La CUP ha presentado la “primera
ley penal republicana”. Vale la pena saber lo que propone y cuál es la prioridad.
Se trata de una propuesta de “ley integral contra todas la formas de odio y
discriminación”. La CUP se jacta de que es la “primera ley republicana que
invade competencias del Estado”. La excusa es “tolerancia cero con la extrema–derecha”.
Persigue los delitos de racismo y odio. Así pues, para la CUP, el principal
problema que afronta Cataluña en este momento es la existencia de una “extrema–derecha”
que difunde “odio y discriminación”. Incluso, el proyecto de la CUP prevé un
nuevo delito: el “feminicidio”.
A la CUP no le interesa que estos
tipos delictivos ya estén presentes en la legislación española. Lo que,
verdaderamente le interesa, es encontrar una excusa para enfrentar al gobierno
catalán con el gobierno español. De aprobarse esta legislación, por ejemplo, el
49,7% del electorado austríaco hubiera carecido de derecho a la libertad de
expresión o el 30% del electorado francés habría visto fuera de la ley al
partido que votaron. Con una extrema–derecha, inexistente en Cataluña, lo menos
que puede decirse de la CUP es que son “previsores”.
