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viernes, 14 de agosto de 2026

MARRUECOS ES MUCHO MÁS FRÁGIL DE LO QUE PARECE (2) – UN REY ABANDONADO POR ALÁ…

Cuando ocurrían los sucesos de Ceuta, las miradas ya convergían en torno a un joven de entonces apenas 22 años, el príncipe Moulay El Hassan, nacido en 2003 que, a la vista de la salud de su padre, había ido ganando protagonismo en los medios de comunicación y en actos oficiales. R. Malek, periodista saharaui, planteaba el nudo de la cuestión: “En un país tan centralizado como Marruecos, el rey no solo reina, sino que gobierna. Sin él, toda la estructura institucional corre el riesgo de tambalearse[1]. Más adelante, se añade: “La desaparición del rey abriría un período de incertidumbre sin precedentes desde 1999. Mohammed VI no construyó un régimen de miedo, sino un sistema oligárquico basado en la economía, los servicios de seguridad y la diplomacia”.

Y este es el problema para España. históricamente, sabemos que Marruecos ha ido generando desde su independencia crisis con sus vecinos en momentos de tensiones políticas interiores. La sucesión brusca de un sultán por un joven que todavía hoy tiene escasa experiencia puede generar (y, de hecho, generará) luchas intestinas entre las distintas fracciones del Majzén, en un momento en el que el país afronta problemas muy difíciles de resolver: bolsas de paro, oposición unánime de la sociedad a los acuerdos con el Estado de Israel, la inmigración como última esperanza de los jóvenes para mejorar su vida, incluso las enfermedades del monarca han reavivado las críticas procedentes de los fundamentalistas islámicos.

Estos, no dudan que su racimo de enfermedades es un “castigo divino” y aprovechan para insistir en su rechazo al estilo de vida occidentalizado, tanto de Mohamed VI, como de su heredero Muley Hasan. En otro país, esto no dejaría de ser la opinión de una fracción minoritaria de la sociedad, pero en Marruecos, el sultán es también Amir al-Mu'minin (Príncipe de los Crecientes), la máxima autoridad religiosa (como si Felipe VI tuviera, a la vez, en su mano los poderes políticos propios de una monarquía europea anterior a 1789 y los de la Conferencia Episcopal). La teoría fundamentalista del “castigo divino”, implica, necesariamente, la pérdida de legitimidad. Además de su presunta “occidentalización”, no faltan argumentos de mayor calado: las alianzas geopolíticas de Mohamed VI con Occidente, los acuerdos diplomáticos con Israel y la proliferación del turismo internacional, la corrupción, el juego y el alcohol en el país, demuestran que el monarca ha “traicionado” sus deberes como guardián de la fe islámica.

 

El panorama se vuelve mucho más sombrío cuando los fundamentalistas aluden al heredero del trono, Muley Hasán. En su tarea de preparación de la sucesión, y con el fin de atraer a la juventud marroquí hacia la figura del futuro sultán, el Majzén ha destacado sus aficiones al fútbol, su conocimiento de las redes sociales, y su preparación en relaciones internacionales. Para los fundamentalistas, todo esto supone un riesgo de secularización y disolución de las estructuras propias de la tradición islámica. El reiterado rechazo del besamanos o muestra de vasallaje del que ha hecho gala en actos oficiales, les confirma en esa opinión.

Obviamente, todos esos gestos y la difusión de sus aficiones, como todo lo que se refiere a la figura del heredero, no se ha filtrado “espontáneamente” a los medios de comunicación, sino que ha sido seleccionado y querido por el Majzén. La voluntad oficial es que la figura del futuro rey parezca próxima a la juventud (dos terceras partes de la población marroquí tienen menos de 35 años; su padre, incluso, cuando subió al trono fue llamado en los primeros años “el rey de los pobres”, apelativo que se ha ido diluyendo con el paso del tiempo… En realidad, Mphamed VI es la primera fortuna de un país de pobres). Es en la juventud en donde los servicios de inteligencia ven el verdadero peligro y no tanto en el fundamentalismo islámico que siempre ha mostrado en Marruecos penetrable, manipulable y que durante el reinado de Mohamed VI ha sido objeto de múltiples provocaciones.

