El ayuntamiento de Arenys de Munt
fue, históricamente, el primero que convocó un referéndum ciudadano por la
independencia. El ejemplo cundió y en los meses siguientes se habían convocado
otros tantos referéndums en buena parte de los municipios catalanes en 2009 y
2010. ¿El resultado? Una media del 19% de los votos (casi todos los emitidos) a
favor de la independencia. Pero Arenys de Munt tenía otro problema mucho más
grave: una comunidad islámica excepcionalmente fuerte que cada día hacía rancho
aparte y que, por sí misma, desdice la inexistencia de lo que Carod Rovira
solía llamar “el islam catalán”…
En efecto, el jueves pasado se
supo que el Ayuntamiento de Arenys de Munt ha presionado a los bancos que
tienen locales vacíos en polígonos de la localidad para que los cedan para la
construcción de la mezquita. Después de una sentencia judicial contrario al
actual emplazamiento de la mezquita de Arenys, ésta ha seguido abierta hasta
que, finalmente, los ciudadanos que presentaron la denuncia, han pedido la
ejecución de la sentencia.
