sábado, 8 de abril de 2023

ACABA DE APARACER: GUERRA Y REVOLUCION EN ESPAÑA precedido por JACQUES DORIOT, DEL BOLCHEVISMO AL FASCISMO

En agosto y en los primeros días de septiembre de 1938, Jacques Doriot y una delegación del Partido Popular Francés (PPF) recorrieron la “zona nacional”. Cada día, durante esas semanas, Doriot escribió una crónica para el diario del PPF, La Liberté, contando lo que veía y los dirigentes nacionalistas que iba conociendo. En total, fueron 24 artículos publicados que dan un testimonio fresco, inmediato, repleto de consideraciones políticas, doctrinales y económicas. La recopilación, publicada como Guerra y revolución en España, podría haberse subtitulado perfectamente Cómo un francés se sintió irresistiblemente atraído por la revolución nacional español.

Hemos optado por ofrecer al lector español, una semblanza de la personalidad de Jacques Doriot. Solamente conociendo sus antecedentes políticos, puede entenderse algunos de los comentarios que le inspiraron su visita a España en los días en los que estaba teniendo lugar la Batalla del Ebro. Las fuerzas de Franco habían roto el frente y partido en dos la zona republicana. Los combates se prolongaron desde julio a noviembre de 1938. Cuando llega Doriot y sus camaradas del PPF, la batalla está virtualmente ganada y ya nadie se forjaba esperanzas en una victoria de la República. La entrada de las tropas nacionales en Barcelona era una cuestión de tiempo. Toda la frontera de los Pirineos, a partir de febrero de 1939, estaría controlada por el ejército franquista. Ese mismo mes, febrero del 39, Francia reconoce diplomáticamente al régimen de Franco. A lo largo de las páginas de este libro, reiteradamente Doriot, se quejaba de la incomprensión mostrada por el gobierno de León Blum ante los sucesos de España. En febrero de 1939, toda la franja fronteriza con Francia ya había sido incorporada a la España Nacional y, por otra parte, el gobierno del Front Populaire, había caído. León Blum había dimitido y el gobierno de Édouard Daladier puso fin a la experiencia del Front Populaire. El viaje de Doriot, coincide con la firma de los Acuerdos de Múnich, que supusieron una esperanza de paz para Europa. Así pues, se trata de un viaje, histórico, dentro de un momento histórico: derrota de los republicanos españoles, derrota de la izquierda francesa, victoria diplomática de las potencias del Eje en Múnich. Había esperanzas para Europa. En los doce meses siguientes, estas esperanzas se desvanecieron por completo.

La Guerra Civil Española se vivió con intensidad en Francia. La izquierda movilizó voluntarios para las Brigadas Internacionales, pero también Action Française, los Camelots du Roi, la organización secreta que actuaba con el nombre de La Cagoule, y el propio PPF de Doriot, ofrecieron ayuda la España insurgente. Doriot apoyó la creación y difusión de la revista quincenal Occident, publicada en París como parte del esfuerzo de propaganda franquista, había sido impulsada por Francesc Cambó y apareció entre 1937 y 1939, compitiendo con la publicación izquierdista, Journal de Barcelone. La revista, dirigida por Joan Estelrich, contó con la colaboración de colaboradores franceses, próximos a Action Française, militares (los generales Dufieux, Duval, Walch y Fabre), autores españoles que habían optado por el bando nacional (García Valdecasas, el general Kindelán, Salaverría, José María Pemán, Jesús Pabón, fray Justo Pérez de Urbel) e intelectuales notables como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón o Menéndez Pidal. Abundaron, así mismo, los catalanes (José Maria Massip, Joan Ventosa, Octavi Saltor, Xavier Ribó, Joan Ventosa i Calvell, Joan Lloch i Salas, a los que luego se incorporaron Pere Vintró, Carme i Remei Soler, Joaquim Reig, etc. Hubo colaboradores que no firmaron sus artículos en Occident al trabajar para el Servicio de Información de la Frontera Norte de España (SIFNE), como Josep Pla o Carles Sentis.

