Info|krisis.- En los últimos días previos a una consulta electoral, es bueno dejar de creer en los sondeos: todos, sin excepción, están “cocinados” para que salgan los resultados que quienes los han encargado pretenden que se difundan. Dado que en España no existe ley alguna que castigue este tipo de fraudes, se siguen repitiendo inevitablemente. Por tanto no vale la pena consultar a unos u otros sondeos para prever lo que va a ocurrir, pero sí pulsar la actualidad, sentir el pálpito de la calle y prever tendencias. Y eso nos permite establecer algunas previsiones.
La erosión de los viejos partidos
No parece, de ninguna manera, que
vaya a haber un ganador claro en estas próximas elecciones. Ni el PP mantendrá
las cuotas de poder que ha tenido en los últimos cuatro años, ni el PSOE
recuperará lo que perdió entonces. No se trata del “desgaste del poder”, sino
del “cansancio del elector” al tener que afrontar las mismas siglas (la “vieja
banda de los cuatro”) con los mismos estribillos. El “cansancio del elector” es
un síntoma inequívoco de la “crisis de régimen”. No es tal o cual sigla la que
ve peligrar su posición política, sino que todas las siglas que hasta ahora han
sido hegemónicas en el panorama político y se han convertido en responsables
únicas de todo lo sucedido en las últimas décadas, empiezan a ser consideradas
como “responsables solidarias”.

