lunes, 7 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (237) – LA BARCELONA DE LA COLAU, CIUDAD SIN LEY


Cuatro años de gobierno de la Colau y décadas de gobierno socialista, independentista y convergente, pueden ser considerados responsables principales de que Barcelona sea hoy la ciudad líder en delincuencia. No lo digo yo, que lo decía La Vanguardia el pasado mes de septiembre. Los titulares no utilizaban el habitual eclecticismo de este medio periodístico para el que todo lo que ocurre en Cataluña es aceptable: “Barcelona lidera el ranking de ciudades con más delitos”, “La escalada delictiva de la capital catalana no tiene parangón con las otras grandes ciudades españolas”, “Barcelona registra una media de más de veinte delitos por hora”, “Los hurtos disparan las estadísticas de infracciones penales en la capital catalana” y, para rematar “Más violaciones que en el 2017”… Está claro que al Grupo Godó, la actual alcaldesa no es santo de su devoción. Pero ¿de dónde ha sacado La Vanguardia estas cifras? Y esto es lo más sorprendente: “Que Barcelona es hoy una ciudad más insegura que hace un tiempo no es sólo una percepción subjetiva. Lo avalan las estadísticas, aquellas que Generalitat y Ayuntamiento van aportando con cuentagotas y con evidente retraso”. Así pues, si se trata de cifras de estas dos instituciones, cabe pensar que no solamente van retrasadas y con cuentagotas, sino que además están redimensionadas a la baja: porque, luego están los delitos que no se denuncian y los que no se contabilizan como tales (aun siéndolo).

Reconozco que estuve tentado de llevar a mis nietos a ver la cabalgata de Reyes de la pasada noche del 5, pero desistí precisamente por la inseguridad que se respira en Barcelona. Y es una pena porque esto supone romper una tradición: mis padres me habían llevado y yo había llevado a mis hijos; esta era la primera ocasión en la que también podía llevar a mis nietos. Pero ¿quién se arriesga con niños a ir a una aglomeración de masas terreno adecuado para las legiones de delincuentes que se han instalado en la ciudad de la Colau?


El mismo 5 de enero El País ofrecía el siguiente titular: “La sensación de inseguridad reaparece en Barcelona” con el siguiente subtítulo: “Los narcopisos y el aumento de pequeños hurtos alientan la preocupación por la delincuencia”. El diario aportaba algunas cifras que La Vanguardia no se había atrevido a publicar tres meses antes: solamente los hurtos han crecido ¡un 19’8%! Y el mayor aumento se ha producido en distritos en otro tiempo tranquilos como el Eixample y la turística Ciutat Vella. El coordinador de criminología de la Universidad Autónoma reconocía que “la sensación de inseguridad se ha apoderado de la ciudad”. Las cifras son del ministerio del interior (lo que explica que El País las haya reconocido como buenas) que, realmente, cuenta en Cataluña con poquísimos recursos; así pues, una vez más, es previsible que la delincuencia haya aumentado mucho más de lo que dicen las estadísticas.

Dice El País: “Pero para los Mossos uno de los problemas más delicados son los jóvenes inmigrantes en situación administrativa irregular y sin familia, los conocidos como MENA, que malviven en el centro. Uno de cada cuatro detenidos en Barcelona responde a ese perfil, la mayoría por robos y hurtos, pero alguno de ellos se ha visto implicado también en violaciones, que han crecido en la ciudad un 16,3% (de 92 a 107 agresiones sexuales con penetración). A todo ello se suman los ladrones de joyas por la calle, los punteros que buscan turistas para llevarlos a clubes cannábicos, la prostitución nocturna en La Rambla que en ocasiones aprovecha para robar al turista bebido, y cierta sensación de “dejadez”, en palabras de Cid, y desorden en el centro”…

Todo esto es pura mentira. ¿Lo oyen? Mentira. El aumento de la delincuencia en Barcelona no es de ahora, empezó a notarse en los años 80, cuando los socialistas despenalizaron el consumo de droga: zonas como el Raval se convirtieron en pudrideros de yonkis (uno de los hermanos de los Maragall, de Pascual y de Ernesto, apareció muerto en uno de los lugares más sórdidos de la ciudad), luego, cuando el fenómeno remitió (no por acción policial, sino, simplemente porque toda una generación de yonkis murió de SIDA y de sobredosis) empezó a llegar inmigración masiva. El problema de los hoy llamados MENA apareció por primera vez en 2002, cuando ¡400 menores!, sí 400 menores marroquíes operaban todos los días en la zona de Pelayo, Ramblas, Plaza Real, viviendo en la calle… ¡tutelados por la gencat y el Estado! Ya por entonces, los asistentes sociales del Raval se sorprendieron en su buenismo cuando descubrieron que los “romaíes”, gitanos rumanos, no consideraban una falta moral el robar a los que no eran de su comunidad, sino que lo tenían como algo natural. Y fue por esas mismas fechas cuando al ayuntamiento se le ocurrió la genial idea de “negociar” con los Latin Kings, subvencionarlos y convertirlos en asociación legal…

Cuando llegó la Colau -hay que decirlo- la situación de la inseguridad ciudadana en Barcelona, ya estaba muy extendida y ella, en su indescriptible inutilidad y mediocridad, no tuvo ni conocimiento ni iniciativa, ni ideas para gestionar la crisis: los narcopisos florecieron por toda la Barcelona antigua, que, por lo demás, vio como aparecían “clubs de cannabis” (400 según unos, 600 según otros) en la misma zona, llegaron okupas de toda Europa atraídos por la debilidad del gobierno municipal y una gencat que solo tenía interés por “la independencia”.

Lo que ha ocurrido en Barcelona: no es una catástrofe. Es un verdadero suicidio. Porque, los anteriores gobiernos municipales, desde los Mundiales del 82 entendieron que el futuro de la ciudad estaba en el turismo. Las olimpiadas del 92 les convencieron. Pero el turismo, a medio plazo está reñido con la inseguridad. De momento, la naturaleza del problema no se nota, pero lo cierto es que a Barcelona hace tiempo que el turismo “de calidad” (el que se gasta dinero) va descendiendo y hoy es muy minoritario en relación al turismo de aluvión, chancletas, litrona, petardo en boca y entre borracho y empanao permanente. Durante los años de la Colau lo único que se ha hecho ha sido transformar viviendas ciudadanas en pisos para turistas, asistir a una subida espectacular de alquileres (un cuchitril de mierda vale hoy 1.000 euros/mes) y hacer cada día más imposible la vida a los ciudadanos que quedan en la ciudad.

¿Y ahora qué? Ahora nada. Ahora esperar que las próximas elecciones pongan los puntos sobre las íes. Lo que está claro es que la política de debilidad y de paños calientes, la política de “¿quieren drogarse? ¡vamos a facilitárselo!”, la política de “¿no tienen vivienda? Hay que abrir las puertas a la ocupación”, la actitud de “¿son inmigrantes? Bienvenidos”, “¿son manores magrebíes? Les damos, como al rey de la casa, todo”… El “¿tenemos que hacer algo? Lo siento: somos independentistas, los problemas se soluciones después de la independencia”… todo esto, absolutamente todo esto, tiene que ser, no solamente castigado en las urnas, sino arrojado a las letrinas. Una ciudad se ha hundido delante de unos partidos que por debilidad, por complacencia o por estupidez, no han sido capaces de controlar, ni siquiera de identificar, los problemas que amenazaban a Barcelona.