Occident era ampliamente distribuida en los ambientes del PPF que también colaboró en las redes que, especialmente en los primeros meses de la Guerra Civil, se establecieron en el sur de Francia para facilitar el tránsito de huidos de la Zona Republicana a la Zona Nacional, especialmente a partir de la retirada de los “gudaris” de Irún. El padre de quien esto escribe, huido de las masacres de la Barcelona de julio–septiembre de 1936, consiguió llegar a Perpiñán, ponerse en contacto con la red de resistencia articulada por miembros del PPF, recibir ayuda y documentación que le permitieron llegar hasta Hendaya e incorporarse a la Zona Nacional. Así mismo, uno de los falangistas barceloneses más conocidos, el doctor Joaquín Encuentra, secretario general del Círculo Doctrinal José Antonio a finales de los años 60 y principios de los 70, colocó igualmente con miembros del PPF en las redes de resistencia, espionaje y sabotaje que existieron en Francia. A partir de estos datos, se entiende perfectamente que un antiguo comunista, dirigente de la Tercera Internacional, en ruptura con Moscú, un hombre que conocía bien a sus ex camaradas, fuera recibido con los brazos abiertos en la España Nacional.

No hay que olvidar, así mismo, que el PPF aportó voluntarios a la causa nacional que fueron integrados en la Bandera Juana de Arco formada por un total de 500 voluntarios, pertenecientes a varias formaciones políticas de la derecha, la extrema–derecha y el fascismo francés. En número, los voluntarios del PPF siguieron a los que había aportado Action Française. El escultor Maxime Real del Sartre fue el encargado de canalizar la ayuda de los monárquicos franceses y, posteriormente, cuando se convocó el concurso para la realización del Valle de los Caídos, presentó un proyecto que fue tomado en consideración por Franco, el cual, finalmente, optó por el diseñado por Juan de Ávalos. Real del Sartre, en la primavera de 1937, había presidido una delegación francesa organizada en París por José María Quiñones de León, que había sido embajador español en París durante el gobierno de Primo de Rivera. La visita de Real del Sartre, precedería a la de su jefe político, Charles Maurras, que, acompañado por monárquicos españoles, antiguos miembros de la redacción de Acción Española, pudo dar la mano a Franco y visitar los frentes de batalla, en un momento en el que la guerra parecía haberse estabilizado, salvo en el Norte y en el frente de Madrid.

Cuando llegó Doriot, un año después, la suerte de las armas ya se había decantado completamente hacia el lado franquista. Roto el frente del Ebro, alcanzado el Mare Nostrum por los legionarios italianos, los tercios de Millán Astra y por las milicias falangistas y el Requeté, la República podía considerarse completamente desahuciada y Cataluña perdida para su causa.

Tenía razón Doriot al insistir en tres puntos: en primer lugar, repite constantemente la idea de reabrir las relaciones diplomáticas entre Francia y España y que el gobierno francés acceda a reconocer al gobierno de Franco como el único gobierno legítimo; en segundo lugar, le sorprende la situación social en la Zona Nacional: Doriot procedía de la izquierda comunista y sabía lo que significaba la adhesión de las masas obreras y campesinas; en sus notas resalta las políticas sociales de la España Nacional. Finalmente, le interesa sobremanera las condiciones económicas que se está viviendo en las zonas que visitó: espera una situación paupérrima y de gravísimo deterioro económico y se encontró entusiasmo, formaciones juveniles paramilitares, análisis económicos certeros –véanse los últimos capítulos en los que Dionisio Martín Sanz le explica cómo se ha logrado estabilizar el precio del trigo y la lúcida racionalidad de los proyectos económico–sociales.

Doriot se entrevistó prácticamente con todos los personajes del “Nuevo Estado”: estrechó la mano de militares, Muñoz Grandes, el general Aranda, Millán Astray, Varela, García Valiño, al inefable Queipo de Llano (que le confesó ser un “hombre de izquierdas”); pudo conocer a Pilar Primo de Rivera y a Mercedes Sanz Bachiller; asistió al mitin histórico en el que Raimundo Fernández Cuesta reconoció que “el Ausente”, jamás volvería y pudo conocer a otros dirigentes falangistas catalanes, vascos y castellanos. Da la sensación de que la organización del viaje fue perfecta y se puso en su mano, todo lo necesario para que pudiera traducirlo en términos de propaganda política.

