Info|krisis.- Hubo un tiempo en el que los españoles iban a
votar ilusionados pensando que con su voto podrían cambiar algo. En realidad, este
país ha votado siempre, incluso durante el franquismo. En aquel tiempo podías
participar en las elecciones parar consejeros del Movimiento, unido a las
elecciones para el “tercio familiar” en las Cortes o incluso en los
ayuntamientos existía un tercio de concejales electos. Y además hubo media
docena de referéndums para aprobar “leyes fundamentales”. Es relativamente
cierto que la oposición no podía hacer campaña. Y digo relativamente porque
CCOO solía participar en las elecciones sindicales y porque en las municipales
también se colaban candidatos de oposición. Pero sí, no nos engañemos, no era
fácil para los opositores hacer campaña, ni participar en los procesos
electorales. Entre otras cosas porque no los aceptaban y querían destruir el
régimen.
Tras la euforia
electoral, el desencanto, tras el desencanto la desafección
Luego todo cambió. Llegó la democracia y
seguimos votando con otro talante: nos dijeron que las cosas podrían cambiar
gracias a nuestro voto. Pudimos incluso votar en las elecciones autonómicas.