Es hora de que lleguen nuevas fuerzas políticas al ayuntamiento capaces de barrer toda esta mezcla de incapacidad y tontería. Y a la Colau, la primera. Por supuesto. Pero, no olvidemos que los socialistas ni los indepes (moderados o no), tampoco son completamente inocentes.


domingo, 6 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (236) – LOS “PLOMOS DEL SACROMONTE” O LA FALSIFICACIÓN ISLÁMICA DE NUESTRA HISTORIA


Cada primero de febrero, Granada celebra la festividad de San Cecilio, su Santo Patrono, con una romería al Sacromonte. Los orígenes de esta tradición son enigmáticos y datan del período más crítico del reinado de Felipe II. En esa época -finales del siglo XVI- aparecieron enterrados en la "Torre Turpiana", los documentos que han pasado a la posteridad con el nombre de los "Plomos del Sacromonte". En su momento, estos documentos, convulsionaron los fundamentos mismos de la Iglesia Católica. Hoy la Enciclopedia Andaluza los ignora y Miguel José Hagerty, que consultó al Vaticano donde se encontraban los citados documentos, no obtuvo respuesta. Y, sin embargo, es cierto que fueron llevados a la Ciudad Santa bajo el reinado de Felipe IV. Todo el asunto se trató de un caso flagrante de falsificación de la “memoria histórica”. No sería la última ocasión que se elaborarían documentos falsos para avalar con ellos una teoría excéntrica. Esta sorprendente historia no ocurrió en la Rusia de los Protocolos de los Sabios de Sión, ni siquiera en la Francia que perdió y encontró al heredero de Luis XVI, el Delfín. Ocurrió en Granada.

UN HALLAZGO SORPRENDENTE

En 1588 la ampliación de la tercera nave de la Catedral de Granada obligó a derribar la torre de la antigua mezquita mayor nazarí. La tradición local afirmaba que la torre, llamada "Turpiana", había sido edificada por los "fenicios". El día de San Gabriel de ese año -fecha celebrada en el calendario islámico- los albañiles hallaron una pequeña caja de plomo que, al abrirla, desprendió una extraordinaria fragancia, al menos eso dijeron. En su interior se encontró un “hueso del San Esteban”, protomártir, una imagen de la Virgen, con traje "egipciano", una arenilla entre azul y negra, un pañuelo del que se dijo que enjugó las "lágrimas de la Virgen" y dos pergaminos (una profecía de San Juan, interpretada por Dionisio Areopagita y el relato del martirio de San Cecilio). Los pergaminos fueron traducidos inmediatamente por el Santo Oficio y el Obispo ordenó que las reliquias se colocaran en un lugar destacado de la Sacristía. Los hallazgos no habían hecho sino comenzar.
El 21 de febrero de 1595, se encontró frente al Generalife, la primera lámina de plomo escrita en caracteres hispano-béticos que, una vez descifrada, pudo saberse que contenía datos sobre el martirio de San Tesiphon (o Mesitón) y San Hiscio, discípulos de Santiago. Los hechos que narraba estaban fechados en "el segundo año de Nerón, primer día del mes de marzo". El texto sobre San Tesiphon estaba escrito en "su natural lengua arábiga con caracteres de Salomón". Dos meses después, una niña, Catalina de Cuevas, encontró otro documento, El tratado sobre la esencia de Dios. Las crónicas de la época afirman que los hallazgos iban acompañados de resplandores, fenómenos luminosos y prodigios. En total se encontraron 18 documentos de muy diversa índole.

LOS FUNDAMENTOS MITICOS DE LA ESPAÑA CRISTIANA

Lo que más atrajo de estos documentos -y, sin duda, lo más sorprendente- fue la temprana cristianización de España que se daba cuenta en ellos. Si bien en toda la península se registraban mitos y leyendas sobre la temprana presencia de Santiago el Mayor, estos documentos, escritos, aparentemente, en los albores del cristianismo, daban datos excepcionalmente concretos.

Se decía que Santiago hubo predicado en España junto con seis discípulos (Cecilio, Tesiphon, Torcuato, Segundo, Hiscio y Eufrasio). Pilotaba el navío el mismísimo San Gabriel. ¿A quién encontraron Santiago y sus discípulos? ¡¡No a íberos, ni a celtas, sino a árabes!! de lo que se decía que eran "gentes de las más excelentes de sus criaturas en el linaje de Adán". Es más, se añadía que Santiago logró conquistar el corazón de Aben Almogueira, reyezuelo local que, tras su conversión, pasaría al santoral con el nombre de San Indalecio.

De los 18 documentos, seis narraban la historia de Santiago en nuestro país. Los Hechos del Apostol Santiago y sus milagros eran coincidentes con algunas leyendas medievales en circulación sobre su presencia. El titulado Grandes Misterios que vio Santiago en el Monte Sagrado (Sacromonte), es de carácter profético. Se halló también un Ritual de la Misa de Santiago Apostol y varias oraciones a él consagradas. A nadie se le escapa que, en todo esto, existían graves implicaciones políticas.

UNA “REVOLUCION HISTORICA” A MEDIDA DEL OBJETIVO PERSEGUIDO

No solamente la Iglesia disponía, a partir de entonces, de un texto que confirmaba la presencia de Santiago en España, sino que, además, se insistía en que los primeros conversos fueron moros. Las pretensiones de pureza de sangre de los cristianos viejos, a partir de ese momento, carecían de validez. ¡¡Los españoles que ponían ostentar tal título eran, en rigor, los moros...!!
Los textos aparecen en el momento en que Granada está rota por la rebelión de los moriscos y la guerra de las Alpujarras. Hasta 1606, se sabe que subsistió, clandestinamente, el culto islámico en aquella ciudad. No es raro, pues, que los cristianos consideraran que la conversión de los moriscos era aparente y falsa y experimentaran hacia ellos un vivo rechazo.

Objetivamente, los textos encontrados en la Torre Turpiana y en el Sacromonte, exoneraban a los moriscos de la acusación de conversión ficticia. Convertidos sinceramente (o por resignación), aceptaron muy bien los hallazgos y, mientras las reliquias se convirtieron en objetos de cultos, los documentos pasaron a incorporarse a la fe popular. Era un intento de islamizar el mensaje cristiano e incluso a la propia península ibérica.


LOS MORISCOS DE GRANADA Y EL INSPIRADOR DE LOS TEXTOS

Cuatro años antes de la rebelión de los moriscos, un sabio granadino, con fama de vidente y profeta, El Merini, había dicho que cuando se derribase la torre de la Mezquita Mayor se encontraría un "pronóstico levantisco". El Merini murió hacia 1568 y toda una escuela historiográfica (en la que se encuentra Julio Caro Baroja) afirma que fue él quien inspiró el contenido de los documentos del Sacromonte.

El Merini tenía una hija que se casó con otro morisco, Mendoza "el Seis", a quien traspasó los papeles que guardaba de su padre. Mendoza entregó parte de estos documentos a Miguel de Luna; éste, a su vez, los utilizó para escribir una obra sobre Don Rodrigo y la "pérdida de España". La obra tuvo un éxito enorme, fue traducida a varios idiomas e inspiró la obra de Lope de Vega "El último godo".

La historiografía oficial ha determinado que los documentos fueron falsificados por Miguel de Luna (el cual utilizaría los documentos de El Merini) y Alonso del Castillo, que lo hicieron con intenciones patrióticas y a fin de atenuar las heridas provocadas por la guerra contra los moriscos. Menéndez Pelayo sostiene, en cambio, que se trató de una "conspiración muslime destinada a socavar la fe".

Miguel de Luna, hijo de castellano viejo y morisca, tradujo las inscripciones de la Alhambra y fue intérprete del Santo Oficio y de Felipe II. Durante la sublevación morisca, intentó convencerles de la imposibilidad del triunfo para su causa. No se trataba, sin duda, de un personaje secundario. En 1583 fue al Escorial, llamado por Arias Montano para catalogar los libros arábigos. Antes, había traducido la correspondencia con el Xerife de Fez y Marruecos tras la derrota en el curso de la cual desapareció Don Sebastián de Portugal, el mítico "rey perdido", del país vecino que generó toda una oleada de misticismo (el "sebastianismo"). El otro presunto falsificador, Alonso del Castillo, se expresaba correctamente en el "idioma erudito de los árabes andaluces", tal como lo describe Julio Caro.
Los tratadistas, coinciden en que, de ser ellos los autores, el contenido de los documentos debió ser inspirado por algún morisco muy erudito. Y todos coinciden en que se trató de El Merini, personaje de existencia incontrovertible. Por lo demás, hay que admitir que El Merini se benefició de documentos y tradiciones más antiguas e incluso es posible que las revistiese de un ropaje cristianizado para que fueran aceptadas mejor por la sociedad de su tiempo.

