Las
autoridades de la UE, inmediatamente se supo el resultado del referéndum
británico aplicaron un plan de contingencias cuidadosamente meditado y basado
en dos ejes: transmitir la sensación de que la salida del Reino Unido generaría
un caos económico internacional y transmitir la sensación de que el Brexit
aumentaría el “racismo y la xenofobia”. El primer mensaje iba dirigido a los
sectores conservadores, el segundo a los progresistas. Durante la campaña a
favor de la permanencia del Reino Unido en la UE ya se utilizaron, pero ahora
de lo que se trata es de proyectarlos a nivel europeo inoculando a las
sociedades continentales de lo que supondría un efecto dominó en los “eslabones
más débiles” de la cadena europea.
La
realidad está desmintiendo la primera afirmación: después de la caída bursátil que
se produjo el viernes pasado, las bolsas mundiales se han recuperado
rápidamente mediante “efectos rebote”. La libra se está recuperando frente al
dólar y el barril Brent vuelve a los 48 dólares. Los repuntes se han impuesto
en las bolsas europeas y justo en los valores que fueron más depreciados en las
horas posteriores al Brexit. Esto, que afecta a las bolsas internacionales,
también se ha hecho evidente en el Ibex 35.