La crisis social que vive Marruecos (y que, en el fondo, es uno de los factores que impulsan a los jóvenes a la emigración) puede desembocar en cualquier momento en un aumento de la influencia del fundamentalismo islámico, algo muy frecuente en el ámbito musulmán: cuando las cosas van mal, eso es un indicativo de que Alá castiga al sultán[2] a través de su pueblo. Abandonado por Alá, el que debía ser “defensor de los creyentes”, aparece como alguien que ha traicionado a su dios. Y ahí están los versículos del Corán y de la Sunnah para demostrarlo.

El Corán establece la obligación general de obedecer a las autoridades en la Surah An-Nisa (4:59): "¡Oh, creyentes! Obedeced a Alá, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad". Pero Mahoma estableció también que esta obediencia no puede ser, en ningún caso, un cheque en blanco si el gobierno viola la ley divinaEl musulmán debe escuchar y obedecer [a su gobernante] tanto en lo que le agrada como en lo que le desagrada, a menos que se le ordene cometer un pecado. Si se le ordena un pecado, no hay obligación de escuchar ni de obedecer" (Sahih al-Bukhari 7144). Esto se traduce en la máxima jurídica islámica: “No hay obediencia a ninguna criatura si ello implica desobedecer al Creador". Si un Estado prohíbe rezar, impone el crimen o él mismo protagoniza crímenes, injusticias y actos condenables por la ley coránica, el fiel tiene la obligación de desacatar esa orden específica. En esos casos, las escrituras exigen una postura activa de denuncia contra los abusos del poder.

Para Alá, la valentía política como una de las mayores virtudes espirituales y no faltan sentencias de eruditos musulmanes que lo reafirmaron posteriormente: "La mejor Yihad (esfuerzo/lucha) es decir una palabra de verdad ante un gobernante tiránico" (Sunan Abi Dawud). El Corán reprueba a las sociedades que callan ante la opresión. En un hadiz narrado por Abu Bakr, el Profeta dice: "Cuando la gente ve a un opresor y no le impiden [hacer el mal], es muy probable que Alá los castigue a todos por igual". 

Si tal es la doctrina islámica ante un gobierno injusto y ante un gobernante abandonado por Alá, ¿cómo es que no se han producido sublevaciones y disturbios durante el reinado de Mohamed VI? Respuesta: si se han producido y no pocos: el más reciente, el estallido de la llamada “Generación Z” en 2025 bajo la consigna de “Hospitales y escuelas, no estadios” [3]. Las protestas estallaron tras una grave negligencia médica que costó la vida a ocho mujeres que habían sufrido cesáreas[4]. El balance final fue de tres muertos, centenares de heridos y miles de detenidos.

La anterior revuelta había tenido lugar en 2016 y se extendió hasta 2017, a raíz de la confiscación arbitraria de la mercancía de un vendedor de pescado que la policía arrojo al camión de la basura. Al intentar recuperar la mercancía, murió triturado[5]. Las protestas que siguieron protagonizadas por el Hirak (o Movimiento Popular del Rif) se convirtieron en una verdadera revuelta social con reivindicaciones de empleo, educación, sanidad y reivindicaciones regionales. La represión fue brutal y el líder del movimiento, Nasser Zeftafi, fue condenado a 20 años en prisión de máxima seguridad.

En esa misma época, en la ciudad minera de Yerada, se produjo otra sublevación tras la muerte de dos hermanos que cavaban ilegalmente una mina de carbón abandonada para subsistir. La revuelta fue durísimamente reprimida, pero demostró la falta de perspectivas y la pobreza extrema de algunas zonas del país.

Antes aún, cuando estallaron las “primaveras árabes”, Marruecos no se salvó del contagio, generándose manifestaciones masivas que clamaban por el fin de la corrupción, la instauración de libertades democráticas reales y la limitación de los poderes de la monarquía. Mohamed VI introdujo algunas reformas gatopardistas (cambiar un poco para que todo siga igual) menores que calmaron momentáneamente a la sociedad[6].

Esta sucesión no exhaustiva de las recientes revueltas sociales explica, por sí misma, porqué el sultán recurre con frecuencia al indulto con intención de rebajar la tensión social y mostrarse “generoso”.

