Mostrando entradas con la etiqueta identitario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta identitario. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de junio de 2016

MAURICE DANTEC, ESCRITOR DE CIENCIA FICCIÓN FRANCÉS, PATRIOTA E IDENTITARIO HA MUERTO



Lamentablemente ninguna de sus obras han sido traducidas al castellano pero es un escritor famoso en el área francófona, especializado en novelas de ciencia-ficción. En efecto, Maurice G. Dantec, falleció en Montreal el pasado 26 de junio, víctima de un infarto de miocardio. Su última novela se había publicado en 2014, Les Résidents, con gran éxito.

Dantec es, así mismo autor, de Las raíces del mal, que pronto se convirtió en una referencia de la literatura cyberpunk, y de otra docena de éxitos todos ellos e ciencia ficción. En 1998 publicó Babylon Babies que fue llevada al cine en 2008. Era una de las figuras más destacadas de la ciencia ficción mundial.

viernes, 5 de septiembre de 2014

La lucha por la identidad


Info|krisis.- Después de casi un año de no haberlo perdido encuentro en una carpeta el texto de la charla que debía haber leído en Sintra en el acto de presentación de la traducción portuguesa de mi libro Identidad, patriotismo y arraigo en el siglo XXI. Se trató de un acto muy emotivo para mí porque me permitió entrar en contacto con Portugal y con los amigos portugueses. El archivo que contenía la charla había estado perdido durante meses y finalmente tuve que improvisar la disertación. Ahora que lo encuentro, lo reproduzco tal como lo escribí hace casi un año.

Señoras y señores, queridos amigos:

Gracias en primer lugar por asistir y gracias especialmente a los amigos que han tenido a bien tomarse la molestia de traducir y publicar mi libro e invitarme a estar entre ustedes. El tema del libro gira sobre la Identidad y lo identitario. Voy a intentar explicarles la idea que me hago personalmente de este concepto, su alcance y su importancia.

Se trata, ante todo, de un problema semántico. En estas últimas décadas y desde que tengo uso de razón político, el problema de dar una adjetivación a nuestra lucha política ha constituido un punto central de nuestras preocupaciones: en las largas conversaciones que he mantenido con camaradas españoles y extranjeros, incluso en los lugares más alejados del planeta, siempre este tema ha sido esencial: ¿cómo debemos llamar a la doctrina que sustenta nuestra lucha política? A esta pregunta intenta responder esta pequeña obra.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Futuro identitario: por una salida identitaria a la crisis

Infokrisis.- La historia es dinámica y suele circular a más velocidad de lo que percibimos. Estamos entrando en un nuevo momento histórico: la crisis económica se superpone a la crisis étnica y al descredito de los partidos hasta ahora mayoritarios. Esto abre las puertas de par en par a las nuevas opciones identitarias que día tras día se afirman en todos los países europeos. ¿Y en España? Los que hemos llegado tarde a la democracia también llegamos tarde a la cita identitaria, pero no por mucho tiempo.

Todo el país está preocupado por Belén Esteban y por los nuevos rostros que aflorarán con la enésima edición del Gran Hermano. El fútbol se ha convertido en algo diario y raro es el día que algún canal de TV no retransmite un encuentro deportivo irrelevante. Los fines de semana resulta difícil encontrar una radio que no retransmita un partido, incluso de categoría regional. Y las fiestas mayores del verano y del principio del otoño promovidas por los ayuntamientos son cada vez más ostentosas y se diría que para ellas la crisis no ha pasado: hay bajadas presupuestarias para todo menos para el panen et circensis. Los pequeños parlamentos regionales, a falta de temas de mayor calado, legislan sobre la rotulación de los comercios, sobre los correbous o sobre la utilización de caminos vecinales, pero medidas contra la crisis, ninguna; acaso porque no existen. Incluso cuando se produce una noticia de calado como el inicio del juicio por el Caso Malaya, todo tiende a frivolizarse y parece como si estuviéramos ante un nuevo episodio del colorín en lugar de ante un caso ejemplar y que podría ser ejemplarizante de corrupción en el cual unos “listos” deberán responder de sus exacciones. España está así: entre adormecida e idiotizada, mientras todo un país bosteza, se pierde el ritmo de la modernidad.