LA POLEMICA EN TORNO A LOS DOCUMENTOS

El Obispo Pedro de Vaca y Castro, estaba a cargo de la diócesis cuando ocurrieron los descubrimientos. Había nacido en Roa y alcanzó la longeva edad de 89 años, excepcional para la época. A poco de realizarse los descubrimientos, investigó el hecho. Tomó declaraciones a moriscos del Sacromonte sobre las cuevas y los asentamientos antiguos de la zona. Más adelante convocó dos juntas teológicas (en 1596 y 1597) para deliberar sobre los documentos y establecer si eran conformes con la doctrina cristiana. Las dos juntas autentificaron los hallazgos. La Santa Sede, en cambio, recomendó prudencia y prohibió a los canónicos hacer afirmaciones, a favor o en contra, sobre el tema.

El Obispo Castro había sido contrario a la expulsión de los moriscos. Ganado por la cultura árabe, aprendió esta lengua y negó siempre la existencia de un peligro que viniera de esa comunidad. En 1600, otra deliberación de teólogos votó a favor de la autenticidad de los documentos. Entre tanto, fray Martín de Villanueva, valedor de la causa, se entrevistó largamente con Felipe II. Otros reyes de España, hasta Felipe IV creyeron, igualmente, en la autenticidad de los hallazgos.

Sin embargo, el escepticismo de la Santa Sede iba en aumento. Difícilmente Roma podía aceptar que entre los primeros conversos figuraban árabes y, mucho menos, el hecho de que Granada -último reducto musulmán en Europa Occidental- se cristianizara antes que la Ciudad Santa.

Los dominicos fueron, igualmente, hostiles a los hallazgos a partir de que en algunos de los textos encontrados hacían referencia a la Inmaculada Concepción, dogma que jamás aceptaron de buen grado. Los dominicos, bien situados en la Santa Sede, presionaron al papado para que revisara el caso y, llegado el momento, lanzara la interdicción.

El 9 de marzo de 1641 el Papa ordenó a Felipe IV que los pergaminos y planos se llevaran a Roma. De Granada fueron trasladados a San Jerónimo el Real por canónigos del Sacromonte. Unas semanas después un edicto vaticano prohibió que se leyeran los documentos encontrados en Granada.


UN ROSACRUZ EN ACCION

En 1665 los documentos fueron, significativamente, entregados a Athanasius Kircher, jesuita alemán, versado en esoterismo, para que los examinara. Kircher había realizado los primeros estudios sistemáticos sobre el esoterismo faraónico y sobre él recae la sospecha de que estuvo afiliado a los círculos rosacrucianis de su tiempo. Nadie dudaba en la Santa Sede que Kircher era un hermetista cristiano, perfecto conocedor del pitagorismo, la cábala y la astrología. Su especialidad era el desciframiento de jeroglíficos egipcios. Fue el primero en intentar descifrar las profecías de la Gran Pirámide.

Kircher consideraba que el copto era una variedad de la antigua lengua egipcia. Reconocía que el semita pertenecía a un grupo de lenguas al que llamaba "fenicio". El hecho de que la primera imagen de la Virgen ostentara una "traje egipciano" y que se considerara la Torre Turpiana como construcción fenicia y, finalmente, los caracteres enigmáticos en que estaban escritos algunos de los textos más esotéricos, determinaron el que la Santa Sede acudiera al jesuita rosacruz para que desvelara el enigma.

La opinión de Kircher se dividió en dos partes. Afirmaba que, si había que atenerse a la realidad histórica de los hechos narrados, ésta era cuestionable. Ni afirmaba ni negaba el que los textos hallados estuvieran en concordancia con la doctrina cristiana. Se limitaba, prudentemente, a afirmar que se trataba de tratados mágicos que probablemente expresaran creencias mágicas de los moriscos. Esto fue suficiente para lanzar sobre ellos el interdicto... ¿Pero que tenían los plomos de herético y mágico?

LA FILIACION INICIATICA

Llama la atención, inicialmente, que buena parte de los textos encontrados estén dedicados a Santiago, quien, no lo olvidemos, es el Santo Patrón de los alquimistas. Lo que se describe de Santiago es un viaje, es decir, una aventura iniciática, otros textos medievales y renacentistas (el Libro de las Figuras Jeroglíficas de Nicolás Flamel o algunos tratados de Ineneo Filaleto habían utilizado el símbolo de la peregrinación para describir las etapas de la obra alquímica). El hecho de que los documentos más herméticos del conjunto hayan sido elaborados en plomo, metal propio de los alquimistas, abunda en la interpretación de que es en el arte de la alquimia -que se practicó entre los musulmanes de Marruecos descendientes de los moriscos- donde hay que buscar las claves.
Llama la atención, igualmente, que uno de los textos más enigmáticos, esté destinado a describir las propiedades del Sello de Salomón, un símbolo bien conocido por los hermetistas medievales, como “signatura de los cuatro elementos”, llamado también “la corona del mago” (la suma de los seis primeros números, es igual a 21, el número de arcanos mayores del tarot, esto es, de aspectos de la naturaleza manifestada, 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 = 21).

El soporte de algunos documentos era plomo, en ocasiones presentado en láminas a modo de hojas de un libro y en otras como discos metálicos. A finales de la Edad Media y durante los siglos XVI y XVII, los discos metálicos con inscripciones jeroglíficas se utilizaban frecuentemente como talismanes de protección o invocación a los espíritus. Las clavículas de Salomón es ejemplo de lo que decimos. Es seguro que, las figuras descritas sobre todo en el Tratado sobre el Sello de Salomón, tuvieran esta finalidad mágica.

Llaman la atención, igualmente, el hecho de que sean seis los discípulos de Santiago (6 + 1 = 7) y, finalmente, el que el leit-motiv de todo el acervo documental sea el viaje iniciático de Santiago por tierras de España. A no olvidar que, a partir del siglo XVI, cuando en España y en el Sur de Francia, se alude a topónimos derivados de "moros" (Maragatería, Saint Maure, etc), estamos ante lugares mágicos... pues es de hermetismo y magia de lo que, en el fondo, nos hablan estos documentos misteriosos. Y esos conocimientos, acumulados por El Merini, fueron retocados por quienes elaboraron la falsificación a fin de justificar la presencia morisca en Granada.

El mismo estilo mágico se percibe en el documento que describe la profecía escrita por San Juan. El texto está escrito en un cuadrado mágico de 48 por 29 casillas, cuya lectura debe hacerse tomando, primero los cuadrados pares y luego los impares. En algunos intervalos aparecen letras griegas. El texto es, realmente, un "palíndromos" mágico cuyo significado y clave se han perdido, como, así mismo, su utilidad.

Los "plomos" son el único documento a nuestro alcance para estudiar la tradición mágica y hermética de los musulmanes granadinos, muchos de ellos sufíes, que siguieron ostentando parte de los moriscos.

EL CARPETAZO ECLESIÁSTICO

Las opiniones de las Juntas Teológicas, de Athanasius Kircher y otros impenitentes luchadores por la causa de los "plomos" -como el italiano fray Bartolomé Pectorano, autor de una monumental defensa de su autenticidad- no consiguieron evitar la condena papal. Esta llegó a principios del siglo XVIII. La tristeza y conmoción que causó en Granada fueron indescriptibles. En 1716, 1736 y 1739 se efectuaron forcejeos ante la curia romana para lograr la revisión de la causa, pero el proceso sigue detenido hasta nuestros días y, en la actualidad, los "plomos" permanecen perdidos en algún lugar del Vaticano.