Claro está que se trató de un viaje de propaganda: y Doriot era diestro en este terreno. Había aprendido lo esencial con la Tercera Internacional y ahora volvía lo aprendido contra quienes le habían mostrado los caminos de la agitación y de la propaganda. Había, por tanto, ciertas exageraciones interesadas que no se escaparán a los lectores, pero también mucha sinceridad y algunas sorpresas inesperadas.

El libro contiene bastantes errores onomásticos. Hemos corregido los más evidentes, sin descartar que se nos hayan podido pasar otros. En cualquier caso, hemos considerado necesario preceder el libro Guerra y Revolución en España de Jacques Doriot, con unas notas sobre su biografía que ayudarán a comprender, tanto el libro como el personaje.

Las notas biográficas terminan el 1º de septiembre de 1939, cinco meses después de que terminara la Guerra Civil Española, un año después de su visita a España y cuando se iniciaba la Segunda Guerra Mundial en el curso de la cual, Doriot tomará partido por la “colaboración”, combatirá en el Frente del Este como voluntario, vivirá las luchas entre fracciones por tomar las riendas del gobierno de Vichy y, finalmente, se retirará con los alemanes al territorio del Reich cuando su cabeza había sido puesta a precio por la “resistencia”. Morirá en el curso de un ataque aéreo norteamericano.

Ernesto Milá

Sant Pol de Mar, marzo de 2023.

 

JACQUES DORIOT
GUERRA Y REVOLUCIÓN EN ESPAÑA

Precedido por
DORIOT: DEL COMUNISMO AL FASCISMO

SUMARIO:

Contenido

> Prefacio  

> DORIOT: DEL COMUNISMO AL FASCISMO, por Ernesto Milá

                Un joven obrero en Saint–Denis  

                Con uniforme y bayoneta  

                Con Moscú y con el bolchevismo  

Al frente de las Juventudes Comunistas de Francia y Diputado

                Fisuras en la gran muralla  

Trece meses para una mutación

El largo camino hacia el fascismo

                El nacimiento del PPF  

                La realidad orgánica del PPF

                La deriva hacia el fascismo  

                El Frente de la Libertad  

                Crisis internas, crisis internacionales

> GUERRA Y REVOLUCIÓN EN ESPAÑA, por Jacques Doriot

     Prefacio

      I Primer contacto con la España de Franco

      II Los navarros  

      III De Zaragoza al Mediterráneo

      IV La toma de Nules

      V De las destrucciones de Nules a los crímenes de Castellón  

                VI Con García Valiño, joven de risueños ojos azules, héroe de la Nueva España

                VII Varela: el Conquistador de Teruel

                VIII Bilbao trabaja  

                IX Italianos y alemanes en España  

                X Los vascos  

                XI En Sevilla, con el general Queipo  

                XII Andalucía: de los crímenes republicanos a la conquista falangista

     XIII Revolución de Franco revolución joven

                XIV ¡Francia: el país que más intereses tiene en España y aún está ausente!

                XV La solidez del nuevo régimen

                XVI El Auxilio Social

                XVII El Fuero del Trabajo y los sindicatos

     XVIII La obra de reconstrucción social

                XIX Valladolid y la Falange

                XX Las ideas de José–Antonio “el gran Ausente de España”

                XXI Los veintiséis puntos

                XXII Los falangistas

     XXIII Historia de un grano de trigo español

                XXIV El realismo político pide a Francia buenas relaciones con el nuevo país

 

CARACTERÍSTICAS:

Título: Jacques Doriot – Guerra y Revolución en España – Doriot: del bolchevismo al fascismo

Autores: Jacques Doriot – Ernesto Milá

Tamaño: 15 x 23 cm

Páginas: 328

Portada en cuatricomía

Impreso en papel blanco de 80 grms.

Precio de Venta al Público: formato convencional 31,54 € - e-book 9,00 €

Pedidos: AMAZON (o bien eminves@gmail.com