Pero nos equivocaríamos si pensáramos que todas las escuelas islámicas siguen a Mahoma cuando alude al derecho a derrocar gobernantes injustos. La corriente mayoritaria del islam suní tradicional y las facciones salafistas que apoyan a las monarquías del Golfo Pérsico, prohíben cualquier sublevación contra el poder político, y lo hacen utilizando la “lógica absurda”, pero también versículos coránicos y textos sagrados. En su particular “lógica absurda”, estas escuelas sostienen que una guerra civil (fitna) causa más sufrimiento que un mal gobernante. Punto redondo. En uno de estos textos, el Profeta instruye: "Es obligatorio para ti escuchar y obedecer al gobernante en la adversidad y en la prosperidad... incluso si se le da preferencia a otra persona sobre ti de forma injusta". Item más: a la pregunta de qué hacer si el gobernante no sigue la guía islámica y confisca bienes, el Profeta respondió: "Debes escuchar y obedecer al gobernante, incluso si golpea tu espalda y se apodera de tus riquezas; aun así, escucha y obedece". Para colmo, esta doctrina conformista y resignada, concluye, con una ortodoxia incuestionable, que si el gobernante es injusto, el pueblo debe limitarse a rezar por su guía y tener paciencia; el tirano rendirá cuentas directamente ante Dios en el Más Allá, de acuerdo con la Surah Hud (11:102) sobre el severo castigo divino a los opresores.

Esto explica la pasividad de la mayor parte de musulmanes ante las situaciones de abusos de poder, mala gestión, excesos y situaciones, como la de Marruecos, prácticamente dictatoriales. También aquí es lícito plantearse, si la resignación y espera ante gobiernos corruptos e injustos, no puede cambiar bruscamente y allí donde al gobernante se le permitía cualquier exceso para evitar males mayores, al día siguiente, esos versículos y textos se olvidan y se pasa a recordar los revanchistas, virulentos y vengativos.



[1] Reino frágil: ¿Qué futuro le espera al Majzen después de Mohamed VI?, artículo publicado el 18 de julio de 2025, en Por un Sáhara Libre.org - PSUL, https://porunsaharalibre.org

[2] Desde los años en los que Mohamed V ostentaba el poder, Marruecos ha optado por presentar dos caras: una hacia Occidente y otra hacia el Magreb. Algunos de los rasgos de la monarquía marroquí son incomprensibles sin esta consideración. De cara a su propio pueblo y a otros países islámicos, el monarca marroquí sigue siendo “el Sultán”, pero, desde 1957, un año después de la independencia, decidió abandonar formalmente esa denominación para adoptar el título de “Rey”, palabra que le pareció más adecuada para transmitir la idea de “modernidad y progreso”, distanciándose de la idea de “absolutismo y feudalismo” que acompañaba en las mentes occidentales a la palabra “sultán”. Pero Mohamed Vi se cuidó de conservar absolutamente todos los atributos que acompañaban al título de “Sultán”, incluido el de “Príncipe de los Creyentes” o máxima autoridad religiosa. El cambio de “sultán” a “rey”, fue solo formal y no implicó absolutamente ninguna otra innovación.

[3] “La rabia de los jóvenes amenaza la estabilidad del reinado de Mohamed VI”, en El Pais, País, 5 de octubre de 2025. Versión on line: https://elpais.com/internacional/2025-10-05/la-rabia-de-los-jovenes-amenaza-la-estabilidad-del-reinado-de-mohamed-vi.html

[4] “Las protestas juveniles en Marruecos agudizan la crisis del reinado de Mohamed VI”, Francisco de Andrés, en ABC, 2 de octubre de 2025, https://www.abc.es/internacional/protestas-juveniles-marruecos-agudizan-crisis-reinado-mohamed-20251001193750-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Finternacional%2Fprotestas-juveniles-marruecos-agudizan-crisis-reinado-mohamed-20251001193750-nt.html

[5] “Rif, la mayor crisis del reinado de Mohamed VI en Marruecos”, José Colón y Sonia Moreno, en El País, 26 de octubre de 2017, https://www.revista5w.com/temas/movimientos-sociales/rif-la-mayor-crisis-del-reinado-de-mohamed-vi-en-marruecos-7587