Lo que nosotros hemos planteado, no es tanto la verosímilitud histórica de la predicación de Santiago y de sus seis discípulos en España, como la existencia de un mensaje esotérico camuflado con un ropaje cristianizado. Ni siquiera la demostración de que los textos pudieron ser elaborados por Miguel de Luna y Alonso del Castillo, cambiarían un ápice el hecho de que el contenido encierra un contenido esotérico... sabiduría que -morisca o cristiana vieja- forma parte de la Historia Mágica de España.

Lo más sorprendente es que, en la actualidad, nadie haya rescatado los “plomos del Sacromonte” para avalar con ellos la islamización creciente de la España. Y si no lo han hecho es, precisamente porque el clima que se respira hoy -con la caída en picado de la influencia del cristianismo- es muy diferente al que existió en el momento en el que fueron elaborados, cuando de lo que se trataba entonces era de evitar la expulsión de los moriscos de Granada mostrando que eran ellos, más que nadie, quienes tenían derecho a estar allí… porque eran los “primeros cristianos” de la Península. Los cristianos más viejos entre los más viejos… Es curioso constatar que hoy, el punto más alto de la “mezquita mayor” de Granada, situada en el Albaicín, parezca más un campanario católico que un minarete islámico…

sábado, 5 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (235) – EL “BRENNERO IDEOLÓGICO” DEL FASCISMO Y LA FALANGE


El paso del Brennero (o Brenner) es la frontera entre el mundo germánico y el latino. En los años 30 este lugar tuvo una connotación “ideológica” y definió la diferencia entre el fascismo italiano y el fascismo alemán. Es cierto que en 1923, cuando Hitler protagonizó el llamado “golpe de la cervecería” o “Golpe de Munich”, tenia en mente la Marcha sobre Roma de Mussolini, pero no es menos cierto que entre 1930 (cuando el fascismo italiano estaba consolidado en el poder y el NSDAP hitleriano ya era un partido de masas) y 1937 (cuando los gobierno alemán e italiano acercaron definitivamente sus posiciones a raíz de la Guerra Civil Española), existió en todo el mundo lo que se llamó “el Brennero ideológico” que separaba a los movimientos fascistas de cada país -porque en cada país de occidente floreció en aquellos años un movimiento de este tipo- entre los que eran de “simpatías” italianas y aquellos otros que tenían a Berlín y a Hitler como inspiración. En España, esta frontera existió igualmente, si bien, aquí, como en casi todo, nuestro país supuso un punto y aparte en esta polémica.

Lo que en la primera mitad de los años 30 y, más especialmente a partir de 1933, estaba en juego era el liderazgo del fascismo mundial. En tanto que su cuna originaria era Italia, los partidos fascistas que florecieron en toda Europa y en el continente americano, inicialmente, tenían todos como faro y guía a Roma: el líder del fascismo rumano dijo en su primera intervención como diputado: “Somos de los que creemos que el Sol nace por Roma y no por Moscú”. Pierre Drieu La Rochelle, en Francia, había escrito lo mismo y vale la pena recordar que el primer partido fascista con cierta importancia que nació fuera de Italia apareció en Francia: Le Faisceau de Georges Valois, dos años después de la Marcha sobre Roma. El problema fue que hasta 1933 y al no tener competencia, el apoyo que Italia había prestado a los partidos fascistas extranjeros, había sido mínimo. Cualquier partido fascista que aparecía se reclamaba de pro-italiano, sin necesidad de un estímulo económico. Es más, cuando Italia fue visitada por una comisión monárquica española, en 1934, para tratar sobre las posibilidades de que el régimen fascista apoyara un pronunciamiento político-militar en España, el apoyo inicial italiano se debió, no tanto a la afinidad ideológica con los “fascistizados” alfonsinos y tradicionalistas, sino más bien, a los designios geopolíticos (debilitar a Francia y ampliar la hegemonía italiana en el Mediterráneo Occidental).

En esto, el nacional-socialismo fue mucho más intuitivo: entre sus miembros se encontraban algunos antiguos comunistas y, especialmente en las filas de las SS, se había estudiado en profundidad el papel del Kominternlo que para todos era un intento de extender el comunismo a todo el mundo (lo cual fue cierto hasta la llegada del Stalin), a partir de ese momento, había ido derivando cada vez más en su transformación como pieza de la política exterior soviética. En efecto, cada partido comunista nacional, ya no trabajaba para el proletariado de ese país, sino para la “capital del proletariado mundial”: Moscú. El NSDAP imitó al Komintern en esta cuestión: la Ausland Organization (NSDAP-AO) entendió pronto que, se trataba de obtener alianzas políticas en cada país para conseguir disponer de propagandistas que avalasen la causa del Reich en esa nación. Y en ese sentido, especialmente, a partir de 1935, cuando las circunstancias económicas empezaron a ser muy favorables para la economía alemana, la ayuda del Reich a las formaciones fascistas se convirtió en mucho más efectiva que la italiana y cuantitativamente mucho más generosa.

Cuando Mussolini se dio cuenta en julio de 1933 de que algo estaba variando y que muchos fascistas empezaban a mirar con más interés a la revolución alemana que al régimen fascista,  impulsó la creación de los Comités de Acción por la Universalidad de Roma que debían ser una red de enlace del fascismo mundial en su versión italianizante. Fue a estos CAUR a los que se adhirió Falange Española en el primer congreso de Montreux (1934) en nota entregada por el entonces responsable de prensa del partido, Ernesto Giménez Caballero. Sin embargo, en esa ocasión, José Antonio desmintió su participación en el congreso y el que Falange tuviera nada que ver con una “internacional”. 

Las cosas variaron al año siguiente, cuando los alfonsinos interrumpieron su ayuda a Falange Española y José Antonio se vio obligado a solicitar ayuda italiana: ésta llegó puntualmente y equivalía a 60.000 euros mensuales actuales que luego se redujeron. El propio José Antonio iba a recoger estas cantidades a la Embajada Italiana en París. Cuando fue detenido la ayuda se fue acumulando y en noviembre de 1936, las cantidades acumuladas fueron devueltas de nuevo al Ministerio de Exteriores italiano. A cambio de esta ayuda, José Antonio movilizó a los “camisas azules” para realizar campañas callejeras contra las sanciones propuestas por el Reino Unido a Italia a raíz de la invasión de Etiopía, él mismo pronunció en sede parlamentaria un discurso sobre “política exterior” en la misma dirección y redactó un informe sobre la situación política española y sus previsiones de victoria de la izquierda en las elecciones de febrero de 1936; finalmente, asistió en persona al Segundo Congreso de Montreux e intervino en el plenario.

Hay que añadir que todas estas informaciones están bien documentadas y son irrebatibles. En los archivos italianos de la policía y del Ministerio de Exteriores se ha conservado la documentación de la época que acredita todos estos extremos y que permite decir que, desde su fundación hasta el verano de 1936, Falange miró con esperanza a Roma y se situó a su lado en el contexto del fascismo internacional. Ahora bien, existen algunas pistas para establecer el que, durante su estancia en prisión, y a lo largo del verano de 1936, José Antonio fue rectificando su posición.

En efecto, volvemos al “Brennero ideológico”. Hasta 1935-36 la influencia del NSDAP y sus temáticas (especialmente la importancia atribuida a la cuestión racial) había sido compartida únicamente y de manera creciente por los fascismos nórdicos. En países como Hungría y, por supuesto, Austria, se había ido imponiendo una forma de fascismo calcada del alemán. Se dieron, entonces, distintas circunstancias. En el Reino Unido, Mosley, inicialmente posicionado al lado de la Italia fascista, con el paso del tiempo, fue escorándose del lado del Reich. A partir de ese momento, existieron países, como Bolivia, en los que una formación (el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Víctor Paz) estuvo financiado por la Embajada Alemana y otro (como la Falange Socialista Boliviana de Oscar Únzaga de la Vega) que recibía apoyo italiano. En otros países, como Rumania, la Guardia de Hierro se declaró siempre favorable a Roma, pero nunca aceptó ayuda italiana y el CAUR de Bucarest de formó con personalidades “fascistizados” entre los que no se encontraba ningún miembro de la Guardia de Hierro. Incluso cuando en el Segundo Congreso de Montreux, en el que tomó la palabra Ion Motza (que luego moriría en combate en la Guerra Civil Española) presentando una moción antisemita, ésta fue modificada para evitar que existiera similitud con el fascismo alemán.


