Tintín, lleva ya entreteniendo a
tres generaciones de jóvenes y adolescentes con sus aventuras. Sin embargo, se
sabe poco sobre el origen del personaje y a partir de qué elementos fue
concebido por su creador, el genial dibujante Hergé. La aparición del último
libro escrito por León Degrelle (y cuya difusión fue prohibida por mandamiento
judicial), apunta algunas claves. Sin embargo, este origen no es completamente
definitorio.
Hergé nunca se había interesado
particularmente por la política, era un conservador cuyo carácter se había
formado en el escultismo de los años 20. Los hechos que se precipitaron después
de la Segunda Guerra Mundial aumentaron su alejamiento de la política: su
mentor y otros amigos muy próximos resultaron afectados por la represión contra
los que habían colaborado con las tropas alemanas de ocupación. El propio Hergé
fue detenido y debió declarar por sus caricaturas.
En este volumen de 96 páginas se
detallan, no solamente estos aspectos, sino todo lo que puede decirse sobre
Hergé, Tintín y sus actitudes ante la política. Obviamente, se alude a los
regímenes políticos de Borduria (república totalitaria) y Sildavia (monarquía
constitucional), se mencionan las distintas posiciones de Hergé en cada uno de los
volúmenes de las aventuras de Tintín y se establecen unas conclusiones difícilmente
refutables. Un anexo sobre “tintinofilia” y “tintinofobia” completa el volumen
y apunta a qué ambientes políticos pertenecen los devotos y los detractores de
Tintín y, sobre todo, a qué se deben estas actitudes partidarias.