[6]Mohamed VI anuncia un recorte de sus poderes en respuesta a las protestas”, El País, 10 de marzo de 2011, https://elpais.com/internacional/2011/03/09/actualidad/1299625222_850215.html






jueves, 23 de abril de 2026

LA POLÍTICA EXTERIOR DEL SANCHISMO O EL SUICIDIO ESPAÑOL A PLAZO FIJO (2 de 4). Sánchez y el “enemigo del Sur”


4. Apertura a Marruecos y “no a la guerra”

Sánchez ha mantenido una de las posturas más firmes dentro de la Unión Europea, condenando lo que califica como “genocidio” en la Franja de Gaza. Recientemente, ha solicitado a la UE que rompa su Acuerdo de Asociación con Israel y defiende activamente el reconocimiento del Estado de Palestina. También (y, sobre todo, en función electoral) ha defendido “la paz y el diálogo” condenando los ataques de Israel y EEUU al régimen iraní. Pero también, en este terreno, las contradicciones son muchas.

En primer lugar, Sánchez olvida que buena parte del problema de Gaza ha sido suscitado por el régimen iraní y que se trata de un problema regional en el que Europa (y menos España) puede obtener ninguna ventaja inmiscuyéndose. Por una parte, Irán utiliza a Hamás y Hezbolláh como títeres de su política anti-israelí. No es coherente manifestarse contra la guerra en Gaza y, al mismo tiempo, contra la agresión a Irán: y, sobre todo, lo que no puede hacerse es optar por una política exterior oscilante según las necesidades electorales. O se está contra el régimen de los ayatolás y, consiguientemente, a favor del Estado de Israel o se está en contra de Israel y a favor del régimen de los ayatolás: lo que no puede hacerse es estar en misa y repicando. No hay “tercera posición” posible en esta, ni en la mayor arte de cuestiones internacionales.

Ambas cuestiones son problemas regionales y se explican perfectamente por la geopolítica global y la lucha por la hegemonía mundial: EEUU está interesado en cortar el flujo de petróleo iraní a las refinerías chinas y por eso ha atacado a Irán, en un intento de cortar fuentes energéticas que contribuirían a detener el despegue económico chino.

En cuanto a la actitud del Estado de Israel es oportunista: aprovecha la tensión geopolítica USA-China para asestar un golpe a la industria nuclear iraní que, en caso de disponer de bombas nucleares cuestionaría la superioridad estratégica israelí en la zona y obligaría al gobierno de Tel Aviv a sentarse en la mesa de negociaciones en condiciones de igualdad.


Pero donde la contradicción de la política exterior española se vuelve aún más palmaria es en las relaciones con Marruecos. Marruecos es, no lo olvidemos, un país sunnita (y dentro de la sunna árabe, de la “escuela Malekita”), a diferencia de Irán que es chiita. La gran diferencia entre sunnitas y chiitas es que los primeros han protagonizado los grandes atentados terroristas en Europa Occidental y otros muchos desarticulados por las policías nacionales, mientras que los chiitas solamente operan en Oriente Medio y los grupos desarticulados en Europa (y, concretamente en España) fueron acusados de recaudar fondos para Hamás y Hezbolláh, pero sin intención de atentar en Europa.

A esta primera consideración, hay que añadir que Marruecos es, hoy, dentro del mundo árabe, el principal aliado del Estado de Israel… Así pues, resulta muy difícil de justificar las ventajas, cada vez mayores, puestas a Marruecos por Sánchez y el que este país sea, al mismo tiempo, el principal aliado de Israel, el “mal radical” para el sanchismo.

Pero es que, además, se une otro factor, acaso el más importante: Marruecos es la alternativa que se ofrece al Pentágono para sustituir a España. Si hoy, el papel geopolítico de España se ha reducido considerablemente es porque Sánchez no ha calculado que el enfriamiento de las relaciones con los EEUU puede tener “efectos secundarios” imprevisibles; por este orden: cierre de las bases norteamericanas en España, lo cual no sería una tragedia… La verdadera tragedia sería que, a cambio, este país exigiría, a cambio, apoyo norteamericano para la expulsión de la presencia española de Ceuta y Melilla.