Como puede verse, en tanto que el fascismo era un fenómeno “nacional”, existieron muchas forma de entenderlo y muchas situaciones diferenciadas: pro-alemanes, pro-italianos, pro-italianos que se deslizaron hacia el lado germánico, convivencia entre dos partidos de distintas orientaciones en el mismo país (tal fue, además, el caso de Francia, con un PPF de Doriot, progresivamente ganado por el bando germánico y una Action Française decantada hacia Italia). ¿Cuál fue, pues, el caso español?

Es indudable que hasta la primavera de 1936, Falange Española estuvo decantada del lado “romano”. Las pruebas son abrumadoras. Sin embargo, entre el encarcelamiento de José Antonio y los meses posteriores al Decreto de Unificación (abril 1937) en función del cual se formó el “partido único”, empezó a producirse en Falange Española una situación muy parecida a la que había vivido la British Union Fascists de Sir Oswald Mosley: inicialmente pro-italiana, se decantó, poco a poco, hacia el Reich. Existen datos puntuales que muestran una similar actitud por parte de Falange Española y de José Antonio. Los resumimos:

- la redacción del último ensayo de José Antonio en el mes de agosto de 1936 en prisión, titulado “Germanos y Bereberes” en el que intenta una reconstrucción de la historia de España en clave étnica, un esquema que respondía a la doctrina del NSDAP. Hitler se negó, incluso, a aceptar los 12.000.000 de pesetas de la época de que disponían los “rebeldes” para pagar la ayuda y recomendó que se entregaran como paga a los combatientes del frente.  En cualquier caso, el texto es muy importante porque indica la evolución doctrinal del “último José Antonio”, decantado visiblemente hacia el Reich. No es que se hubiera convertido en “racista”, sino que había realizado -y ahí está el texto para evidenciarlo- una interpretación racial de la historia de España. Es igualmente significativo que el texto se escribiera inmediatamente después de la celebración de las Olimpiadas de Berlín que supusieron un evento internacional de máxima importancia en el curso del cual se exteriorizaron los logros de la “revolución alemana” que fascinaron a todo el mundo.

- el apoyo decidido que Hitler prestó, a partir del 23 de julio de 1936 a la causa de los sublevados en España y que se tradujo en la llegada de pertrechos militares, fondos y voluntarios, no solamente de la Legión Cóndor, sino expertos en el manejo de blindados y que fue anterior a la decisión italiana de comprometerse en el conflicto al lado de Franco. Todo esto constituyó la llamada “Operación Sigfrido” a cuyo frente estuvo Göring.

- los contactos que tuvieron lugar en Burgos entre Manuel Hedilla y la embajada alemana. Ésta veía a Hedilla como el único hombre de la Falange con extracción popular y capaz de transformar el partido en un movimiento de masas. El NSDAP recelaba de los militares y de los reaccionarios de derechas que circundaban a Franco y optó por apoyar a Hedilla y a su sector. Hitler y el NSDAP despreciaban a los militares y derechistas que, desde 1923, habían constituido el principal obstáculo para la progresión de la “revolución alemana” y vieron en Franco y en los derechistas monárquicos a sus equivalentes en España.

- el compromiso alemán en los intentos de rescate de José Antonio de la prisión de Alicante que contó, incluso, con la complicidad del cónsul alemán en esa provincia y que previó la participación de un “acorazado de bolsillo” en la operación (que no llegó a realizarse).

Todo esto permite intuir que, Falange Española, fue deslizándose del lado italiano del “Brennero ideológico”, al lado alemán por la simple dinámica de los hechos. Es cierto que en el pensamiento joseantoniano entraron otros muchos factores (el pensamiento de Charles Maurras, la influencia de Ortega y Gasset, la influencia de los no-conformistas franceses de los años 30 -por donde entró el personalismo en su ecuación personal-, el pensamiento conservador español del siglo XIX, la doctrina del fascismo italiano, etc.). Pero, a todas estas influencias, cabe añadir, esta otra, tardía pero muy real, llegada de Alemania.

Lo cierto es que, a partir del verano de 1936, mientras Falange miraba cada vez con más esperanza e identidad al fascismo alemán, los medios monárquicos y alfonsinos, seguían con la mirada puesta en Roma, esperando construir un régimen en el que conviviera la monarquía con el partido único. Así pues, también hubo un “Brennero ideológico” en España...

viernes, 4 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (234) – EL AÑO HA EMPEZADO CON VIOLENCIA DOMÉSTICA, VEAMOS…


El año 2018 fue el de la obsesión feminista y el apogeo de las ideologías de género. Casi nos atreveríamos a decir que la locura visible de sus promotores, su inclusión en la “corrección política” y los gestos y acciones de sus actores más extremos, ha sido uno de los desencadenantes de la reacción “populista” en toda Europa. Llama la atención que Susana Díaz haya dicho sobre el nuevo gobierno andaluz que no toleraría “regresiones” y cuando le han preguntado en qué materia, inmediatamente ha respondido que en “igualdad de género”. En su opinión, Vox amenaza la “igualdad de género”. Le va a resultar difícil a Susana Díaz (si es que alguien, salvo en los juzgados, se acuerda de ella, dentro de unos meses, explicar a la opinión pública, que el gobierno de centro-derecha con apoyo exterior de Vox no ha generado pérdida de derechos, ni de igualdad a las mujeres… Otros comentaristas y tertulianos “progres” han optado por circular por el mismo sendero, demostrando, una vez más, que la inteligencia ha desertado de los pastos de la izquierda.

Porque, en Andalucía lo único que va a ocurrir es que el negocio de las asociaciones que fomentan la “ideología de género” se ha terminado. Y es normal: recibían subsidios que avergüenzan el sentido común y todo para realizar una tarea que corresponde al Estado o, de manera subsidiaria, a la Comunidad Autónoma. Desde hace veinte años se viene hablando de violencia doméstica, sí, pero nunca en estos años, la cifra de muertes de mujeres a manos de sus cónyuges ha bajado de 47. Desde 2003, venimos diciendo que la mayor parte de estos crímenes corresponden: a bien a grupos sociales muy concretos por distintos motivos (toxicómanos, alcohólicos, psicópatas y ancianos que deciden quitar la vida a sus cónyuges, no como acto de violencia, sino por amor al verlas destruidas por el Alzheimer o la demencia senil, tras lo cual, frecuentemente, ellos mismos, se suicidan) y que siempre existirán, a título residual, en una sociedad por sana que sea y a la inmigración procedente de lugares en los que la mujer es desconsiderada y tratada como un objeto: zonas del mundo andino y, muy especialmente, grupos procedentes del mundo islámico. Es triste, pero es así y lo saben perfectamente, todos los que se dedican a la seguridad.

Tristemente, en lo que llevamos de 2019 ya se ha producido un caso de violencia doméstica con resultado de muerte. Veámoslo porque dan la razón a los que venimos diciendo que el no ser precisos a la hora de diagnosticar los problemas es lo que genera que estos se mantengan como tales.

Hacia 2004, incluso Amnistía Internacional debió reconocer la realidad del problema: pero dado que el zapaterismo, más que nadie, tiró el carro de las ideologías de género, articuló una ley “contra la violencia doméstica” elaborada sin tener en cuenta la etiología del problema: un simple añadido estableciendo que cualquier denuncia por violencia de género que afectara a un inmigrante, legal o ilegal, implicaba expulsión definitiva y de por vida del país, hubiera constituido un medio de disuasión para este tipo de agresiones (que es endémico entre la población magrebí, como saben cualquiera que trabaje en urgencias hospitalarias). Pero, claro, esto era “discriminativo”… Así pues, el “hombre blanco europeo” debía de cargar con las culpas de las violencias sexuales cometidas por otros grupos étnicos.

