otra “excentricidad” del presidente norteamericano, sino de la enésima muestra de la rapidez con la que toma decisiones en tiempos cuidadosamente medidos. Vamos a realizar un primer análisis, escueto y sintético de lo que supone este viaje y de por qué se produce ahora:

¿Cuál era el plan inicial de Trump?.- Respuesta: en las primeras semanas de su segunda presidencia, Trump trató de fraguar una alianza antichina con Moscú que no encontró en Putin al interlocutor predispuesto que esperaba. Putin teme que, tras los cuatro años de mandato de Trump, vuelva a sentarse en el Despacho Oval un presidente que crea en la globalización y vuelva a elegir como “enemigo principal” a Rusia.

¿Cuál es el enemigo principal para Trump?.- Respuesta: China, solo China y nada más que China. El realismo se impone en la Casa Blanca: el único competidor mundial que tiene EEUU es China, en tecnología, en potencial económico, en capacidad energética, en geopolítica mundial.


¿Qué iniciativas previas al viaje a China ha acometido Trump?.- Los ataques a la Venezuela Maduro y al Irán de Jamenei tenían como trasfondo el cortar una parte importante del suministro de petróleo a China. Si baja el suministro de crudo, baja también la velocidad de desarrollo de la economía china.

¿Por qué ha elegido Trump este momento para viajar a China? Respuesta.- Las acciones en Venezuela e Irán han demostrado que Trump no duda a la hora de desencadenar conflictos para defender los intereses de EEUU ante China. Ahora Xi Jinping sabe que Trump no quiere ser solo “Premio Nobel de la Paz” sino que sabe emplear la fuerza. A esto se une el que China ha ralentizado su crecimiento económico, y la sociedad china afronta problemas económicos generados por los aranceles y los embargos de determinados chips, a los que se unen errores y fracasos de políticas anteriores (la política demográfica y el endeudamiento de los gobiernos locales). Es, por todo ello, un buen momento para negociar.

¿Servirá para algo el viaje de Trump a China? Respuesta: sí, a corto plazo. Se aleja el peligro de guerra mundial durante unos años y se cambian piezas de ajedrez: China tiene las manos libres para negociar la anexión de Taiwán y EEUU para liquidar conflictos abiertos en Irán, o lograr neutralidad china en Cuba y el descenso de la presión de Pekín en Iberoamérica.

¿Y cuál es el papel de Rusia en este contexto? Respuesta: Rusia es un territorio interminable a los dos lados de los Urales y no ha demostrado ningún interés expansionista en ninguna dirección. Solo quiere garantizar su seguridad (y de ahí el conflicto ucraniano), la prosperidad del país y llevar a la práctica una política “convivencia pacífica” con las otras dos superpotencias.

¿La política exterior de Washington se dirige desde Tel Aviv? Respuesta.- contrariamente a los argumentos antisemitas que ven en el eje Trump-Netanyahu una muestra de que EEUU está dispuesto a embarcarse en cualquier guerra en defensa de Israel, es justamente lo contrario lo que ocurre: la administración de Tel Aviv ve en la política de la Casa Blanca el principal ariete para impedir que Israel siga siendo la única potencia nuclear en la zona y actúa en consecuencia, como aliado de EEUU tratando de que la destrucción de Irán (el único país con tecnología y capital suficientes como para asumir la aventura nuclear) sea lo más completa posible, reforzando con sus misiles la acción acometida por el Pentágono sobre Irán. Dicho de otra manera: Netanyahu se “acopla” a las acciones de Trump y no al revés. El objetivo de Trump no es solo Oriente Medio, es mucho más ambicioso: atacar a Irán para recortar las garras del dragón chino.

¿Y el papel de Europa y de la OTAN? Respuesta: hace lustros el escenario de la economía mundial se ha trasladado del Atlántico Norte al Océano Pacífico, por lo tanto, la OTAN y la UE han dejado de ser capitales para el comercio norteamericano y para el Pentágono. Europa es hoy un “actor” secundario y pasivo en este conflicto, gracias a las políticas de la UE y a los partidos que han gobernado el continente desde 1945: centro-derecha y centro-izquierda.

¿Por qué algunos medios europeos insisten en que “el peligro es Putin”? Respuesta: porque eso les permite transformar la industria del automóvil europea, que pronto colapsaría ante las importaciones de vehículos chinos, en industria de guerra y, para eso hace falta excitar el fantasma del “peligro ruso”. Excitar el “peligro” ruso implica armarse frente a un riesgo inexistente.

¿Por qué sigue activo el conflicto ucraniano? Respuesta: La UE difunde la falacia del “peligro ruso” para rearmarse sabiendo que, de otra forma, la ciudadanía no admitiría la subida del gasto militar, ni la transformación de la industria automovilística alemana en industria militar convencional. Rusia tiene lo que quiere desde las primeras semanas de conflicto (confirmar el control sobre las repúblicas del Donestk y sobre la franja costera que las une a Crimea, zonas que, por otra parte, siempre han sido rusas). Luego está el control sobre las “tierras raras” sobre lo que ya se pusieron de acuerdo Putin y Trump en las primeras semanas de mandato de éste. Es solamente los medios liberal-demócratas norteamericanos y el gobierno franco-alemán que, con sus ayudas, mantienen vivo al régimen de Zelensky.

¿Qué resultados tendrá el viaje de Trump a Pekín a largo plazo? Respuesta: parece inevitable que China alcance la hegemonía tecnológica durante la Cuarta Revolución Industrial. Su política interior, su política exterior y su política comercial no cambiarán: más producción, más exportación, más inversión tecnológica, más papel económico en todo el mundo, y, por consiguiente, más ventaja en la lucha por la hegemonía mundial. El Partido Comunista China es fiel garante de esta política que permanecerá constante e inalterable plan quinquenal tras plan quinquenal. Mientras, los cambios políticos y las administraciones se irán sucediendo y, con ellas oscilaciones en todas sus políticas. China, antes o después, terminará consolidándose, inevitablemente, como el país hegemónico en esta Cuarta Revolución Industrial.

Para demostrar este último punto, hemos elaborado un dossier que pretende ser lo suficientemente rápido como para demostrar de forma inapelable el destino de China. Para ello, vamos a incluir aspectos históricos, concepciones del mundo, datos económicos, consideraciones globales.