Recientemente, EEUU y Marruecos han firmado un acuerdo estratégico de diez años (2026-2036) para integrar operativamente a ambas fuerzas armadas y permitir a Marruecos adquirir armamento al nivel de los países de la OTAN. Antes, en abril de 2026, se anunció la creación de un centro regional de formación de drones en territorio marroquí, destinado a formar a fuerzas militares de toda África bajo supervisión estadounidense. Sin olvidar que, cada vez con más frecuencia, EEUU utiliza las instalaciones de la Real Fuerza Aérea de Marruecos para ejercicios y apoyo logístico, destacando la Base Aérea de Kenitra (donde mantiene una unidad de entrenamiento naval) y las instalaciones de comunicaciones en Sidi Yahia y Bouknadel.

Si bien, la legión de asesores de Sánchez y del ministerio de exteriores español, insisten en que trasladar las bases de Rota o Morón a Marruecos es “técnica y logísticamente inviable” a corto plazo debido a las masivas inversiones ya realizadas en España, lo cierto es que la cooperación militar entre EEUU y Marruecos ha subido de nivel en los últimos años. Otros analistas políticos, subrayan, en esa misma dirección, que la base naval marroquí Alcazarseguir ha sido planteada por analistas como una posible alternativa estratégica en el Estrecho de Gibraltar y lo más probable es que, en el futuro pase a ser de “utilización conjunta”. Sin olvidar que Marruecos es la sede principal del ejercicio African Lion, las mayores maniobras militares de EEUUU en África. Y es que, para EEUU, desde el período Carter, Marruecos es el “portaviones” de los EEUU para sus intervenciones en África.

Podría pensarse que las claudicaciones de Sánchez a Marruecos tratan de evitar esta posibilidad: pero también es falso. Esas claudicaciones desproporcionadas datan de mucho antes de su enfriamiento de relaciones con EEUU. Ya desde el zapaterismo se puso de manifiesto esta tendencia y este entreguismo en relación a Marruecos. Ahora veremos el motivo.

El giro pro-marroquí de Pedro Sánchez comenzó formalmente el 14 de marzo de 2022, cuando el presidente del Gobierno remitió una carta al rey Mohamed VI en la que España reconocía, por primera vez en su historia democrática, que el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental era la base "más seria, realista y creíble" para resolver el conflicto. Luego, visitó oficialmente Marruecos y se puso fin a la crisis diplomática entre ambos países que se había iniciado en 2021, cuando España permitió la entrada y hospitalización en Logroño de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, bajo una identidad falsa y por “razones humanitarias”. Rabat consideró este acto como una "deslealtad" y una ofensa a su integridad territorial. En represalia, el 17 de mayo de 2021, las autoridades marroquíes relajaron los controles fronterizos, lo que permitió la entrada masiva de más de 10.000 personas (incluyendo muchos menores) en la ciudad autónoma de Ceuta en apenas 48 horas.

Desde entonces, las concesiones a Marruecos se han multiplicado de manera inexplicable y sin justificación posible. Hoy se sabe que la inteligencia marroquí interceptó durante varios meses el teléfono de Sánchez con un programa ideado en Israel lo que permite pensar que esto dio lugar a que las conversaciones grabadas fueran utilizadas como chantaje para lograr objetivos políticos. No se disponen de pruebas objetivas que expliquen este cambio innecesario e injustificado de política, pero esta es la única explicación posible por el momento: lo “inconfesable” estaría, pues, en el origen del giro político. Poco después, Sánchez y familia, realizando un viaje de carácter privado junto a su familia para pasar unos días de vacaciones en Marrakech.

Desde ese momento, Sánchez ha elevado a Marruecos al nivel de “asociación estratégica reforzada”, para, según expresa el gobierno, “priorizar la estabilidad política y económica en el Mediterráneo occidental”. Catorce acuerdos (todos ellos particularmente onerosos para España) se han firmado entre ambos países, incluyendo áreas como digitalización y energía, mientras el gobierno español apoya la política marroquí en el Sáhara Occidental.