Ahora ha empezado el año. Ahora podemos realizar un recuento sobre quienes protagonizan la violencia doméstica. El día 2 de enero fue asesinada una mujer en Laredo. Tenía 26 años y fue muerta a puñaladas por su ex pareja. La mujer era originaria de la República Dominicana, era inmigrante ilegal. ¿Su asesino? Un tal “Tomás”, de 29 años, su compañero sentimental. En el momento del asesinato estaban en trance de separación. Era ecuatoriano. Extrañamente, La Vanguardia, que hasta ahora ocultaba la nacionalidad de los acusados de este tipo de delitos, en esta ocasión ha cambiado de política: la ha resaltado, indicando además en los “destacados” que “El agresor es una excelentísima persona”, “de buenísimo trato” y “supereducado”, según amigos de ambos”. Menos mal…, cabría decir, si se tratara de ironizar, sobre algo demasiado serio como para bromear.

En la misma Nochevieja, en Burriana, ocurrió otro desagradable agresión: una chica denunció que dos rumanos la violaron. La chica tiene 17 años y los rumanos se enfrentan a una acusación de detención ilegal y violación. El episodio va en la misma dirección que la anterior violación en el intercambiador de Aluche de una estudiante norteamericana por parte de un “español de origen argelino”. En esta ocasión, además de la violación, la chica fue apaleada. 


Y ahora vamos a vulnerar de nuevo la corrección política: una de las tareas de los medios de comunicación debería ser realizar recomendaciones a las mujeres para evitar este tipo de violaciones. Una cosa es alertar contra la violencia doméstica y pedir medidas cada vez más duras (lo que se viene realizando desde hace 20 años) y otra muy diferente lanzar algunas recomendaciones a las mujeres para evitar estos episodios. En efecto, mientras no se diga claramente a las chicas que resulta “peligroso”, ir en determinados momentos del año, sola por las calles, a altas horas de la noche, especialmente en algunos barrios y, mucho más en situación de tener las facultades disminuidas por el alcohol, el porro o la falta de sueño, seguirán produciéndose este tipo de violadores.

Y, por lo mismo, sería igualmente saludable acompañar a esta recomendación de otra advertencia: en los países occidentales, el número de psicópatas que hay por las callas es del 2%. Es decir, que, de cada 100 personas que nos cruzamos a lo largo del día, dos son psicópatas peligrosos que solamente precisan encontrar las condiciones adecuadas para desencadenar una situación de violencia contra la mujer (o contra cualquier persona). Y los psicópatas son irreprimibles, contra ellos no valen leyes ni manifestaciones feministas, ni acción policial. A estos hay que unir un porcentaje igualmente significativo de individuos excitados por el alcohol o por la cocaína, que solamente necesitan encontrar a la víctima propicia para desencadenar su brutalidad.

No se trata de responsabilizar a la mujer de lo que le ocurre. En absoluto: se trata de PREVENIR LO QUE LE PUEDE OCURRIR. Y, hasta ahora, no hemos visto, ni en los medios oficiales, ni entre los tertulianos, ni opinadores, nada en esa dirección.

La sociedad no puede evitar que un cierto número de personas nazcan con los genes averiados y que la personalidad del psicópata se forma desde la infancia. Pero lo que sí puede evitar es que los grupos más sensibles faciliten la acción depredadora de los psicópatas. De la misma manera que quien es capaz de agredir a una mujer, no tiene lugar en nuestra sociedad: para eso están las cárceles y los psiquiátricos, pero con los llegados de fuera, después del tránsito por la cárcel, la expulsión a perpetuidad del marco de la Unión Europea sería la medida más adecuada y que solamente discutiría algún descerebrado. Porque, en Francia, en Alemania, en el Reino Unido, la violación de mujeres se está convirtiendo en un “deporte” para determinados grupos étnicos que ven como la sociedad está paralizada por la “corrección política” que impide difundir los nombres y las fotos de los violadores… cuando son de grupos étnicos no europeos.

Y, por lo demás, la sociedad española, lo que precisa es que se examine el destino y la utilización de los fondos del 1.500.000 de euros repartido por el Estado a las distintas asociaciones feministas. Ese dinero, mucho nos tememos, que ha servido solamente para mantener chiringuitos poco efectivos y que utilizan esos fondos, especialmente, para propagar la estúpida “ideología de género”. Lo que equivale a decir que OCULTAN a los verdaderos culpables de la violencia doméstica.

Va siendo hora de poner los puntos sobre las íes en cuestión de “violencia de género” y ser mucho más precisos de lo que ha sido el zapaterismo y sus herederos en la etiología del problema.

jueves, 3 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (233) – TINTIN VIVO Y ACTIVO EN EL PLANETA TIERRA


Para un padre no hay nada mejor que sentirse querido y apreciado por sus hijos y, mucho más aún, que ellos compartan -hasta cierto punto- sus aficiones. Por eso, cuando llega la Navidad y te regalan libros y gadgets de Tintin, uno no puede por menos que emocionarse. Lejos de ser “tintinólogo”, me quedo como simple aficionado y lector que nutrió su infancia con la lectura de sus historietas. Un cuñado de la primera esposa de mi padre, artista a su vez, cada año me regalaba en la infancia uno de estos cuadernos. Recuerdo que el primer fue Tintín en la Luna y que desde entonces me fascinó el personaje y todo lo que le rodeaba. A pesar de que hace cuarenta años que apareció el “último Tintin”, bastante desnaturalizado en su guión -Tintín y el arte Alfa- no me deja de sorprender el hecho de que, hoy más que nunca, existan en las grandes ciudades “tiendas Tintín”, sus comics se sigan comprando y, al mismo tiempo, sean de los PDFs más “bajados” a través de emule y de otros sistemas P2P e, incluso, que uno de los textos escritos por mí y más vendidos sea “Tintín con Camisa negra”. Y es que, Tintín sigue vivo y activo en el planeta Tierra. La cuestión es ¿por qué? ¿A qué se debe que Tintín resista el paso del tiempo?

No hay nada más lejano del “super-héroe” norteamericano, a la Marvel, que la “línea clara” de Tintín y de otras tiras cómicas de su escuela. En ellas no es posible el error: la nitidez del trazo excluye el que su creador sea un mediocre: la “línea clara” solamente está al alcance de los grandes diseñadores gráficos que saben lo que quieren y son consciente de cómo expresarlo sin vacilaciones. En la obra Tintín: le rêve de la réaliaté (uno de los regalos que he recibido estas navidades) el autor -expurgando en los archivos de Hérgé- selecciona las fotografías que utilizó para componer los escenarios en los que se movían sus personajes. Es resultado es lo que podríamos llamar “realismo abstracto”: realismo en tanto que Tintín y sus amigos se mueven en un universo concreto, existente y que está al alcance de la mano, pero que el diseñador ha esquematizado en sus rasgos esenciales para convertirlo en “línea clara”. El intento era inédito en los años treinta.

