Info|krisis.- El artículo siguiente se publicó hará unos cinco años en la revista Identidad. Si hacemos abstracción de algunas referencias temporales, el mensaje que se intenta transmitir sigue todavía vigente hoy y nos istúa ante un problema cada vez más presente: el precio de los alimentos es cada vez más caro y su calidad cada vez más mediocre. Por otra parte, si bien en África el sobrepeso (a causa del abuso de la alimentación fast-food) se ha convertido en una amenaza, no es menos cierto que en cualquier momento y en cualquier parte del mundo pueden aparecer problemas de abastecimiento y hambre vinculados a desajustes de la globalización. De toda esta temática se pasa revista en el artículo
Crisis alimentaria aquí y ahora
El fantasma del hambre a la vuelta de la esquina
En
1974 Henry Kissinger había dicho: "Controle el petróleo y controlará
naciones; controle comida y controlará a las personas”. Para algunos esta frase
es todo un programa de gobierno. Hay algo todavía peor que la crisis económica:
la crisis alimentaria. La primera la tenemos encima; de la segunda no nos
libraremos. Llama a las puertas. Los responsables de la crisis económica y de
la crisis alimentaria son los mismos: los grandes consorcios financieros. Son
ellos los que han impuesto las políticas suicidas de la globalización y quienes
nos están llevando a las puertas de la gran crisis alimentaria que en 2008 ya
ha registrado los primeros chispazos.
Ernesto
Milà
Algunos
recuerdan que la actual crisis económica estuvo precedida por un alza general
en los precios de los alimentos. La gravedad de la crisis y la oleada de paro
que se está produciendo desde el segundo semestre del año, hizo que el aumento
de precios de los alimentos pasara a segundo plano. Pero la crisis alimentaria
sigue ahí, amenazante, pendiendo sobre nuestras cabezas como otra amenaza,
acaso la mayor: se puede vivir en paro, incluso sin petróleo, pero no sin
alimento.
Noticias
que han pasado desapercibidas
No
sólo en España, sino en todo el mundo, el precio de los alimentos experimentó
una subida radical desde la primavera de 2007. En particular, el trigo, el maíz
y el arroz fueron los alimentos más afectados. La ONU informó que entre marzo de
2007 y marzo del 2008, el precio de los cereales aumentó un 88%, los aceites un
106%, la leche y sus derivados un 48%. Así mismo, el Banco Mundial explicó que
desde junio de 2005, el precio del trigo ha aumentado un 181% y el de la comida
en general un 83%.
