Conocí al Príncipe Sturza en Barcelona, en la presentación de su libro El suicidio de Europa. Debió ser hacia 1974. Lo editaba Luís de Caralt, concejal del Ayuntamiento de BCN y presidente del Círculo José Antonio. El título del libro era un paradigma de lo que había sucedido en Europa desde 1945: Europa ya no era ella, era a un lado comunista y a otro capitalista. Cualquier cosa menos la Europa clásica que el autor y los que lo oíamos, deseábamos. Ahora han pasado 40 años. Europa sigue tratando de suicidarse y finalmente lo está consiguiendo. En dos o tres generaciones ¿quedarán europeos en Europa? Sí... como minoría y sin identidad propia. Si ese es el destino que los europeos desean, mal rayo les parta. No merecen vivir, ni siquiera ser dueños de lo que les legaron sus antepasados.
* * *
Finalmente, la política económica del gobienro tiene éxito: se está creando empleo en el sector de la construcción... justo en el sector que menos necesidad había de que se revitalizara porque sigue sin vender 1,6 millones de casas (o seguramente más, es posble que hasta dos millones). ¿TAN POCAS CONCLUSIONES HEMOS SACADO DE LA ANTERIOR EXPLOSION DE LA BURBUJA INMOBILIARIA? Ninguna, si tenemos en cuenta la actividad de este sector en España y lo que está ocurriendo en Brasil. ¿Sabéis lo que implica? Que lo más probable es que después del repunte de este año, cuando los propietarios vean la dificultad en vender una vivienda y los bancos se vean obligados (por la crisis de sus sucursales en Iberoamérica) a sacar apresuradamente los stocks ¡VOLVERA A CAER EL PRECIO DE LA VIVIENDA! Y nuevamente: ¿PARA QUE COMPRAR HOY, SI PASADO MAÑANA EL MISMO PRODUCTO ESTARÁ MÁS BARATO?