Tintín ha inspirado a otras muchas historietas gráficas: el Alix de Jacques Martin, el galo romanizado, antítesis del chusco Asterix; Blake & Mortimer, de Edgar P. Jacobs, colaborador de Hérgé; los personajes de Yves Chaland,  de Rivière y Goffin (La Red Madú), el “profesor Palmon” de Dick Briel, “Max Friedman” de Vittorio Giardino e, incluso los personajes y los relatos de Max empezando por “Peter Punk”. No ha faltado “escuela” que siguiera los pasos de Hérgé. Claro está que no todos tenían la misma orientación política: “Peter Punk” era, obviamente anarquista y “Max Friedman” un periodista judío de izquierdas que termina luchando en España durante la guerra civil.

http://eminves.blogspot.com/2014/05/romanticismo-fascista.html

Sobre las orientaciones políticas de Tintín está casi todo dicho, pero vale la pena recordar que la orientación surgida del escultismo católico que encierra el personaje, explica solamente algunos de sus valores; pero no la totalidad. Tal como explicamos detenidamente en Tintín con camisa negra, la creación del personaje se corresponde con un momento particular en la historia de Europa: el ascenso de los fascismos. Hérgé era amigo de León Degrelle con quien había coincidido en las páginas de Le Vingtième Siècle y los rasgos del personaje fueron los que correspondían en aquella época al que luego sería jefe del fascismo belga. Evidentemente, después de 1945, la supervivencia de Tintin se basaba en ocultar esta procedencia. Pero quedaban huellas y rastros que el propio Degrelle se encargó de desvelar en uno de sus libros más prohibidos en lengua francesa.

¿Dónde está el “fascismo” en Tintin? Especialmente en el culto a la juventud, en la fortaleza de los lazos de solidaridad que le unen a sus amigos, en el espíritu de aventura, el amor por la vida peligrosa y en detalles como la afición del personaje por la escalada o por la aviación (que en los años 30 definían con precisión la “vocación fascista”). Algunas de estas características se fueron atenuando con el paso del tiempo e incluso la censura “políticamente correcta” desfiguró las que, sin duda, eran apenas frases ingenuas y poco significativas del personaje pero que, a partir de los años 60-70 empezaron a ser atacadas como “colonialistas”, contrarias al animalismo o, simplemente “racistas”. No lo eran: reflejaban, simplemente, el espíritu de una época. Negarlas sería como si ahora se negara la existencia de gladiadores en el circo romano, simplemente porque es de mal tono darse de bofetadas…

Así pues, si bien el anticomunismo que está presente desde Tintín en el país de los soviets, era propio de la derecha conservadora católica de la época, otros valores, desde luego, no son reductibles a este sector. Tintín va mucho más allá del conservadurismo: hay en él la misma modernidad propia del futurismo y de los laboratorios de física avanzada de la Alemania de aquellos años, hay una exaltación a la juventud que es propia de todos los fascismos y hay, finalmente, un espíritu de aventura que es la propuesta con la que el fascismo sedujo a la juventud europea. Cuando Hitler dijo a sus juventudes “Veo en vuestros ojos, la mirada de las águilas” no hizo más que sintetizar ese espíritu que está también presente en los relatos de Tintín, por mucho que se hayan deformado sus contenidos para adaptarlos a la “corrección política”.

El fascismo es cosa del pasado. Derrotado por las armas, no volverá. Eso está más que claro y “ser fascista” es hoy, solamente, un ejercicio de nostalgia. Pero, en el fondo, el fascismo no fue más que la cristalización de un modelo humano en una época concreta. Ha habido muchos “fascismos” antes del fascismo y volverá a haber otras muchas formas que recojan los mismos valores mucho después. Hoy resulta una irrisión ver un desfile de uniformados a la moda fascista, pero podemos entender la inquietud de la izquierda cuando ve emerger y sobrevivir a sectores sociales en los que reconoce los valores del fascismo que, por cierto, son también los que estuvieron presentes en la filosofía clásica, en los mejores momentos de la Edad Media, en muchos de los grandes personajes de nuestra historia y que siguen enseñándose en academias militares: honor, lealtad, espíritu de sacrificio, de servicio, anti-individualismo, disciplina, jerarquía, gusto por el orden, patriotismo, etc, etc. Valores que han desaparecido de la política… pero siguen existiendo en sectores “sanos” de la sociedad. Valores de los que los jóvenes siguen impregnándose con la lectura de los cuadernos de Tintín. No es el fascismo lo que hace que Tintín siga vivo hoy, sino los valores tradicionales que Tintín encarnó en un momento histórico muy concreto. Valores de ayer, de hoy, de siempre y que estarán allí en donde haya algún digno representante de nuestra cultura.


miércoles, 2 de enero de 2019

365 QUEJÍOS (232) – LO QUE NOS TRAERÁ 2019


El año 2019 ha empezado bien a nivel internacional. La primera noticia (y, desde luego, la más esperanzadora) es que los EEUU han hecho efectivo a partir de hoy su salida de la UNESCO. Ciertamente, han dejado atrás una deuda de 600 millones de dólares, pero parece lógico que el presidente Trumb se niegue a pagar los desvaríos de la secta que se escuda en estas siglas para difundir mensajes excéntricos y ser el laboratorio de ideas de la izquierda marciana. Estoy seguro de que se hablará mucho más de que, también hoy, se retiran las últimas tropas de EEUU de Afganistán… si bien quedarán los “contratistas” y, en cualquier caso, el daño ya está hecho y el país tardará en recuperarse de 40 años de guerras continuas (primero, invadido por los soviéticos y desde hace 17 años por los EEUU).

Bolsonaro hoy toma posesión de su cargo. El gobierno ha evitado el amargo trago de algún miembro del gobierno quede al borde de un ataque de nervios al ver que otro gran país (casi un imperio) cae en la órbita del populismo. Lula, el amado de las ministronas del PSOE, de momento, ha celebrado el fin de año y el tránsito de gobierno en la cárcel.

Más cerca, en Francia, el movimiento de los “chalecos amarillos” sigue vivo y activo. Es, nuevamente, la revuelta del hombre de la calle, harto que el legislador no legisle y, cuando lo hace, sea en beneficio de las minorías más extrañas que pueda imaginarse. Macron todavía no ha interpretado el fenómeno y sigue sosteniendo que es la odiada extrema-derecha quien mueve los hilos. Se ha olvidado de que, una cosa es ganar unas elecciones y otra muy diferente estar en condiciones de gobernar. En realidad, estamos asistiendo a la agonía de la Vª República. La brutalidad que está utilizando el gobierno para sofocar las manifestaciones es indicativo del estado de confusión mental del gobierno. Suerte tiene el poncio del Elíseo en que la revuelta haya estallado cuando no ha llegado al ecuador de su mandato. Pero lo cierto es que, comparado con los que ocurrió en mayo de 1968, esta protesta es masiva, no circunscrita a los recintos universitarios y que engloba a las clases medias, hartas de las mentiras estadísticas. Y esto no se arregla con un par de medidas cosméticas: hoy cabe preguntarse en Francia ¿quién diablo apoya a Macron además de las fuerzas de seguridad del Estado (y veremos durante cuánto tiempo)?



La izquierda europea sigue demostrando no entender el nuevo escenario que se está creando: después de decir durante treinta años “que viene el lobo”, el lobo ya está aquí, está co-gobernando Italia y Austria, está gobernando en Hungría y Polonia, está presente con más del 10% en casi toda Europa (en España ya es cuestión solamente de esperar a las próximas elecciones), mientras que la socialdemocracia implosiona y se convierte en tercera, cuarta fuerza política o, simplemente, desaparece. Lo que ha ocurrido es que la izquierda, lleva treinta años proclamando que la “extrema-derecha” destruirá a las instituciones democráticas… y, de momento, allí en donde gobierna, no ha ocurrido nada similar, ni se le espera: ahora toda a España donde ilustres idiotas como Ernest Maragall han llamado a un acuerdo entre todos los partidos para no pactar con Vox, o cuando Podemos ha encajado mal su derrota andaluza y el desalojo traumático del “régimen andaluz”, demostrando los destrozos del porro en cerebros inmaduros.

