España tuvo una reedición del Día
de la Marmota con los resultados electorales del pasado domingo que revalidaron
la victoria electoral obtenida por el PP el 20-D y redimensionaron a otros
partidos. Estas elecciones de 2015 fueron, a su vez, la rememoración de
aquellas otras celebradas cuatro años antes que dieron también la victoria a
Rajoy. Nada ha cambiado en
la política española, ni tampoco ha cambiado nada en la frontera de Melilla en
donde los subsaharianos siguen practicando el salto de valla.
Mientras el 61% de españoles se
tomaban la molestia de votar a partidos que ni siquiera eran capaces de
identificar los problemas y las amenazas que está sufriendo el país (ninguna
propuesta sobre la globalización, nada sobre la islamización de Europa, nada
sobre la inmigración masiva), los subsaharianos acantonados en Marruecos
aprovechaban para saltar la valle. En esta ocasión fueron un centenar de los
que 37 lograron cruzar: serán los nuevos votantes en las próximas elecciones
locales…
