Info|krisis.- El resultado del referéndum escocés ha conmovido al nacionalismo
catalán que ha visto como su posición se ha precarizado. El partido querido por
la Generalitat de Cataluña contra el Estado Español registra en estos momentos
un 1 a 2 como resultado provisional. La Ley de Consultas aprobada por el
Parlament de Cataluña supondría un nuevo tanto para la Generalitat, pero el
Tribunal Constitucional se encargará de anularlo. Por lo tanto, el marcador
registra un “gol” a favor de la Generalitat (la manifestación del 11–S) y dos a
favor del Estado (la salida a la superficie del Caso Pujol y la derrota de los
independentistas escoceses). ¿Cuál es la situación del conflicto a 22 de
septiembre?
Era evidente que si el referéndum
escocés daba un sí a la independencia, en torno a 150 regiones europeas
intentarían seguir el camino y encontrar jurisprudencia que avalara esa misma
petición. Cataluña era la primera en la lista de espera, pero tras Cataluña
vendrían Bretaña, Auvernia, Padania, Normandía, Gales, Baviera, y así
sucesivamente. Si ya hoy la Unión Europea tiene dificultades en coordinar a 28
Estados, mucho más absurdo supone el que alguien esté interesado en fragmentar aún
más al viejo continente en nombre de “identidades” que ignoran cuál es su lugar
(el más bajo y limitado de todos los niveles de identidad) y pretenden
absolutizar sus componentes antropológicas situándolas por encima de la conciencia
nacional y de la conciencia europea.