Para todo aquel que conoce la práctica marroquí en política exterior, sabe que cualquier acuerdo que se tome hoy con Rabat, puede ser revocado mañana con cualquier excusa. Y los pactos de Sánchez con Mohamed VI no van a ser una excepción, especialmente desde el momento en el que, ante el choque de Sánchez con EEUU y con la OTAN, España ha quedado en una situación de debilidad en la cuestión de Ceuta y Melilla, lo que aprovechará Marruecos para hacerse, de una forma u otra, con el control de ambas ciudades.

 


 
 
 








sábado, 15 de agosto de 2015

Marruecos espía en España, mientras ZP tendía la mano

 

Info|krsisis.- [subtítulo] La información estratégica recopilada por Rabat sobre los países europeos es un mal síntoma. El siguiente artículo fue publicado en la Revista IDENTIDAD con el seudónimo de León Klein (… servidor). Desde entonces otros muchos datos han ido avalando la información publicada aquí. Lo reproducimos a título de inventario y para que quede constancia de los datos incestionables que acompañan al artículo

Cada día que pasa la “comunidad de inteligencia” española dispone de más datos sobre la actividad del espionaje marroquí en nuestro país. Moratinos no presenta una reclamación y ZP hace la vista gorda: cualquier roce con Marruecos puede dar al traste con la Alianza de Civilizaciones o remitirnos al “desencuentro”, cuando los corresponsales de prensa españoles en Rabat eran sistemáticamente expulsados tachándolos como “espías de Madrid”. El fondo de la cuestión es ¿por qué Marruecos aumenta la actividad de sus redes de espionaje en España?

En noviembre de 2008, 160 imanes y jefes de comunidades islámicas de España e Italia se reunieron en Marraquech con Yassin Mansouri, de 46 años, jefe del servicio secreto exterior de Marruecos. Éste tuvo el cinismo de explicar que la asamblea aspiraba a garantizar la "protección espiritual" de los emigrantes marroquíes en los países europeos. Mansouri, director de la Dirección General de Estudios y Documentación, el nombre oficial del espionaje marroquí, es ante todo un predicador islamista. Nacido al pie de la cordillera del Atlas, en una familia religiosa, aprendió de pequeño de memoria el Corán. En su casa construyó una pequeña mezquita para poder orar con más comodidad. Lo político y lo religioso se encuentran estrechamente relacionados en Marruecos cuya constitución señala que el monarca es no sólo jefe de Estado, sino comendador de los creyentes, es decir, jefe espiritual de sus súbditos.

sábado, 5 de marzo de 2011

El Mare Nostrum en el siglo XXI. ¿Vehículo de comunicación o frontera natural?


Infokrisis.- El Mediterráneo es el primer mar que aparece en la Historia buena parte de la cual discurre entre sus orillas. En los últimos 4.000 años el Mediterráneo ha sido frontera natural para unos y escenario de intercambios comerciales para otros. Estas dos concepciones persisten en la modernidad, apenas sin variaciones. La única novedad, de hecho, es que a partir de 1945, un poder no europeo recorre desafiante sus aguas: la VI Flota de los EEUU. Este artículo aspira a revisar el papel geopolítico del Mediterráneo en el siglo XXI.

Sorprende saber que el nombre “Mediterráneo” es relativamente reciente. Desde Estrabón se había aludido al “mare nostrum” (nuestro mar), pero no fue sino hasta el siglo XVI cuando Jacques Amyot utiliza la expresión “mar Mediterráneo” que ocasionalmente algunos geógrafos medievales habían utilizado para definir el espacio marítimo situado “en medio de tierras” (y tal es la etimología del nombre). A partir del siglo XVII el nombre de Mediterráneo se convertirá en sustantivo y como tal aparecerá por primera vez en un mapa de 1737.

El esquematismo turco hizo que llamaran al Mediterráneo “mar Blanco” por contraposición al “mar Negro” cuyo acceso dominaban gracias al control sobre el Bósforo y los Dardanelos. Antes, los árabes le habían llamado “Bahr al Abiad al Mutawasat”, literalmente “mar Blanco de En medio” como oposición al Mar Rojo.