La dirección de la CUP (su “consejo
político” y su “grupo parlamentario”) han presentado una enmienda a la
totalidad a los presupuesto presentados por Oriol Junqueras, conseller de economía y
hacienda y vicepresidente de la Generalitat de Catalunya. El argumento es que “no
son suficientemente desobedientes con el Estado”. Por lo demás, el resto de
partidos políticos, también han manifestado su intención de no apoyar este proyecto
de ley de presupuestos, con lo que Junts pel Sí tiene la posibilidad, o bien de
rehacerlos hasta satisfacer las exigencias de algún grupo parlamentario o
retirarlos.
La noticia es catastrófica para Junts
pel Si (coalición que, en la práctica ha dejado de existir al presentarse en
las próximas elecciones generales todos los grupos que la componían por
separado) al evidenciar la imposibilidad de seguir gobernando con el apoyo
exterior de la CUP o con su neutralidad. Parece difícil que en estas
condiciones, y cuando ya han pasado cinco de los dieciocho meses para la “desconexión”
que prometió el gobierno regional de Puigdemont, pueda seguir manteniéndose
esta situación por mucho tiempo.