Es significativo que el primer anuncio de TVE después de las campanadas de media noche fuera uno en la que un actor bastante bueno, Alejo Sauras, presentara a unos desconocidos que se levantaban y alardeaban de lo bien que va España. El primero resaltaba que “España es el país que acoge a más refugiados”, otro cantaba las virtudes de que “España es el país que más artículos científicos publica”, otro que nuestro sistema sanitario es envidiable porque estamos a la cabeza de los transplantes… claro está que ninguno explicó que somos líderes en fracaso escolar, en delincuencia, en mileuristas, en contratos-basura, en despilfarros autonómicos, en corrupción, en ineficacia de las instituciones y la única puerta para los asaltos de la inmigración masiva en Europa, el país líder en fumetas, porreros y colgaos meca de los empanaos de todo el mundo, el país de Europa con más okupas por metro cuadrado, el único país del mundo en el que 12 años después del estallido de la burbuja inmobiliaria se ha creado una nueva burbuja, el país en donde la natalidad está más en peligro (Cataluña está en cabeza mundial de la crisis de nacimientos)… Y esto, no sólo gracias al gobierno del okupa y de sus ministronas, sino al papanatismo de Rajoy. Porque, lo cierto, es que los que tenemos tendencia a viajar y a fijarnos en lo que vemos, podemos afirmar, con harto pesar de nuestro corazón, que España es, en estos momentos, el país con una sociedad y un sistema más desintegrado de todo Occidente, con una constitución avejentada, desarticulado por 17 autonomías y con una clase política en la que está completamente ausente cualquier atisbo de inteligencia y rebosa ambición, una de las que han generado una mayor brecha entre ellos y la población.

El okupa de la Moncloa, cree, como Macron, que es posible negar la realidad con unos cuantos anuncios y declaraciones altisonantes. Ignora que los informes sobre la gravedad de la situación económica (hemos llegado a los dos billones de deuda, cuando hace 10 años estábamos justo a la mitad) recorren las direcciones estratégicas de los bancos y de los fondos de inversión y que, probablemente, en 2019, pero, desde luego, nunca más tarde de finales de 2020, se producirá una nueva convulsión que nos pondrá en el candelero de la crisis económica. No pinta bien la economía española, ni para el 2019, ni mucho menos para el 2020. El hecho de que el IBEX haya perdido en 2918 un 14% es indicativo de la gravedad de la situación. Para colmo, las previsiones internacionales indican que se producirá un “frenazo” económico e, incluso, el gobierno español ha rebajado la previsión de crecimiento a un 2,6% (algo que coincide con las previsiones de la OCDE) por debajo del listón en el que se crea empleo. Se atribuye al Brexit (que debería formalizarse el 29 de mayo) la responsabilidad de este parón, pero lo cierto es que las causas son mucho más profundas.



Pero, eso sí, los que viven de campañas electorales y de mendigar el voto, tendrán buenas ocasiones para movilizarse en 2019: en primer lugar, tocan elecciones municipales y autonómicas que presagian un descalabro por parte de la izquierda el 26 de mayo. Pero, el okupa de la Moncloa ha declarado que, si no es capaz de sacar adelante los presupuestos, puede convocar elecciones generales… Lo que induce a pensar que ERC y el PDCat le apoyarán, por simple interés: estos por mantener vivo el “procés” (saben que un eventual gobierno de centro-derecha con la presión de Vox, supondría, no solamente el entierro definitivo del “procés”, sin margen para negociación de ningún tipo, sino la aplicación inmediata del 155 de una manera bastante más radical que en la ocasión anterior) y el okupa para evitar el desahucio y agotar la legislatura. Pero, en cualquier caso, en la posición de debilidad del gobierno, aislado, además, de toda Europa, el margen para llegar al final de la legislatura es mínimo y, el hecho de que la mayoría del PP en el senado le impida sacar adelante cualquier ley, ofrecen un negro futuro al gobierno del okupa y sus ministronas.

En mayo tendrán lugar las elecciones al Parlamento Europeo. Cruciales porque en ellas se comprobará si el avance de las fuerzas “populistas” y el retroceso de la izquierda socialdemócrata, se confirman. Tal y como está configurada la UE, el Parlamento tiene un gran peso a la hora de apoyar leyes y medidas. No parece que, a estas alturas, nadie en la UE -salvo los muy estúpidos, entre ellos el okupa de la Moncloa- esté dispuesto a atreverse a dar más cancha a la inmigración masiva; hasta ahora ha sido posible introducir a millones y millones de inmigrantes innecesarios en el continente (en esta última hornada de 2015-2018 con la excusa de que se trataba de “refugiados”) gracias a la colusión entre el centro y la izquierda. Pero, mientras que para la izquierda el abrir las puertas se ha convertido en una cuestión de principios, para el centro (especialmente para los restos de la democracia-cristiana europea) es tan solo una forma de oportunismo que le ha llevado a reducir su cesta de votos. Hace falta ver si esto seguirá así o si las europeas de 2019 convertirán al parlamento europeo en la nueva muralla contra la inmigración masiva. Porque, ahora, lo que Europa precisa no es evitar que lleguen más inmigrantes, sino sacarse de encina a los millones y millones que han llegado en los últimos años y para eso se precisa una amplia mayoría en el parlamento, reafirmar su identidad, reconstruirla y sanear su sociedad. Eso y, por supuesto, una voluntad de reformar una institución estancada en los últimos 15 años que, es más un lastre que un proyecto de futuro. Todo lo que no sea pensar en términos de Europa como actor de primera fila en la política mundial, es no servir a los intereses de Europa y ser, a fin de cuentas, un organismo inútil.

En enero comenzará el juicio al “procés”… Va a ser muy difícil que los procesados salgan indemnes. Sin olvidar que el proceso tendrá en la acusación, no sólo a la Fiscalía, a la abogacía del Estado, sino también a Vox. Si la sentencia dictamina “rebelión”, los acusados corren el riesgo de “pillar” 25 años de cárcel… pero eso no es lo peor: los acusados saben que, en el momento en el que se regularice su situación penitenciaria, las autoridades penitenciarias les regalarán el tercer grado y el régimen abierto. Así que les quedan unos pocos meses de prisión. Pero lo peor para ellos no va a ser eso: sino los embargos de sueldos, de patrimonios y las inhabilitaciones. Estos en lo que se refiere a los cargos públicos; porque, los “dos Jordis”, sin duda serán los que corran el riesgo de penas mayores. En lo que a Puigdemont se refiere, cada vez asumirá más el papel de fantasma lejano que se va extinguiendo -como decían los romanos- “sin gloria en el Hades”, en este caso en Waterloo… Nada grave, porque si bien durante el juicio, los independendistas tratarán de jugar su última carta en la calle, una vez conocidas las sentencias y ejecutadas las multas, no volverá a hablarse del proceso en mucho tiempo. De hecho, es significativo que los CDR hayan inaugurado el año con una campaña “Leales al 1-O”… que es como decir “leales al tiempo pasado que se fue y no volverá”.

Y no digamos lo que puede ocurrir si en las europeas y en las municipales el centro-derecha experimenta un tirón y tanto el PP como Cs tienen que actuar bajo presión de Vox, generando un escenario inédito en los 40 años de política española. Porque, el problema de la nueva situación, contrariamente a lo que tratan de decir los tertulianos y comentaristas “al uso”, el único elemento nuevo en los últimos 40 años de política nacional ha sido la eclosión de Vox (que ahora deberá demostrar que el resultado de las elecciones andaluzas no es una excepción) y la aparición de un enemigo a la derecha del PP. Situándonos en los esquematismos políticos, cabe decir que el PP nunca ha sido un partido “de derecha”, sino más bien ha hecho ejercicio a lo largo de toda su historia y especialmente en los años de Rajoy, un partido de “centro-derecha”… que ahora tiene a un verdadero partido “de derecha” como competidor. La cosa es importante porque desde Cánovas el paradigma del centro-derecha era “sin enemigos a mi derecha”.

El riesgo para Vox es que esa “derecha” ya no puede ser nada parecido a la derecha pepera, sino que, si quiere crecer, deberá asumir el transversalismo como eje. Modelos en Europa no faltan. Pero, en cualquier caso, la bandera que deben asumir es inmigración + justicialismo. Y, sobre todo, no olvidar que en las instituciones se juega la partida, pero también en la calle y se trata de tener la iniciativa en ambas orillas.