Info|Krisis.- En un país “normal” la detención de un pederasta, la de un
esquizofrénico que acuchilla a mansalva en plena calle, la dimisión de un
ministro y un proceso soberanista no tendrían nada que ver, ni siquiera cuando
se dieran el mismo día. Las primeras noticias aparecerían en un programa sobre
delitos y seguridad ciudadana, mientras que las otras dos formarían parte de la
crónica política. En España no: unas noticias tapan a hora con descaro, hasta
el punto de que hay que sospechar que este solapamiento no es casual sino
voluntario. En 1956, los tanques soviéticos esperaban a las puertas de Hungría
para invadir el país. La luz verde vino cuando los paracaidistas ingleses y
franceses saltaron sobre Suez. Suez tapó para las conciencias occidentales la
masacre de Budapest. Desde entonces, todos los Arriola de la vida, han hecho de
esta enseñanza una norma...
Habría que congratularse de que,
finalmente, la policía hubiera detenido a un pederasta y violador. La tardanza
en detener al fulano, sin embargo, ha empañado la tarea policial. Hay que
preguntarse si un violador y pederasta, reconocido por varias de sus víctimas,
puede tardar medio año en ser detenido, cuando ya tenía antecedentes por los
mismos delitos y hubiera bastado desde el primer momento enseñar las fotos a
las víctimas… Y es que hay cosas que hacen pensar.
