Infokrisis.- No hay nada como vivir una temporada en otro
país para establecer comparaciones con la vida en la propia ciudad.
Comparaciones, naturalmente, para bien o para mal. No todo lo que se ve por ahí
fuera es superior a la vida en España. En Nuakchot, por ejemplo, no hay
avenidas asfaltadas, ni grandes almacenes, ni siquiera restaurantes en
condiciones de servir una buena ensalada sin correr el riesgo de una disentería.
En Conakry hasta los más ricos viven miserablemente (que es distinto que vivir
de manera austera). Y, para colmo, en algunas grandes ciudades la depauperación
convive con el lujo. Lo que más me sorprendió al llegar a Lima en 1983 es que a
todos los taxis del aeropuerto les faltaba alguna puerta, el capó o algún
vidrio. Cuando elegimos uno que aparentemente estaba completo, lo que le falta
eran los frenos. Con él recorrimos los muchos kilómetros que separaban el
aeropuerto del centro del Hotel Sheraton en el centro de la ciudad. Fueron kilómetros
de miseria como nunca había visto. Niños escuálidos y vestidos con harapos se
apostaban en los lados del camino esperando que el coche ralentizara la marcha
para abrir el portamaletas y robar algo. Luego, después de kilómetros y
kilómetros de miseria, bruscamente, al cruzar una avenida, en la otra acera
pasamos a un lujo como no había visto ni siquiera en las grandes capitales
europeas. Lo mismo me ocurrió en la etapa siguiente, en Bogotá, donde por las
mañanas las calles céntricas tenían un aspecto acogedor y comercial que luego,
al irse el sol, se convertía en amenazados y peligroso. En otro viaje a
Cartagena de Indias pude admirar el recinto fortificado y todo lo que en él se
muestra perfectamente restaurado, una ciudad colonial que remite a los mejores
tiempos de la colonización. Cuando el taxi que debía llevarme al hotel se
desvió fuera del recinto amurallado, volvieron las peores escenas de chabolismo
y depauperación. Gentes viviendo junto a letrinas, ríos de deshechos hediondos
circulando entre chabolas descuajeringadas, era lo que podía verse en algunos
barrios de Cartagena. Por eso digo, que no todo el monte es orégano y que hay
lugares que, indudablemente, están mucho peor que nuestra propia tierra.
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
domingo, 23 de junio de 2013
sábado, 16 de octubre de 2010
Benarés - Varanasi: la ciudad sagrada del dios de la muerte
Infokrisis.- Una vieja tradición brahamánica cuenta que Benarés es la ciudad más antigua del mundo. Los hindúes la conocen con el nombre de Varanasi y es su ciudad santa. Diariamente, miles de peregrinos de toda la India se ponen en marcha hacia Benarés; su religión prescribe que, al menos una vez en la vida, deben ir en peregrinación a la ciudad consagrada a Shiva. Durante casi quince días, nosotros marchamos junto a esos paregrinos y permanecimos compartiendo con ellos alegrías, visicitudes e incluso enfermedades. Tiene razón quien dice que un viaje al corazón de la India, puede cambiar el alma del viajero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
